Autor: Redaccion DEM

  • La DEA detuvo a más de 100 inmigrantes en un «night club» de Colorado

    La DEA detuvo a más de 100 inmigrantes en un «night club» de Colorado

    La Administración de Control de Drogas (DEA, sigla en inglés) anunció este domingo la detención de más de 100 inmigrantes indocumentados en una redada en un «night club» de Colorado Springs (Colorado, EE.UU.), en la que también se hallaron drogas y armas.

    En un comunicado la DEA aseguró que «junto con nuestros socios de las fuerzas del orden, más de 100 extranjeros ilegales fueron aprehendidos, así como drogas y armas; y se cortaron vínculos con la MS-13. Así es como hacemos América segura de nuevo».

    «Fue una gran redada la pasada noche contra algunos de las peores personas ilegalmente en nuestro país. Traficantes de drogas, asesinos y otros criminales violentos de todos los tamaños y formas. Y los jueces no los quieren enviar a donde vinieron. Si no ganamos esta batalla en el Tribunal Supremo, nuestro país, como lo conocemos, está ACABADO», aseguró el presidente Donald Trump en Truth Social.

    La sección regional de las Montañas Rocosas de la DEA detalló que la operación se llevó a cabo a poco antes de las 4 de la mañana en un «night club clandestino de Colorado Springs». Según las mismas fuentes más de 200 personas se encontraban dentro y 114 eran indocumentados que viven en Estados Unidos.

    El agente especial de la división de las Montañas Rocosas de la DEA Jonathan Pullen aseguró en rueda de prensa que el club había sido puesto bajo vigilancia en los últimos meses porque se daban casos de «tráfico de drogas, prostitución y crímenes con violencia».

    Según las mismas fuentes, más de una decena de miembros en activo de las Fuerzas Armadas también fueron arrestados en el local.

    Los funcionarios de la agencia antidrogas indicaron que encontraron armas y drogas, como cocaína, metanfetaminas y otros narcóticos como la cocaína rosa o tusi.

  • Quinielas y vanas conjeturas del cónclave

    Quinielas y vanas conjeturas del cónclave

    El fallecimiento de un papa siempre se vuelve un hecho noticioso acompañado de su infaltable dosis de especulación. Tal vez no pueda ser de otro modo. Al traspasar el umbral de la muerte, el líder del catolicismo abre también la puerta a una nueva fase histórica en el recorrido espiritual y eclesial de más de 1.400 millones de fieles, que constituyen alrededor del 60% de los 2.300 millones de cristianos que hay en el mundo.

    A lo anterior, que ya es bastante, ha de agregarse el peso real del pontífice al frente de una religión tan grande y jerárquica, pues ni el judaísmo ni el islam (por mencionar a las otras dos confesiones monoteístas) reconocen por guía a una sola persona o conservan el mismo e invariable cuerpo doctrinal para todos sus seguidores.

    La institución del papado, además, está a la cabeza de una estructura terrenal con claras dimensiones políticas. Al ser elegido por sus pares cardenales, el dirigente visible del catolicismo también se convierte en un jefe de Estado, adquiriendo así las facultades —administrativas, legislativas, económicas, diplomáticas— que posee cualquier otro líder al frente de una gestión de gobierno, con máximas prerrogativas a lo interno y una muy influyente presencia internacional. De ahí que la muerte y la elección de un papa tengan la importancia singular que se les otorga en los medios de comunicación, justo como está sucediendo ahora.

    Las “quinielas” se concentran usualmente en la identidad de quien pueda terminar siendo elegido en el cónclave, pues a partir de esa elección será proclamado sucesor espiritual del pescador Pedro a la vez que sucesor cronológico del papa Francisco, fallecido el 21 de abril. Pero ambas sucesiones, aunque importantes, significan cosas distintas. El nuevo pontífice no estará obligado a dar seguimiento a ninguna “línea” específica de su antecesor, mientras que el seguimiento de Pedro, en tanto fiel custodio de las enseñanzas de Jesucristo, es imperativo, inapelable e indelegable. De ahí que ese afán periodístico de “trazarle caminos” al futuro papa a partir de su relación directa con el legado —cualquiera sea— del pontífice inmediato anterior venga a ser, en sentido estricto, llana y vana conjetura.

    Con sus más de dos mil años de vida —algo que no tiene parangón en la historia de la humanidad—, la Iglesia católica es una entidad signada por consideraciones que escapan a las coyunturas o urgencias temporales. Se diría que está “acostumbrada” a sobrevivir a los avatares y las presiones de cada época. Desde luego que la interlocución con el mundo forma parte de su misión, pero en teoría no debe condicionarla más allá de lo que permite la estricta doctrina. Por eso es que tiene relevancia comprender qué sucede durante este periodo de transición que el Derecho Canónico llama “sede vacante”, entre el final de un pontificado y el principio del siguiente.

