Autor: Alvaro Cruz

  • ONG denuncia 648 muertos en protestas de Irán desde diciembre

    ONG denuncia 648 muertos en protestas de Irán desde diciembre

    Un total de 648 personas han muerto desde el inicio de las protestas en Irán el pasado 27 de diciembre, según el último informe presentado este lunes por la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Noruega.

    La organización explicó que esta cifra corresponde únicamente a casos verificados de forma directa a través de dos fuentes independientes, entre ellas hospitales y centros donde han sido trasladados los cuerpos de las víctimas. IHRNGO advirtió que el número real de fallecidos podría superar los 6,000.

    Entre los muertos hay al menos nueve menores de 18 años y “miles” de heridos, detalló la organización. Asimismo, estimó que más de 10,000 personas han sido detenidas desde que iniciaron las manifestaciones en distintas ciudades del país.

    Desde el 8 de enero, las autoridades iraníes impusieron restricciones severas al acceso a Internet, lo que ha dificultado la verificación independiente de las cifras y el seguimiento de la represión estatal, señaló IHRNGO en su comunicado.

    Uno de los casos que más preocupa a la organización es el de Erfan Soltani, un joven de 26 años detenido el 8 de enero en la ciudad de Fardis, Karaj, quien habría sido condenado a muerte. Según sus familiares, las autoridades les informaron que la ejecución está programada para este 14 de enero.

    “El riesgo de ejecuciones extrajudiciales de manifestantes es muy serio”, advirtió Mahmud Amiri-Moghadam, director de IHRNGO, quien comparó la actual ola de represión con los crímenes cometidos por el régimen iraní durante la década de 1980.

    Por su parte, medios oficiales iraníes han reportado la muerte de al menos 121 miembros del Ejército, la Policía y el sistema judicial en el marco de las protestas, sin incluir posibles víctimas en la capital, Teherán.

    Otra organización, la Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, informó el domingo que al menos 544 personas han fallecido en las protestas, aunque señaló que existen otros 579 casos bajo investigación, lo que podría elevar el número total de víctimas mortales a más de mil.

     

  • Creadores de Adolescence preparan nueva temporada tras éxito en los Globos de Oro

    Creadores de Adolescence preparan nueva temporada tras éxito en los Globos de Oro

    Luego de arrasar con cuatro premios en los Globos de Oro, la serie Adolescence ya tendría una nueva entrega en desarrollo, aunque no sería una continuación directa. Stephen Graham, protagonista y cocreador del proyecto junto a Jack Thorne, confirmó que trabajan en una posible secuela que podría ver la luz en los próximos años.

    Durante la ceremonia de los Globos de Oro, Graham evitó confirmar una segunda temporada como tal, pero sí adelantó que el proyecto está vivo.

    “No puedo responder a esa pregunta porque está en algún lugar recóndito de mi mente y de la mente de Jack [Thorne], y la sacaremos a la luz dentro de tres o cuatro años, así que estad atentos”, declaró el actor británico a medios especializados.

    Jack Thorne, por su parte, ya había manifestado meses atrás su intención de mantener al equipo creativo unido para explorar nuevos formatos.

    En declaraciones a Radio Times, indicó que buscan contar una historia distinta: “Nos encantaría volver a trabajar juntos y no creemos que hayamos terminado con los planos secuencia. Así que es posible que volvamos a intentar hacer una serie con planos secuencia en algún momento, si encontramos la forma adecuada de contar esa historia”.

    El escritor dejó claro que no se tratará de una secuela convencional ni de un spin-off basado en los personajes de la primera entrega.

    “Ya hemos contado la historia de los Miller. No creo que haya nada del tipo: ‘Oh, podríamos hacer un spin-off de esto o aquello’. No creo que eso sea lo que queremos hacer”, afirmó.

    Desde abril, los rumores sobre una nueva etapa de Adolescence han circulado con fuerza. Los copresidentes de la productora Plan B, Dede Gardner y Jeremy Kleiner, confirmaron a Deadline que están en conversaciones con el director Philip Barantini sobre una “nueva versión” de la serie. Gardner adelantó que buscan ampliar la perspectiva sin perder la esencia ni caer en repeticiones, aunque evitó revelar detalles concretos.

