Sin Pedri, pero con Dani Olmo y, sobre todo, Lamine Yamal, el Barcelona confirmó, con goleada (3-0), la victoria que necesitaba ante el Real Oviedo para concluir la vigésima primera jornada en la cima de una Liga que mantiene al Atlético en carrera, de nuevo tercero, aunque a ocho puntos del líder y siete de un Real Madrid que da por cerrada su crisis.
Más que por la entidad del rival, un colista cada vez más lejos de la salvación, la visita del Oviedo al Camp Nou creaba incertidumbre. La sensación de verse por debajo, tras la convincente victoria madridista el sábado en Villarreal -con dos nuevos goles de Mbappé-, la reciente derrota en San Sebastián y la ausencia por lesión de Pedri abocaba al conjunto de Hansi Flick a dar un paso al frente.
No lo hizo con contundencia hasta el segundo tiempo, porque el uruguayo Guillermo Almada, técnico oviedista, planteó un partido valiente, que desactivó a los azulgranas en una primera mitad en la que no dispararon a puerta hasta la prolongación y en la que incluso sufrieron algún susto a la contra.
Olmo desatasca, Lamine se exhibe
El conjunto asturiano, sin embargo, echó por tierra su trabajo en un penoso segundo tiempo, en el que los errores en la salida del balón le condenaron. Fue el momento de la sociedad Olmo-Lamine.
Abrió el marcador Dani Olmo -sexto gol en los últimos nueve partidos-, tras presión y pase de Lamine Yamal, y lo cerró la estrella azulgrana, con una media chilena que levantó a la grada, tras una asistencia de Olmo. Entremedias, se sumó a la fiesta Raphinha, que aprovechó un nuevo error defensivo de los ovetenses. «Lamine Yamal es un jugador de otra galaxia», sentenció Almada, el técnico rival, tras el partido.
El Barcelona recupera el primer puesto, pero mantiene la sensación de que ya no hay margen de error, porque, superada con éxito la prueba de La Cerámica, el Real Madrid vuelve a sentirse fuerte, aunque el liderato sólo le haya durado unas horas.
Ha sido suficiente para rearmarse moralmente, para cerrar polémicas y volver a contar para la causa con todas sus estrellas, incluidos aquellos jugadores que se pusieron de perfil en la despedida a Xabi Alonso.
Y beneficiado por el triunfo madridista, el Atlético recupera la tercera plaza, con tres puntos de ventaja sobre el Villarreal, que tiene un partido menos.
Al amparo del Metropolitano, donde enlaza diez victorias consecutivas en Liga esta campaña, el equipo de Diego Simeone volvió a contar con el acierto de Alexander Sorloth para adelantarse en el primer tiempo y con un rebote afortunado, en forma de gol en propia meta de David López, para tumbar a un Mallorca que se mantuvo en la pugna hasta el último cuarto de hora y que acabó goleado por un gran disparo de Thiago Almada en el minuto 86.
Simeone aún aguarda a Julián…y algún fichaje
Alejado aún de la cabeza, la mejor noticia para Simeone es que Sorloth cada vez se asemeja más al goleador que fichó del Villarreal, pero el Atlético aún aguarda a Julián Álvarez.
Porque, lo que comenzó como un runrún ya es un clamor; la ‘Araña’ no ve puerta. Sin gol en Liga desde el 1 de noviembre, cuando marcó ante el Sevilla, Julián suple con entrega, desmarques e incidencia en el juego su falta de acierto rematador, pero no es suficiente.
«Si queremos llegar a algún lugar importante en la temporada, lo necesitamos al cien por cien”, admitió Simeone, que volvió a reclamar fichajes: “Seguramente, buscaremos los jugadores que el equipo necesita, porque los necesita”.
Nuevo mensaje a la directiva, cuando falta poco más de una semana para que se cierre el mercado y aún no se ha suplido ninguna de las cuatro salidas de la plantilla.
El ‘efecto Matarazzo’ también funciona con diez
Cuando el estadounidense Pellegrino Matarazzo llegó a San Sebastián, la Real Sociedad era decimoséptima y el objetivo era alejarse del descenso. Un mes después, volver a puestos europeos no es una quimera, invicto el equipo, con 10 de 12 puntos posibles pese a jugar, entre otros, contra Atlético y Barcelona.
Frente al Celta (3-1), la Real sobrevivió al diluvio y a la expulsión del croata Duje Caleta-Car al filo del descanso. El capitán Mikel Oyarzabal fue decisivo. Abrió el marcador en el 17 y devolvió la ventaja en el 75, cuando peor lo pasaba su equipo después de que hubiese empatado Borja Iglesias. Brais Méndez confirmó la victoria txuri-urdin desde el punto de penalti (m.96).
En el último partido del día, el Alavés del Chacho Coudet se impuso al Betis (2-1). Carlos Vicente, un jugador envuelto en rumores sobre su salida del club, marcó en el minuto 3 y Toni Martínez sentenció de cabeza, en el 47, una ventaja reducida por Abde sin tiempo para intentar algo más (m.95). Lastrado por las bajas (8), los de Manuel Pellegrini desaprovecharon la oportunidad de sobrepasar al Espanyol, quinto clasificado.
La victoria saca al Alavés del descenso, al que cae el Getafe a la espera de lo que haga en Girona el lunes, en el último partido de la jornada.

Deja una respuesta