Autor: Alvaro Cruz

  • Muere Dick Cheney, exvicepresidente de Estados Unidos, a los 84 años

    Muere Dick Cheney, exvicepresidente de Estados Unidos, a los 84 años

    Dick Cheney, quien fue vicepresidente de Estados Unidos durante los dos mandatos de George W. Bush (2001-2009), murió la noche del lunes 3 de noviembre a los 84 años, según confirmó su familia en un comunicado oficial.

    El fallecimiento se produjo a causa de complicaciones por una neumonía y problemas cardiovasculares, según la misma fuente. Cheney estaba acompañado por su esposa Lynne y sus hijas Liz y Mary al momento de su muerte.

    Cheney tuvo una de las trayectorias políticas más influyentes del Partido Republicano en las últimas décadas. Fue jefe de gabinete de la Casa Blanca durante la presidencia de Gerald Ford, congresista por Wyoming, secretario de Defensa bajo George H. W. Bush, y finalmente vicepresidente de EE.UU.

    Su papel como uno de los artífices de la “guerra contra el terrorismo” tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y como estratega en la invasión de Irak en 2003 marcaron un antes y un después en la política exterior estadounidense.

    Entre sus momentos clave como secretario de Defensa destacó la dirección de la operación militar Tormenta del Desierto durante la Guerra del Golfo en 1991, un conflicto que posicionó a Estados Unidos como potencia hegemónica en Oriente Medio tras la caída de la Unión Soviética.

    Cheney también estuvo al frente de la empresa Halliburton antes de integrarse como vicepresidente en el equipo de George W. Bush. Su gestión estuvo marcada por el secretismo, el enfoque de seguridad nacional agresivo y su cercanía al complejo militar-industrial.

    En los últimos años, Cheney se distanció del rumbo que tomó su partido bajo la figura de Donald Trump. Fue uno de los pocos líderes republicanos de alto perfil que criticó abiertamente a Trump, al que calificó de “cobarde” y “la mayor amenaza que ha enfrentado la república”.

    «Durante décadas, Dick Cheney sirvió a nuestra nación», expresó su familia en el comunicado, donde lo describen como un “hombre noble” que inculcó el amor por el país a sus hijos y nietos. “Estamos profundamente agradecidos por su vida y legado”, agregaron.

    Cheney nació en 1941 en Lincoln, Nebraska, y dedicó más de 40 años al servicio público y la política estadounidense. Su hija Liz Cheney también ha seguido su camino político, siendo congresista por Wyoming y una figura destacada en la oposición interna a Trump.

     

  • La usura: el principal freno oculto del desarrollo de las MYPES salvadoreñas

    La usura: el principal freno oculto del desarrollo de las MYPES salvadoreñas

    Con tasas de interés que alcanzan niveles impensables y condiciones abiertamente abusivas, el crédito informal o usura se ha consolidado como el principal obstáculo para el desarrollo de un amplio segmento de las micro y pequeñas empresas (MYPES) en El Salvador. Lejos de ser un fenómeno marginal, la usura se ha convertido en un componente estructural del ecosistema financiero nacional, sosteniendo el funcionamiento cotidiano de miles de empresas a costa de erosionar sus márgenes de rentabilidad, restringir la inversión productiva y perpetuar la informalidad.

    En 2024, las MYPES salvadoreñas obtuvieron de prestamistas informales o usureros un estimado de US$ 1,251.5 millones, monto que equivale al 7.4 % del crédito total otorgado por el sistema financiero formal a sus diferentes clientes. Esta cifra corresponde únicamente al financiamiento dirigido a las MYPES y no al conjunto de la economía, lo que subraya la magnitud del problema. Su persistencia confirma el fracaso de la Ley Contra la Usura, promulgada en 2013 con el propósito de proteger a los prestatarios más vulnerables y reducir las prácticas abusivas.

    Las condiciones bajo las que operan estos préstamos son abiertamente desproporcionadas. Las encuestas revelan que las tasas de interés promedio anual alcanzaron 2,628 % en 2019 y 1,869 % en 2022, con casos extremos que superan el 13,500 %, es decir, más de veinte veces las tasas promedio del crédito formal. En la práctica, estos préstamos se conceden por montos pequeños —frecuentemente menores a US$ 500—, con plazos de menos de 30 días y pagos diarios.

    Las garantías exigidas van desde pagarés y letras de cambio hasta hipotecas o firmas solidarias, exponiendo a los empresarios al riesgo de perder sus activos ante cualquier incumplimiento. Pese a ello, ocho de cada diez MYPES recurren a los prestamistas informales, atraídas por la exclusión del sistema financiero formal, la inmediatez del desembolso, la ausencia de trámites burocráticos y una flexibilidad que las instituciones financieras formales no les ofrecen. Este círculo vicioso revela una contradicción: el crédito informal es simultáneamente un mecanismo de sobrevivencia y una trampa que impide el crecimiento.