    Periodistas y analistas que desconocen el funcionamiento eclesial resbalan en la generalidad de suponer que el gobierno de la Iglesia católica, en la presente etapa, queda en manos del colegio cardenalicio. Esto es inexacto. Al morir o renunciar un papa, los cardenales se convierten en administradores —y con facultades muy restringidas— de los asuntos ordinarios e inaplazables, pero en ningún momento tienen jurisdicción sobre las potestades que corresponden exclusivamente al sumo pontífice.

    Estas graves disposiciones excluyen toda posibilidad de que las leyes emanadas por los papas puedan ser cambiadas o modificadas por el colegio, inclusive en lo referente al proceso de elección del nuevo líder católico, tarea que se convierte (luego de las exequias del papa difunto) en la principal —y casi única— de los purpurados. Si al colegio entero, supongamos, se le ocurriera borrar una palabra de cualquier documento pontificio, ese acto sería nulo.

    En la Iglesia cristiana más grande del mundo no existe la figura del “vicepapa”. Nadie puede tomar las riendas durante la sede vacante ni atribuirse el gobierno del proceso de transición. Solo un pontífice debidamente elegido puede suceder en el tiempo a otro pontífice. Los cardenales, eso sí, están autorizados a reunirse a diario en congregaciones generales para discutir la preparación del cónclave, intercambiar opiniones y asegurar determinados criterios de elección, sin que nada de ello implique labores de “proselitismo” o conspiración. Esto se encuentra tan vedado, que existe la pena de excomunión automática (latae sententiae) para quienes hagan pactos, formulen acuerdos o realicen promesas que los obliguen a votar por cualquiera de sus colegas.

    Aunque la reciente película Cónclave, protagonizada por Ralph Fiennes y Stanley Tucci, ha sido muy bien recibida por su logrado suspenso hollywoodense, lo cierto es que está lejos de ser un retrato fiel de lo que ocurre al interior de la Capilla Sixtina cuando los cardenales se encierran con llave (cum clavis, en latín) para elegir al papa. Allí las intrigas son imposibles, tomando en cuenta la grave sentencia que pesa sobre ello.

    Es principalmente en las congregaciones generales, como las que están ocurriendo ahora en Roma, donde las cosas se definen, no alrededor de nombre alguno sino en torno al perfil de pastor que la Iglesia necesita. Es justo en estos días, en medio de un fraterno pero tensionado espacio de intercambio de pareceres, cuando las líneas generales de la elección quedan trazadas. Hasta los cardenales mayores de 80 años, impedidos de participar en la elección, pueden sin embargo aprovechar su experiencia para aconsejar fraternalmente a sus hermanos más jóvenes, haciéndoles notar detalles o circunstancias que tal vez les resulten útiles a la hora de decidir.

    En este mayo de 2025, los purpurados electores, que se conocen poco entre sí, serán parte del cónclave más concurrido registrado por la historia eclesial. Qué saldrá de ahí es una incógnita de proporciones católicas, esto es, universales.

  • Los pasos desde el funeral hasta la elección de un nuevo papa

    Los pasos desde el funeral hasta la elección de un nuevo papa

    Tras el funeral y el entierro este sábado del papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años de edad a causa de un ictus, el proceso para la elección de un sucesor continúa con los siguientes pasos.

    Las ´Novendiales´

    Las ´Novendiales´ (del latín ´novem diem´, nueve días) es el periodo de nueve días de luto que sigue a la muerte de un papa y que en esta ocasión terminará el próximo 4 de mayo. Durante esos días, habrá una misa diaria en recuerdo del papa difunto, abierta a quien quiera rezar por su alma.

    La primera misa fue el propio funeral celebrado este sábado en la Plaza de San Pedro. La novena y última misa tendrá lugar el 4 de mayo a las 17.00 horas locales (15.00 GMT) en la Basílica de San Pedro, presidida por el cardenal Dominique Mamberti.

    Mientras tanto, los cardenales se reúnen en las congregaciones, encuentros en los que tienen que elegir una fecha para el cónclave y tejer alianzas ante la elección del nuevo papa.

    Convocatoria del cónclave

    Una vez superado este periodo de nueve días podrá convocarse el cónclave para elegir un sucesor, en un plazo que no puede superar los 20 días desde la muerte del papa, por lo que su inicio se prevé entre el 5 y el 10 de mayo.

    Cónclave (del latín cum clave, con llave)

    Acabados los ritos funerarios, es el momento del cónclave, el rito con el que los cardenales menores de 80 años se encierran en la Capilla Sixtina para elegir un sucesor del papa difunto.

    Acuerdo

    La duración del cónclave es impredecible debido a que depende del acuerdo entre los cardenales para elegir un nuevo papa. Una vez elegido un sucesor, la iglesia anunciará al mundo la noticia con la famosa ´fumata blanca´, el humo blanco que saldrá de la chimenea de la Capilla Sixtina.

  • Sede vacante: el peso de ser padre universal

    Sede vacante: el peso de ser padre universal

    Vivimos días históricos que, con el tiempo, recordaremos con asombro y reverencia.

    Somos testigos pasivos de una acción de Dios en la historia de los hombres.