    Entre las teorías más comentadas por fanáticos y medios especializados, figura la posibilidad de narrar la misma historia desde el punto de vista de los padres de la víctima o desarrollar una serie antológica con personajes completamente nuevos.

    Adolescence (Adolescencia), una intensa miniserie británica de Netflix, gira en torno al caso de Jamie Miller, un joven de 13 años arrestado como presunto autor del asesinato de una compañera de colegio. La producción se convirtió en la serie más premiada de los Globos de Oro 2024, al obtener los galardones a mejor miniserie, mejor actor (Stephen Graham), mejor actriz de reparto (Erin Doherty) y mejor actor de reparto (Owen Cooper), este último consagrándose como el ganador más joven en esa categoría.

     

  • Preso el déspota, la dictadura manda

    Preso el déspota, la dictadura manda

    Recibi con gran satisfacción la captura de Nicolas Maduro y su esposa cómplice Cilia Flores y lamenté profundamente que muchos de sus cofrades, entre ellos Diosdado Cabello y el general Vladimir Padrino López, no fueran apresados, aunque es de esperar que todos los asociados al dictador en el cartel de los Soles y el gobierno terminen en la cárcel.

    Por demás me parece muy apropiado que esta injerencia humanitaria sin ocupación militar ayude a depurar la doctrina latinoamericana de “la no intervención” que ha sido útil para que los tiranos se perpetúen en el poder como ha sucedido en Cuba, 67 años, Venezuela, 26 años, Nicaragua, 30 años en dos periodos.

    El principio de la “No intervención” es válido cuando los ciudadanos cuentan con la capacidad de remover a sus gobernantes en elecciones plurales y secretas, con poder judicial y tribunales electorales independientes, más la verificación de organismos internacionales probos, lo que no es posible en los países mencionados.

    La “No Intervención y Autodeterminación de los Pueblos” debería ser un principio sagrado cuando la democracia y la voluntad popular señorean un país, así como la práctica electoral debe ser la vía para cambiar un gobierno que respeta las normas democráticas, no obstante, si no hay democracia, al oprimido le asiste el derecho a la rebelión y combatir la opresión, al igual que el vecino tiene el deber de cruzar la frontera para proteger a los indefensos que padecen a su sombra.

    Cierto que cada pueblo tiene la prerrogativa de elegir a sus gobernantes y el sistema de gobierno que le apetezca, un derecho natural vinculado al cambio de régimen, cuando este no le satisface, por eso cuando el tirano Fidel Castro decía “el pueblo cubano voto en 1959” incurría en una de las muchas aberraciones de su maléfica existencia.

    No es prudente respetar doctrinas que permiten a los depredadores nutrirse con la sangre de sus víctimas. Lo que viene ocurriendo en Cuba hace décadas demanda una solidaridad activa con un pueblo que ha demostrado su deseo de ser libre, tampoco es moral aceptar la debacle que padecen los venezolanos en aras de contratos que solo prestan servicios a los criminales.

    La penosa situación de Cuba, Venezuela y Nicaragua demanda la participación de las democracias del hemisferio. No es prudente permitir la proliferación de un mal cuando existe la posibilidad de ser libre. El continente debería reaccionar a la maldad de forma multilateral, actuando de común acuerdo y execrando a los gobiernos que no respetan a sus ciudadanos.
    Por otra parte, el liderazgo de Estados Unidos en esta operación judicial sin la que Maduro y Flores seguirían oprimiendo a los venezolanos, genera preguntas de complicadas respuestas para todas las partes.

    Opino que Washington aprendió la lección de Irak. El gobierno de ese país fue completamente desmontado, lo que genero un vacío de poder que ocuparon parcialmente grupos terroristas, situación que aparentemente se evitaría si la actual presidente y cómplice del narcotraficante preso, Delcy Rodríguez, dirige una transición política que debió haber conducido Nicolas Maduro cuando perdió los comicios del 28 de julio del 2024.

    Otros cuestionamientos. Habrá una convocatoria a nuevos comicios o simplemente, lo que muchos consideramos justo, la entrega del gobierno a Edmundo González y María Corina Machado, aunque no dudamos que de haber nuevos comicios esa dupla repetiría la victoria.