    El desglose de las estimaciones evidencia las distintas formas en que las MYPES se vinculan con la usura. De los US$ 1,251.5 millones anuales, alrededor de US$ 661.3 millones provienen de empresas que se autoexcluyen del sistema financiero formal, convencidas de que este resulta inaccesible para su realidad. Otras MYPES —por un monto cercano a US$ 432.4 millones— combinan crédito formal e informal para completar su capital de trabajo, lo que refleja la insuficiencia de la oferta regulada.

    Finalmente, unas US$ 157.8 millones corresponden a MYPES que, tras ser rechazadas por las instituciones formales por falta de garantías o historial crediticio, no tienen otra opción que recurrir a los usureros. En todos los casos, la usura se impone como la opción “rápida y segura”, pero a un costo devastador. Estas prácticas drenan la liquidez de los negocios, reducen su capacidad de reinversión y, a mediano plazo, los empujan a la informalidad o al cierre definitivo. La magnitud del fenómeno evidencia que la exclusión financiera no es una excepción, sino una regla en el funcionamiento del sector MYPE salvadoreño.

    A una década de su promulgación, la Ley Contra la Usura no ha logrado frenar las prácticas abusivas que pretendía erradicar. El 62.2 % de las MYPES sigue recurriendo a prestamistas informales y pagando tasas exorbitantes. Esta ineficacia se explica por tres debilidades estructurales. Primero, el diseño legal excluye del cálculo de los topes máximos al mercado informal, dejando fuera precisamente el segmento donde la usura opera con mayor intensidad. Segundo, la supervisión estatal es prácticamente inexistente en los territorios y circuitos financieros donde los prestamistas actúan con total impunidad. Y tercero, la ley carece de incentivos para que las instituciones financieras amplíen su cobertura hacia segmentos de mayor riesgo, lo que termina reforzando el círculo de exclusión.

    En la práctica, la normativa ha servido más para delimitar los márgenes del crédito formal que para proteger efectivamente a los prestatarios del abuso. Al no atacar la raíz del problema —la falta de acceso y de productos financieros adecuados—, la usura sigue expandiéndose, con una sofisticación creciente en sus mecanismos de cobro y en su capacidad para evadir la acción de las autoridades.

    La usura aplicada a las MYPES no es solo un problema financiero, sino un obstáculo estructural para el desarrollo. Constituye un mecanismo de financiamiento de altísimo costo que asfixia la productividad, reduce la inversión y limita la generación de empleos de calidad. Sus efectos multiplicadores son devastadores: impide el encadenamiento productivo, frena la innovación y perpetúa la desigualdad entre empresas formales e informales. Este fenómeno debe entenderse como una señal de alerta para el país. El crédito informal revela la incapacidad del sistema financiero para responder a la realidad de miles de microempresarios que operan con ingresos irregulares, escasa documentación y necesidades de liquidez inmediata. No se trata solo de sancionar la usura, sino de construir alternativas viables que la hagan innecesaria.

    Enfrentar este problema requiere una estrategia de múltiples dimensiones. En primer lugar, una revisión integral de la Ley Contra la Usura que incluya mecanismos efectivos de supervisión y sanción en el mercado informal. En segundo lugar, la creación de instrumentos financieros adaptados a las características de las MYPES, con mayor flexibilidad en plazos, garantías y montos, pero dentro del marco regulado. En tercer lugar, el fortalecimiento de la educación financiera, de modo que los empresarios puedan comprender los riesgos de la usura y tomar decisiones informadas. Finalmente, se requiere una alianza entre el Estado, las instituciones microfinancieras formales y la banca de desarrollo para canalizar recursos hacia segmentos actualmente excluidos. Mientras estas reformas no se materialicen, la usura seguirá consolidándose como uno de los principales frenos al desarrollo económico y social de El Salvador: un cáncer financiero que alimenta la desigualdad y erosiona el potencial de miles de MYPES.

    * William Pleites es director de FLACSO El Salvador

  • Petro, en caída libre

    Petro, en caída libre

    Escribo, desde Medellín, una ciudad pujante con gente encantadora, que considera, al menos con las decenas de personas que conversé, que el primer gobierno de izquierda del país ha sido un completo desastre y que un segundo mandato que responda a esa proyección política conduciría a la nación a su destrucción.

