Autor: Alvaro Cruz

  • Machado culpa a Maduro del despliegue militar de EEUU en el Caribe: “Se le ofreció retirarse y se ha negado”

    Machado culpa a Maduro del despliegue militar de EEUU en el Caribe: “Se le ofreció retirarse y se ha negado”

    La dirigente opositora venezolana María Corina Machado responsabilizó este miércoles al gobernante Nicolás Maduro por las consecuencias del despliegue militar estadounidense en el Caribe, que según cifras oficiales ha dejado al menos 80 muertos, en el marco de la operación “Lanza del Sur”.

    En declaraciones a la emisora NRK de Noruega, Machado aseguró que el régimen tuvo una salida negociada tras su victoria electoral.

    “Todo lo que vemos que ocurre es únicamente responsabilidad de Maduro y su régimen. Cuando ganamos las elecciones por una abrumadora mayoría, le ofrecimos una transición con garantías. Se negaron”, afirmó.

    La opositora acusó al Ejecutivo de Caracas de instaurar un “terrorismo de Estado” tanto contra la población venezolana como contra los países vecinos, y respaldó las presiones de Washington como necesarias para lograr una salida política.

    “Es hora de que Maduro entienda que debe dimitir”, sentenció, aunque evitó pronunciarse directamente sobre una eventual intervención terrestre de EE.UU.

    El gobernante venezolano, Nicolás Maduro.

    Machado, quien ganó el Premio Nobel de la Paz 2025, justificó su apoyo a las medidas de presión estadounidenses –incluidos los ataques militares– asegurando que su lucha está centrada en devolver la democracia al país.

    “Lucho para traer la paz a mi país, pero hemos aprendido que para tener paz se necesita democracia”, declaró.

    A pocos días de la ceremonia de entrega del Nobel en Oslo, la dirigente no ha confirmado su asistencia, debido a las restricciones legales y amenazas por parte del Gobierno de Maduro. La Fiscalía General ha advertido que podría ser considerada fugitiva si abandona el país, dada la existencia de procesos judiciales en su contra.

    “Sería el mayor honor de mi vida”, dijo Machado sobre el posible reconocimiento, al tiempo que aseguró que, si logra asistir, regresará a Venezuela. “Quiero asegurar a todos los venezolanos que volveré”, afirmó.

     

  • Por nuestros hermanos con discapacidades

    Por nuestros hermanos con discapacidades

    Juan Antonio Ramírez, cariñosamente conocido como Toñito, fue mi compañero de estudios en tercer ciclo. Toñito estudio profesorado en Matemáticas y se desempeñaba como docente, cuando en plena juventud perdió la vista por una herencia genética. Pasó a ser parte del aproximadamente 15 por ciento de la población mundial con algún tipo de discapacidad.

    Toñito dejó la docencia y aprendió a ver con los ojos del alma. Religioso, rápidamente se convirtió en el rezador “oficial” de Olocuilta y suele acompañar a los dolientes en los rezos y misas. Con resiliencia ha sabido insertarse en la sociedad y en el cariño de quienes le conocemos y admiramos. Con su fe ha logrado conllevar la discapacidad visual siendo ahora un referente para los jóvenes que lo ven como alguien que ha sabido ganarse el respeto y el cariño de todos.

    Por los cientos de millones de seres humanos con alguna discapacidad, desde 1992 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 3 de diciembre como el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, con la finalidad de impulsar la inclusión social y laboral, asimismo para concienciar sobre la importancia de crear sociedades accesibles y con igualdad de oportunidades.

    Todos los días debemos, pero especialmente el 3 de diciembre, reconocer los desafíos que día a día enfrentan las personas con discapacidad, ya sea genética o que esta haya sido adquirida por alguna circunstancia de la vida. Muchas personas con discapacidades enfrentan discriminación de la sociedad que les impone obstáculos o barreras para acceder a un mundo de igualdad de oportunidades y los relega a vivir en condiciones paupérrimas o deplorables.

    Las discapacidades sean visuales, auditivas, de movilidad, físicas o de cualquier tipo no le quitan lo humano a nadie, y como personas quienes adolecen de alguna discapacidad son, como todos, personas en proceso de perfección humana con un cumulo de pensamientos., conocimientos y sentimientos en constante transformación.

    Una persona con discapacidad no necesita de la lástima de los demás, solo requiere ser incluido en una sociedad que le facilite el entorno adecuado y que le brinde las condiciones para acceder a oportunidades en todos o casi todos los ámbitos de la vida. Las discapacidades sobran cuando la verdadera inclusión se manifiesta en la conciencia ciudadana y el Estado asume su responsabilidad para con ellos.

