Categoría: Deportes

  • Inglaterra se lleva un tercer lugar loco y Mbappé es el máximo goleador en mundiales

    Inglaterra se lleva un tercer lugar loco y Mbappé es el máximo goleador en mundiales

    Inglaterra se llevó el tercer puesto en el Mundial 2026 tras imponerse a Francia por 4 a 6 este sábado en un duelo que tuvo dominado al descanso, cuando se marchó con una ventaja de cuatro goles, pero que se complicó en la segunda mitad. Kylian Mbappé, titular, superó con un doblete a Lionel Messi como máximo goleador en la historia de los mundiales.

    La irrelevancia de este partido fue el mantra que repitieron los seleccionadores y jugadores de ambos combinados desde que cayeron en semifinales, pero Francia pareció tomarse esas palabras totalmente a pecho en los primeros 45 minutos, mientras que fue Inglaterra quien adelantó sus vacaciones en el segundo tiempo.

    Bukayo Saka y Marcus Rashford destrozaron con su velocidad a Francia en el inicio, y cada pase largo de los mediocampistas ingleses fue una ocasión de peligro en el área de Mike Maignan, que transmitió nula confianza.

    Solo un carrusel de cambios en el descanso cambió la cara de los franceses, que estuvieron a punto de firmar una de las mayores remontadas en la historia del torneo.

    Aunque no lo lograron, pudieron celebrar que Mbappé superó con un doblete a Messi como máximo goleador de los mundiales con 22 tantos. También le adelantó en la carrera por la Bota de Oro de este torneo, con diez goles.

    Messi tendrá una bala para superarle este domingo en la final contra España.

    Inglaterra despedaza a Francia

    La primera cara del partido mostró a una Inglaterra totalmente superior a la que le bastaban dos pases seguidos para explotar la espalda de los centrales, mientras Francia permanecía estática esperando a que pasasen los minutos.

    Aprovechando la pasividad francesa, Declan Rice abrió el marcador a los tres minutos de encuentro con un disparo desde fuera del área, y un cuarto de hora Ezri Konsa remató un saque de esquina que supuso el 0 a 2.

    Aunque Francia también generó peligro, sobre todo a través de un Mbappé que era buscado por sus compañeros, los goles solo cayeron del lado inglés en la primera mitad. Saka, con un doblete, puso el 0 a 4 al descanso.

    Mbappé supera a Messi y Francia roza el milagro

    La cara de Didier Deschamps, que este sábado puso fin de la forma más amarga a su etapa al frente de Francia, era un poema, y espabiló a los suyos dando entrada a Ousmane Dembélé y Bradley Barcola, además de retocar la zaga.

    Los cambios cambiaron radicalmente el partido, que se convirtió en un monólogo francés. La combinación de Mbappé, Olise, Dembélé y Barcola en ataque desarboló la defensa inglesa, y los tres tantos se quedaron cortos.

    Mbappé, por partida doble, y Barcola, asistido por el del Real Madrid, pusieron el 3 a 4, y solo la falta de efectividad de Olise, que desaprovechó dos claras ocasiones dentro del área para empatar, concedieron a Inglaterra el bronce.

    El extremo del Bayern Munich sí estuvo más acertado como creador, y repartió su sexta y su séptima asistencia del torneo, superando un récord de Pelé.

    El asedio francés era completo, y cuando parecía que el empate estaba por llegar Saka completó el ‘hat-trick’ de penalti y puso fin a las esperanzas de prórroga del público, que pedía entre gritos «un gol más» de Francia para alcanzar el tiempo extra.

    El correcalles, no obstante, continuó hasta el silbato final. Dembélé y Jude Bellingham -que entró como suplente- intercambiaron goles en el descanso para cerrar el primer partido con diez goles o más desde España 1982.

  • Mbappé supera a Messi como máximo goleador histórico en mundiales y lidera la Bota de Oro

    Mbappé supera a Messi como máximo goleador histórico en mundiales y lidera la Bota de Oro

    Kylian Mbappé anotó este sábado un doblete contra Inglaterra en lo que va de Mundial y con 10 goles supera provisionalmente por 2 a Lionel Messi en la carrera por la Bota de Oro, y como el máximo goleador en la historia de las copas del mundo, con 22.

