Los muertos por desnutrición en Gaza desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023 superaron los 200, según informó el Ministerio de Sanidad del enclave, que los sitúa en 201 después de los últimos cuatro reportados este jueves, dos de ellos niños.
En su boletín diario de fallecidos publicado este viernes, que se refiere a los registros del día anterior, Sanidad informa de que casi la mitad de los fallecidos por desnutrición (98) son niños.
La Franja de Gaza se encuentra en una situación que roza la hambruna tras casi dos años desde que comenzó la ofensiva israelí, que siguió a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 que dejaron 1,200 muertos.
La mayoría de las muertes por falta de alimento se han producido en las últimas semanas, después de meses de bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria por parte de Israel, que controla todos los accesos al territorio.
Entre el 2 de marzo y el 19 de mayo el bloqueo fue total, mientras que el flujo de ayuda es ahora muy limitado e insuficiente, denuncian las organizaciones humanitarias.
Las agencias de la ONU advirtieron recientemente de que Gaza enfrenta un grave riesgo de hambruna: más de uno de cada tres habitantes pasa días sin comer, y el resto de indicadores de nutrición han alcanzado sus peores niveles desde que comenzó el conflicto.
Ante esta situación y la creciente presión internacional, las autoridades israelíes anunciaron a finales de julio «pausas humanitarias» de los combates en algunas rutas para permitir a los camiones con ayuda que entran al enclave distribuir la carga, aunque la mayor parte acaban siendo saqueados por la población y las bandas.
Según las organizaciones humanitarias, deberían entrar un mínimo de 500 camiones diarios en la Franja. De acuerdo a datos oficiales israelíes, en junio entraban entre 50 y 100 diarios y desde que Israel anunció las pausas están entrando alrededor de 200 diarios.
De acuerdo con Sanidad gazatí, más de 60.000 personas han muerto en el enclave palestino desde octubre de 2023, en una situación denunciada como genocidio por países como Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), una calificación que también han usado organizaciones internacionales e israelíes de derechos humanos.
En la ciudad ucraniana de Járkov, a solo 25 kilómetros del frente, varias iniciativas locales trabajan sin descanso para apoyar a los niños y adolescentes que lidian con el impacto a nivel psicológico y educativo de los constantes ataques rusos.
«Ser un adolescente es difícil. Serlo durante una guerra es todavía más difícil», dijo a EFE Vasilisa Gaidenko, directora del espacio Uyava («Imaginación»).
Gaidenko y su cofundadora Maria Kakurina crearon Uyava para ayudar a los adolescentes a hacer frente al estrés y al aislamiento exacerbados por la ausencia de una educación presencial, la cual se suspendió al comenzar la guerra por razones de seguridad.
«Los adultos jóvenes a menudo pueden apañárselas solos y de los niños más pequeños tienen que estar pendientes sus padres, pero los adolescentes a menudo se sienten pasados por alto y solos», explicó Gaidenko, en un testimonio recogido por EFE el mes pasado.
Para suplir esta necesidad, Uyava acoge eventos musicales, sesiones de yoga y charlas con invitados de toda índole sobre temas de política, ciudadanía o futuro profesional, sin dejarse amilanar por las frecuentes alarmas antiaéreas.
Un espacio seguro
La iniciativa pretende ofrecer un espacio de tolerancia y sinceridad, en el que algunos comparten sus sentimientos de depresión o agotamiento, mientras que otros participan en silencio.
Durante una sesión musical, una chica confesó: «creo que estoy teniendo un ataque de pánico ahora mismo», antes de pedir al público que no la grabara e interpretar en inglés una canción gutural de estilo ‘heavy metal’ compuesta por ella misma.
«La clave está en crear un espacio seguro en el que puedan ser ellos mismos, conectar con otros y aprender más sobre el mundo complejo que les rodea», dijo Gaidenko y añadió: «queremos que vean las oportunidades que todavía tienen».
Para Yegor, un aspirante a músico, Uyava ha sido un salvavidas. «Solíamos tocar en un club local, pero el dueño fue a la guerra y le mataron. Ahora está cerrado», dijo a EFE.
Impresionado por la confianza mutua entre las personas que decidieron permanecer en Járkov, Yegor decidió quedarse también, a sus 16 años, pese a que su madre partió para Estados Unidos al inicio de la invasión.
«He aprendido a aceptar que el riesgo de morir por un dron ruso es algo como el riesgo de morir en un accidente de tráfico», señaló con sombría resolución.
