El seleccionador de Portugal, Roberto Martínez, vivirá este lunes uno de los capítulos más particulares de la historia de los Mundiales cuando enfrente a España en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El técnico español dirigirá al combinado portugués frente al país donde nació, en un hecho que registra pocos antecedentes en la máxima cita del fútbol.
Aunque la FIFA no lleva un registro oficial de este tipo de situaciones, un recuento histórico ubica a Martínez como el decimoséptimo entrenador que se mide a la selección de su país de origen durante un Mundial masculino, una circunstancia que ha ocurrido en contadas ocasiones desde la primera mitad del siglo pasado.
El primer antecedente se remonta a Francia 1938, cuando el húngaro József Nagy, entonces seleccionador de Suecia, enfrentó a Hungría en las semifinales. Posteriormente se registraron casos como el del austríaco Karl Rappan con Suiza en 1954, el brasileño Otto Glória al mando de Portugal en 1966 y Didí, quien dirigió a Perú frente a Brasil en México 1970.
La lista también incluye al yugoslavo Blagoje Vidinić con Zaire, al soviético Valery Nepomnyashchy con Camerún y al brasileño René Simões con Jamaica. En Corea del Sur y Japón 2002 coincidieron dos entrenadores en esa condición: el francés Bruno Metsu, con Senegal frente a Francia, y el alemán Winfried Schäfer, quien dirigía a Camerún ante Alemania.
En ediciones posteriores también figuraron el argentino Ricardo La Volpe, que condujo a México frente a Argentina en Alemania 2006; el brasileño Zico, al frente de Japón contra Brasil; el alemán Jürgen Klinsmann, quien dirigió a Estados Unidos frente a Alemania en Brasil 2014; además del portugués Carlos Queiroz con Irán y su compatriota Paulo Bento con Corea del Sur en los Mundiales de Rusia 2018 y Catar 2022, respectivamente.
A estos antecedentes se suman algunos casos considerados especiales por los historiadores del fútbol, como el de Alexandre Guimarães, nacido en Brasil pero identificado deportivamente con Costa Rica; el del franco-marroquí Walid Regragui, quien dirigió a Marruecos frente a Francia; y el del yugoslavo nacionalizado suizo Vladimir Petković, actual seleccionador de Argelia.
Martínez, quien anteriormente condujo a Bélgica en las Copas del Mundo de 2018 y 2022, afronta ahora un desafío con un fuerte componente emocional y deportivo. El entrenador intentará guiar a Portugal hacia los cuartos de final, instancia que acercaría al conjunto luso al sueño de conquistar por primera vez el título mundial.
España, por su parte, buscará impedir la hazaña del técnico nacido en Balaguer y continuar su camino hacia una segunda Copa del Mundo. El duelo entre ambas selecciones será uno de los más atractivos de los octavos de final, no solo por la calidad de los equipos, sino también por la historia personal que protagonizará Roberto Martínez desde el banquillo portugués.

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