    El delantero del Real Madrid marcó en el minuto 48 del partido por el tercer puesto con un tiro cruzado, y sumó su segundo en el 66, ambos gracias a sendas asistencias de Michael Olise.

    Mbappé, de 27 años, era uno de los cuatro jugadores franceses que repetía titularidad tras jugar el partido de semifinales contra España, con el objetivo de superar a Messi, de 39, que suma 8 goles pero había repartido una asistencia más que el francés por la Bota de Oro.

    El argentino, no obstante, tiene pendiente disputar la final del domingo contra España.

    Los 2 tantos de Mbappé, le sirvieron para superar los 21 anotados por Messi en el sexto mundial de su carrera.

    El delantero francés suma 22 goles en 22 partidos, en tres mundiales. Levantó con Francia el Mundial de 2018 en Rusia.

    Francia pierde en el segundo tiempo por 3-4.

  • Argentina pudo comenzar entrenamiento y Scaloni evalúa hacer cambios en el once

    Argentina pudo comenzar entrenamiento y Scaloni evalúa hacer cambios en el once

    La selección argentina sí pudo salir al campo de entrenamiento de la Academia Red Bull en Morristown, aunque el comienzo de una nueva tormenta amenaza con volver a suspenderlo.

    Con casi tres cuartos de hora de retraso sobre el horario previsto, la plantilla albiceleste comenzó la última práctica antes de la final que le enfrentará a España este domingo en el estadio Metlife de East Rutherford.

    Antes, un fuerte aguacero, con viento y numeroso aparato eléctrico, obligó al aplazamiento de la práctica, de acuerdo al protocolo de la FIFA, que acata lo estipulado por las autoridades locales, y que remarca que si cae un rayo a menos de 13 kilómetros de la zona donde se ejercitan, hay que esperar media hora en la que no deben caer rayos para poder reanudar la actividad. Si tras esa media hora vuelven a caer rayos, se reactiva el protocolo.

    En los 15 minutos abiertos a la prensa, se pudo ver cómo el técnico Lionel Scaloni repartió petos a los once que fueron titulares contra Inglaterra más Gio Lo Celso, Thiago Almada y Rodrigo de Paul, que podrían ser los cambios que se plantea el técnico para enfrentarse al conjunto de Luis de la Fuente.

    A la media hora del comienzo de la práctica comenzó a llover de nuevo, aunque en esta ocasión sin aparato eléctrico, lo que posibilita que prosiga la sesión preparatoria.

    Argentina ha tenido un día menos para entrenarse que España, debido a que jugó el miércoles, por lo que Scaloni da mucha importancia a poder completar este sábado la práctica.

  • Cancelado el entrenamiento de España el día antes de la final por tormentas

    Cancelado el entrenamiento de España el día antes de la final por tormentas

    El entrenamiento de España en la víspera de la final del Mundial fue cancelado debido a tormentas eléctricas que se iniciaron instantes antes de dar comienzo la sesión en Nueva Jersey.

    Por ello, los jugadores de la selección española llevaron a cabo una sesión de activación en el gimnasio de la Melanie Lane Training Ground de New Jersey.

    En primera instancia, el entrenamiento fue aplazado minutos antes de su hora de comienzo, a las 11:00 horas locales (+4 GMT), con los medios de comunicación esperando la salida de los jugadores al campo de entrenamiento.

    “El protocolo indica que el entrenamiento sobre el césped se podrá iniciar 30 minutos después del último trueno”, informó la organización.

    La previsión meteorológica indicaba una ‘ventana’ para que los futbolistas salieran al terreno de juego durante 45 minutos, desde las 12:15 locales, pero, finalmente, las tormentas empeoraron y el entrenamiento de España fue suspendido.