Otro adolescente, Frank, intenta disfrutar de cada día a pesar de la incertidumbre. «Ahora pienso más en qué es lo que quiero y en cómo puedo contribuir a la sociedad», explicó.
Cicatrices psicológicas
El impacto de la guerra también ha sido profundo para los vecinos más pequeños de Járkov, donde las guarderías públicas están cerradas, explicó Anastasia Nikitina, una psicóloga y fundadora de un centro infantil privado que acoge también a niños con problemas de desarrollo.
«Sufren por falta de comunicación y por estrés agudo, que a menudo absorben de sus padres. Muchos desarrollan comportamientos repetitivos, incontrolados», dijo a EFE junto a las ruinas de su centro, destruido recientemente por un dron ruso.
Nikitina lo fundó tras ver las consecuencias de la guerra en su hijo de tres años y fue acogido con gran interés por otras familias.
Pese a la conmoción que causó inicialmente el ataque, las peticiones urgentes de los padres han ayudado a Nikitina a recuperarse y a conseguir otro local, que está siendo reparado y donde algunos juguetes rescatados del antiguo yacen aún cubiertos de ceniza.
Las restricciones de seguridad limitan la actividad de este tipo de centros a unas horas al día, pero aún así supone una gran diferencia frente a la hora al mes que ofrecen las escuelas improvisadas en las estaciones de metro de Járkiv.
Luchando por el futuro
La situación es aún más sombría en las ciudades y pueblos que soportaron la ocupación rusa y ahora sufren ataques diarios con drones y artillería.
En algunos, las escuelas están en escombros, en otros las ventanas rotas por las explosiones dan testimonio del peligro permanente.
Los niños pueden reunirse a veces en refugios antibombas, en sótanos renovados gracias a los esfuerzos de los voluntarios de Járkov y socios internacionales.
En zonas como Izium o Balakliya, hasta la mitad de las familias con niños han huido y, para los que permanecen, el apoyo de iniciativas como Uyava es vital.
Gaidenko y otros integrantes de Uyava visitan estas localidades llevando recursos y esperanza. «Estos niños y adolescentes son nuestro futuro», resaltó y agregó: «los soldados dicen que son la prueba de que hay algo por lo que seguir luchando».
La influencia de vaguadas en la región centroamericana mantendrán las lluvias durante la tarde y noche de este viernes, especialmente en el centro de San Miguel y el Área Metropolitana de San Salvador, advierte el pronóstico diario del Ministerio de Medio Ambiente.
Las vaguadas son un área alargada de baja presión atmosférica al interior de la atmósfera.
Las lluvias se prevén desde la tarde, cuando el cielo empezará a nublarse sobre la cordillera volcánica, la zona norte y especialmente en el oriente.
«Se esperan lluvias y tormentas que se desplazarán desde la zona norte hacia la región oriental, paracentral y central, acompañadas de ráfagas de viento de hasta 40 kilómetros por hora y actividad eléctrica», dice el pronóstico.
Sin embargo, en la mañana el clima se mantendrá cálido con temperaturas que irán hasta los 36 grados Celsius en Nueva Concepción y San Miguel.
La presencia del polvo del Sahara en El Salvador volverá a afectar a partir de la tarde de este jueves, advirtió el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) a través de un informe especial, donde alerta que esto representará un bajo riesgo para la salud.
Según el boletín, los polvos del Sahara permanecerán toda la semana hasta el viernes próximo, y que estos empiecen a disminuir a partir del sábado.
«Se espera que las concentraciones de polvo del Sahara disminuyan a cantidades entre los 10 a 20 microgramos por metro cúbico, lo que representa un impacto muy bajo a la salud, siendo la visibilidad normal», señala el boletín de este 7 de agosto.
El polvo del Sahara es un fenómeno natural que ocurre por la acción de vientos intensos en el desierto del mismo nombre, los cuales levantan partículas finas de arena que pueden recorrer miles de kilómetros sobre el océano Atlántico y llegar hasta América y el Caribe, afectando también a países como El Salvador.
Aunque las concentraciones actuales no son elevadas, el Marn recordó que en altas cantidades, el polvo del Sahara puede impactar negativamente en la calidad del aire, reduciendo la visibilidad y generando afectaciones respiratorias, irritación ocular y molestias cutáneas, sobre todo en personas con enfermedades respiratorias crónicas.
Ante ello, recomienda el uso de mascarilla, proteger los ojos, hidratarse y evitar mantenerse en exteriores durante las horas de mayor insolación.