    Los señores Cardenales tienen la responsabilidad de elegir al sucesor número 267 de san Pedro, el inmediato heredero del Papa Francisco.

    La elección de un Romano Pontífice siempre está envuelta en misterio, en el silencio de oficio y en la conciencia de unos pocos.

    Los Príncipes de la Iglesia llegarán desde los confines de la tierra.

    El cardenal Camarlengo hará los preparativos previstos desde tiempos muy antiguos.

    La Capilla Sixtina se vaciará de turistas y se llenará de electores.

    El imponente Juicio Final de Miguel Ángel será una vez más testigo de la elección del hombre que ocupará el cargo más importante sobre la faz de la tierra.

    Volveremos a escuchar el extra omnes, proclamado con solemnidad por el Camarlengo para hacer salir a todos los ajenos al cónclave.

    En cuestión de días, tendrá lugar una nueva elección papal.

    El papel del Romano Pontífice es, sin duda, uno de los más poderosos e influyentes del mundo, tanto en términos espirituales como políticos.

    Es el encargo más alto… y, al mismo tiempo, el menos deseado.

    La responsabilidad que conlleva es inmensa.

    En 1978, el cardenal Albino Luciani decía: «Y si resultara que me eligen a mí, contestaría: ‘Lo lamento. No acepto’».

    Tal fue el susto que se llevó Juan Pablo I, que solo ocupó la Sede de Pedro durante 33 días, en el pontificado más breve de la historia (26 de agosto de 1978).

    Su sucesor, san Juan Pablo II, manifestó en sus primeras palabras como Pontífice el miedo que sintió: «Los Eminentísimos Cardenales han designado un nuevo Obispo de Roma.

    Lo han llamado de un país lejano… He sentido miedo al recibir esta designación, pero lo he hecho con espíritu de obediencia a Nuestro Señor Jesucristo y con confianza plena en su Madre, María Santísima» (16 de octubre de 1978).

    Benedicto XVI también confesó su sorpresa: «Quiero deciros algo del cónclave, sin violar el secreto: nunca pensé ser elegido ni hice nada para que así fuese.

    Pero cuando lentamente el desarrollo de las votaciones hacía entender que la «guillotina» se acercaba y me miraba a mí, pedí a Dios que me evitara ese destino» (25 de abril de 2005).

    Y el papa Francisco, tras su elección, fue tajante: «Soy un gran pecador.

    Confiando en la misericordia y en la paciencia de Dios, en el sufrimiento, acepto» (13 de marzo de 2013).

    Es, sin duda, uno de los encargos más relevantes y menos apetecidos.

    El Obispo de Roma es también el Padre universal del Pueblo de Dios.

    El Santo Padre, figura espiritual, se convierte en jefe del Estado soberano más pequeño del mundo.

    El Romano Pontífice, puente entre el cielo y la tierra, debe estar también en lo más ordinario de la administración pública del Estado del Vaticano.

    Se le juzgará como a un político más.

    Y aunque nunca haya ambicionado una posición de poder, deberá presidir.

    Un hombre con escasos dotes de liderazgo —porque nunca le interesaron— tendrá que guiar a la Iglesia universal.

    Alguien que jamás quiso ser influencer, recibirá likes o dislikes, de cada palabra o gesto que realice, del mundo entero.

    Quien debe inyectar esperanza, deberá conocer de cerca la miseria humana, dentro y fuera de la Iglesia.

    Un alma enamorada de la pobreza evangélica vivirá rodeada de tesoros culturales y riquezas invaluables que nunca ha deseado.

    Aquel que hasta ahora vivía en una casa modesta de una diócesis cualquiera, se mudará a Roma capoccia der mondo infame, (Antonello Venditti).

    Un conciliador que no puede negociar.

    Un representante del cielo que debe mantener los pies en la tierra.

    Oremos por quien será elegido, para que con humildad y fortaleza abrace esta sagrada misión.

    Que el Espíritu Santo lo asista.

    Y que todos, como hijos suyos, sepamos reconocer en él al padre de familia que Dios nos envía.

    • El padre Fernando Armas Faris es sacerdote católico

  • El gasto militar sube un 31 % en México y Centroamérica

    El gasto militar sube un 31 % en México y Centroamérica

    El gasto militar aumentó un 31 % en América Central en 2024 con respecto al año anterior y se mantuvo estable en Suramérica, según un informe difundido este lunes por el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (Sipri).

    En el conjunto del continente americano, la inversión en defensa subió un 5,8 % hasta 1,1 billones de dólares, de los que el 90 % corresponden a Estados Unidos, líder mundial destacado en gasto militar.

    En América Central el gasto alcanzó los 19.800 millones, impulsado especialmente por México, que aumentó su inversión un 39 %.

    México destinó 16.700 millones de dólares a defensa, debido sobre todo a una subida en los fondos para su Guardia Nacional y la Armada, dentro de la operación del Gobierno en respuesta al crimen organizado, destaca el SIPRI.