    Un contratiempo para la selección española el día antes de la final, que no corre peligro ya que no se prevén tormentas el domingo en el estado de Nueva Jersey, donde se ubica el MetLife Stadium que acogerá el duelo entre España y Argentina.

  • La lluvia podría mejora la calidad del aire para la final del Mundial en Nueva Jersey

    La lluvia podría mejora la calidad del aire para la final del Mundial en Nueva Jersey

    Se espera que un cambio en las condiciones meteorológicas, marcado por fuertes lluvias y tormentas durante este sábado, disipe la densa capa de humo procedente de los incendios forestales de Canadá que ha afectado a Nueva York y a Nueva Jersey esta semana, proporcionando un aire más limpio para la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina.

    El encuentro, que enfrentará este domingo a la selección española y a la vigente campeona mundial, se disputará en el estadio MetLife de Nueva Jersey.

    La ciudad de Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos han sufrido en los días previos una severa caída en la calidad del aire debido a cientos de incendios activos, principalmente en Ontario (Canadá).

    Este sábado, el índice de calidad del aire (ICA) neoyorquino alcanzó los 175 puntos, según IQAir, un nivel considerado «insalubre» por la Agencia de Protección Ambiental.

    El humo de los incendios forestales no es una bruma común; se trata de un cóctel tóxico de partículas finas (conocidas como PM2.5), ozono, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles (COV).

    Las PM2.5 -partículas de menos de 2,5 micrómetros de diámetro- representan la principal preocupación para la salud, ya son lo suficientemente pequeñas como para eludir las defensas naturales del organismo, penetrar profundamente en los pulmones e incluso llegar al torrente sanguíneo.

    Esta situación generó preocupación por la salud tanto de los espectadores como de los deportistas, ya que durante un partido los futbolistas pueden multiplicar por diez su volumen de aire respirado, aumentando la inhalación de partículas tóxicas PM2.5.

    Sin embargo, la llegada de un frente de lluvias y tormentas este sábado promete limpiar la atmósfera.

    El alcalde de Nueva York, Zohran Kwame Mamdani, ha emitido alertas a través de redes sociales advirtiendo sobre «tormentas fuertes», vientos dañinos y posibles inundaciones repentinas, instando a la población a buscar refugio y extremar precauciones.

    Se prevé que los chubascos ayuden a barrer las partículas suspendidas y se prolonguen hasta la madrugada del domingo.

    Para la hora de inicio del partido, la previsión apunta a cielos despejados y una temperatura cercana a los 29 °C (85 °F).

    Ambas selecciones ya ultiman los detalles para la final: España completó sus entrenamientos en las instalaciones de los New York Red Bulls en Nueva Jersey, mientras que Argentina aterrizó el jueves en Nueva York tras ejercitarse previamente en Georgia.

  • Entre copas, la del Mundial de fútbol es la más cara y codiciada del deporte

    Entre copas, la del Mundial de fútbol es la más cara y codiciada del deporte

    El trofeo deportivo más valioso del planeta es una joya de 6.175 kilogramos de oro de 18 quilates cuyo valor, según la tasa del metal, oscila entre $250,000 y $300,000.

    Los especialistas calculan que, al ser una pieza única e invaluable desde el punto de vista cultural, su valor en una subasta hipotética alcanzaría una cifra astronómica.

    La Copa del Mundo que espera a España o Argentina este domingo en Nueva York brilla por su historia y el metal que la constituye, pero en realidad encierra un pasado repleto de misterios y robos ridículos, ya consagró a un héroe de cuatro patas y hasta rozó la tragedia.

    Esta es la evolución de un galardón que ha cambiado dos veces de rostro y que resistió a una guerra.

    Rimet, Jules Rimet (1930-1970)

    La historia comenzó con una estatuilla diseñada por el escultor francés Abel Lafleur. Representaba a Niké, la diosa griega de la victoria, y estaba elaborada con plata esterlina chapada en oro sobre una base de la piedra semipreciosa lapislázuli.

    Originalmente medía 35 centímetros y pesaba 3.8 kilos.