    Por otra parte, ¿cuándo serán excarcelados todos los presos políticos? como exprisionero considero que esa debe ser la primera gestión de los delincuentes en el poder que también son responsables de todos los abusos y vejámenes ocurridos bajo Hugo Chávez y Maduro. ¿Cuándo se restablecerán los derechos de la oposición y de los inhabilitados políticamente; en qué momento podrán regresar a Venezuela los que tomaron el camino del destierro para salvaguarda su libertad y vida; los bienes confiscados y licencias de transmisión de radio y televisión que Chávez y Nicolas Maduro enajenaron, cuando serán restituidos a sus beneficiarios?

    Por último, la alianza de Maduro con el totalitarismo cubano supera con mucho su relación con China, Rusia e Irán, realidad evidenciada con la muerte de decenas de castrista que cayeron defendiendo al dictador. La asistencia represiva y el control castrista sobre los poderes públicos venezolano es más que notoria, así que, es de suponer que La Habana esta al tanto del trafico de drogas del Cartel de los Soles que dirigía el dictador encarcelado.

    * Pedro Corzo es periodista cubano

  • Los Hermanos Duffer anuncian tercer spin-off de Stranger Things para 2026

    Los Hermanos Duffer anuncian tercer spin-off de Stranger Things para 2026

    Aunque la historia principal de Stranger Things ha llegado a su fin, Netflix seguirá explorando su universo con múltiples proyectos derivados. Los creadores de la serie, Matt y Ross Duffer, han confirmado el desarrollo de una tercera producción derivada, que se suma a Stranger Things: Tales From ’85 y a un spin-off en imagen real previsto también para 2026.

    Durante una entrevista con Entertainment Weekly, Matt Duffer explicó que, por ahora, únicamente Tales From ’85 y la ficción en imagen real están en marcha oficialmente. Sin embargo, poco después reveló que existe otro proyecto del cual aún no puede hablar.

    “Bueno, hay otra cosa de la que no puedo hablar, así que, en cierto modo, te he mentido… Y también es muy, muy guay”, confesó.

    A diferencia de franquicias como Star Wars o Juego de Tronos, los hermanos Duffer han insistido en que su estrategia de expansión es más cuidadosa y selectiva.

    “Tenemos una filosofía muy concreta sobre cómo la serie y el universo de Stranger Things deben continuar”, afirmó Matt Duffer. Aseguró que los nuevos proyectos buscan evitar rellenar vacíos de la narrativa original y, en cambio, crear mitologías completamente nuevas.

    En esa línea, Tales From ’85 —una serie animada ambientada entre la segunda y tercera temporada— servirá como la última historia que se conecte directamente con la trama principal de Stranger Things. A partir de entonces, el universo entrará en territorios inexplorados.

    El spin-off en imagen real será una “entidad propia e independiente”, según los creadores. Aunque contará con guiños al pasado, su trama se centrará en una historia totalmente distinta, con personajes y locaciones inéditas. No obstante, aclararon que responderá a incógnitas aún pendientes sobre Henry Creel, incluyendo una escena del capítulo final en la que el personaje encuentra una misteriosa piedra vinculada al Mundo del Revés y al origen de sus poderes.

    “Es en realidad una historia completamente diferente, con una ubicación completamente diferente y con actores y personajes completamente diferentes”, reiteraron los Duffer, dejando claro que la franquicia apostará por la reinvención en lugar de extender la saga original de forma forzada.

     

  • Las Colinas: memoria, prevención y una deuda pendiente

    Las Colinas: memoria, prevención y una deuda pendiente

    Veinticinco años después del terremoto que marcó para siempre a Santa Tecla y a todo El Salvador, el recuerdo de Las Colinas sigue siendo una herida abierta. No solo por las vidas perdidas y las familias destrozadas, sino porque aquella tragedia expuso, de manera brutal, la fragilidad de un país asentado sobre una tierra tan hermosa como peligrosa.

    El derrumbe de aquella montaña no fue únicamente un fenómeno natural: también fue el resultado de años de decisiones mal tomadas, de urbanizaciones construidas sin el debido respeto por la geología y de una institucionalidad débil, permeada por la corrupción. Por eso, cuando hablamos del terremoto de 2001, no hablamos solo de placas tectónicas, sino de una responsabilidad humana que aún no ha sido plenamente asumida.

    Es cierto que El Salvador ha avanzado. Hoy existen normas más estrictas, estudios de suelo más rigurosos y una mejor capacidad técnica para diseñar edificaciones que resistan los sismos. La ciencia y la ingeniería han dado pasos importantes para reducir riesgos, y Protección Civil cuenta con más recursos y preparación que hace un cuarto de siglo. Negarlo sería injusto.