    Ese aumento le permite subir a México dos posiciones en la lista mundial, en la que ahora ocupa el puesto número 22, justo por detrás de Brasil, el primer país latinoamericano, que gastó 20.900 millones, un 0,4 % menos.

    El gasto militar en Suramérica ascendió a 53.600 millones de dólares, una décima menos.

    Colombia destinó 15.100 millones, el mayor aumento en una década, a causa de las acciones militares en el suroeste del país contra grupos guerrilleros disidentes.

    Guyana registró la mayor subida porcentual anual en el mundo, con un 78 % hasta 202 millones de dólares debido a las tensiones con Venezuela por la región del Esequibo.

    El SIPRI destacó que no es posible estimar el gasto militar venezolano por la falta de datos económicos fiables desde 2017.

    El informe muestra que el gasto militar global registró una subida «sin precedentes» debido al aumento de la inversión militar en toda Europa.

    La inversión en armas alcanzó la cifra récord de 2,7 billones de dólares, un 9,4 % más (la mayor subida desde al menos el fin de la Guerra Fría) y una cifra que equivale al 2,5 % del producto interior bruto (PIB) mundial.

  • Mi Nueva Escuela y la Esperanza Educativa: un modelo de estudio y ejemplo internacional

    Mi Nueva Escuela y la Esperanza Educativa: un modelo de estudio y ejemplo internacional

    Desde esta mi trinchera de tinta y análisis, observo con mucho optimismo y agradecimiento el reciente desembarco de delegados de la Alianza Mundial por la Educación (GPE) en nuestra renovada ciudad de San Salvador. La noticia de que El Salvador haya sido elegido sede para evaluar los progresos educativos no es un dato menor. En un país marcado históricamente por desafíos sociales y, seamos honestos, por sombras persistentes en el ámbito de la seguridad, este reconocimiento representa un rayo de esperanza que debemos analizar con lupa criminológica.

    Es innegable que en los últimos años se han impulsado iniciativas significativas en el sector educativo. Las cifras, presentadas con el entusiasmo propio de quien ve florecer un jardín después de la sequía, hablan de importantes avances en la cobertura, la inversión y la implementación de programas. Y sí, como criminólogo, entiendo y promociono el valor de una población educada como un factor crucial en la prevención del delito a largo plazo. Un joven con oportunidades, con un horizonte más allá de las pandillas y la precariedad, es un ciudadano menos vulnerable para caer en las redes de la criminalidad o delincuencia de cualquier denominación.

    La Alianza Mundial para la Educación (Global Partnership forEducation, GPE) constituye la única asociación y el único fondo dedicados íntegramente a ayudar a los niños de los países de ingreso bajo a recibir una educación de calidad, para que puedan desarrollar su potencial y contribuir a construir un mundo mejor. La GPE reúne a diversos socios y proporciona financiamiento en 90 países para transformar los sistemas educativos y llegar a todos los niños, especialmente a los más vulnerables, como las niñas, los niños con discapacidad y los afectados por la pobreza extrema o los conflictos. Sin olvidar que, en junio de 2022, El Salvador se convirtió en el primer país en acceder al Acelerador de la Educación de las Niñas (GEA, por sus siglas en inglés) su visita es relevante para conocer más detalles y avances de Mi Nueva Escuela en nuestro país.

    Nesmy Manigat presidente del Comité de Finanzas y Riesgos de la Alianza Global para la Educación, agradeció al Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología (MINEDUCYT) de El Salvador ingeniero José Mauricio Pineda, por su cálida acogida de la reunión anual de los países socios de América Latina y el Caribe en El Salvador, y por compartir los importantes esfuerzos realizados para aumentar el presupuesto nacional de educación, vincular la reforma curricular a los desafíos de seguridad, promover la equidad y la inclusión, en particular a través de la educación de la primera infancia y de las niñas, las nuevas profesiones y la tecnología, así como modernizar las infraestructuras y los equipamientos escolares entre los principales reconocimientos.

    Desde mi perspectiva como estudioso de la conducta humana y sus desviaciones, la inversión en educación debe ser integral, y eso me encanta de Mi Nueva Escuela ya que además de la construir escuelas modernas, entregar computadoras a todos los estudiantes, está fortaleciendo la formación docente, actualiza los currículos para que respondan a las demandas del siglo XXI y, fundamentalmente, crear un entorno seguro y estimulante para el aprendizaje. Un niño que vive en un contexto de violencia o inseguridad difícilmente podrá concentrarse en sus estudios, por más esfuerzos que se hagan desde las políticas públicas y eso ya se logró en El Salvador.

    La elección de El Salvador como sede de esta evaluación es un tremendo espaldarazo, sí, pero también una enorme responsabilidad y desafío. No podemos permitirnos caer en la autocomplacencia. Debemos aprovechar esta ventana de atención internacional para mostrar no solo lo que hemos logrado, toda la visión de mediano y largo plazo, sino también para identificar con honestidad los obstáculos que aún debemos superar.

