Pentágono usó avión encubierto en ataque cerca de Venezuela

El Pentágono utilizó una aeronave secreta con apariencia civil en un ataque contra una embarcación que, según la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, transportaba drogas, en una operación que dejó 11 muertos en septiembre de 2025, en aguas internacionales del Caribe, cerca de Venezuela, reveló el diario The New York Times.

El avión no mostraba armamento visible ni insignias militares. Ocultaba sus armas dentro del fuselaje y volaba sin señales externas que lo identificaran como militar. Funcionarios estadounidenses que pidieron anonimato afirmaron que observaron videos del operativo, en los que se muestra cómo la nave descendió a baja altitud, lo que provocó que la embarcación intentara regresar a territorio venezolano antes del primer ataque.

Esta ofensiva fue una de más de 35 operaciones ejecutadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos como parte de la misión “Lanza del Sur”, cuyo objetivo declarado es combatir el narcotráfico en aguas internacionales. Sin embargo, el uso de aeronaves camufladas y los ataques repetidos han suscitado críticas por posibles violaciones al derecho internacional.

Según el reporte, tras el primer ataque, dos sobrevivientes aparentemente saludaron a la aeronave desde los restos de la embarcación volcada, antes de ser alcanzados en un segundo ataque que terminó de hundir la lancha. Las imágenes y la secuencia de acciones han provocado preocupación entre analistas, quienes cuestionan la proporcionalidad del uso de la fuerza y la legalidad de la operación.

Tras este incidente, el Ejército de Estados Unidos cambió de estrategia y ha comenzado a utilizar aeronaves militares claramente identificadas, como los drones MQ-9 Reaper. En una de las misiones más recientes, ejecutada en octubre, dos personas sobrevivieron al ataque, lograron nadar hasta ponerse a salvo y posteriormente fueron repatriadas a Colombia y Ecuador, evitando así una segunda ofensiva.

Los ataques antecedieron a la incursión militar ordenada por el presidente Trump el pasado 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses desplegadas cerca de Venezuela ingresaron al país para capturar a Nicolás Maduro. El líder venezolano permanece recluido desde hace diez días en una prisión federal de Nueva York.

Las operaciones contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico han sido fuertemente cuestionadas por gobiernos como el de Colombia, y por organizaciones internacionales, que denuncian que más de 100 personas han muerto sin que se hayan presentado pruebas concluyentes de su relación con el crimen organizado.