El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador condenó el lunes a 50 años de prisión a Manuel de Jesús Paredes Rivera por el delito de feminicidio agravado.
El crimen ocurrió en el barrio El Calvario, en el distrito de Cojutepeque, departamento de Cuscatlán, donde la víctima, una mujer de 71 años, fue atacada por el ahora condenado.
De acuerdo con las investigaciones, el imputado era conocido en la zona por su conducta agresiva, mientras que la víctima se encontraba en condición de vulnerabilidad debido a problemas de alcoholismo.
Los hechos se remontan a febrero de 2025, cuando la mujer fue vista en un lugar donde acostumbraba ingerir bebidas alcohólicas, sitio al que también llegó el agresor durante la noche.
Según la acusación, el hombre se acercó a la víctima mientras ella permanecía sentada en una acera, la sometió mediante la fuerza y la agredió sexualmente.
Testigos observaron la agresión e incluso le llamaron la atención al imputado, pero posteriormente se retiraron del lugar sin intervenir.
“Cuando la víctima se encontraba sentada en la acera, el agresor se le acercó, forcejeó con ella y, valiéndose de su fuerza física, la sometió para ultrajarla sexualmente”, según la acusación.
El cuerpo fue encontrado al día siguiente con múltiples lesiones, y el análisis forense determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación, además de un trauma craneoencefálico que provocó hemorragia intracraneal.
Durante el juicio, las pruebas incluyeron testimonios, imágenes de videovigilancia que ubicaron al acusado en la escena y evidencia de ADN encontrada en la víctima, la cual coincidía con Paredes Rivera.
El tribunal valoró la edad de la víctima, su estado de vulnerabilidad y la violencia ejercida, así como la connotación de misoginia en el crimen, para imponer la pena máxima de 50 años de prisión.