    Mi Nueva Escuela, también brindo a nuestra ciudad capital que también busca reinventarse y dejar atrás las sombras del pasado, la esperanza depositada en la educación es palpable y como los representantes mundiales conocieron los avances en educación y disfrutaron de una ciudad renovada. Es mi oración que esta visita de GPE impulse, acelere, que profundice las excelentes relaciones de cooperación y, solidaridad, fraternidad con nuestras autoridades del MINEDUCYT en beneficio de nuestra sociedad y sus estudiantes. La lupa criminológica sigue atenta, analizando cada paso en este crucial camino hacia Mi Nueva Escuela.

    *Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    Docente certificado en Educación Superior

  • ¿Quiénes suenan como posibles «papables» para suceder a Francisco?

    ¿Quiénes suenan como posibles «papables» para suceder a Francisco?

    Tras el pontificado de Francisco, fallecido el pasado lunes, surge una Iglesia católica con una marcada división entre progresistas y conservadores, corrientes a las que pertenecen los nombres de «papables» que circulan desde hace tiempo como posibles sucesores del pontífice argentino, aunque todo indica que la opción será buscar a un moderado.

    Esta es la lista de los 12 «papables» que más suenan para suceder a Francisco:

    Pietro Parolin

    El más nombrado en las «quinielas» vaticanas es sin duda el actual secretario de Estado, Pietro Parolin, de 70 años, un hombre de consenso y difícilmente encasillable entre progresistas y conservadores, lo que podría ser una baza importante. Conocido por todos los cardenales, gran diplomático que ha acercado estos años la Santa Sede a China y un buen conocedor de todo Oriente y de Latinoamérica después de haber sido nuncio en Venezuela.

    Matteo Maria Zuppi

    La gran opción para los progresistas italianos es Matteo Maria Zuppi, de 69 años, actual presidente de la Conferencia Episcopal italiana, el perfil más cercano a Jorge Bergoglio por su atención a los más desfavorecidos y a los migrantes y muy cercano a la poderosa comunidad laica de San Egidio.

    Luis Antonio Tagle

    El perfil del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, de 67 años, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, engloba algunas de las características que a los cardenales podrían convencer en la Síxtina. Hombre de la Curia pero que representa el continente asiático, que es la esperanza para la Iglesia católica. Aunque considerado progresista, ha criticado duramente un proyecto de ley filipino sobre salud reproductiva y se ha pronunciado enérgicamente contra el aborto y la eutanasia.

    Jean-Marc Aveline

    El arzobispo de Marsella, Jean-Marc Aveline, de 66 años, ha cobrado fuerza en los últimos años sobre todo tras haber convencido al papa Francisco a visitar la ciudad francesa para hablar de migración. Su perfil recuerda al primer Bergoglio, afable y culto, dedicado a las cuestiones de las «periferias», al diálogo interreligioso y las migraciones, una sensibilidad adquirida también a través de su infancia en una familia perteneciente a los franceses repatriados a partir de 1962, al final de la guerra de Argelia. Su edad relativamente joven podría ser un punto en contra.

    Pierbattista Pizzaballa

    Aunque italiano, el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, 59 años, es una baza para un papa con una visión internacional y que se ha expresado en estos días en defensa de los palestinos de Gaza, pero con buena relación con las autoridades israelíes. Demasiado joven para ser papa y una incógnita en algunas posiciones doctrinales, pesará lo que pueda comunicar en las congregaciones, las reuniones precónclave que se realizarán estos días.

    Péter Erdö

    El arzobispo de Budapest, Péter Erdö, de 72 años, es una de las más importantes opciones del ala conservadora y europea. Creció bajo el comunismo y, cuando tenía cuatro años, en 1956, su familia se vio obligada a huir del país. Considerado un gran intelectual es, firmemente provida, se opone al celibato opcional para los sacerdotes y está en contra de la aceptación de las uniones homosexuales y defiende los valores de la Europa cristiana. Su buena relación con el Gobierno antinmigración de Viktor Orban podría ser un punto negativo.

    Anders Arborelius

    El obispo de Estocolmo, Anders Arborelius, de 75 años, primer cardenal de Suecia, es un convertido al catolicismo en un país escandinavo con una población abrumadoramente protestante y una de las sociedades más secularizadas del mundo. Es un firme defensor de la doctrina de la Iglesia, particularmente contra la posibilidad de permitir que las mujeres sean diáconos o de bendecir a parejas del mismo sexo. Aunque igual que Francisco, Arborelius es partidario de acoger a los inmigrantes en Europa.

    Mario Grech

    El obispo maltés Mario Grech de 68 años, es el secretario general del Sínodo de los Obispos, por lo que en estos últimos 3 años cuando se ha celebrado el Sínodo de la Sinodalidad ha podido conocer a todos los cardenales y representantes de la iglesia católica llegados a Roma para esta asamblea. Tuvo que lograr un delicado equilibrio entre las peticiones de crear Iglesia abierta y atenta y al mismo tiempo reconociendo las preocupaciones conservadoras.

