La organización Human Rights First denunció el traslado de al menos 444 solicitantes de asilo salvadoreños desde Estados Unidos hacia terceros países, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas durante la administración del presidente Donald Trump.
Según la ONG, los migrantes han sido enviados a países como Honduras, Guatemala, Ecuador y México, en aplicación de acuerdos que permiten a Estados Unidos delegar el procesamiento de solicitudes de asilo.
La medida ha sido respaldada por tribunales estadounidenses, que han autorizado los traslados en el marco de estos convenios internacionales.
Human Rights First advirtió que esta práctica forma parte de una “expansión acelerada de políticas que buscan externalizar el procesamiento de solicitudes de protección internacional”.
Además, la organización señaló un incremento en decisiones judiciales que cancelan o ignoran solicitudes de asilo sin permitir a los migrantes presentar sus argumentos.
No obstante, aclaró que algunas resoluciones judiciales no implican necesariamente que todos los traslados ya se hayan ejecutado.
El mecanismo utilizado corresponde a los llamados Acuerdos de Cooperación de Asilo (ACA), mediante los cuales Estados Unidos envía a los solicitantes a otros países para que gestionen allí su petición.
De acuerdo con la legislación estadounidense, estos acuerdos solo deben aplicarse si el país receptor garantiza condiciones de seguridad y acceso a procesos de asilo justos y completos.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han cuestionado que varios de los países involucrados no cumplen con estos requisitos.
Pese a ello, diversas cortes han continuado autorizando los traslados, en algunos casos sin evaluar de manera individual los riesgos que enfrentan los solicitantes.
La ONG advirtió que esta práctica podría exponer a los migrantes a situaciones de vulnerabilidad y limitar su acceso a protección internacional.