    La mayoría de las personas con las que trabé conversación, gente aguda con amplio vocabulario y excelente memoria, consideran al mandatario Gustavo Petro como un hombre inepto, falto de disciplina y sin otra meta que el poder, aunque ignorara qué hacer con él. Más de uno de ellos me dijo que el presidente era más incapaz que Hugo Chávez y Nicolás Maduro juntos, porque no había logrado concretar la mayoría de las metas de su administración que se había propuesto, ni aun, aquellas que harían posible el continuismo de sus propuestas de gobierno.

    Por mi parte confieso haberme equivocado. Tenía la idea de que Petro era un hombre disciplinado, trabajador e inteligente, lo contrario a lo que me demostraron sus compatriotas y que aprecio por su fracasada gestión de gobierno en las que hay destacar sus precarias relaciones con Washington, su posición contraria a Israel en la que apoya a los palestinos sin mencionar los crímenes de la agrupación terroristas de Hamás y su actitud mezquina ante el Premio Nobel de la Paz otorgado a la lideresa María Corina Machado.

    Debo recordar que en casi todas las conversaciones se habló de un personaje que al parecer para mis interlocutores es una mezcla extremadamente peligrosa entre el místico ruso Grigori Rasputín con el francés Jose Fouché, dos genios tenebrosos que manipularon con extrema habilidad a su favor situaciones complicadas, logrando ambos, una sobrevivencia política que escapaba a toda lógica.

    Este sujeto es el actual ministro del Interior, Armando Benedetti, sin dudas un hombre hábil y de notables recursos.  Fue concejal de Bogotá entre 1998 y 2000, posteriormente fue electo diputado por la capital, llegando al senado en el 2006, posición que ocupó durante 16 años, incorporándose a la campaña presidencia de Petro en el 2022, luego de haber presidido la Cámara Alta.

    Benedetti más allá de los talentos que pueda poseer es considerado un hombre particularmente controversial. Su primer cargo en la administración fue embajador en Venezuela, pero antes de cumplir un año en esas funciones presentó su renuncia al presidente Petro, tras la publicación en los medios de comunicación de grabaciones de conversaciones telefónicas, en las que el embajador amenazaba a la jefa de gabinete del presidente, Laura Sarabia, con divulgar información sobre el financiamiento de la campaña electoral que podría derrocar al gobierno y enviar personas a prisión, renunció al cargo de embajador ocupando otras posiciones, hasta ser nombrado ministro del Interior.

    No voy a pasar por alto que la mayoría de la población de esa región es partidaria del expresidente Álvaro Uribe, razón por la cual cuando el tribunal de Bogotá absolvió al exmandatario de los cargos en su contra expresaron una gran satisfacción, mientras, el presidente Petro criticaba severamente la decisión judicial, a pesar de haber manifestado en el primer fallo condenatorio que respetaba las sentencias que dictaran los tribunales.

    Por otra parte, aprecié una vez más, que es una ciudadanía particularmente pendiente de las relaciones entre su país y Estados Unidos, condición que se evidenció cuando el presidente Donald Trump decidió cortarle la ayuda militar al gobierno de Petro y lo situó casi en el mismo nivel que al capo Nicolás Maduro al calificarlo de ser un líder del narcotráfico las personas expresaron gran satisfacción, valoración que subió de tono cuando se supo que el mandatario junto a su esposa, hijo mayor y el ministro, Armando Benedetti, habían sido incluido en la Lista Clinton, nombre que se le aplica a una lista negra que reúne empresas y personas vinculadas a la posesión de dinero proveniente del narcotráfico mundial.

    Las elecciones presidenciales en Colombia son el próximo año y al parecer cada vez es menos probable que el candidato oficialista Iván Cepeda acceda al palacio de Nariño. Cepeda obtuvo muchísimos menos votos que Gustavo Petro en las primarias que lo llevaron a la presidencia y es considerado por muchos más extremista políticamente que el actual mandatario. Ojalá, los electores no vuelvan a equivocarse.

     

    * Pedro Corzo es periodista cubano

  • La justicia en tiempos de miedo

    La justicia en tiempos de miedo

    En toda sociedad que atraviesa momentos de convulsión o transformación, el sistema de justicia se convierte en el termómetro más fiel del equilibrio institucional. No hay instrumento más sensible que el Derecho cuando el poder y el miedo comienzan a caminar de la mano. La historia enseña que los pueblos pueden sobrevivir a crisis económicas, políticas o sociales, pero no a la erosión silenciosa de su legalidad. Y cuando la legalidad se debilita, también se diluye la capacidad del Estado para reconocer los errores y sanar las heridas que dejan los procesos injustos.

    El Salvador vive una etapa decisiva. El deseo legítimo de seguridad ciudadana ha impulsado medidas extraordinarias que, en efecto, han reducido la criminalidad visible. Sin embargo, también han generado una tensión latente entre eficacia y legalidad, entre la necesidad de control y el deber de garantizar derechos. Este dilema no se resuelve con consignas ni con aplausos, sino con madurez jurídica. La grandeza de un Estado no radica en la severidad de sus castigos, sino en la firmeza con que protege las garantías que limitan el poder de castigar.