    Malcolm Ranjith

    El arzobispo metropolitano de Colombo (Sri Lanka), Malcolm Ranjith , de 77 años, aunque ha demostrado cercanía con Francisco y ferviente preocupación por los pobres, es un cardenal con raíces en el pontificado de Benedicto XVI y no ha desdeñado alentar la celebración de la Misa tradicional en latín. Con experiencia en la Curia donde fue secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos después se trasladó a Sri Lanka y podría ser la baza del Sur del mundo. Habla diez idiomas con fluidez.

    Fridolin Ambongo Besungu

    Aunque es muy difícil que el próximo papa sea africano, el arzobispo de Kinshasa, Fridolin Ambongo Besungu, de 65 años, es la opción más probable. Nacido en la República Democrática del Congo y arzobispo de Kinshasa, es el único cardenal africano en el consejo de Cardenales, el comité de asesores, que creó Francisco. Como presidente del Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar, en enero de 2024 firmó una carta expresando su oposición a la declaración del Vaticano que autoriza a los sacerdotes a impartir bendiciones a las uniones homosexuales.

    Robert Francis Prevost

    El actual prefecto del dicasterio para los obispos, el estadounidense originario de Chicago, Robert Francis Prevost, de 69 años, encargado de asesorar al papa en los nombramientos y también presidente de la Comisión Pontificia para América Latina puede ser una baza tanto para aquellos que quieren un hombre de Curia pero también del continente americano.

    Timothy Dolan

    El arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, de raíces irlandesas-estadounidenses, es un conservador teológico, firmemente opuesto al aborto y una baza para los conservadores aunque en los últimos meses se ha opuesto con fuerza a las políticas contra los migrantes de Donald Trump. Su nombre ya sonó con fuerza en el anterior cónclave.

    ¿Un papa español?

    Otros nombres que suenan en las listas son Claudio Gugerotti (69 años), prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales o Joseph Cupich (75 años), arzobispo de Chicago, pero también una de las posibilidades sería un español como Ángel Fernández Artime (64 años), que fue el responsable de los salesianos y ahora proprefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

    Otro de los nombres que suena entre los «papables» es el del arzobispo de Rabat, el español Cristóbal López Romero (72 años), una posibilidad sobre la que bromeó con EFE: «Eso sería trágico para la iglesia».

    «No creo que suceda porque el Espíritu Santo es cierto que sopla donde quiere y como quiere, pero no hace tonterías y eso sería una gran tontería», añadió.

    Otra opción es el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, muy cercano a Francisco y que formó parte de la comisión de cardenales que le ayudaron en su pontificado. En declaraciones a EFE negó que tenga interés en ser escogido como sucesor del papa Francisco: «Yo no me voy a votar», dijo.

  • Sofía Vergara entregó el Premio Platino de Honor 2025 a Eva Longoria

    Sofía Vergara entregó el Premio Platino de Honor 2025 a Eva Longoria

    La actriz Sofía Vergara fue la sorpresa de la noche de la XII edición de los Premios Platino al aparecer por sorpresa en el escenario del Palacio Municipal Ifema de Madrid para dar el premio de Honor a Eva Longoria, haciendo reír en varias ocasiones al auditorio.

    «Te mereces este premio y a ese marido divino que tienes», apostilló Vergara.

    Con su habitual sentido del humor, Vergara señaló que se sentía emocionada y feliz de «tener el honor de entregar el premio» a una mujer que ha logrado tanto y es «una inspiración para los latinos».

    Vergara destacó que Eva Longoria ha hecho mucho por las mujeres, por su defensa. «Yo fui a Hollywood queriendo ser Eva Longoria y eso que ella es mucho menor que yo», afirmó la colombiana, mientras el auditorio estallaba en una carcajada.

    «Eres lo máximo», añadió la actriz de «Modern Family» ante una perpleja Longoria que no paraba de reír. Vergara subrayó el trabajo de la Fundación Eva Longoria, cuya misión principal es la de fomentar el crecimiento de las mujeres latinas y sus familias a través de la educación y el emprendimiento empresaria.

    Al recoger su premio, la protagonista de la serie estadounidense «Mujeres desesperadas» se disculpó por su acento en español y comenzó dando las gracias a su amiga y a Enrique Cerezo, presidente de Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales de España (Egeda), organización creadora de los Platino junto a la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA).

    «Gracias por pensar en mí. Estoy muy feliz de estar aquí, es un gran honor recibir este reconocimiento en este país al que quiero tanto desde hace muchos años», dijo emocionada la actriz que continuó señalando que cuando está en España se siente en casa. «Me siento protegida», aseguró.

    «España siempre me ha tratado muy bien a mí y a toda mi familia», agregó la actriz estadounidense que, aunque nació en Texas, tiene ascendencia es mexicana y por sus venas corre sangre española. «Soy asturiana. ¡Qué viva Asturias!», sentenció.

    También resaltó que su alma es mexicana y le encanta la conexión entre México y España, «una hermandad que puedes sentir en cada rincón de esta sala».

