Tres años después de los ataques perpetrados por Hamás y milicias asociadas en Israel el 7 de octubre de 2023, las consecuencias siguen marcando a israelíes y palestinos. Israel continúa enfrentando el trauma provocado por una ofensiva que dejó unas 1,200 personas muertas y otras 250 tomadas como rehenes, mientras la Franja de Gaza permanece golpeada por los bombardeos y la destrucción causada por la ofensiva del Ejército israelí.
El ataque del 7 de octubre significó el mayor fallo de seguridad en la historia de Israel y derrumbó la percepción de un Estado impenetrable. Tres años después, parte de la sociedad israelí continúa reclamando explicaciones a las autoridades políticas y militares.
Una encuesta del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel (INSS), publicada en septiembre, señala que el 75 % de los israelíes respalda la creación de una comisión independiente para investigar lo ocurrido, iniciativa a la que el primer ministro Benjamín Netanyahu se opuso repetidamente.
La ofensiva israelí lanzada posteriormente en Gaza deja más de 74,230 fallecidos y 175,200 heridos, según cifras de Sanidad gazatí, dependiente de Hamás, mientras las muertes continúan pese a la tregua rubricada el año pasado

El 82 % de las estructuras de la Franja resultaron dañadas y unos 2 millones de personas, equivalentes al 94 % de la población del enclave, todavía requieren asistencia para refugios y artículos básicos, de acuerdo con Naciones Unidas y el Consejo Noruego para Refugiados. Una comisión independiente de expertos de la ONU, Amnistía Internacional y organizaciones israelíes como B’Tselem sostienen que Israel está cometiendo un «genocidio» en Gaza.
Las repercusiones del conflicto también alcanzan a Cisjordania ocupada, donde las autorizaciones y la financiación para construir asentamientos israelíes llegaron a niveles récord desde el 7 de octubre. Entre enero y agosto de 2026, el Gobierno de Netanyahu aprobó 12,360 nuevas viviendas y, en marzo, autorizó 34 asentamientos, la mayor decisión de este tipo adoptada durante una sola votación.
La violencia de colonos también aumentó durante estos tres años. Radicales judíos han irrumpido armados para atacar a residentes palestinos, incendiar propiedades y sacrificar ganado.
Al menos 1,105 palestinos, entre ellos 242 menores, murieron a manos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y colonos en Cisjordania ocupada desde el 7 de octubre, según un informe de marzo de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Durante 2026 se registra un promedio de 6.7 ataques diarios, frente a los 5 contabilizados en 2025.
El contexto en Cisjordania llevó a que Reino Unido, Francia y Canadá anunciaran en septiembre restricciones al comercio de productos procedentes de asentamientos, uniéndose a medidas similares adoptadas previamente por España, Irlanda y Países Bajos. Israel sostiene que estas políticas son «discriminatorias» y argumenta que la comunidad internacional ignora sus «amenazas de seguridad» en Cisjordania.
Mientras tanto, la Junta de Paz impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump en enero para definir el futuro de Gaza no consiguió avances significativos sobre el terreno durante sus primeros nueve meses y quedó opacada por otros conflictos, como los de Irán y Líbano.
El bloqueo también responde al incumplimiento presupuestario de países donantes, principalmente del Golfo, y a las diferencias sobre el control territorial. Israel sostiene que continuará ocupando más del 60 % de Gaza hasta que Hamás se desarme totalmente, mientras el grupo islamista palestino exige la retirada de las FDI como condición ‘sine qua non’ para entregar las armas.
El aniversario coincide además con la precampaña electoral israelí de cara a las elecciones parlamentarias del próximo 27 de octubre, en las que estará en juego el futuro político de Netanyahu, quien acumula 19 años como primer ministro en tres períodos.
Parte de la sociedad mantiene cuestionamientos sobre las decisiones adoptadas antes del ataque de las milicias gazatíes, mientras diversas investigaciones apuntan a un posible comportamiento negligente del mandatario en los acontecimientos que precedieron al 7 de octubre de 2023.