    Era tan «compacto» el trofeo que en los años 50 la base tuvo que ser modificada y alargada para que cupieran las placas con los nombres de los nuevos campeones.

    Pero lo verdaderamente fascinante de este primer trofeo fue su capacidad de supervivencia… al menos al principio:

    Durante la Segunda Guerra Mundial, con Italia como campeona vigente un año antes (1938), el vicepresidente de la FIFA Ottorino Barassi temió que las tropas nazis o fascistas confiscaran el oro de la copa.

    En un acto de audacia, la retiró en secreto de un banco en Roma y la escondió debajo de su cama, metida en una vieja caja de zapatos.

    Los soldados alemanes registraron su vivienda de arriba a abajo, pero jamás se les ocurrió mirar en la caja.

    Gracias a Barassi, la copa no sucumbió al conflicto.

    En 1966, meses antes del Mundial en Inglaterra, el trofeo fue robado en Londres.

    La noticia abrió paso a un ridículo internacional para Scotland Yard, que entonces lidiaba con exigencias anónimas de rescate.

    Días después, un ciudadano identificado como David Corbett sacó a pasear a su perro Pickles, un border collie blanco y negro.

    El can olfateó un paquete sospechoso envuelto en periódicos junto a la rueda de un automóvil. Al abrirlo, Corbett descubrió la silueta de la diosa Niké.

    Pickles se convirtió en héroe nacional, ganó comida gratis por el resto de sus días y fue el invitado de honor en el banquete de celebración del título de Los Tres Leones.

    Veinte años después del Maracanazo, otra tragedia en Brasil

    En 1970, tras ganar su tercer mundial, Brasil se adjudicó el derecho de conservar el Trofeo Jules Rimet para siempre.

    La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) lo llevó a sus vitrinas en Río de Janeiro, apenas protegido por un cristal antibalas al frente. Lo insólito es que nadie se percató del grosero error de dejar semejante obra de arte protegida en su parte trasera apenas por una estructura de madera común.

    En diciembre de 1983, unos ladrones aprovecharon esa debilidad y usaron una palanca para desprender la madera.

    El trofeo original desapareció para siempre. Según la confesión de los implicados, la mítica copa fue fundida por un joyero argentino llamado Juan Carlos Hernández.

    Fue, al menos la versión de la policía en su momento. Hernández fue arrestado e investigado, pero jamás se encontraron rastros de oro con la pureza específica de la Jules Rimet.

    Muchos historiadores y expertos han concluido años después que la copa no se fundió, ya que el metal valía muy poco en esa época en comparación con el riesgo de hacerlo. Por contra, ha cobrado más peso versión de que fue vendida a un coleccionista privado en el mercado negro y sigue oculta en algún lugar del mundo.

    Hoy se calcula que la Jules Rimet, si se pudiera llevar a subasta, superaría los 10 millones de dólares.

    De esa quimera, la Confederación Brasileña de Fútbol conserva una réplica exacta donada por la FIFA en 1984.

    Desde 1974 una obra maestra con fecha de caducidad

    La FIFA convocó entonces a un concurso global en el que se recibieron 53 propuestas. El ganador fue el escultor italiano Silvio Gazzaniga quien presentó un diseño que mide 36.5 centímetros, tiene dos anillos de malaquita verde en la base y pesa exactamente 6.175 kilos de oro macizo de 18 quilates.

    Contrario a lo que podría pensarse, el trofeo es hueco por dentro.

    ¿La razón? Si fuera completamente sólido, pesaría entre 70 y 80 kilos. En otras palabras, haría casi imposible que los capitanes y los jugadores de la selección campeona pudieran levantarlo.

    En la base de esta obra maestra se graban los nombres de las selecciones campeonas en su idioma original como 1974 Deutschland, o 2022 Argentina.

    España espera inscribir de nuevo su nombre, 16 años después de haberlo conquistado en Sudáfrica.

    Y Argentina, el campeón de la edición de hace cuatro años en Catar, se lee en la base con conquistador de las ediciones de 1978 y 1986.