    Recuerdo que cuando estudiaba en la universidad había alumnos con discapacidades estudiando diferentes carreras que a base de esfuerzo lograron coronar su sueño académico y ahora son destacados profesionales que aportan mucho a la nación. Sin embargo, vivimos en un país donde son pocas las oportunidades para estas personas, porque nuestra conciencia colectiva nos lleva a suponer que su desventaja es una barrera para el crecimiento como seres humanos útiles para la sociedad.

    Reitero, una persona discapacitada no requiere de la lástima enfermiza, más bien anhela cariño, respeto, comprensión, empatía, y por supuesto ser incluido y tener acceso a oportunidades en lo académico, social, laboral, accesibilidad arquitectónica, infraestructura y servicios básicos.

    Vivimos en una sociedad donde todavía hay grandes obstáculos para las personas con discapacidades en el área de la salud y la educación. Carecemos de servicios de apoyo para estas personas y eso literalmente es discriminación. Por axioma y deber humano nadie debe ser discriminado por sus pensamientos, su género, sus condiciones sociales y mucho menos por sus discapacidades, que lo vuelven persona especial.

    Muchos estudios revelan que en el campo laboral las personas con discapacidades tienen menos salarios que los demás empleados que ocupan sus mismas plazas y que muchas instituciones, especialmente las privadas, no dan empleos a personas que presentan algún tipo de discapacidad, aunque la ley les exija cierto porcentaje.

    Gloria Campos, mi paisana y amiga sufrió un accidente cuando era una joven treintañera y quedó en silla de ruedas. Gracias a su resiliencia logró sacar adelante a sus tres hijas, coronar una carrera universitaria y pese a su discapacidad de movilidad, conduce vehículo casi a la perfección.  Gloria, una mujer admirable y respetable ha demostrado que con oportunidades, fe y voluntad se pueden superar las discapacidades, aun conviviendo con ellas.

    Recientemente me encontré en Guatemala al colega columnista Gerardo Schonenberg, de 25 años de edad, quien tiene discapacidades para hablar y movilizarse. Toda su vida la ha pasado en silla de ruedas, pero al vivir en una familia amorosa y comprensiva ha logrado ser entendido y ha desarrollado capacidades que le permiten escribir columnsa de opinión sustanciosas y trascendentales. Gerardo es licenciado en turismo, graduado con ayuda de una tutora, de una universidad privada. Ha escrito libros y verificado accesos para personas discapacitadas en hoteles pequeños y medianos en El Salvador. Ama la aventura.

    No todas las personas discapacitadas tienen el apoyo de sus parientes, de la sociedad y el Estado. Muchos viven marginados y sin oportunidades. Esa deuda la tenemos todos, porque no hemos acumulado la conciencia suficiente para entender a estas personas y por ende garantizarle sus derechos como seres humanos especiales que merecen todo nuestro respeto y apoyo.

    Para este 3 de diciembre la ONU ha creado el lema 2025, el cual textualmente dice: “Fomentar sociedades exclusivas de las personas con discapacidades para avanzar en el progreso social”. El tema resalta la necesidad de una inclusión total en todas las esferas de la vida para lograr un desarrollo social equitativo, justo y más humano dentro de la convivencia social.

    No entender, no comprender y rechazar a las personas con discapacidades por esa simple razón, solo es una forma de manifestar la discapacidad del alma. La verdadera inclusión no pasa por el uso errado de la gramática, pasa y se acentúa en la necesidad de generar empatía, condiciones y oportunidades (en todos los campos de la vida) a nuestros semejantes que tienen una o varias discapacidades… En la vida todos somos criaturas de Dios.

    *Jaime Ulises Marinero es periodista

     

  • Entre páginas y pantallas: cuando el cine nos invita a leer

    Entre páginas y pantallas: cuando el cine nos invita a leer

    En estos tiempos donde las series y las películas dominan nuestras conversaciones, donde un estreno en Netflix mueve más opiniones que un libro en la mesa de noche, vale la pena preguntarnos algo sencillo: ¿puede el cine acercarnos a la lectura?

    La respuesta es sí. Y no solo puede: lo está haciendo.

    Las adaptaciones literarias al cine y la televisión están abriendo puertas que parecían cerradas para muchos jóvenes y adultos que nunca habían leído una novela completa. La pantalla despierta la curiosidad, y la curiosidad, si se guía bien, puede llevar a un libro que cambie una vida.

    Porque si la película enamora, el libro transforma.

    La magia de Macondo en movimiento

    La llegada de Cien años de soledad a Netflix es un acontecimiento cultural para nuestro continente. Por primera vez, millones de personas pueden asomarse a Macondo sin haber leído una sola línea del libro.

    La serie convierte la complejidad de García Márquez en imágenes vivas y en escenas que sorprenden, incluso a quien nunca había oído el nombre de los Buendía.