La llegada del polvo del Sahara estipula las temperaturas más cálidas y la inhibición de las lluvias, aunque no las impide completamente.
El Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando López, recordó la semana anterior que está prohibido subir el volcán de San Miguel, debido a que el Chaparrastique está activo y podría hacer emanaciones en cualquier momento.
«El volcán de San Miguel no es un lugar turístico no hay un sendero homologado, no hay un sendero para subir de forma segura, recomendamos no subir el volcán de San Miguel», recordó López el pasado 30 de julio previo a las vacaciones de agosto.
El volcán Chaparrastique hizo su última desgasificación en el año 2023, donde lanzó una pluma de gas y ceniza que cubrió gran parte de la cumbre, desde entonces, las autoridades limitaron el ascenso al coloso migueleño. En redes sociales, muchos operadores de turismo ofrecen paquetes para guiar a los aventureros a subir este volcán, pero bajo sus propios riesgos.
Por otro lado, López sugirió a los turistas subir el volcán de Santa Ana donde hay guías certificados, un sendero predefinido y un control de parte de Medio Ambiente.
También, el director de Protección Civil, Luis Amaya, recordó a los amantes del ecoturismo que si deciden hacer caminatas en lugares desconocidos, deben llevar un guía que conozca el lugar, y en caso de perderse, llamar a las autoridades y no moverse del lugar.
Es el 6 de agosto del año 1528, en la decimosexta centuria de la Era. El lugar es un pequeño poblado situado al sur de la actual ciudad de Suchitoto, donde en 1528 fue reasentada la villa española de San Salvador, fundada tres años antes por Pedro de Alvarado y puesta bajo la advocación divina de la Santísima Trinidad. Frente a un pequeño grupo de moradores, ibéricos e indígenas, el cura Francisco Ximénez oficia una misa a campo abierto, para conmemorar la Transfiguración de Jesucristo en el Monte Tabor.
Esa ceremonia religiosa de los sansalvadoreños es sencilla, envuelta entre los cánticos y rezos de la gente, el humear de las velas, el olor a inciensos y perfumes, el tañido de una campana y la explosión de cohetes en lo alto de los cielos. De esta manera, la población y el sacerdote cumplen a cabalidad con las disposiciones litúrgicas establecidas en 1457 por Su Santidad Calixto III, quien ordenó que la Transfiguración fuera celebrada con solemnidad cristiana el 6 de agosto de cada año venidero hasta el fin de los tiempos.
Dos años más tarde, a partir del 17 de junio de 1530, tomó posesión de la parroquia el presbítero Antonio González Lozano, a quien le correspondió la tarea de dirigir los trabajos de edificación del templo de La Trinidad, en el valle español de La Bermuda-Ciudad Vieja, construido con portada baja de calicanto, gruesas paredes de adobe y alto techo de vigas de madera y tejas de barro.
Surgimiento del “Colocho”
Las celebraciones católicas de la villa de San Salvador fueron mezcladas, casi de inmediato, con la ceremonia de exhibición del Pendón Real, estandarte del imperio ibérico, que cada 5 y 6 de agosto, era sacado de las instalaciones del cabildo (ayuntamiento o alcaldía) y paseado por las calles polvorientas, con gran pompa y acompañamiento de caballería, todo con el propósito que los hombres y mujeres de aquella ciudad, de gruesos muros y techos de paja o teja renovaran sus votos de fidelidad al supremo monarca de España y América.
Fiesta agostina en la plaza del Reloj en 1950. Cortesía de Carlos Cañas Dinarte
De esta manera, los festejos dedicados a España y al Salvador del Mundo abarcaban los días 5 y 6 de cada octavo mes del año y revelaban la unión existente entre los poderes terrenales y celestiales que regían a esta porción del Nuevo Mundo. Aunque las actividades de júbilo, alegría popular y gubernamental estaban centradas en la víspera, la misa solemne era desarrollada el día 6, entre los muros de calicanto de la iglesia parroquial, construida al oriente de la Plaza de Armas (hoy Plaza Libertad) del tercer asentamiento de San Salvador.
Desde el altar mayor de ese templo -construido entre 1546 y 1551, gracias a los trabajos de Francisco Castellón- una pesada escultura del Salvador del Mundo, donada por su majestad imperial Carlos V de Alemania y I de España, contemplaba el paso del tiempo por entre aquellas personas y calles, sin esperanza alguna de que sus más de dos toneladas fueran alzadas en hombros y sacadas a recorrer los vericuetos de aquella creciente urbe española en tierra salvadoreña.