    Se calcula que el espacio físico para seguir añadiendo placas de campeones solo alcanzará hasta el Mundial de 2038. Después de esa edición, la FIFA se verá obligada a modificar la estructura actual o a mandar a diseñar el tercer trofeo de la historia.

  • Diez hechos sorprendentes de las finales de la Copa del Mundo

    Diez hechos sorprendentes de las finales de la Copa del Mundo

    Cada cuatro años es el partido más importante del fútbol mundial, un acontecimiento que, durante casi un siglo, ha aportado historias increíbles:

    1. La final de 1930 se jugó con dos balones, uno argentino y otro uruguayo

    La primera final de un Mundial se jugó con dos balones, uno argentino y otro uruguayo, cada uno fabricado con el cuero nacional y con una vejiga inflable, porque ninguna de las dos selecciones finalistas admitía jugar con la del rival. El árbitro belga John Langenus entró al campo con dos balones y una moneda al aire decidió con cuál se jugaría en cada tiempo. Argentina, con su balón, terminó con ventaja la primera mitad (2-1). Uruguay, con el suyo -al parecer un poco más grande y pesado-, remontó y se hizo con el título (4-2).

    2. El argentino Luis Monti jugó dos finales consecutivas con selecciones distintas

    El argentino Luis Monti es el único caso de un jugador que ha disputado dos finales con distintas selecciones. Lo hizo con Argentina en 1930 y repitió, ya como italiano, en 1934. Lo curioso fue que en ambas actuó bajo amenazas. Lo amenazaron los uruguayos si ganaba en la primera edición y sufrió la presión de Benito Mussolini para lograr la victoria, cuatro años después.

    3. Jules Rimet bajó del palco dispuesto a darle la copa a Brasil, en el maracanazo

    Desconcierto fue lo que sintió el presidente de la FIFA, Jules Rimet, durante el maracanazo. El dirigente abandonó el palco con tiempo para prepararse para entregar el trofeo sobre el césped. Dejó el palco con Brasil ganando y, cuando llegó al campo, Uruguay ya había remontado.

    Dice la leyenda que Rimet tardó en entender lo que había pasado porque se encontró con una escena dantesca de brasileños y aficionados llorando, y que alguien se acercó a él para explicarle que Uruguay era el campeón del Mundial de 1950.

    4. Brasil ganó el título en Suecia ’58 con camisetas compradas en una tienda sueca

    Dado que Suecia y Brasil jugaban con camisetas amarillas, fue necesario un sorteo para determinar qué equipo cambiaría su uniforme en la final del Mundial de 1958. Molestos, los responsables de la delegación brasileña no asistieron por considerar que era un gesto de descortesía impedir que los visitantes mantuvieran su equipación principal.

    Sin ellos, el sorteo se cumplió. Ganó Suecia y los dirigentes brasileños tuvieron que salir a comprar camisetas, pues las azules de la segunda equipación las habían utilizado en el último entrenamiento. Luego tuvieron que coser números y el escudo sobre las nuevas camisetas. Del resto se encargó Pelé, para coronar por primera vez a Brasil.

    5. El juez de línea de la jugada más polémica tiene un estadio con su nombre

    Tofiq Brahramov pasó a la historia como el ‘juez de línea ruso’. Era azerbaiyano y en 1966 soviético. Su nombre quedó para siempre asociado al único título mundial de Inglaterra, porque validó la jugada más polémica de la historia de los Mundiales, el disparo de Geoff Hurst que, tras dar en el larguero, botó sobre la línea y salió. No hay imagen que demuestre que traspasó por completo la línea de gol, pero Brahamov no dudó. Inglaterra se puso por delante 3-2 en la prórroga y encarriló una final que ganó finalmente con otro gol de Hurts (4-2).

    Tras su muerte en 1993, el estadio más importante de Bakú fue renombrado en su honor como el Estadio Republicano Tofiq Bahramov y se erigió una estatua suya en las afueras. Geoff Hurts fue a la inauguración del monumento.