    Eso sí: por más fiel que sea, ninguna adaptación puede capturar el realismo mágico tal como aparece en la novela. Lo que en el libro es pura poesía, en pantalla es solo un reflejo.

    Pero justamente ahí está el encanto: la serie despierta la sed de conocer el texto original.

    El buen reparto y la producción de alto nivel le dan fuerza visual, pero la esencia sigue esperando en las páginas del libro.

    Isabel Allende: emociones que traspasan pantallas

    Algo similar ocurrió con La casa de los espíritus, de Isabel Allende. La película llevó al cine la intensidad emocional de sus personajes y su mezcla única entre historia familiar y fantasía.

    Actores como Meryl Streep, Glenn Close, Jeremy Irons, Antonio Banderas y Winona Ryder dieron vida a una narración que ya era poderosa por sí misma.

    Muchos espectadores descubrieron la novela después de ver la película, buscando entender más profundamente los silencios, los dolores y las memorias de esa familia marcada por la historia de un país.

    En ambos casos, García Márquez y Allende, el cine se convirtió en puente para que nuevas generaciones llegaran finalmente al libro.

    Cuando la literatura se vuelve una experiencia compartida

    Leer suele ser un acto íntimo, silencioso, personal. Pero ver una película o una serie basada en un libro convierte esa experiencia en algo colectivo: una conversación familiar, un debate en clase, un comentario entre amigos.

    Hablar de Macondo o de los espíritus de Allende ya no es cosa de unos pocos lectores, sino de miles que vieron la adaptación. La literatura, al llegar al entretenimiento, se vuelve tema común.

    Y ese diálogo abre nuevos caminos para que surjan lectores donde antes no los había.

    El camino de regreso al libro

    Cuando una novela llega a la pantalla, muchas personas sienten curiosidad por el texto original. Quieren entender lo que no se mostró, descubrir personajes omitidos y vivir en profundidad, lo que apenas se insinuó en la adaptación.

    Pasa con Cien años de soledad. Pasa con La casa de los espíritus. Pasa con Los Miserables, con Drácula, con El Señor de los Anillos y con tantas obras que, al verse en pantalla, dejan una sensación incompleta.

    Porque el libro siempre es más amplio que la película. Más profundo. Más íntimo. Más verdadero.

    La literatura sigue viva

    Algunos dicen que los libros están perdiendo terreno frente a las pantallas. Yo creo lo contrario: se están reinventando.

    Mientras más adaptaciones vemos, más lectores nuevos aparecen; jóvenes que descubren que una historia tiene más detalles en el papel que en la pantalla, y que la imaginación es un espectáculo que nadie puede filmar.

    La literatura se vuelve universal cuando llega al cine. Pero vuelve a ser personal cuando cada quien regresa al libro.

    Una invitación final

    Leer no es competir con el cine: es complementarlo. Quien vio una película basada en una novela ya tiene un pie dentro del mundo literario.

    Solo falta dar el siguiente paso: abrir el libro. Como escribió Pablo en las Sagradas Escrituras: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21). Y pocas cosas son tan buenas, tan profundas y tan transformadoras como leer la obra original.

    Porque una película se ve. Pero un libro se vive.

  • Hernández, indultado por Trump, en paradero desconocido y con causas abiertas en Honduras

    Hernández, indultado por Trump, en paradero desconocido y con causas abiertas en Honduras

    El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), liberado este lunes en Estados Unidos gracias a un indulto de Donald Trump apenas un año después de ser condenado a más de cuatro décadas por narcotráfico, permanece en paradero desconocido y se desconoce si regresará a Honduras, donde aún enfrenta investigaciones y posibles procesos judiciales.

    Hernández, de 57 años, fue extraditado a Estados Unidos en abril de 2022, tras ser arrestado en febrero de ese mismo año en su residencia oficial de Tegucigalpa, poco después de finalizar su segundo mandato y entregar el poder a Xiomara Castro.

    En marzo de 2024, un jurado de la Corte federal del Distrito Sur de Nueva York (Manhattan) lo declaró culpable de tres cargos de narcotráfico y armas. Fue sentenciado a 45 años de prisión, cinco años de libertad vigilada y una multa de ocho millones de dólares.
    Hernández pidió a Trump ser indultado mediante una carta en la que lo elogiaba, recordándole la colaboración entre ambos países durante el primer mandato del republicano.

    El indulto, anunciado el pasado viernes, coincidió con el apoyo de Trump en las elecciones presidenciales hondureñas del domingo al candidato conservador Nasry ‘Tito’ Asfura, quien mantiene una pugna en el recuento con el opositor Salvador Nasralla.