Fue bien visto el castigo divino que se manifestó el 30 de mayo de 1776, cuando la capital de la provincia de San Salvador fue arruinada por un violento terremoto, originado por la fosa de subducción y calculado, en fechas recientes, en 7.5 grados en la escala de Richter.
Ante los vaivenes de la tierra, el temor y el horror se apoderaron de los hombres y mujeres, al grado tal que a partir de ese momento abarrotaron las iglesias y ermitas en busca del perdón de los cielos para los pecados cometidos.
La oportunidad no fue desaprovechada por el párroco Isidro Sicilia, quien encargó el esculpido y pintado de una imagen portátil del Salvador del Mundo al más notable y hábil escultor, grabador, pintor y dorador de imágenes de toda la región. Se llamaba Silvestre Antonio García.
García era heredero y propietario de la inmensa hacienda San Antonio Los Amates, ubicada al poniente de San Salvador, la que siglos más tarde fue escindida en las fincas El Espino y San Benito.
Con el tallado y pintado de la madera de un naranjo seco que había en su propiedad agrícola, Silvestre Antonio García cumplió el encargo sacerdotal y, para agosto de 1777, una nueva imagen del Salvador del Mundo fue colocada en el altar mayor de la Iglesia Parroquial de la capital provincial. Así surgió el “Colocho”, como denominó el pueblo a esa escultura religiosa. Ese nombre siguió la más clara tradición española de asignar nombres cariñosos a las efigies religiosas más populares.
Como tributo complementario, García se hizo cargo de organizar y pagar las celebraciones agostinas de los años siguientes, sacrificio que cumplió hasta el día de su muerte, ocurrida a mediados de 1808, tras entregar fuerte suma de dinero al párroco capitalino, presbítero y doctor José Matías Delgado y de León, para que cancelara obreros y materiales pendientes de la reconstrucción del principal templo de la capital de la Intendencia de San Salvador.
En manos de la municipalidad
A partir del mismo año de la muerte del maestro Silvestre García, la municipalidad de San Salvador asumió la organización y conducción de los festejos agostinos. Para ello, cada mes de mayo nombraba un comité de 16 personas, entre hombres y mujeres, quienes asumían sus cargos como mayordomos o capitanes de barrio y se encargaban de recolectar fondos de manera ingeniosa, suma que era utilizada luego para los materiales con los que cada fracción poblacional de San Salvador honraba a su santo patrono en un día determinado de la semana de celebraciones.
En 1809, la primera capitana nombrada fue la señora Dominga Mayorga, quien organizó una alegre alborada, una fastuosa entrada a la Plaza Mayor y una carroza con forma de barco cargado con flores, las que fueron repartidas entre el público al cerrar su recorrido frente a la Iglesia Parroquial.
Al año siguiente, la celebración agostina principal fue la representación del Monte Tabor en el atrio de la Iglesia Parroquial, donde el Cristo de Silvestre García fue el centro de atención y atracción.
Para 1811, un año convulso por los ánimos independentistas reinantes, fue construido un carro modesto, de madera, tirado por bueyes y adornado con papeles de colores y muchas flores, entre las que se colocó al “Colocho” y se le llevó a recorrer las calles, por entre el júbilo de la población. Al final del recorrido, frente a la Iglesia Parroquial y la Plaza de Armas, se produjo por primera vez la “Bajada” o cambio de ropas para el Cristo transfigurado. Así se dio origen a un ritual que perduró hasta 1999, cuando el momento de la “Bajada” fue trasladado de ese sitio fundacional de la primera Catedral sansalvadoreña a la fachada de la tercera Catedral, al norte de la plaza Barrios.
La procesión del Divino Salvador del Mundo en 2012. /EFE
Fiesta nacional
Un decreto ejecutivo del 24 de junio de 1905 elevó las fiestas patronales de San Salvador a la categoría de feria, y permitió que desde el 1 al 6 de agosto, se diera una mayor solemnidad y capacidad comercial en la capital salvadoreña.
Dieciséis años más tarde, las fiestas revistieron un carácter especial, debido a la cercanía de la conmemoración del primer centenario de la Independencia Centroamericana. Durante la misa del 6 de agosto de 1921, fue interpretado, en la nave central de la segunda Catedral Metropolitana (1888-1951) un Himno al Salvador del Mundo, cuya letra y música fueron escritas por el poeta Belisario Calderón y por el filarmónico Pedro J. Guillén.