    Longoria agradeció este honor en los galardones que celebran lo mejor del cine y televisión iberoamericanos, este domingo en IFEMA, en Madrid. EFE/J.J.Guillén

    Desde que comenzó su andadura en Hollywood, su suelo siempre fue representar con orgullo sus raíces y «honrar en particular a las mujeres hispanas» y sacar todo su potencial. Y cuando lo consigue, le hace sentir lo «grandes y poderosos que somos juntos».

    «Somos más humanos, más trabajadores, más apasionados somos gente buena», dijo en referencia a los latinos. «El mundo necesita eso, gente buena; es muy fácil representar a la comunidad más increíble de esta tierra», afirmó.

    «Que me hagan sentir parte de ustedes me hace muy feliz y les estoy muy agradecida. Muchas gracias de todo corazón», concluyó la actriz.

  • Aún estoy aquí» y «Cien años de soledad», triunfadoras de Premios Platino

    Aún estoy aquí» y «Cien años de soledad», triunfadoras de Premios Platino

    La película brasileña «Ainda estou aqui» (Aún estoy aquí), dirigida por Walter Salles, y la serie colombiana «Cien años de soledad», fueron las triunfadoras este domingo de los XII Premios Platino del audiovisual iberoamericano, con tres galardones cada una.

    El filme de Salles, ambientado en la dictadora militar brasileña en los años setenta, fue la más premiada en las categorías de cine, con los galardones de Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz (Fernanda Torres).

    Mientras que «Cien años de soledad», la adaptación de la novela de Gabriel García Márquez, que era la favorita de la noche en el apartado de series, se hizo con los de Mejor Miniserie o Teleserie, Mejor Actor (Claudio Cataño) y Mejor Actor de Reparto (Jairo Camargo).

    LISTA DE GANADORES

    Mejor película iberoamericana de ficción:

    «Ainda estou aquí» («Aún estoy aquí», Brasil).

    Mejor comedia iberoamericana de ficción:

    «Buscando a Coque» (España).

    Mejor dirección:

    Walter Salles, por «Ainda estou aqui» (Brasil).

    Mejor guión:

    Arantxa Echevarría y Amèlia Mora, por «La infiltrada» (España).

    Mejor música original:

    Alberto Iglesias, por «La habitación de al lado» (España)

    Mejor interpretación masculina en cine:

    Eduard Fernández, por «Marco» (España).

    Mejor interpretación femenina en cine:

    Fernanda Torres, por «Ainda estou aquí» (Brasil).

    Mejor interpretación masculina de reparto en cine:

    Daniel Fanego, por «El jockey» (Argentina, España y México).

    Mejor interpretación femenina de reparto en cine:

    Clara Segura, por «El 47» (España).

    Mejor película de animación:

    «Mariposas negras» (España y Panamá).

    Mejor película documental:

    «El eco» (México).

    Opera prima de ficción iberoamericana:

    «El ladrón de perros» (Bolivia, Chile, Ecuador y México).

    Mejor dirección de montaje:

    Victoria Lammers, por «La infiltrada» (España)

    Mejor dirección de arte:

    Eugenio Caballero y Carlos Y. Jacques, por «Pedro Páramo» (México).

    Mejor dirección de fotografía:

    Edu Grau, por «La habitación de al lado» (España).

    Mejor dirección de sonido:

    Diana Sagrista, Alejandro Castillo, Eva Valiño y Antonin Dalmasso, por «Segundo premio» (España).

    Premio al cine y educación en valores:

    «Memorias de un cuerpo que arde» (Costa Rica y España).

    Mejor miniserie o teleserie cinematográfica iberoamericana:

    «Cien años de soledad» (Colombia).

    Mejor interpretación masculina en serie de televisión:

    Claudio Cataño, por «Cien años de soledad» (Colombia).

    Mejor interpretación femenina en serie de televisión:

    Candela Peña. por «El caso Asunta» (España).

    Mejor interpretación femenina de reparto en serie de televisión:

    Carmen Maura, por «Tierra de mujeres» (España).

    Mejor interpretación masculina de reparto en serie de televisión:

    Jairo Camargo, por «Cien años de soledad» (Colombia).

    Creador de miniserie o teleserie:

    Vicente Amorim, Fernando Coimbra, Luiz Bolognesi y Patrícia Andrade, por «Senna» (Brasil).

  • Tragedia migratoria del Darién se expone en el Museo del Canal, en Panamá.

    Tragedia migratoria del Darién se expone en el Museo del Canal, en Panamá.

    Panamá eligió la migración y su paso trágico por la selva del Darién, con el flujo constante diario durante los peores años de cientos de migrantes que arriesgaban sus vidas para avanzar hacia el norte, como temática de denuncia para su primera exposición en la Bienal de Arte de Venecia de 2024.

    Tras su paso por uno de los mayores exponentes del arte global, esta muestra de cuatro artistas panameños regresó a sus orígenes, abriendo este viernes al público en el Museo del Canal en Ciudad de Panamá.

    Detrás de esta primera incursión del país centroamericano en la Bienal está Ana Elizabeth González, directora del Museo del Canal y co-curadora de la exposición, que primero se preguntó por qué Panamá nunca había estado representado en este evento, por lo que expuso la posibilidad de participar con un pabellón enfocado en la migración, algo que para su sorpresa conectó luego con la temática elegida para la 60ª Bienal: «Extranjeros en todas partes».