    Un juicio que comenzó en un tribunal de Nueva York

    Durante su juicio en Nueva York, se reveló que las más de 400 toneladas de cocaína implicadas en la condena podrían equivaler, según estimaciones de las autoridades estadounidenses, a miles de millones de dosis individuales.

    Además, durante el proceso, un testigo afirmó que Hernández habría comentado que planeaban “meter las drogas en las narices de los gringos», mientras que la Fiscalía lo acusó de utilizar su posición de poder para facilitar el tráfico de drogas, financiar campañas políticas con aportes de narcotraficantes -incluido el cartel de Sinaloa- y mantener estructuras estatales al servicio de estas redes, lo que describieron como un intento de convertir a Honduras en un “narcoestado”.

    Hernández, por su parte, se mantuvo firme en su inocencia durante todo el juicio, alegando que las acusaciones eran represalias de algunos testigos y que su actuación política -incluyendo la aprobación de la ley de extradicción con Estados Unidos y la gestión de 21 extradiciones durante su presidencia- formaba parte de su esfuerzo por combatir el narcotráfico en el país.

    El caso de Hernández se vinculó estrechamente con el de su hermano, Juan Antonio “Tony” Hernández, excongresista hondureño arrestado en 2018 en Miami y condenado en 2019 en Nueva York por narcotráfico.

    Durante el juicio de Tony, testigos señalaron a Juan Orlando como conspirador, aunque no fue acusado en ese momento. Sin embargo, sí se reveló que ambos habían recibido sobornos de organizaciones criminales como Los Cachiros, Valle Valle y el cartel de Sinaloa, para financiar campañas políticas y obtener protección.

    En paradero desconocido

    El indulto a Hernández sorprendió a muchos que se preguntan qué llevó a Trump a tomar esta decisión, particularmente en momentos en que ha intensificado su lucha contra el narcotráfico en la región del Caribe, con un costoso despliegue militar.

    Por su parte, y tras su liberación el 1 de diciembre de la prisión federal de alta seguridad de Hazelton, en Pensilvania, Hernández no ha dado señales sobre su paradero.

    Su liberación ocurre apenas un año después de su condena y tras un intento fallido de solicitar un nuevo juicio. Trump defendió la decisión del indulto, calificando el proceso en Nueva York como «injusto» y comparándolo con una «cacería de brujas».

    Mientras, el caso de Hernández ha generado un intenso debate en Honduras. Algunos sectores critican el indulto debido a su vinculación con el narcotráfico, mientras que otros destacan su papel en la cooperación con Estados Unidos y en la gestión de extradiciones de criminales durante su mandato.

    La polémica se agrava con la actual contienda electoral, donde la influencia de Trump y la permanencia de Hernández en paradero desconocido han generado una gran incertidumbre política.

    Con todo, el expresidente enfrenta todavía causas pendientes en Honduras; las investigaciones por corrupción, lavado de activos y otros posibles cargos continúan bajo la supervisión del Ministerio Público, que ha señalado que el perdón en EE. UU. no afecta a los procesos judiciales en el país.

    Así, si Hernández regresara a Honduras, podría enfrentar acciones judiciales adicionales, mientras que las medidas sobre sus bienes incautados y los expedientes en curso permanecen activas, dejando en suspenso su futuro político y judicial.

  • EEUU asegura que tiene un plan de contingencia en caso de que Maduro huya de Venezuela

    EEUU asegura que tiene un plan de contingencia en caso de que Maduro huya de Venezuela

    El Departamento de Defensa de Estados Unidos aseguró el martes que cuenta con un plan de contingencia en caso de que el gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, abandone su país, en medio de la creciente tensión con Caracas tras el despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe y del Pacífico.

    Kingsley Wilson, portavoz del Pentágono, indicó durante una rueda de prensa que tienen una “respuesta planificada y lista” si Maduro huye de Venezuela y agregó que el Pentágono está a “la entera disposición” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “para hacer lo que sea necesario”.

    “Siempre estamos listos. Tenemos planes para cada contingencia y nos aseguraremos de que, en lo que respecta al narcotráfico, lo desmantelemos”, declaró Wilson. “Esta es una misión crucial para proteger al país, y nos enorgullece formar parte de ella”, añadió.

    Desde septiembre, cuando se lanzó la ofensiva militar marítima como parte de la operación Lanza del Sur, las fuerzas armadas de EE.UU. han ejecutado 21 ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, dejando un saldo de 82 supuestos narcoterroristas muertos, según confirmó el Pentágono.

    De acuerdo con Wilson, todos los ataques están enfocados en “eliminar a los narcoterroristas y erradicar esa amenaza, que está envenenando al pueblo estadounidense”.