    Esa grandeza se mide también por su capacidad de rectificar. Miles de salvadoreños fueron privados de libertad sin haber pertenecido jamás a estructuras criminales, sin prueba técnica, sin defensa efectiva. Son hombres y mujeres trabajadores, padres, hijos, hermanos, cuyas vidas quedaron suspendidas en el aire entre el estigma y el silencio. Solo quien ha llorado por un ser querido injustamente preso entiende que la justicia tardía no consuela: duele. El Derecho penal moderno no es un instrumento de revancha, sino un sistema racional que pretende contener la violencia mediante la razón.

    Su legitimidad no depende de cuántos encarcelamientos produce, sino de cuánta confianza genera en el ciudadano. El poder punitivo es un bisturí, no un martillo: debe aplicarse con precisión, no con furia. El bisturí representa la administración del castigo bajo la lógica del diagnóstico, la proporcionalidad y la técnica jurídica; el martillo, en cambio, simboliza la violencia institucional desprovista de discernimiento. El bisturí corta lo necesario para sanar; el martillo destruye incluso lo que está sano. Un Estado que usa el bisturí del Derecho actúa con control, evalúa consecuencias, calibra la medida del daño y de la pena; un Estado que usa el martillo confunde justicia con venganza, y poder con impunidad.

    El bisturí respeta la anatomía del Estado de Derecho; el martillo la fractura. Por ello, el poder punitivo no puede ser emocional ni masivo: debe ser racional, proporcional y humano. Su precisión no lo debilita, lo legitima. Porque cuando el castigo se ejerce sin método, deja de ser justicia y se convierte en una forma sofisticada de violencia estatal. La grandeza del Derecho radica en saber cuándo cortar, cuánto cortar y, sobre todo, cuándo detener la mano antes de dañar lo que aún puede sanar. Y una sociedad solo puede sanar sus heridas cuando libera al inocente, cuando repara al injustamente privado de libertad y devuelve el nombre, el trabajo y la honra a quienes nunca debieron estar tras las rejas.

    El reto salvadoreño es mayúsculo: mantener la eficacia del control delictivo sin degradar los principios del debido proceso. En palabras sencillas, no se trata de liberar culpables, sino de no encarcelar inocentes. Porque un sistema que ignora las reglas para alcanzar resultados inmediatos puede ganar batallas, pero pierde legitimidad. La legalidad es lo único que da al castigo su carácter moralmente aceptable. Por ello, se vuelve indispensable crear una vía institucional de revisión, seria y humanitaria, que permita examinar con rigor los miles de expedientes en los que la detención se produjo con vicios procesales.

    No para debilitar la política de seguridad, sino para purificarla y devolverle su credibilidad. En el ámbito judicial, los desafíos son más profundos. El juez no puede convertirse en un ejecutor automático de decisiones de poder. Su función no es aplaudir la autoridad, sino someterla al examen de la razón jurídica. La independencia judicial no se mide por la retórica institucional, sino por la capacidad de decidir conforme a derecho, incluso cuando la verdad jurídica incomoda al contexto político. La imparcialidad no es heroísmo; es deber técnico de los que juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución.

    Y dentro de ese deber técnico debe incluirse la revisión de las resoluciones que afectaron a personas sin vínculo real con las pandillas, permitiendo su pronta excarcelación sin temor ni presión mediática. Por su parte, el abogado tiene la misión de ser la voz del equilibrio. Defender el procedimiento no equivale a obstaculizar la justicia; significa preservar el único marco que la hace posible. Cuando el jurista calla ante la arbitrariedad, contribuye a normalizarla. El miedo a perder un cargo, una relación o una aprobación social ha sido, históricamente, más dañino que la corrupción misma. Las naciones no se derrumban por el abuso del poder, sino por el silencio ante los abusos.

    Por ello, se debe crear una Comisión Nacional de Revisión de Casos, apolítica y humanitaria: integrada por jueces honorarios, académicos, representantes de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, el Ministerio Público, y organizaciones sociales, que evalúe expedientes, escuche a las familias y recomiende liberaciones conforme a parámetros objetivos y verificables. El derecho procesal es la forma visible de la civilización. Cada audiencia, cada defensa y cada sentencia son expresiones de un pacto que sostiene a la república: Si ese pacto se debilita, la ley se convierte en retórica, y la justicia, en un discurso vacío.