    Pero también sería peligroso caer en la complacencia. Una nueva generación de salvadoreños ha crecido sin haber vivido aquella catástrofe y, con ello, el sentido de urgencia parece diluirse. El país sigue ubicado en el cinturón de fuego del Pacífico, expuesto a terremotos, volcanes, tormentas y huracanes. La amenaza no ha desaparecido; lo que puede estar desapareciendo es nuestra memoria colectiva.

    Las Colinas debe ser algo más que una fecha en el calendario o un monumento al dolor. Debe ser una lección permanente. La prevención no es un lujo ni un trámite burocrático: es una política de vida o muerte. Cada construcción que ignora los estudios de suelo, cada permiso otorgado por presión política o económica, cada norma que no se cumple, es una apuesta irresponsable contra el futuro.

    Recordar el terremoto de 2001 no es vivir anclados en el pasado. Es, por el contrario, una forma de protegernos. Solo una sociedad que aprende de sus tragedias puede aspirar a que, cuando la tierra vuelva a temblar —porque volverá a temblar—, no tengamos que volver a contar cientos de muertos ni a lamentar desastres que pudieron evitarse.

  • Marco Rubio recibe al presidente electo de Honduras y acuerdan fortalecer seguridad

    Marco Rubio recibe al presidente electo de Honduras y acuerdan fortalecer seguridad

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este lunes una reunión privada con el presidente electo de Honduras, Nasry «Tito» Asfura, en la que acordaron reforzar las relaciones bilaterales, con énfasis en la seguridad regional y la cooperación en materia de inteligencia.

    Según un comunicado del Departamento de Estado, Rubio felicitó a Asfura por su victoria en las elecciones del pasado 30 de noviembre, tras un proceso de más de tres semanas marcado por denuncias de fraude electoral y la falta de confirmación inmediata de los resultados.

    Durante el encuentro, el funcionario estadounidense subrayó la intención de Washington de “profundizar” la relación con el nuevo gobierno hondureño, a través del fortalecimiento del tratado de extradición y la ampliación del intercambio de información para combatir el crimen transnacional.

    Desde días antes de los comicios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó abiertamente su respaldo a Asfura, candidato del Partido Nacional, asegurando que era el único con quien su gobierno mantendría relaciones bilaterales directas.

    Asfura, quien tomará posesión el próximo 27 de enero, prometió que su mandato se centrará en reforzar la seguridad, enfrentar al crimen organizado y promover la cooperación internacional, principalmente con Estados Unidos y las naciones vecinas de Centroamérica.

    Un día antes de la reunión entre Rubio y Asfura, la presidenta saliente Xiomara Castro solicitó un nuevo conteo total de los votos, alegando irregularidades y la existencia de actas no escrutadas. Sin embargo, el Ejército hondureño expresó su respaldo a la resolución del Consejo Nacional Electoral (CNE), que declaró oficialmente como ganador al candidato de derecha.

     

  • Owen Cooper se convirtió en el actor más joven en ganar un Globo de Oro

    Owen Cooper se convirtió en el actor más joven en ganar un Globo de Oro

    El británico Owen Cooper, de solo 16 años, se convirtió en el actor más joven en ganar un Globo de Oro en la categoría de mejor actor secundario de televisión, gracias a su papel en la multipremiada miniserie Adolescence (Adolescencia), de Netflix. El reconocimiento lo recibió en la 83.ª edición de los Globos de Oro, celebrada el domingo, consolidando un año de récords para el joven intérprete.

    Con esta hazaña, Cooper rompió la marca establecida por Chris Colfer, quien tenía 20 años cuando fue premiado por su actuación en Glee en 2010. A esto se suma su histórico Emmy, que lo convirtió también en el actor más joven en obtener ese galardón en la misma categoría.

    El adolescente se alzó con la estatuilla tras imponerse a figuras como Billy Crudup (The Morning Show), Walton Goggins y Jason Isaacs (The White Lotus), Tramell Tillman (Separación), y su compañero de reparto en Adolescencia, Ashley Walters.

    “Estar aquí, en los Globos de Oro, no me parece real en absoluto. Qué viaje tan increíble hemos vivido mi familia y yo. Estamos eternamente agradecidos”, expresó Cooper en su discurso.