    6. Alemania comenzó a jugar con un gol en contra en la final de 1974

    La primera vez que la selección alemana, entonces Alemania Occidental, tocó el balón en la final de 1974, ya iba perdiendo 0-1. El fútbol total de la selección neerlandesa tuvo su expresión máxima en el saque de inicio de aquella final: 16 toques sin que interviniese ningún jugador alemán y un penalti cometido por Uli Hoennes sobre Johan Cruyff a los 53 segundos.

    Johan Neeskens lo transformó a los 88 segundos, convirtiéndolo en el gol más rápido de la historia de los finales, que no le sirvió, sin embargo, para ganar el título. Paul Breitner, también de penalti, igualó en el minuto 25 y en el 43 Gerd Müller logró el gol de la victoria.

    7. Passarella, Baresi y Ronaldo fueron campeones del mundo sin jugar

    La lista de jugadores que se proclamaron campeones del mundo sin haber disputado un minuto en la competición es extensa y, sobre todo, poblada por porteros, pero también incluye a ilustres figuras que no saltaron al campo más que para festejar el título, como el argentino Daniel Pasarella, el italiano Franco Baresi o el brasileño Ronaldo Nazario.

    Passarella fue capitán del conjunto que conquistó la Copa del Mundo en 1978 y, ocho años después, fue convocado, con 33 años, por el técnico Carlos Bilardo para el Mundial de México’86, pero no disputó un solo minuto, mermado primero por una infección intestinal y después por un desgarro muscular.

    Franco Baresi integró, con 22 años, la selección italiana que ganó el Mundial de España en 1982, pero Enzo Bearzot no lo utilizó. En 1994, tras una recuperación exprés de una rotura de menisco, fue el capitán de la selección italiana que perdió la final del Rose Bowl contra Brasil. Erró -como Baggio- su lanzamiento en la tanda de penaltis y no pudo festejar sobre el campo el título que había conquistado doce años antes.

    Ronaldo también estuvo en ese Mundial, pero como un acompañante más de la selección de Carlos Alberto Parreira. ‘El fenómeno’ había marcado 59 goles en 57 partidos con la sub-17 y llegó a Estados Unidos con la edad con la que Pelé había asombrado al mundo en 1958. Pese a las críticas que sufrió Parreira para que diese minutos a la nueva joya brasileña, el técnico no recurrió a él, que conquistaría el título en 2002, como máximo goleador del torneo además.

    8. El alemán Kramer le preguntó en pleno partido al árbitro si estaban jugando la final

    El caso del alemán Christoph Kramer es uno de los más singulares en la historia de los Mundiales. En la final de Brasil 2014, que disputó en Maracaná Alemania contra Argentina, fue titular en el último momento, porque Sami Khedira se lesionó en el calentamiento, pero realmente no jugó más que 16 minutos.

    En ese minuto, tras un choque con Ezequiel Garay sufrió una conmoción cerebral que le hizo vagar por el campo. Durante un cuarto de hora, deambuló sin rumbo y llegó a preguntarle al árbitro italiano Nicola Rizzoli si estaban jugando la final.

    No fue su única locura. Trató de quitarle el brazalete al capitán, Philipp Lahm, y confundió a Thomas Muller con Gerd Müller, el goleador de 1974. Fue sustituido a los 31 minutos por André Schürrle.
    Kramer participó de los festejos, con la copa en la mano, pero después de ser llevado al hospital perdió la memoria de todo lo ocurrido. Fruto de la conmoción cerebral que sufrió no recuerda nada de la final.

    9. Tres maldiciones han afectado a todas las finales

    Las finales, proclives a cábalas y maldiciones, tienen al menos tres que se han repetido durante casi un siglo:

    – Ningún entrenador extranjero ha ganado el Mundial.
    – Nunca lo ganó el Balón de Oro de ese año.
    – Nunca lo ganó el que comenzó el torneo como número uno del ‘ranking’ FIFA.