    Por eso, el procedimiento no es una formalidad: es la frontera moral entre el Estado y la arbitrariedad. Esa frontera debe permitir un proceso ágil de revisión judicial especial para detenidos sin acusación firme o con sobreseimientos omitidos, en el que la libertad no se vea como un favor, sino como una restitución de derechos. Hablar de justicia en tiempos de miedo no es un acto de desafío, sino de fidelidad. El miedo ha sido siempre el peor enemigo del Estado de Derecho, porque distorsiona la percepción del deber. Hace que la prudencia se confunda con cobardía, y que el silencio parezca sabiduría.

    El Salvador necesita un modelo de justicia que combine firmeza y humanidad. La seguridad no debe construirse sobre la erosión del derecho, sino sobre su perfeccionamiento. No hay contradicción entre castigar y respetar, entre proteger y garantizar. Al contrario, es en la fidelidad a las reglas donde el Estado demuestra su verdadera fortaleza. La autoridad no se mide por el miedo que infunde, sino por la confianza que inspira. Esa confianza crecerá cuando el Estado reconozca, revise y libere a los inocentes, y demuestre que la fuerza de la justicia no está en la dureza, sino en su capacidad de rectificar.

    La justicia que humilla pierde su sentido ético; la que corrige y restituye eleva la dignidad humana. La seguridad duradera nace del equilibrio, no de la venganza. Por eso, la Comisión Nacional de Revisión de Casos se erigiría como un acto de madurez jurídica: no para debilitar al Estado, sino para purificar su justicia, reparar lo irreparable y evitar que el dolor de los inocentes se herede a las próximas generaciones. El desafío de nuestro tiempo es mantener viva la conciencia jurídica en medio del ruido, la pasión y la presión. Recordar que la función del derecho no es castigar al débil ni proteger al fuerte, sino garantizar que todos —gobernantes y gobernados— sean medidos con la misma vara.

    Solo así El Salvador podrá mirar hacia adelante, con seguridad y con honor, sin renunciar al rostro humano que toda república debe conservar: el de una justicia que no teme al poder, porque sabe que su poder verdadero es la razón. “El juicio será sin misericordia para el que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio». (Santiago 2:13)

  • La Superluna del Castor iluminará el cielo este 5 de noviembre

    La Superluna del Castor iluminará el cielo este 5 de noviembre

    Este miércoles 5 de noviembre, los salvadoreños podrán contemplar la Superluna más brillante y cercana del año, un fenómeno astronómico conocido como la Luna llena en perigeo, cuando el satélite natural se ubica en su punto más próximo a la Tierra.

    En esta ocasión, la Luna alcanzará una distancia de apenas 356,980 kilómetros, lo que representa una diferencia considerable con respecto a su promedio orbital de más de 400,000 kilómetros. Esta cercanía permitirá que el disco lunar se observe hasta un 14 % más grande y un 30 % más brillante que una Luna llena común.

    La Superluna de noviembre es popularmente conocida como la Luna del Castor, una denominación tradicional originaria de Norteamérica. De acuerdo con el servicio astronómico Starwalk, este nombre proviene de antiguos pueblos indígenas y colonos, quienes asociaban esta época del año con la intensa actividad de los castores antes del invierno.

    Durante noviembre, estos animales construyen presas, refuerzan sus madrigueras y almacenan alimentos, lo que motivaba a los cazadores a colocar trampas para obtener sus pieles. De ahí también proviene la relación con otros nombres tradicionales como “luna de niebla”, todos ligados a observaciones agrícolas y naturales.

    El fenómeno astronómico ocurrirá en dos momentos clave. La fase exacta de Luna llena se registrará a las 7:19 a.m. del miércoles 5, mientras que el perigeo lunar —máxima cercanía a la Tierra— se alcanzará a las 4:30 p.m. del mismo día, según el calendario astronómico.

    Sin embargo, el mejor momento para observarla será durante su salida por el horizonte este, a las 5:23 p.m., cuando podrá apreciarse en su esplendor. En zonas con relieve montañoso, este avistamiento podría retrasarse hasta una hora, por lo que se recomienda planificar con antelación.

    El satélite permanecerá visible hasta las 6:28 a.m. del jueves 6 de noviembre, cuando se ocultará tras el horizonte oeste.

    A diferencia de otros fenómenos astronómicos, la Superluna no requiere de telescopios ni instrumentos especializados para ser disfrutada. Un cielo despejado y alejado de la contaminación lumínica bastará para observarla a simple vista.

     

  • Un 64 % de los latinos en EE.UU. desaprueban gestión del presidente Donald Trump

    Un 64 % de los latinos en EE.UU. desaprueban gestión del presidente Donald Trump

    El 64 % de los votantes latinos en Estados Unidos desaprueba la gestión del presidente Donald Trump, según una encuesta de la organización UnidosUS divulgada este lunes. El estudio destaca además que el 41 % de estos ciudadanos teme ser arrestado por autoridades migratorias, aunque cuenten con ciudadanía o residencia legal.

