El nuevo obispo de Nueva York, Ronald Hicks, reveló que su santo favorito es el salvadoreño Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, el arzobispo mártir, asesinado en marzo de 1980, en pleno conflicto armado.
En una entrvista con The Good News, Hicks volvió a mostrar su simpatía con El Salvador y reveló su cariño a Romero.
«Mi santo favorito es San Óscar Romero, de El Salvador, y en el fin de su vida él dijo algo muy bonito al pueblo y me encanta este dicho, él les dijo: “Qué fácil es ser un buen pastor con este pueblo” y así fue mi experiencia allá, fue fácil ¿no? por la gente, por caminar con la gente, increíble allá».
Ronald Hicks, arzobispo de Nueva York.
Monseñor Hicks es un misionero desde sus inicios, ha vivido en México, pero entre 2010 y 2015 radicó en El Salvador como director regional de los hogares Nuestros Pequeños Hermanos, dedicados al cuido de menores en abandono, con sede en Santa Ana.
En esta entrevista hecha el 1 de febrero, cinco días antes de su asunción, Hicks no dejó de lado su cariño con El Salvador «yo dejé un pedacito de mi corazón allá», mencionó y añadió que su comida favorita salvadoreña son las pupusas revueltas.
Por otro lado, su fe y devoción por Romero incluso lo llevaron a colocar una ramita de Romero en sus escudos como prelado de Chicago y Nueva York.
El pasado 18 de diciembre, el papa León XIV designó a Hicks como nuevo obispo de Nueva York tras recibir la renuncia del cardenal Tomothy Dolan, quien alcanzó la edad designada por la iglesia para permanecer en el cargo.
El pasado 6 de febrero, Hicks asumió el nuevo cargo en la catedral de San Patricio, en la ciudad del Bronx. Y en su primera entrevista en español reafirmó su cariño por la comunidad hispana en Estados Unidos, a quienes afirma, desea acompañar en su caminar como iglesia.
«El mensaje más importante que tengo para todos que son de Venezuela, cualquier país: Tienen que entender que tienen un arzobispo que tiene un cariño fuerte para la comunidad hispana, por la cultura latina, no solamente es un dicho, es un amor verdadero, entonces si parte de la comunidad está sufriendo, yo estoy sufriendo. Si parte de la comunidad está celebrando yo estoy celebrando también. Que gusto es, que privilegio es para mi, caminar con este pueblo hispano», dijo a The Good News.
«El padre Ron», como era conocido por su rebaño salvadoreño, es señalado como un prelado «tradicional» y de lado hacia los hispanos, los perdidos y pobres. Habla un español fluido y esperan que su experiencia en El Salvador sea valiosa en su nueva relación con los hispanos en Nueva York.
Según infocatólica, en 2015 fue nombrado vicario general arquidiocesano en Chicago y tres años más tarde, obispo auxiliar de esa misma diocésis natal.
Tras su partida de El Salvador, Hicks mantuvo el vínculo con los hogares Nuestros Pequeños Hermanos, aunque ahora menos por sus labores y responsabilidades, sin embargo, su pasó por el pulgarcito de América le dejó una huella.

Deja una respuesta