Cuando una persona cruza la frontera de Estados Unidos de forma ilegal entre puertos de entrada y es detenida por agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (USBP, por sus siglas en inglés), se activa un proceso que inicia en el terreno y continúa en estaciones de detención, donde se define su situación migratoria.
De acuerdo con el agente Ortiz, este es el paso a paso que siguen las autoridades:
1. Detención en el campo
El procedimiento comienza una vez que el migrante ya ha cruzado territorio estadounidense y es interceptado por agentes, ya sea a pie, en vehículo o a caballo.
“Lo primero es la detención, ya cruzó la persona y los agentes la aseguran en el campo”, explicó Ortiz a mediados de diciembre a Diario El Mundo en la estación de USBP de Tucson, Arizona.
2. Procesamiento en campo
En el lugar de la detención, los agentes realizan una verificación preliminar utilizando una aplicación oficial del gobierno llamada ‘Mobile Intec’, instalada en los teléfonos institucionales.
A través de esta herramienta se toma una fotografía del migrante y el sistema indica automáticamente si la persona ha sido detenida anteriormente.
“Es importante saber quién está enfrente de nosotros, sobre todo cuando son grupos grandes”, señaló el agente.
3. Transporte a una estación
Cada agente puede transportar hasta dos personas en su vehículo. Si el grupo es más numeroso, se solicita apoyo de transporte adicional para trasladarlos a las estaciones de la Patrulla Fronteriza, donde continúa el proceso formal.
4. Examen médico
Antes de ingresar a oficinas o centros de detención, todas las personas pasan por una revisión médica básica.
El objetivo es descartar enfermedades o condiciones que puedan representar un riesgo para otros detenidos o para el personal, como infecciones respiratorias.
5. Toma de datos biométricos
A las personas de 14 años en adelante se les toman huellas dactilares y una fotografía oficial. Esta información se ingresa al sistema para verificar antecedentes y registros migratorios previos.
6. Verificación de registros
Con los datos biométricos, las autoridades confirman si se trata de una primera detención o si la persona ha cruzado irregularmente en otras ocasiones. Esta verificación es clave para determinar el siguiente paso del proceso.
7. Procesamiento migratorio
En esta etapa se analiza cada caso de forma individual.
Por ejemplo, dentro de un mismo grupo puede haber familias, personas que cruzan por primera vez o reincidentes.
Si una persona expresa temor de regresar a su país y solicita asilo, es referida a oficiales especializados.
“No somos oficiales de asilo; nosotros no decidimos quién se queda o quién se va”, aclaró Ortiz.
Actualmente, según el agente, el 85 % de las personas referidas para asilo no cumple con los requisitos mínimos para continuar en ese proceso, ya que no todos los motivos expuestos califican legalmente como asilo.
8. Determinación final
Una vez completado el procesamiento, se decide si la persona es:
Expulsada del país, o entregada a otra agencia federal para continuar su caso migratorio.
En el sector Tucson, la Patrulla Fronteriza tiene un plazo máximo de 72 horas para mantener a una persona bajo custodia y completar todo el procedimiento.
Ortiz explicó que las leyes migratorias no han cambiado, pero sí la forma de aplicación, especialmente tras la reducción significativa del número de cruces irregulares desde mediados de 2024.
Además, advirtió sobre la desinformación difundida por redes sociales y traficantes de personas, quienes promueven cruces ilegales como una vía para pedir asilo.
“La manera legítima de solicitar asilo es presentándose en una garita o a través de canales oficiales, no cruzando por el desierto”, subrayó.