    La portavoz defendió además un segundo ataque realizado contra sobrevivientes de un bombardeo previo, en el que murieron once personas, explicando que la orden fue dada por el almirante Frank Bradley y respaldada “al cien por cien” por el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.

    “Cada persona que hemos atacado hasta ahora, que se encuentra en un barco con narcóticos, es un narcoterrorista. (…) Nuestra inteligencia confirma con certeza quiénes son estas personas. Sin lugar a dudas, todos nuestros abogados militares y civiles saben que estos individuos son narcoterroristas”, afirmó Wilson.

    La funcionaria subrayó que todos los objetivos han sido identificados previamente y están vinculados al transporte de drogas destinadas a ingresar a Estados Unidos, lo que representa una amenaza directa para la seguridad nacional.

     

  • Stranger Things 5’ rompe récord con 59.6 millones de vistas globales

    Stranger Things 5’ rompe récord con 59.6 millones de vistas globales

    La quinta y última temporada de la exitosa serie Stranger Things registró 59.6 millones de visualizaciones desde su estreno el pasado 27 de noviembre, posicionándose como el mejor debut televisivo en inglés en la historia de Netflix, según datos de la plataforma.

    El volumen 1 de esta entrega final, protagonizada por Millie Bobby Brown, se ubicó en el Top 10 de contenidos más vistos en 93 países analizados por Netflix, alcanzando el primer lugar en 90 de ellos, detalló la compañía a través de su sitio oficial TUDUM.

    La saga completa también se mantiene como una de las favoritas del público. Las cinco temporadas de la serie se encuentran en el Top 10 de contenidos más consumidos y, en conjunto, las cuatro entregas anteriores suman 1,200 millones de visualizaciones desde su lanzamiento.

    “La cantidad de seguidores que ya han visto el volumen 1 es asombrosa; la respuesta ha sido mayor de lo que jamás hubiéramos imaginado. La serie ya tiene una década, y ver cómo la base de seguidores no solo perdura, sino que sigue creciendo, ha sido increíblemente gratificante para nosotros”, expresaron los hermanos Duffer, creadores de la producción.

    Según la revista Variety, Stranger Things 5 se coloca como el tercer mejor arranque histórico de Netflix, superado únicamente por las temporadas 2 y 3 de la surcoreana Squid Game (El juego del calamar).

    Ambientada en la década de los 80, la trama sigue a un grupo de adolescentes que enfrentan fenómenos sobrenaturales relacionados con experimentos secretos del Gobierno y una dimensión alterna conocida como el «Upside Down».

    La temporada final se dividió en tres partes: la primera, ya disponible, contiene cuatro capítulos; la segunda, con tres episodios, se estrena el próximo 25 de diciembre; y la parte conclusiva llegará el 31 de diciembre.

    La historia se sitúa en el otoño de 1987, cuando nuevas grietas interdimensionales han aparecido en Hawkins. Ante esto, el grupo de jóvenes protagonistas se une una vez más para enfrentar al villano Vecna, mientras el Gobierno impone una cuarentena militar y continúa la búsqueda de Once (Millie Bobby Brown), quien permanece desaparecida.

     

     

  • La imagen global de Argentina impulsada por su éxito futbolístico, asegura la AFA

    La imagen global de Argentina impulsada por su éxito futbolístico, asegura la AFA

    La percepción internacional de Argentina ha mejorado en los últimos años, especialmente entre los seguidores del fútbol, gracias al éxito deportivo de su selección nacional y la estrategia global de marca de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), según un estudio presentado este martes en Nueva York.

    El informe, titulado «AFA as a global brand» y elaborado por la firma Brand Finance junto a la AFA, se presentó en el mirador SUMMIT One Vanderbilt de Manhattan. La investigación revela que los aficionados al fútbol valoran a Argentina como un destino atractivo para hacer turismo, estudiar o realizar compras, en comparación con personas que no siguen este deporte.

    No obstante, el estudio destaca que ni los seguidores del fútbol ni el público general consideran a Argentina como un país ideal para invertir dinero, lo que evidencia un reto pendiente en el ámbito económico y financiero.

    El informe también revela que los aficionados perciben a Argentina con mayor crecimiento y estabilidad económica, mejor posicionamiento en relaciones internacionales, una riqueza patrimonial destacada y mayor fiabilidad institucional.

    En el ranking de países líderes en deportes, Argentina ocupa la segunda posición a nivel mundial, solo superada por Brasil. Completan el Top 5: Estados Unidos, Alemania y España.

    La selección argentina masculina, actual campeona del mundo, figura como una de las principales favoritas para ganar el próximo Mundial que se celebrará en verano de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. Además, ocupa el segundo lugar en el ranking FIFA, únicamente por detrás de España.

