Un fuerte olor a productos químicos en un centro de control aéreo obligó este viernes a suspender durante varias horas las operaciones en los tres aeropuertos que dan cobertura a la ciudad de Washington, lo que provocó numerosos retrasos en los vuelos.
La interrupción comenzó hacia las 17:00 hora local, cuando se frenó el tráfico aéreo en el aeropuerto nacional Ronald Reagan, el aeropuerto internacional Dulles y el aeropuerto internacional de Baltimore, que atienden a la capital estadounidense.
La afectación también alcanzó al aeropuerto internacional de Richmond, ubicado en el estado de Virginia, de acuerdo con la información oficial divulgada este día.
Cuatro horas después, la Administración Federal de Aviación (FAA) levantó las restricciones, lo que permitió reanudar de forma paulatina las operaciones aéreas, aunque con demoras en varios vuelos.
El problema se originó por un fuerte olor químico detectado dentro del centro de control Potomac, en Virginia, instalación que concentra a varios controladores aéreos de la zona de Washington.
Las autoridades atribuyeron el incidente a una placa de circuito que se sobrecalentó y que luego fue reemplazada para restablecer las condiciones dentro del centro de control.
«La suspensión de operaciones en tierra ha finalizado y se han reanudado», indicó el secretario de Transporte, Sean Duffy en sus redes sociales.
Duffy agregó que los bomberos confirmaron que no existía peligro para los controladores de tráfico aéreo, por lo que el personal pudo regresar a sus puestos de trabajo tras la revisión del lugar.

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