    “Sigo siendo un alumno porque sigo aprendiendo cada día, sigo aprendiendo de las personas que están sentadas frente a mí, que me inspiran”, añadió, finalizando con un guiño a su equipo de fútbol: “Nunca caminarás solo”.

    El actor británico Owen Cooper (sentado) en una escena de la serie de Netflix Adolescence. EFE

    La serie Adolescence, en la que Cooper interpreta a Jamie Miller, un adolescente de 13 años arrestado como sospechoso del asesinato de una compañera, se convirtió en la producción más galardonada de esta edición con cuatro Globos de Oro: mejor miniserie, mejor actor para Stephen Graham, mejor actriz de reparto para Erin Doherty y mejor actor de reparto para Owen Cooper.

    Con apenas un papel protagónico, Cooper ha escalado rápidamente en la industria, posicionándose como una de las promesas más sólidas de la actuación internacional.

     

  • Nueva embajadora salvadoreña en España entrega credenciales al rey Felipe VI

    Nueva embajadora salvadoreña en España entrega credenciales al rey Felipe VI

    La nueva embajadora de El Salvador en España, Julieta Isabella Machuca, entregó este lunes sus cartas credenciales al rey Felipe VI en una ceremonia oficial celebrada en el Palacio Real de Madrid. Con este acto, quedó formalmente acreditada como máxima representante diplomática del gobierno salvadoreño ante el Reino de España.

    La ceremonia, de carácter protocolario, se remonta al siglo XVIII y se mantiene vigente casi sin modificaciones. En ella, el monarca español recibe uno a uno a los embajadores designados por otros Estados para entregar sus cartas que los acreditan formalmente ante el jefe del Estado español.

    Luego de su presentación en la Cámara Oficial del Palacio Real, el rey Felipe VI sostuvo una reunión privada con Machuca para conversar sobre el estado actual de las relaciones bilaterales entre El Salvador y España, y posibles áreas de cooperación entre ambos países.

    Julieta Machuca ha desarrollado una trayectoria en el servicio exterior y en el sector financiero. Antes de asumir esta representación diplomática, fungió como Ministra y Encargada de Negocios ante la Santa Sede y la Orden de Malta, y anteriormente como Ministra Consejera ante la Unión Europea. En el ámbito financiero, fue directora de ventas del Banco Agrícola Comercial de El Salvador.

    Machuca es licenciada en Economía por la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Además, posee estudios en Relaciones Internacionales por la Real Sociedad de Estudios Internacionales de Madrid, un máster en Relaciones Internacionales y Comercio Exterior por el INFOREM de Madrid, y un doctorado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense.

    Durante el acto también presentaron cartas credenciales representantes diplomáticos de Ucrania, Finlandia, India, Emiratos Árabes Unidos, Líbano y Hungría, quienes fueron recibidos uno por uno por el rey Felipe VI en la sede de la monarquía española.

     

  • La salud como territorio político

    La salud como territorio político

    No sé ustedes cómo están percibiendo este nuevo 2026; en mi caso ha comenzado intenso y cargado de temas fuertes. Una de esas experiencias la viví en plena época navideña, conversando con una pareja de salvadoreños que reside en Estados Unidos y que, según comentan, ya son también ciudadanos de ese país. El tema espinoso fue la supuesta transparencia de los documentos en salud que el actual gobierno dice haber instalado, y la reacción de mis “conocidos” fue desproporcionadamente intensa, casi visceral, en defensa de su ídolo político. Esta experiencia me llevo a reflexionar sobre si la salud es un derecho o un beneficio para el ciudadano salvadoreño.

    Durante décadas se repitió que la salud era un asunto técnico: números, protocolos, presupuestos, eficiencia. Hoy esa afirmación resulta cada vez más insostenible. La salud es, y siempre ha sido, un territorio político. No porque los hospitales voten o los médicos legislen, sino porque decidir quién accede, cuándo y en qué condiciones es una forma directa de ejercer poder.

    En El Salvador, los cambios recientes en el sistema nacional de salud se presentan bajo un lenguaje cuidadosamente elegido: modernización, optimización, reordenamiento. Palabras neutras en apariencia, casi asépticas. Pero detrás de ellas se juegan preguntas profundamente políticas: ¿qué se entiende por derecho?, ¿qué se considera gasto?, ¿quién asume el riesgo cuando el sistema falla?