    Leandro Petersen, director comercial y de márketing de la AFA, afirmó a EFE que la asociación busca “expandir la marca de la AFA en ciertos mercados como China, Latinoamérica, España o Estados Unidos”, destacando la presencia de Lionel Messi en el fútbol norteamericano como un activo clave.

    “Cuando se retire Messi seguro que vamos a sentir que la marca AFA no será la misma, pero Leo va a ser un embajador de por vida para Argentina y creo que nos va a acompañar de la mejor manera porque tiene un amor por la AFA y por este país que lo ha demostrado con creces”, expresó Petersen.

    Durante el evento estaba prevista la participación del seleccionador nacional, Lionel Scaloni, quien no pudo asistir por razones no especificadas por la AFA.

     

  • Nasralla toma ventaja sobre Asfura en elecciones de Honduras tras reanudarse el conteo

    Nasralla toma ventaja sobre Asfura en elecciones de Honduras tras reanudarse el conteo

    El candidato presidencial del Partido Liberal de Honduras, Salvador Nasralla, logró este martes adelantar a su principal rival, Nasry “Tito” Asfura, del conservador Partido Nacional, tras la reanudación del conteo de votos suspendido por problemas técnicos.

    Con el 62,75 % de las actas escrutadas, Nasralla acumula 803.512  (39,99 %), mientras que Asfura registra 799,512 sufragios (39,79 %), una diferencia mínima de cerca de 4,000 votos que revierte la ventaja inicial que mantenía el aspirante oficialista desde la noche del 30 de noviembre.

    En tercer lugar, se mantiene la candidata del Partido Libre, Rixi Moncada, quien suma 380.123 votos (19,19 %), sin posibilidades visibles de remontar.

    Falla técnica retrasó conteo

    El Consejo Nacional Electoral (CNE) informó que el sistema de divulgación de resultados presentó fallas técnicas debido a la sobrecarga en el procesamiento de datos.

    La empresa encargada, ASD SAS, indicó que parte de la información proveniente de las juntas receptoras aún no había sido procesada, lo que llevó a una suspensión temporaldel conteo durante la madrugada.

    Para agilizar la entrega de información, el CNE habilitó este martes una sala de prensa en un hotel de Tegucigalpa, con acceso directo al portal de resultados preliminares, el cual ahora ofrece actualizaciones constantes.

    La contienda ha estado marcada por la intervención política internacional, particularmente por el expresidente estadounidense Donald Trump, quien días antes de los comicios expresó públicamente su apoyo a Asfura, llamando al electorado hondureño a respaldarlo. Trump prometió “mucho apoyo” a Honduras si Asfura gana, y aseguró estar dispuesto a “trabajar juntos para luchar contra los narco-comunistas”.

    Elecciones generales

    El proceso electoral del 30 de noviembre en Honduras incluyó la elección de:

    Un nuevo presidente y tres designados presidenciales (vicepresidentes)
    128 diputados al Congreso Nacional
    20 representantes al Parlamento Centroamericano
    298 corporaciones municipales

    El estrecho margen entre los dos principales candidatos ha generado expectativa e incertidumbre, mientras la población aguarda los resultados definitivos en un ambiente tenso, pero pacífico.

     

  • La fuerza del Derecho

    La fuerza del Derecho

    Hablar de Derecho Penal en El Salvador siempre ha sido un ejercicio de precisión y equilibrio, casi como intentar sostener en una mano el Derecho y Razón de Ferrajoli y en la otra una taza de café sin derramarla, mientras el clima político presiona desde todos los costados. Aun así, vale la pena hacerlo, porque la justicia penal no es un lujo académico: es el corazón mismo del Estado de derecho. El Salvador ha apostado por un modelo de seguridad firme, con resultados visibles. Sin embargo, conviene recordar —con la calma de los juristas y la ironía de los realistas— que el Derecho Penal es el instrumento más delicado del poder estatal.

    Como decía Luigi Ferrajoli, “donde comienza el poder punitivo, deben redoblarse las garantías”. Y esto no por capricho intelectual, sino porque la libertad humana no admite errores de cálculo. El Derecho Penal salvadoreño, aunque sólido en su estructura normativa, enfrenta el eterno desafío de evitar convertirse en una herramienta de simple eficacia. La presunción de inocencia, el debido proceso y la proporcionalidad no son obstáculos administrativos: son, en palabras de Ferrajoli, “las condiciones mínimas para evitar que la justicia se transforme en fuerza sin derecho”. Y cuando la justicia se ejerce sin estas restricciones, no es justicia, es otra cosa.

