Cerca de 1,200 personas permanecen evacuadas este martes en Portugal por causa de los temporales, en una jornada en la que el país está en especial alerta por el aumento de los caudales en más de una decena de ríos, que ya se han desbordado en algunas localidades.
El oficial de Operaciones de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) lusa Pedro Araújo precisó, en declaraciones a EFE, que los desalojados se encuentran mayoritariamente en los distritos de Leiria (al norte de Lisboa) y Setúbal (al sureste de la capital).
Sin dar cifras, añadió que en las últimas horas han realizado evacuaciones preventivas en la ciudad de Coimbra tras el desbordamiento del río Mondego, que no ha causado heridos, pero sí que ha afectado a comercios, viviendas y carreteras próximas al caudal.
Durante la pasada madrugada, la ANEPC registró cerca de un centenar de incidencias, sobre todo por inundaciones, caídas de árboles y deslizamientos de tierra, añadió Araújo.
En una rueda de prensa posterior, el comandante nacional de la ANEPC, Mário Silvestre, explicó hoy que se espera un empeoramiento de la meteorología este martes y miércoles, con lluvias, fuertes ráfagas de viento y agitación marítima con olas de hasta 11 metros de altura.
Esto afectará principalmente a la cuenta hidrográfica del norte del país.
Avisó de que se registra un «riesgo significativo» de inundaciones en los ríos Mondego, Tajo, Sorraia, Vouga, Águeda y Sado.
Asimismo, están bajo observación por posibles inundaciones adicionales los ríos Miño, Coura, Lima, Ave, Cávado, Duero, Sousa, Tâmega, Lis, Nabão y Guadiana.
«Reforzarmos aquí el cuidado que hay que tener en otras riberas, en otras zonas que son ríos afluentes de estos ríos», añadió Silvestre.
El plan de la cuenca del Tajo, activado la semana pasada, prosigue en el nivel de alerta máximo por riesgo de desbordamientos.
Sobre el suministro eléctrico, precisó que a día de hoy hay 41,000 usuarios sin energía en casa.
A esas bajas se suman al menos seis muertes indirectas por la caída de personas de tejados durante las labores de reparación cuando habían pasado los momentos críticos entre un temporal y otro.

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