Luis de la Fuente, el «padre» de una familia que es campeona del mundo

Luis de la Fuente escribió este 19 de julio la página más importante de su carrera al conducir a España a la conquista de su segundo título mundial, 16 años después de la histórica coronación en Sudáfrica 2010. El entrenador logró el mayor éxito de la selección tras un proceso de más de una década al frente de las categorías inferiores de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

El camino del seleccionador estuvo lejos de ser sencillo. En 2011 fue destituido por el Deportivo Alavés cuando el equipo militaba en la Segunda B. Permaneció cerca de 18 meses sin trabajo, enfrentando dificultades económicas mientras buscaba una nueva oportunidad para continuar vinculado al fútbol.

Ese momento llegó en 2013, cuando encontró un anuncio en un periódico en el que la RFEF buscaba entrenador para la selección sub-19. Tras una entrevista con Ginés Meléndez y el respaldo de Iñaki Sáez, asumió el cargo inicialmente por tres meses para disputar la ronda élite del Campeonato Europeo, un desafío que terminó marcando el inicio de una de las etapas más exitosas del fútbol español.

Desde entonces, De la Fuente comenzó a construir una generación de futbolistas que años después sería protagonista en la selección absoluta. En 2015 conquistó el Campeonato Europeo sub-19 con jugadores como Unai Simón, Rodri y Mikel Merino. Más tarde ganó los Juegos Mediterráneos de 2018 y el Europeo sub-21 de 2019 con una base integrada por Dani Olmo, Fabián Ruiz, Mikel Oyarzabal y otros futbolistas que posteriormente formarían la columna vertebral del combinado nacional.

En los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 obtuvo la medalla de plata tras perder la final contra Brasil en la prórroga. Ese resultado fortaleció aún más la confianza de la Federación en su proyecto y, tras la salida de Luis Enrique luego del Mundial de Catar, fue elegido para asumir el mando de la selección absoluta.

Al frente del combinado mayor, el técnico respondió rápidamente a las dudas iniciales con resultados. Conquistó la Liga de Naciones en 2023 y la Eurocopa en 2024, logros que consolidaron un estilo basado en la confianza hacia sus jugadores y en la continuidad del trabajo desarrollado desde las selecciones juveniles.

El Mundial representó la consolidación definitiva de ese proyecto. España fue creciendo durante el torneo hasta ofrecer una de sus mejores actuaciones en las semifinales frente a Francia, un partido en el que el planteamiento táctico de De la Fuente fue ampliamente elogiado. El propio Kylian Mbappé reconoció tras el encuentro: “Nos han superado tácticamente”.

Las decisiones del entrenador también fueron determinantes para el éxito del equipo. Apostó por futbolistas que llegaban con molestias físicas o tras largas recuperaciones, como Lamine Yamal, Nico Williams, Mikel Merino y Fabián Ruiz, además de realizar cambios en la alineación que potenciaron el rendimiento de jugadores como Pedro Porro y Álex Baena. En la final, Ferran Torres respondió a la confianza del seleccionador con el gol que aseguró el segundo título mundial para España.

La conquista en Nueva Jersey confirmó el éxito de un modelo basado en la continuidad, el conocimiento del talento nacional y la gestión del grupo. Tras 13 años formando futbolistas en las distintas categorías de la selección española, Luis de la Fuente alcanzó la cima del fútbol mundial con un equipo construido bajo una filosofía que siempre defendió: “¿Mi secreto? Son los mejores” y una regla que nunca dejó de aplicar: “Quiero buenas personas”.

 

 

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