    En esta ecuación, la independencia judicial juega un papel esencial. No es un adorno institucional, ni un capricho de los magistrados. Es, como diría Francesco Carnelutti, “la posibilidad real de que el juez no tema, ni espere, ni dependa”. Porque un juez que teme no decide; un juez que espera favores no juzga; y un juez que depende deja de ser juez para convertirse en funcionario administrativo del poder punitivo. La presión social por seguridad es legítima. Los salvadoreños desean vivir sin miedo; y es justo que así sea. Pero la historia comparada ha demostrado, una y otra vez, que cuando la seguridad se coloca por encima de las garantías, a largo plazo se pierde ambas.

    El juez penal salvadoreño, entonces, se encuentra en una posición compleja: sostener el equilibrio entre la demanda social de firmeza y la exigencia constitucional de respetar derechos fundamentales. Y, para ser sinceros, no es un trabajo para cardiacos. Aquí conviene recordar la advertencia clásica de Eugenio Raúl Zaffaroni: “el poder punitivo tiende siempre a expandirse, y por ello el papel del juez es ponerle límites en nombre de la Constitución”. No limitar el poder punitivo —advierte Zaffaroni— no fortalece al Estado, sólo debilita al ciudadano ante él. Una advertencia que, por cierto, no pierde vigencia, aunque a veces se intente guardar bajo la alfombra del optimismo institucional.

    En nuestro país, la independencia judicial enfrenta desafíos estructurales: cargas laborales inmensas, exigencias institucionales que rozan lo heroico y un entorno social que, en ocasiones, espera que el juez sea simultáneamente un fiscal eficiente, un técnico procesal impecable y un superhéroe constitucional. Difícil tarea. Uno casi pensaría que en la Escuela de Capacitación Judicial deberían impartir un curso llamado “Acrobacias jurídicas y resistencia a presiones externas”. Pero, más allá de la ironía, la realidad es incontestable: sin jueces independientes, el Derecho Penal se convierte en una maquinaria sin control.

    No es una exageración académica; es una constatación histórica. Ferrajoli recuerda que “los modelos de poder absoluto han surgido siempre donde el juez dejó de ser un tercero imparcial”. Y si algo enseña la historia jurídica universal es que cuando la justicia deja de ser un contrapeso, termina siendo un instrumento. El fortalecimiento institucional no puede esperar. La carrera judicial debe profesionalizarse con méritos verificables y no con simpatías coyunturales. La estabilidad judicial debe respetarse, porque, como decía Carnelutti, “el juez necesita la serenidad que sólo da la libertad”.

    Sin estabilidad no hay serenidad; sin serenidad no hay imparcialidad; y sin imparcialidad el Derecho Penal se convierte en simple administración de castigos. Asimismo, la formación continua es indispensable. No hablamos de simples talleres, sino de una profesionalización profunda en criminología, prueba, derechos humanos, análisis técnico y razonamiento jurídico avanzado. El poder punitivo moderno es cada vez más complejo, y un juez sin actualización constante corre el riesgo de convertirse en un operador mecánico, incapaz de cumplir la función contra-mayoritaria que el sistema constitucional le asigna.

    El Salvador necesita una justicia penal firme, pero también profundamente humana. Zaffaroni recordaba que “el derecho penal debe ser la mínima intervención necesaria, no la máxima expresión de fuerza estatal”. Esa visión, lejos de debilitar al Estado, lo ennoblece, porque coloca la dignidad humana en el centro de sus decisiones. Por ello, la independencia judicial no puede ser vista como un antagonista de la seguridad, sino como su complemento indispensable. La seguridad sin independencia judicial puede volverse excesivamente fuerte; la independencia judicial sin eficacia puede volverse excesivamente débil. La democracia requiere ambas dimensiones, equilibradas y coordinadas.

    Al final de todo este recorrido académico—y un poco sarcástico, pero siempre respetuoso—queda una verdad inescapable: la fuerza del derecho es la única capaz de contener al derecho de la fuerza. Esa es la gran lucha de toda democracia moderna. Porque la verdadera seguridad no se logra solamente encarcelando delincuentes; se logra cuando cada decisión estatal, sea dura o suave, respeta el marco constitucional. Entonces, y sólo entonces, la justicia deja de ser un acto de poder y se convierte en un acto de civilización. Y ese es, precisamente, el desafío salvadoreño: construir una justicia penal independiente, profesional y fuerte.

    Una justicia que no tiemble, no espere y no dependa —como soñaba Carnelutti—; una justicia que limite al poder punitivo —. Una justicia que recuerde siempre que el verdadero poder del Estado no está en su fuerza, sino en su capacidad de respetar la dignidad del ser humano. El Salvador tiene una oportunidad histórica: demostrar que seguridad y garantías no son enemigas, sino aliadas; que un Estado fuerte es aquel que se atreve a limitarse a sí mismo; y que la verdadera grandeza institucional no está en la contundencia del castigo, sino en la elegancia del debido proceso.