    Como directora del Museo del Canal, la idea de Panamá como ruta entre dos océanos era algo natural, pero además le llamaba mucho la atención el hecho de ser «una ruta de tránsito también para esta crisis migratoria global desde el punto de vista local en cuanto al Darién».

    «Esta idea de que somos, entre comillas, puente del mundo, corazón del universo, me parecía un poco irónico en cuanto al reflejo de esta tragedia humana y esta crisis de personas que buscaban asilo o un futuro mejor, y que por un lado visibilizábamos tanto (…) el transporte comercial, pero el tránsito humano no estaba siendo visibilizado localmente», explica González a EFE.

    «Era algo que no me dejaba dormir», reconoció.

    Cisco Merel, el artista del barro

    La obra del artista Cisco Merel preside la exposición, un gran mural de barro, con surcos coloreados de amarillo y blanco sobre la superficie arcillosa. En el centro, una cuña blanca, «un triángulo ascendente que sugiere un posible camino» hacia lo desconocido.

    El artista detalla a EFE que su obra «es como un camino donde converge toda la gente y todas las problemáticas que están pasando, el tema migratorio en el Darién».

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    El proceso de elaboración, asegura, fue «largo», con la recolección de la tierra en el mismo Darién, para luego trabajar el material en el estudio y «tratar de representar todos estos caminos o lugares en los que realmente no sabes qué hay más allá», como si uno se tirara «al vacío».

    «Un poco la tierra representa esas grietas, esas cicatrices», explica Merel, con «la tierra como problemática, como lugar crítico de migración».

    Giana De Dier, el recuerdo familiar como denuncia

    La obra de Giana De Dier muestra de manera directa el pasado migratorio en Panamá por la construcción del Canal, sobre todo de la migración afrocaribeña, como fue el caso de su familia.

    En cinco collages sobre papel, De Dier superpone documentos y fotografías, procedentes algunas de su álbum familiar o certificados de nacimiento, para «crear un cierto registro de qué podría pasar o qué pasaría en el momento de migrar del Caribe a Panamá, pensando específicamente en el contexto de migración afrocaribeña a principio del siglo XX para la construcción del canal», afirma a EFE.

    «La idea es poder recrear esta idea de qué está pasando por la mente de la persona que decide migrar, qué lleva consigo y qué no. Pensando en los recuerdos, qué viaja con uno, qué no, cosas materiales que hay que dejar atrás y también tomando en cuenta ese proceso de asimilación cuando los migrantes llegan a Panamá y tienen que enfrentarse con una sociedad que no los recibe con brazos abiertos», relata.

    Con una familia proveniente de Barbados y Santa Lucía, estos tuvieron que enfrentarse a «una sociedad en la zona canalera que es racista y está segregada», algo que también enfrenta la artista, una experiencia que «se transmite, pasa de generación en generación», te moldea.

    Brooke Alfaro, inspirado en El Bosco y Bruegel

    Admirador de los artistas flamencos Pieter Bruegel y El Bosco, Brooke Alfaro traslada al mar y la selva los escenarios surrealistas y oníricos que retrataban esos icónicos pintores, con embarcaciones repletas de hombres y mujeres semidesnudos con posturas imposibles, una escena que luego se vinculó a la migración.

    «Mi trabajo siempre ha sido alrededor del drama humano, de visibilizar a grupos socioeconómicos más en riesgo», explica a EFE Alfaro, que describe su proceso creativo como algo más próximo al automatismo de los surrealistas, sin un boceto inicial.

    Así cuando empieza a pintar lo hace «con una idea muy general» de lo que quiere hacer y el cuadro le va llevando, pudiendo «variar muchísimo de la idea original».

    «Me gusta dibujar, pintar improvisando, que el mismo cuadro me vaya llevando», revela.

    Isabel de Obaldía, amputaciones en la selva

    Entre las obras de la exposición, la de Isabel de Obaldía logra que el espectador se zambulla en la jungla y el drama humano vivido por cientos de miles de migrantes, con cuerpos amputados que cuelgan de la vegetación, pensando en «cuántos quedaron metidos en la selva, otros que no pueden atravesar, otros que tratan de todo».

    «Quise hacer una experiencia inmersiva dentro de la selva y las figuras están atravesando el Darién, y por eso están los dibujos bastante grandes y las figuras están suspendidas en el tiempo y hay una banda sonora que va con el conjunto», un sonido envolvente con el piar de las aves, explica a EFE.

    La obra la creó expresamente para la Bienal, aunque llevaba años trabajando ya sobre el tema de la migración y el Darién, a donde acudió para ver los paisajes y acercarse «un poquito a los migrantes».

    A algunos de esos cuerpos cercenados, dice, los representó como un «gladiador que sigue luchando, hay una fiera», u otros engullidos por la vegetación: «Se trata de imaginar por todo lo que pasan».