    La encuesta titulada Bipartisan Poll of Hispanic Voters: The Road to 2026 fue elaborada por la firma BSP Research entre el 8 y el 22 de octubre, y se basó en una muestra nacional de 3,000 latinos. El margen de error es del 1.8 %.

    A pesar de la desaprobación mayoritaria, solo un 13 % de quienes votaron por Trump en 2024 asegura que no lo haría nuevamente. Un 9 % de ese mismo grupo se mostró indeciso respecto a su respaldo futuro, revelando una compleja relación con el liderazgo del actual mandatario.

    En cuanto a las principales preocupaciones de los votantes latinos, el 53 % mencionó el alto costo de vida y la inflación como su mayor problema. Le siguieron el empleo y la economía (36 %), vivienda (32 %), salud pública (30 %) e inmigración (20 %).

    Un 39 % de los encuestados dijo que su situación económica actual es peor que la de hace un año, mientras que solo un 14 % afirmó estar mejor. Además, la mitad de los consultados cree que las políticas económicas del presidente Trump empeorarán su situación.

    El 65 % opina que tanto el presidente como el Partido Republicano no están enfocándose en resolver los problemas económicos que enfrenta la población. Esta percepción se intensificó tras el cierre del Gobierno, ocurrido el 1 de octubre, debido a diferencias entre demócratas y republicanos sobre temas presupuestarios como subsidios médicos.

    La encuesta también muestra que el 61 % culpa a los republicanos por ese cierre gubernamental, mientras que el 22 % señala a los demócratas. De cara a las elecciones de medio término de 2026, el 52 % planea votar por un candidato demócrata, frente al 28 % que se inclina por un republicano.

    En el ámbito migratorio, el 72 % expresó su rechazo a un fallo de la Corte Suprema que permite a ICE realizar arrestos basándose en el idioma, el trabajo o la apariencia de una persona. El 33 % reportó pérdida de trabajadores por temor a redadas y el 29 % afirmó que niños han dejado de asistir a clases por ese mismo temor.

    En California, el estado con mayor población latina, el 74 % rechazó esos criterios de arresto y el 82 % dijo estar profundamente preocupado por la falta de control del Congreso frente al poder del Ejecutivo. Además, el 60 % expresó sentirse menos seguro respecto a sus libertades y derechos civiles bajo la actual administración.

     

  • Guillermo del Toro presenta en México su esperada ‘Frankenstein’ junto a Oscar Isaac y Jacob Elordi

    Guillermo del Toro presenta en México su esperada ‘Frankenstein’ junto a Oscar Isaac y Jacob Elordi

    Ciudad de México se vistió de gala la noche del lunes para recibir a Guillermo del Toro, quien presentó oficialmente su más reciente película Frankenstein en una alfombra roja repleta de emoción, junto a los actores Oscar Isaac y Jacob Elordi, protagonistas del esperado filme.

    La adaptación del clásico literario de Mary Shelley, que llega este 7 de noviembre a la plataforma de Netflix, ha sido uno de los proyectos más personales del cineasta tapatío. Del Toro ha declarado que Frankenstein es “el libro más importante de su vida”, y por ello ha trabajado durante décadas para concretar una versión que refleje su visión artística.

    En la cinta, Oscar Isaac asume el papel del científico Víctor Frankenstein, mientras que Jacob Elordi interpreta al mítico monstruo. El elenco se completa con Mia Goth como Elizabeth Lavenza, y otros destacados actores como Felix Kammerer, David Bradley, Lars Mikkelsen y Christian Convery.

    El evento tuvo lugar en el histórico Colegio de San Ildefonso, donde Del Toro fue recibido con vítores y aplausos de cientos de fanáticos. “¡Guillermo, te amo!”, gritaban desde las vallas los seguidores del director, quien no dudó en acercarse a saludar, firmar libros e incluso tomarse selfies antes de cruzar la alfombra roja.

    La noche también incluyó una proyección especial de Frankenstein, organizada por Netflix, como parte del estreno anticipado del filme. El director mexicano, ganador del Oscar por La forma del agua, fue acompañado en todo momento por su elenco principal, con quienes posó para las cámaras.

    Aunque no todos los fans pudieron ingresar al recinto, Del Toro se mostró cercano y agradecido, compartiendo momentos con quienes lo esperaban afuera, reforzando su imagen de director accesible y profundamente conectado con su audiencia.

    Frankenstein debutó en el Festival de Cine de Venecia el pasado 30 de agosto, y ha tenido exhibiciones en salas selectas y foros culturales en distintas ciudades del mundo. En México, podrá verse también en espacios como la Cineteca Nacional, donde ya se realizan funciones desde el 23 de octubre.

