El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, anunció este lunes la ampliación por 15 días más del estado de prevención, implementado hace dos semanas y con el que se ha reducido en 8 % la incidencia criminal en el país, según datos del mismo gobernante.
En rueda de prensa, el mandatario resaltó que la medida, establecida hace 15 días en reemplazo del estado de sitio, «nos ha permitido seguir con una estrategia de combate al crimen organizado, en particular a las pandillas, que ha tenido éxitos notables».
El estado de sitio fue declarado por Arévalo de León el 18 de enero pasado, después de que presuntos pandilleros del grupo criminal Barrio 18 llevaran a cabo ataques simultáneos en la capital guatemalteca que dejaron en total 11 policías muertos.
Se trató de una represalia contra las autoridades, que un día había retomado el control en tres prisiones donde se habían registrado motines.
Según el mandatario, el estado de sitio que estuvo vigente un mes, desde el 18 de enero, y el de prevención que lleva 15 días – decretados luego de ataques simultáneos de las pandillas que dejaron 11 policías asesinados- han permitido una reducción de homicidios considerada «la más importante de los últimos 25 años».
Arévalo de León resaltó que en los últimos 30 días «hemos notado una reducción de la incidencia criminal del 8 por ciento».
El gobernante comentó que otro logro de la estrategia es la desconexión de los cabecillas de las pandillas que están en prisión con los que operan en las calles mediante «el control de los (centros) penales y las operaciones quirúrgicas en los barrios y zonas más afectadas por la violencia».
El jefe de Estado detalló que la estrategia ha permitido desinstalar 70 cámaras con las que las bandas criminales controlaban a ciertas comunidades para luego cometer sus crímenes.
De igual manera, agregó que se han desarrollado 1,500 operaciones de seguridad que han tenido «un impacto directo en la seguridad en las calles».
Ante estos resultados, enfatizó, «vamos a extender el estado de prevención desde mañana» para «mantener la presión (contra el crimen organizado) con estos operativos».
El Gobierno de Arévalo de León y las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha mantienen una pugna desde el año pasado, cuando las autoridades trasladaron a los cabecillas de estas estructuras criminales a la cárcel de alta seguridad denominada después de una masacre registrada en un sepelio, ordenada presuntamente desde la prisión.

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