    La salud deja de ser un derecho cuando se gestiona como un servicio y se comunica como un favor. No es una afirmación ideológica; es una constatación histórica. Cuando el acceso depende de la capacidad de pago, de la afiliación o de la “prioridad” definida desde arriba, el vínculo entre Estado y ciudadano se transforma. El paciente deja de ser sujeto de derechos y pasa a ser usuario, cliente o beneficiario temporal.

    Este desplazamiento no ocurre de golpe. No hay un decreto que anuncie: “la salud deja de ser un derecho”, aunque quizá —y sin que lo notemos— los “sabios” diputados ya lo hayan pronunciado. Ocurre de manera gradual: externalización de servicios, alianzas público-privadas opacas, reducción silenciosa de prestaciones, énfasis en indicadores de productividad más que en resultados sanitarios reales. Todo ello amparado por un discurso que erige la eficiencia como valor supremo, como si la eficiencia fuera políticamente neutra. Pero la eficiencia siempre responde a una pregunta previa: ¿eficiencia para qué y para quién?

    Un sistema puede ser eficiente reduciendo costos a corto plazo y, al mismo tiempo, generar más enfermedad, más desigualdad y más gasto a largo plazo. También puede ser eficiente desde el punto de vista administrativo y profundamente injusto desde el punto de vista social.

    Pero hay un elemento, el cual trataba de argumentar con mis “conocidos”, y el cual suele quedar fuera del debate: el silenciamiento de la deliberación. Las reformas sanitarias más profundas no deberían hacerse a puertas cerradas ni presentarse como hechos consumados. Sin embargo, el clima político actual favorece la rapidez sobre el debate, la decisión centralizada sobre el consenso, la obediencia sobre la crítica. En ese contexto, cuestionar cambios en salud pública se interpreta fácilmente como resistencia al progreso o, peor aún, como oposición política. Y así se me percibió en mi intercambio de opiniones, yo estaba alineado con la “oposición”, según ellos.

    Este es un error peligroso. La salud pública no se defiende con consignas ni con lealtades partidarias, sino con datos, ética y participación social. Cuando los gremios médicos, las universidades o las organizaciones civiles expresan inquietudes, no están “obstaculizando” el desarrollo; están cumpliendo una función democrática esencial: advertir sobre riesgos que no siempre son visibles desde el poder. La pandemia dejó una lección que parece olvidarse con rapidez: los sistemas de salud frágiles no fallan de manera abstracta, fallan en cuerpos concretos. En ancianos que no acceden a atención oportuna, en pacientes crónicos que interrumpen tratamientos, en familias que se endeudan para pagar lo que antes era público. Cada decisión administrativa tiene una traducción clínica. Además, la salud es uno de los últimos espacios donde el Estado se encuentra con la ciudadanía de manera directa y cotidiana. Un hospital público no es solo un edificio: es una promesa. Cuando esa promesa se debilita, también lo hace la confianza social. Y sin confianza, ningún sistema —por eficiente que se declare— puede sostenerse en el tiempo.

    Defender la salud como derecho no implica negar la necesidad de reformas, controles o mejoras. Implica algo más básico: reconocer que no todo lo valioso es cuantificable y que no todo lo medible es justo. Implica aceptar que la salud no puede reducirse a un balance financiero sin perder su sentido humano.Convertir la salud en territorio político no es un acto de confrontación; es un acto de responsabilidad cívica. Porque allí donde se decide quién vive mejor, quién espera más y quién queda fuera, ya no estamos ante un problema técnico. Estamos ante una decisión moral, y por tanto, política.

  • De la impunidad estructural a la eficacia científica: El quiebre de 2025

    De la impunidad estructural a la eficacia científica: El quiebre de 2025

    La historia criminal de El Salvador desafía los paradigmas tradicionales de la criminología y ciencias forenses en la región y sujeto de estudio en escuelas criminológicas en el mundo. Durante décadas, el país fue el rostro de la «impunidad estructural» en los homicidios; para el año 2019, las estadísticas eran desoladoras: de cada 100 homicidios cometidos, 97 quedaban sin capturas y sin castigo. Este escenario no solo alimentaba el ciclo de violencia, sino que enviaba un mensaje de permisividad estatal donde el crimen era, en términos económicos y legales, un riesgo calculado de baja probabilidad. El ser sicario, gatillero, asesino a sueldo, matón prepago, torpedo utilizado por la mafia italiana, pagaba bien, un oficio y era un estilo de vida.