    La justicia penal que la nación necesita no es sólo eficiente, sino también prudente; no es sólo firme, sino también humana; no es sólo rápida, sino también independiente. Porque al final, la democracia no se fortalece únicamente con cárceles más llenas o índices delictivos más bajos, sino con jueces capaces de decir “no” cuando corresponde, “sí” cuando la ley lo exige y “esperemos” cuando la sabiduría constitucional lo aconseja. Una justicia así no teme a la opinión pública, no negocia sus principios y no se doblega ante urgencias circunstanciales. Si El Salvador desea consolidarse como un Estado democrático sólido, deberá proteger a quienes protegen el derecho: sus jueces.

    Y cuando eso ocurra —cuando la independencia judicial sea tan incuestionable como la necesidad misma de seguridad— entonces habremos entendido que la fuerza de un país no se mide sólo por quién puede castigar, sino por quién se atreve a garantizar. Esa es, en definitiva, la fuerza del derecho: un poder que no aplasta, sino que orienta; que no teme, sino que razona; que no domina, sino que limita; y que, cuando se ejerce en libertad, convierte a la justicia en la más alta forma de civilización.

  • La derecha hondureña derrota a una izquierda castigada por sus errores

    La derecha hondureña derrota a una izquierda castigada por sus errores

    La derecha en Honduras, representada por los partidos Nacional y Liberal, logró frenar el avance del oficialismo de izquierda liderado por el Partido Libertad y Refundación (Libre), tras unas elecciones generales marcadas por el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al candidato Nasry Asfura.

    El conteo preliminar, con el 57.03 % de las actas escrutadas, muestra un empate técnico entre los dos principales aspirantes conservadores: Asfura del Partido Nacional con 749,022 votos (39.91 %) y Salvador Nasralla del Partido Liberal con 748,507 (39.89 %), una diferencia mínima de apenas 515 votos, según datos compartidos antes de que el sitio del Consejo Nacional Electoral presentara fallos de acceso.

    En tercer lugar quedó la oficialista Rixi Moncada, del partido Libre, con 359,584 votos (19.16 %), lejos de las expectativas que le otorgaban ventaja en los sondeos. Analistas consideran que el respaldo directo de Trump a Asfura influyó significativamente en el resultado.

    “Es una intervención en la política hondureña de una manera directa como nunca antes lo había hecho”, sostuvo el analista José Manuel Torres, quien advirtió que el mensaje del mandatario estadounidense impactó en un país donde la migración hacia EE.UU. representa la principal esperanza para miles de familias.

    Trump calificó a Asfura como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras” y se refirió a él como un aliado clave en la lucha contra los “narco-comunistas” y regímenes como el del venezolano Nicolás Maduro.

    Rixi Moncada, candidata presidencial del oficialista Partido Libre de Honduras, obtuvo un lejano tercer lugar.

    Para los analistas, los resultados también reflejan el cierre de un ciclo político decepcionante para la izquierda hondureña, que, tras cuatro años en el poder, no logró consolidarse. El gobierno de Libre, encabezado por Xiomara Castro, incumplió múltiples promesas, como instalar una comisión internacional contra la corrupción, vender el avión presidencial y retirar a los militares de funciones civiles.

    “El progresismo nunca ve sus propios errores, menos asume sus consecuencias. No espero una valoración honesta de su derrota”, sentenció Torres.

    El discurso agresivo de algunos funcionarios, las constantes polémicas y una deficiente gestión en áreas claves como salud y transparencia pública, minaron la credibilidad del oficialismo. El analista Filadelfo Martínez afirmó que “muchas promesas incumplidas y un gobierno ineficiente” terminaron por hundir al partido en las urnas.

    Martínez agregó que el equipo de gobierno de Libre “no está formado por pobres, sino por sectores medios con mentalidad más cercana a Miami que a La Habana”, lo que generó contradicciones internas con el discurso ideológico del partido.

    Los candidatos presidenciales de Honduras, Salvador Nasralla (i) y Nasry Asfura (d). EFE

    La falta de confianza en la figura de Rixi Moncada también fue un factor clave. Según una fuente cercana al Ejecutivo que pidió anonimato, “el resultado de las votaciones es un castigo de los ciudadanos que se sienten defraudados por promesas incumplidas de Libre”, y agregó que la candidatura de Moncada “tuvo poca aceptación desde el inicio”.

    Libre, que prometía un “socialismo democrático”, ahora enfrenta una profunda crisis interna y deberá reorganizarse desde la oposición, tras un duro revés electoral que evidenció el desgaste de su gestión y el distanciamiento con sus bases.