    El filme mezcla terror, fantasía y la exuberante estética visual característica de Del Toro, marcando un nuevo hito en su filmografía, que incluye títulos icónicos como El espinazo del diablo (2001) y El laberinto del fauno (2006).

    Con una narrativa oscura y profundamente humana, la versión de Frankenstein que presenta Del Toro promete ser una de las películas más comentadas del año y reafirma su lugar como uno de los grandes nombres del cine contemporáneo.

     

  • Cave Valley, el pueblo de Jamaica que quedó sepultado en lodo tras el paso devastador del huracán Melissa

    Cave Valley, el pueblo de Jamaica que quedó sepultado en lodo tras el paso devastador del huracán Melissa

    Cave Valley, una apacible localidad montañosa en Jamaica, vive hoy entre el barro, los escombros y el silencio que dejan las catástrofes naturales. El huracán Melissa impactó con categoría 5, provocando el desbordamiento del río Cave, que anegó completamente el centro poblado y sumergió viviendas hasta su segundo nivel.

    La devastación es total. Desde la cima, el paisaje parece intacto, pero al descender hacia los valles, aparecen los estragos: postes eléctricos derribados, plantaciones destruidas y caminos bloqueados por árboles caídos. El lodo cubre cada rincón, y los pobladores intentan rescatar lo que queda de sus hogares.

    “Esta es la primera vez que este edificio se inunda”, lamenta Christopher Campbell, dueño de un pequeño supermercado local. Junto a sus vecinos, intenta limpiar refrigeradoras, maniquíes y productos cubiertos de fango. El agua alcanzó 1.2 metros en su tienda, perdiendo buena parte de su inventario.

    A pesar del desastre, la comunidad ha respondido con solidaridad. “La mayoría de la gente está en apuros, pero está aquí ayudando”, destaca Campbell con gratitud. Uno de esos voluntarios es Patrick John, originario del distrito de Manchester, quien también perdió su casa y ahora colabora en Cave Valley, “donde todo es solo lodo y agua”.

    “Lo que pasó aquí fue brutal. La gente está atrapada en el lodo. Esto no se resolverá hasta marzo, y la reconstrucción puede tardar hasta cinco años”, afirma John, quien critica la falta de respuesta oficial. “Aún no hay señales del Gobierno”, denuncia.

    Sandreka Knight, una joven habitante del pueblo, apenas logró rescatar los documentos personales de su familia. “Perdimos todo”, asegura mientras lanza unos cojines embarrados sobre una pila de muebles inservibles. Las marcas en las paredes muestran que el agua llegó hasta el techo de su vivienda.

    Actualmente, ella y su familia —siete personas en total— se refugian en la casa de unos amigos en la colina, una de las pocas zonas que escapó del impacto directo del huracán. A su lado, la ferretería de Robert Chen es ahora un amasijo de papeles mojados y computadoras arruinadas.

    La estación de gasolina del lugar aún conserva los plásticos que cubrían los surtidores, una medida pensada para la lluvia, no para la riada que terminó por inundarlo todo. “Nunca imaginamos que el agua llegaría tan lejos”, comentó uno de los empleados.

    El paso del huracán Melissa marca un antes y un después para Cave Valley. Sus habitantes se enfrentan ahora a un largo proceso de recuperación en medio de la incertidumbre, el abandono institucional y la resiliencia que los une en momentos de crisis.

     

  • El Real Madrid busca seguir invicto en la Champions ante Liverpool en Anfield

    El Real Madrid busca seguir invicto en la Champions ante Liverpool en Anfield

    El Real Madrid se enfrenta este martes al Liverpool en Anfield, por la cuarta jornada de la fase de grupos de la Champions League 2025-2026, en un duelo cargado de historia entre dos gigantes del fútbol europeo. El partido está programado para las 2:00 pm y marcará el regreso de Xabi Alonso al mítico estadio inglés, ahora como entrenador del conjunto merengue.

    Ambos clubes suman varias finales en sus enfrentamientos directos en Champions, incluyendo las de 1981, 2018 y 2022. Sin embargo, llegan a este nuevo cruce en realidades opuestas. El Real Madrid, líder de su grupo y con un pleno de tres victorias, está en una racha positiva, mientras que los ‘reds’ atraviesan una crisis de resultados bajo la dirección de Slot.

    El equipo de Xabi Alonso, que solo ha perdido un partido en lo que va de temporada —ante el Atlético de Madrid por 5-2—, ha cosechado 13 victorias en sus últimos 14 compromisos. Entre sus triunfos más destacados está el reciente Clásico frente al Barcelona, que le permitió consolidarse como líder en LaLiga con cinco puntos de ventaja.