    Sin embargo, el Balance 2025 presentado por el Gabinete de Seguridad Ampliado revela una metamorfosis en el delito de homicidio. El dato más disruptivo no es solo la cifra mínima de 82 homicidios intencionales en todo un año —una reducción abismal frente a los 3,962 del año 2017—, sino la tasa de efectividad del 100% en su resolución al lograr la captura del o los posibles responsables. Desde la criminología, este fenómeno se explica a través de dos pilares: la eficacia en los actos iniciales de investigación y la solidez en la judicialización.

    La eficacia Policial: El control de la escena

    El éxito de un proceso penal nace en los «momentos de oro» posteriores al delito. La operatividad actual, respaldada por 988 días sin homicidios bajo el régimen de excepción, ha permitido que la Policía Nacional Civil (PNC) realice investigaciones de campo sin la presión de las estructuras terroristas que antes contaminaban o silenciaban las escenas, además de todo el apoyo financiero, técnico, logístico y de equipos de última generación recibido por el Ministerio de Seguridad Pública y Justicia.

    La transición de una violencia de pandillas criminales hacia una violencia predominantemente interpersonal —donde la intolerancia social y familiar sumaron 74 de los 82 casos— ha permitido que la subdirección técnica científica forense y las subdirecciones de investigación e inteligencia aplique protocolos de recolección de evidencia mucho más precisos y especializados. Ya no se investiga en un entorno de guerra urbana, sino en un contexto de control territorial donde la capacidad de respuesta estatal es inmediata. El año 2025 marco la creación y aplicación altamente eficiente y eficaz del Protocolo de Resolución de Homicidios (PRHO), mediante el cual más de siete unidades especializadas se activan ante el reporte de un asesinato, con el fin de ubicar al responsable y hacer cumplir la Ley.

    El rol de la FGR: Del expediente al veredicto

    La resolución de los 82 casos no termina con la captura, es el inicio, que no es un dato menor; allí es donde el rol de la Fiscalía General de la República (FGR) se vuelve protagónico. El paso de un 97% de impunidad en 2019 a un 0% en 2025 no es obra de la suerte. Los datos muestran una madurez en la carga probatoria: mientras que en 2020 las absoluciones eran frecuentes, para 2025 se registró una disminución del 47% en absoluciones en comparación con aquel año.

    El sistema judicial ha procesado con éxito no solo los delitos de sangre, sino que ha logrado un incremento del 52% en condenas generales respecto a 2020. Esto indica que la FGR ha pasado de una gestión de expedientes a una estrategia de inteligencia técnica que permite judicializar casos con pruebas periciales irrefutables, logrando 11,666 condenas solo en el último año. Una evidencia de la gestión de calidad en la FGR actual con un trabajo fortalecido por prueba técnica científicacon fundamento en ciencias forenses y penales.

    El Salvador ha logrado invertir la pirámide de la impunidad. Al garantizar que cada homicidio sea investigado, judicializado y castigado, el Estado ha restablecido el principio de «certeza del castigo», el disuasor más potente según la teoría de la prevención general. La sinergia entre el Gabinete de Seguridad y la FGR ha transformado el sistema de justicia: de ser una «puerta giratoria» para delincuentes, a convertirse en un filtro de alta precisión que ha reducido los delitos patrimoniales y de calle en más de un 51.50%.

    En el año 2025, la justicia en El Salvador dejó de ser una promesa estadística para convertirse en una realidad científica.Al efectuar el análisis criminológico del Balance Anual de la Seguridad 2025 quiero destacar y es mi opinión que la resolución del 100% de los casos de homicidios intencionales se convierte en el logro más destacado del Gabinete de Seguridad Ampliado ya que no solo se supera una meta de disminuir los homicidios sino de resolverlos. Y estoy seguro de que este año la FGR logrará todas las condenas pendientes al cierre del 2025 en las próximas audiencias. Excelente trabajo en equipo y de alta coordinación entre PNC y FGR.

    *Por Ricardo Sosa  / Doctor y máster en Criminología @jricardososa