    Esta última afectaría a la selección argentina, que en su defensa opone otras dos menos populares: ningún entrenador mayor de 60 años ganó la Copa -Luis de la Fuente tiene 65- y nadie se proclamó campeón después de no encajar goles en la fase de grupos -España-.

    10. «La copa no se toca» no es sólo por superstición, el protocolo FIFA lo impide

    La tradición dicta, por una cuestión de superstición, que el trofeo que distingue al ganador no se toca antes de la final. Algunos jugadores, incluso, evitan mirarlo al saltar al terreno de juego.

    Pero no es sólo por superchería, el protocolo de manejo y seguridad del trofeo original impide tocarlo con las manos descubiertas a todo el que no sea campeón del mundo, jefe de Estado o presidente de la FIFA.

  • El campeón del mundial de fútbol ganará $50 millones

    El campeón del mundial de fútbol ganará $50 millones

    El ganador de la final que disputarán España y Argentina, el próximo domingo en el estadio Metlife de Nueva York/Nueva Jersey recibirá un premio de $50 millones.

    El ganador se llevará $8 millones más que lo que ingresó Argentina por el título en Qatar 2022 y $20 millones  más que los obtuvo la selección española cuando logró su única Copa del Mundo, en 2010.

    Para el subcampeón el premio es de $33 millones, el tercer clasificado, 29 y el cuarto, 27 millones.

    A esto hay que sumarle las aportaciones que la Federación Internacional dio a cada selección tan solo por participar. La FIFA anunció el 28 de abril, tras la reunión del Consejo en Vancouver (Canadá), un aumento del 15 por ciento en las asignaciones a las federaciones de las 48 selecciones participantes, hasta alcanzar $871 millones.

    Cada federación recibió $10 millones por clasificarse, $2,5 millones para prepararse y una ayuda para los costes de la delegación y asignaciones para boletos que en total ascendían a $16 millones en total.

    Los clubes también ganan. Once mil euros por día que ceden a un jugador a su selección, lo que en el caso del Atlético de Madrid, con nueve finalistas, y del Barcelona, con ocho, los convierte en los que más han ingresado por el Mundial.

  • Francia e Inglaterra buscan ánimo en el partido de consolación

    Francia e Inglaterra buscan ánimo en el partido de consolación

    Francia e Inglaterra se enfrentarán este sábado por el tercer lugar de la Copa del Mundo de 2026, en un duelo que reunirá a dos selecciones que aspiraban a disputar la final, pero que terminaron relegadas al partido por el bronce tras perder en las semifinales frente a España y Argentina, respectivamente.

    El encuentro se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami y marcará el cierre del torneo para dos potencias del fútbol mundial que intentarán despedirse con una victoria. Francia cayó ante la selección española, mientras que Inglaterra desperdició una ventaja frente a Argentina y terminó eliminada en los minutos finales del compromiso.

    Para los franceses, el partido también tendrá un significado especial al representar la despedida de Didier Deschamps como seleccionador nacional, luego de 14 años al frente del equipo. El técnico buscará cerrar su ciclo con un lugar en el podio, después de conquistar el título mundial en 2018 y finalizar como subcampeón en Catar 2022.

    En el lado inglés, Thomas Tuchel llega bajo presión tras las críticas recibidas por el planteamiento defensivo que mostró su equipo en la semifinal contra Argentina. El entrenador alemán intentará motivar a sus jugadores para alcanzar el mejor resultado de Inglaterra en una Copa del Mundo desde el cuarto lugar conseguido en Rusia 2018.

    La historia favorece ligeramente a Inglaterra en los enfrentamientos mundialistas entre ambas selecciones. Los ingleses se impusieron en las fases de grupos de los Mundiales de 1966 y 1982, mientras que Francia ganó el duelo más reciente, correspondiente a los cuartos de final de Catar 2022.

    Los jugadores de Inglaterra Jude Bellingham y Harry Kane, claves para su selección. EFE

    Uno de los principales atractivos del partido será la lucha por la Bota de Oro del torneo. Kylian Mbappé suma ocho goles, la misma cantidad que Lionel Messi, aunque el argentino lidera el desempate gracias a un mayor número de asistencias. Esa situación podría llevar a Deschamps a mantener al delantero como titular pese a que se espera una rotación en la alineación.

