Bill Gates, cofundador de Microsoft, ofreció disculpas al personal de su fundación por los vínculos que mantuvo con Jeffrey Epstein y reconoció que esa relación afectó la reputación de la organización, aunque negó haber participado en actividades ilícitas relacionadas con el fallecido magnate.
«Pido disculpas a otras personas que se han visto involucradas en esto por el error que cometí», expresó Gates durante una reunión pública de la fundación, según una grabación citada por The Wall Street Journal.
El empresario calificó como un “gran error” haber pasado tiempo con Epstein y admitió que llevó a ejecutivos de la Fundación Gates a reuniones con el delincuente sexual. Sin embargo, rechazó cualquier implicación en los delitos atribuidos al financista. «No hice nada ilícito. No vi nada ilícito», afirmó.
Gates reconoció haber sostenido relaciones con dos mujeres rusas que tuvieron contacto con Epstein, aunque aseguró que no formaban parte de su red de víctimas. También explicó que las fotografías recientemente divulgadas, en las que aparece junto a mujeres con los rostros cubiertos, corresponden a imágenes que Epstein le solicitaba tras reuniones con asistentes.
«Para que quede claro, nunca pasé tiempo con las víctimas, las mujeres que lo rodeaban», añadió el cofundador de Microsoft, quien ya había declarado en una entrevista con Nine News Australia que conoció a Epstein en 2011 y que coincidió con él en cenas, pero negó haber visitado su isla privada en las Islas Vírgenes.
En el contexto del escándalo, se conoció que en 2013 Epstein se envió a sí mismo correos electrónicos en los que insinuaba que Gates mantenía una aventura extramatrimonial y buscaba antibióticos para tratar una enfermedad de transmisión sexual. Gates negó esas acusaciones y sugirió que el magnate pudo intentar perjudicarlo, ya que dichos correos nunca fueron enviados a terceros.
El empresario admitió que continuó reuniéndose con Epstein hasta 2014, pese a que este se había declarado culpable en 2008 de solicitar servicios sexuales de una menor y a las preocupaciones manifestadas por su entonces esposa, Melinda.
«Sabiendo lo que sé ahora, es cien veces peor, no solo por sus delitos en el pasado, sino porque ahora está claro que su mal comportamiento era continuo», expresó ante el personal.
Las declaraciones buscan cerrar un capítulo que impactó la imagen pública de Gates y de su fundación filantrópica, en medio de nuevas revelaciones vinculadas al caso Epstein.

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