Dos años después, un acuerdo ejecutivo del 23 de junio de 1923 declaró que las fiestas de San Salvador serían Feria Nacional de El Salvador, pues están dedicadas al patrono religioso del país, efigie símbolo que ha merecido un monumento en la Plaza de las Américas –inaugurado en diciembre de 1942 y reconstruido, tras el terremoto del 10 de octubre de 1986-, emisiones de sellos y tarjetas postales, recuerdos religiosos y hasta un espacio azul en las recientes placas de los automóviles salvadoreños.
Para esa segunda década del siglo XX y las posteriores, las fiestas agostinas revestían una combinación de elementos religiosos, comerciales, políticos y otros temas mundanos, envueltos en las alboradas, mascaradas, carrozas de flores y bellas mengalas (señoritas, término que entró en desuso en los años 30), juegos florales, trajes de gala y danzas ejecutadas en los salones de la Sociedad de Empleados de Comercio, La Concordia, Sociedad de Obreros Confederada, Casino Salvadoreño y El Salvador Country Club.
Los “viejos de agosto” anunciaban la apertura de la semana de fiestas en el desfile del Correo, en sustitución de la alegoría de Mercurio, el alado mensajero de los dioses griegos.
El viceministro de Transporte, Nelson Reyes, ha enfatizado estos días que para obtener una grúa en caso de emergencia en estas vacaciones, los conductores deben cumplir al menos dos requisitos.
El primero es portar sus documentos en regla, es decir, tarjeta de circulación y licencia de conducir; y en segundo lugar, no conducir bajo la ingesta del alcohol o drogas.
«Se le va a atender de forma gratuita en todo el territorio nacional obviamente solamente tiene que tener sus documentos de tránsito al día y no estar conduciendo bajo los efectos alcohol, con esto las personas pueden tener derecho a este servicio de grúas en caso de que lo lleguen a necesitar, si se les pincha una llanta, se quedan sin gasolina o tienen cualquier otro tipo de emergencia, pues pueden hacer uso de este servicio que se está brindando a la gente». Nelson Reyes, viceministro de Transporte.
Hasta ayer, el Ministerio de Obras Públicas y Transporte (Mopt) registraba más de 400 atenciones en su programa Mopt te asiste, que según el supone 12,000 kilómetros recorridos. El servicio de grúa puede ser solicitado al 2510-0199 y estará disponible hasta este 6 de agosto.
El funcionario dijo que un 11 % de las asistencias ocurrieron en el occidente del país mientras que el resto corresponden a personas que solicitaron el apoyo de grúa en el oriente del país.
La presencia de una onda tropical, junto con el flujo acelerado del este y otros sistemas que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) monitorea, provocarán tormentas de moderadas a fuertes este martes, 5 de agosto, informó el pronóstico diario.
Durante la madrugada, se esperan chubascos y tormentas en varios sectores de la costa y al sur de la franja volcánica. Por la mañana, el cielo se presentará parcialmente nublado y sin lluvias, aunque a partir del mediodía o primeras horas de la tarde se prevé el desarrollo de más tormentas y lluvias en la franja volcánica, la cadena montañosa norte y sus alrededores.
Para la noche, el Medio Ambiente advierte sobre tormentas dispersas en los departamentos de la zona oriental, central y occidental, algunas de las cuales podrían extenderse hasta la madrugada del miércoles, especialmente en áreas costeras.
Las temperaturas continuarán elevadas durante el día, con un ambiente muy cálido, mientras que en horas nocturnas y de madrugada se prevé un clima más fresco.
La temperatura máxima se espera en San Miguel y La Unión donde se alcanzarían los 35 grados Celsius, uno menos en Nueva Concepción, Acajutla y La Libertad, mientras que en Santa Ana rondará los 32 y 31 en San Salvador.
El Marn advirtió que la canícula seguirá las primeras dos semanas de agosto, descartando otra sequía meteorológica.
Desde hace más de 15 años, el encargado de confeccionar el traje que viste la imagen del Divino Salvador del Mundo durante la tradicional «bajada» del 5 de agosto es Alejandro Juárez Toledo, un artesano guatemalteco especializado en ornamentos religiosos.
Su taller «María Auxiliadora», ubicado en la Antigua Guatemala, ha elaborado la mayoría de los atuendos utilizados en esta celebración, considerada una de las más importantes del calendario religioso salvadoreño.