    Por su parte, Inglaterra confiará nuevamente en el liderazgo de Harry Kane y Jude Bellingham, quienes han sido las principales figuras del conjunto británico durante la Copa del Mundo y buscarán cerrar el campeonato con una actuación destacada.

    El vencedor se quedará con el tercer lugar del Mundial de México, Estados Unidos y Canadá 2026, mientras que el perdedor finalizará cuarto en un torneo en el que ambos llegaron como candidatos al título, pero no lograron cumplir el objetivo de disputar la final.

     

  • El bronce que nadie quiere, pero que asegura los goles que necesita Mbappé

    El bronce que nadie quiere, pero que asegura los goles que necesita Mbappé

    Cuando Francia e Inglaterra disputen este sábado el encuentro por el bronce en Miami, ninguno estará satisfecho. Sin embargo, la ausencia de presión en este partido ha sido históricamente aprovechada por los delanteros para engrosar sus cuentas goleadoras y, en ocasiones, alzarse con la Bota de Oro como premio de consolación, como podría suceder con Kylian Mbappé.

    El francés llega a la cita empatado a 8 goles con Lionel Messi por la Bota de Oro, pero con una asistencia menos que el argentino, por lo que deberá sumar contra Inglaterra si desea sacar algo positivo de este Mundial.

    Para ello, Mbappé dispondrá de un escenario mucho más placentero que el que vivirá Messi el domingo ante España con el título de campeón en juego.

    Hasta en cuatro ocasiones, el partido por el bronce ha decidido el máximo goleador de un Mundial. La última de ellas fue en el año 2010, cuando el alemán Thomas Muller anotó un gol en la victoria contra Uruguay (3-2) y se llevó la Bota de Oro por el número de asistencias.

    Esta circunstancia también sucedió en 1938, año en el que el brasileño Leónidas rompió el empate por el premio al máximo goleador con dos tantos en el encuentro por el bronce; en 1990, de la mano del italiano Salvatore Schillaci, y en 1998, gracias al acierto del croata Davor Suker.

    Históricamente, el partido por el bronce es un festival goleador. El récord, difícil de superar, lo tiene Suecia 1958, con un 6-3 entre Francia y Alemania que vio al punta francés Just Fontaine anotar cuatro goles (de los trece que sumó en ese torneo).

    Este encuentro protocolario, que se ha disputado en todas las ediciones del Mundial desde 1934, a excepción de 1950 -una liguilla decidió los cuatro primeros puestos-, también dejó el gol más rápido en la historia de los mundiales.

    El turco Hakan Şükür fue el protagonista al perforar la red de Corea del Sur a los once segundos del arranque del partido en el Mundial de Corea y Japón 2002.

    Calvario para los grandes, oportunidad para los pequeños

    Más allá de los goles, el encuentro por el bronce es habitualmente un trámite incómodo para los dos equipos, que ni siquiera han dispuesto del tiempo necesario para curar las heridas de las semifinales.

    «Ninguno de nuestros jugadores, ni de los franceses, quiere jugar este partido de consolación», dijo el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, tras caer el miércoles contra Argentina en semifinales.

    Esta falta de motivación puede convertirse en un calvario para las selecciones más grandes, que pueden enlazar dos duras derrotas.

    El ejemplo más claro es el de Brasil en 2014. Después de sufrir en casa la mayor derrota de su historia, tras caer por 7 a 1 contra Alemania, no se rehizo a tiempo y encajó otro contundente 3 a 0 en el partido por el tercer puesto contra Países Bajos.

    Sin embargo, otras selecciones más humildes como Suecia, en 1994, o Croacia, en 1998, celebraron la consecución del bronce como un título.

    Para tratar de endulzar este partido, la FIFA reparte un premio económico mayor al tercer clasificado, que en 2026 asciende a $29 millones, solo dos más que los que recibe el cuarto.