Chelsea y Manchester City protagonizarán este sábado una final inédita de la FA Cup, en un duelo con altas implicaciones tanto deportivas como competitivas para ambos clubes.
El conjunto londinense, dirigido de forma interina por Callum McFarlane, afronta el partido con la necesidad de asegurar un cupo europeo, ya que sus opciones en la Premier League son limitadas al ubicarse en la novena posición.
Una victoria permitiría a los ‘Blues’ clasificar a la próxima Liga Europa y poner fin a una racha negativa en la competición, donde no levantan el trofeo desde 2018 y han perdido sus últimas tres finales.
Para este compromiso, el Chelsea recupera a jugadores como Robert Sánchez, Alejandro Garnacho y Pedro Neto, quienes podrían iniciar desde el banquillo, mientras que Reece James llega en condiciones físicas óptimas.
Sin embargo, el equipo no contará con Estevao, Jamie Gittens ni Mykhailo Mudryk, bajas confirmadas para una final que representa la decimoséptima en la historia del club, con un balance de ocho triunfos y ocho derrotas.
Por su parte, el Manchester City llega a su cuarta final consecutiva en la FA Cup, un hecho sin precedentes en el torneo más antiguo del fútbol inglés.
El equipo de Pep Guardiola, que ya conquistó la Copa de la Liga, busca completar el doblete nacional y sumar su octavo título en esta competición.
La principal incógnita en los ‘Sky Blues’ es la presencia de Rodrigo Hernández, quien se recupera de una lesión en la ingle, aunque el técnico adelantó que está “mejor” y podría ser convocado.
El historial en la FA Cup favorece al Manchester City, que domina los enfrentamientos directos con seis victorias frente a tres del Chelsea en nueve encuentros previos.

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