Juárez Toledo fue contactado por la Cofradía del Divino Salvador del Mundo en 2008, luego de que miembros de la organización conocieran su trabajo en el templo de La Merced, en su país natal.
Desde entonces, se ha convertido en una figura clave —aunque discreta— dentro de la festividad, confeccionando con meses de antelación túnicas y mantos bordados con diseños únicos, cuyos detalles y colores se mantienen en secreto hasta su revelación.
Este es el ajuar que vestirá la imagen del Divino Salvador del Mundo en la bajada 2025. / Tomado de Catedral Metropolitana.
Según recoge el semanario Orientación, del Arzobispado de San Salvador, cada pieza elaborada por el taller de Alejandro puede tardar hasta cuatro meses en completarse.
El diseño se define en conjunto con la cofradía, y suele incluir flores, arabescos y motivos barrocos, adaptados al mensaje espiritual de cada edición de la fiesta patronal.
Este año, el traje que la imagen del Divino Salvador del Mundo vestirá es de color verde, «un terciopelo alemán bordado en alto relieve en hilo de oro», relata Nick Mahomar, presidente de la Cofradía del Divino Salvador, a través de un video compartido por Catedral.
El ajuar fue bendecido este domingo, 3 de agosto, por el párroco de Catedral Metropolitana quien explicó que el color verde simboliza la esperanza.
«La bajada» es el acto tradicional por excelencia del 5 de agosto en San Salvador que representa la Transfiguración de Jesús en el Monte Tabor. Este año se espera que cerca de 2,000 feligreses se congreguen frente a catedral para presenciar el acto religioso.
Si en estas vacaciones planea viajar con un menor de dad a otro país sin la presencia de uno o ambos padres de familia, deberá presentar un acta notarial o permisode salida a la Dirección General de Migración y Extranjería en la frontera o terminal aérea, junto con el pasaporte vigente y en buen estado del menor.
¿Pero qué es el acta notarial o permiso de salida? Según la institución, es la autorización de uno o ambos padres, en caso que el menor de edad viaje solamente con uno de ellos, solo o junto a una tercera persona.
Este documento debe contener el nombre completo, edad, profesión u oficio , domicilio, número de documento de identidad de la persona a quien se autorizará que saque al menor del país. Además, la fecha de vencimiento del documento emitido.
También debe consignar el nombre completo del menor, junto al número de pasaporte que indique la fecha de emisión y vencimiento del documento de viaje. El acta deberá relacionar la certificación de la partida de nacimiento del menor y consignar si viaja solo o con acompañante.
Es importante que indique cuál es el país de destino y los países de tránsito, si los hay, además del tiempo que permanecerá afuera del país.
“Si viaja con una tercera persona, consignar nombre completo y número según documento de identidad y el vínculo que exista con la niña, niño o adolescente”, añade Migración, quien indica que deberá presentarse fotocopia del o los documentos únicos de identidad de los padres de familia que otorga el permiso.
Migración recuerda a los notarios que elaboren el documento que se debe colocar una cláusula especial que especifique que “el otorgante faculta al padre/madre (según sea el caso) para que comparezca ante la autoridad competente y brindar la autorización de salida del país de la niña, niño o adolescente”.
Previo a la salida del país, Migración sugiere llevar el permiso a revisión a cualquier sede de la institución para revisar el acta notarial y evitar que el permiso de salida sea negado en la frontera. Este servicio es completamente gratis.
En varias ocasiones, el director de Migración Ricardo Cucalón ha recordado a los abogados que en esta acta notarial no deben citar la ley Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (Lepina) ya que fue derogada al aprobar la ley Crecer Juntos, la cual, es la normativa correcta a ser citada en estos casos.
Trámite en línea
Actualmente, la Dirección de Migración y Extranjería ofrece el servicio de validación de acta notarial en línea siguiendo los siguientes pasos:
Una vez que usted tenga el acta notarial que reúna todos los requisitos, escaneéla, incluyendo la firma de uno o ambos padres, la del notario y su sello.
«Si el documento no requiere corrección, recibirás la autorización con un código QR que garantiza la aprobación y validez del permiso de salida del país», dice Migración en su sitio web.
Cuando el menor salga del país, en compañía de uno de los padres o un tercero, además del pasaporte también debe presentar este código QR envíado al correo electrónico, se puede presentar impreso o en el teléfono.
Para hacer todo este proceso, Migración pide que el permiso sea enviado anticipadamente para su revisión.