    Además del buen momento colectivo, el Madrid muestra una notable solidez defensiva. Solo ha encajado dos goles en sus últimos seis partidos, cifra que se reduce a uno en la Champions. La presión tras pérdida y la compactación del bloque han sido claves en este rendimiento.

    En ataque, Kylian Mbappé lidera la ofensiva con 18 goles en lo que va de temporada, cinco de ellos en Champions. El delantero francés, que falló un penalti en Anfield la temporada pasada, regresa ahora en su mejor momento, acompañado de un Jude Bellingham entonado, que suma tres goles en sus últimos tres encuentros.

    El estado físico de Vinícius Júnior genera dudas luego del incidente con Alonso en el Clásico. El brasileño fue titular ante el Valencia pero volvió a ser sustituido, lo que abre la posibilidad para que Rodrygo Goes o Brahim Díaz ocupen su lugar. En la enfermería siguen Franco Mastantuono, Antonio Rüdiger, David Alaba y Dani Carvajal. Arda Güler está en duda y Trent Alexander-Arnold sí estará disponible para los locales.

    Históricamente, el Real Madrid ha tenido buenos resultados en Anfield en los últimos años, ganando tres de sus últimas cinco visitas. La más recordada fue la remontada por 2-5. Sin embargo, Liverpool mantiene un récord de 15 victorias consecutivas en fase de grupos o liga de Champions en casa.

    Pese a sumar seis puntos de nueve posibles, el Liverpool vive su etapa más difícil desde que Slot asumió el banquillo. A pesar de contar con figuras como Florian Wirtz y Aleksander Isak, el equipo inglés arrastró siete derrotas antes de vencer 2-0 al Aston Villa en su última presentación.

    Una victoria frente al Real Madrid permitiría al Liverpool recuperar confianza y mantenerse con aspiraciones de avanzar en el torneo. Para ello, deberá mejorar su desempeño defensivo, ya que solo ha logrado dejar su arco en cero en tres partidos en toda la temporada.

     

  • Millie Bobby Brown denunció por acoso a David Harbour, su «padre» en Stranger Things

    Millie Bobby Brown denunció por acoso a David Harbour, su «padre» en Stranger Things

    Millie Bobby Brown, protagonista de la exitosa serie Stranger Things, habría presentado una queja formal interna contra el actor David Harbour por supuestos actos de “acoso y hostigamiento”, según información publicada por el diario británico Daily Mail.

    La denuncia habría sido interpuesta antes del inicio del rodaje de la quinta y última temporada de la serie de ciencia ficción, cuya primera parte se estrenará el próximo 26 de noviembre en la plataforma de Netflix.

    Según una fuente anónima citada por el tabloide, la queja incluía “páginas y páginas de acusaciones”, lo que habría llevado a la apertura de una investigación interna por parte de la compañía.

    “Millie Bobby Brown presentó una queja formal por acoso y hostigamiento antes de que empezaran a rodar la última temporada. Había páginas y páginas de acusaciones. La investigación se prolongó durante meses”, indicó una fuente cercana a Lily Allen, cantante y exesposa de David Harbour.

    Hasta el momento, no existen acusaciones penales públicas ni se ha difundido documentación oficial relacionada con el caso. Tampoco han emitido comentarios Netflix, los representantes de Brown o Harbour, ni los creadores de la serie, Matt y Ross Duffer.

    “Netflix jamás comentará una investigación interna, pero el hecho de que no lo hayan negado dice mucho. Stranger Things ayudó a situar a Netflix en el mapa. Millones de fans en todo el mundo llevan tiempo aguardando el desenlace. Nadie quiere que nada les desvíe la atención”, añadió la fuente consultada por Daily Mail.

    Según la información divulgada, la queja fue presentada en 2023, y aunque no se conocen los resultados de la investigación interna, la producción de la temporada final no fue cancelada ni pospuesta, lo que ha generado especulación entre los seguidores del programa.

    David Harbour interpreta a Jim Hopper, el padre adoptivo de Eleven, personaje de Brown, y una de las figuras más emblemáticas del elenco. Ambos han compartido numerosas escenas clave en el desarrollo narrativo de la serie desde su primera temporada, estrenada en 2016.

    La temporada final de Stranger Things se emitirá en tres partes: los primeros cuatro episodios estarán disponibles el 26 de noviembre; los siguientes tres, el 25 de diciembre; y el capítulo final se estrenará el 1 de enero de 2026. Netflix espera cerrar con éxito uno de sus mayores fenómenos globales.

    Hasta la fecha, ni Brown ni Harbour han hecho declaraciones públicas sobre la supuesta denuncia, lo que mantiene en suspenso la atención de los medios y seguidores en torno al tema.