Etiqueta: Administración del presidente Donald Trump

  • Trump dice que España es un «socio terrible» y que «nadie» le dirá si puede usar sus bases

    Trump dice que España es un «socio terrible» y que «nadie» le dirá si puede usar sus bases

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que España es una aliado terrible y amenazó con cortar todo el comercio con España, tras la negativa del Gobierno de España a dejar usar las bases de Rota y Morón para atacar a Irán.

    «España esta siendo terrible, he pedido cortar todos los acuerdos con España», afirmó el mandatario estadounidense, en declaraciones desde el Despacho Oval tras reunirse con el canciller alemán, Friedrich Merz.

    Trump ha tachado de «poco amistosa» la postura de España de no permitir usar las bases en suelo nacional para lanzar la ofensiva contra Irán. «No tiene un gran liderazgo, es el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% y de hecho no pagan ni siquiera el 2%. Vamos a cortar todo el comercio», ha señalado.

    En este sentido ha puesto en duda que España pueda vetar el uso de las instalaciones militares. «Podemos usarlas cuando queramos, podemos volar y usarlas nadie nos va a decir (lo contrario)»,  aseguró.

    Trump, afirmó este martes que España ha sido «un socio deficiente» para la OTAN y advirtió de que «nadie» le impedirá utilizar sus instalaciones, después de que el Gobierno español prohibiera el uso de las bases de Rota y Morón en el contexto del conflicto en Irán.

  • Gianni Infantino llama a celebrar “juntos” el Mundial 2026 pese a llamados al boicot

    Gianni Infantino llama a celebrar “juntos” el Mundial 2026 pese a llamados al boicot

    El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró este lunes desde Brasilia su postura a favor de que el Mundial de 2026 sea una celebración conjunta, pese a los llamados al boicot surgidos por la política antiinmigración impulsada por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.

    Infantino se refirió al tema tras reunirse con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio de Planalto, donde destacó que el fútbol debe servir como un espacio de unión entre países y culturas.

    «Yo miro al futuro y para mí lo importante en este tipo de eventos futbolísticos, como el Mundial femenino o masculino, es unir a las personas y a los países de todo el mundo», afirmó el dirigente.

    El titular de la FIFA subrayó además la elevada demanda de boletos para el torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, al asegurar que ya se han registrado más de 500 millones de solicitudes de entradas, una cifra que calificó como inédita.

    «La gente quiere ir y va a ir y celebrar juntos. Siempre, siempre celebramos juntos el fútbol», expresó, al ser consultado por un mensaje publicado en redes sociales por el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, quien aconsejó a los aficionados «mantenerse alejados de Estados Unidos».

    Infantino, quien ha mantenido varios encuentros con Trump y a quien incluso entregó un reconocimiento por «su contribución a la paz mundial», insistió en la necesidad de que el fútbol sirva para unir a las personas, especialmente en el contexto actual.

    A los llamados de Blatter se sumó Oke Göttlich, directivo de la federación alemana de fútbol y presidente del club FC St. Pauli, quien respaldó la idea de considerar un boicot ante las amenazas de Trump a la Unión Europea y sus declaraciones sobre Groenlandia.

    El Mundial de 2026 se disputará entre junio y julio y será el más grande de la historia, con la participación de 48 selecciones, 104 partidos y 16 ciudades anfitrionas en Canadá, México y Estados Unidos.

    El torneo marcará el regreso de la Copa del Mundo a suelo estadounidense, donde no se juega desde 1994, en un contexto de tensión social generado por las redadas contra migrantes impulsadas por la Administración Trump.

  • El mensaje de los groenlandeses a Donald Trump: Groenlandia no está a la venta

    El mensaje de los groenlandeses a Donald Trump: Groenlandia no está a la venta

    Los habitantes de Groenlandia consideran insultantes las insistentes amenazas de Donald Trump de comprar el territorio y tienen un mensaje directo y sencillo para el presidente estadounidense: el país no está a la venta.

    Aqqalu Jerimiassen, líder del partido liberal-conservador Attasut y diputado en el Parlamento groenlandés, es uno de los que exhibe la prenda, orgulloso pero a la vez con evidentes muestras de preocupación en su rostro.

    «No quiero vivir así. No quiero vivir con este miedo. Quiero poder dormir sin preocupación», explica cuando se le pregunta cómo está llevando el acoso de Trump.

    A preguntas de EFE, Jerimiassen, de 39 años, dice que su mensaje para el presidente estadounidense es simple.

    «Respeto. Somos sus aliados y lo seguiremos siendo. Cooperación, sí, podemos tener una buena cooperación. Pero ¿invasión?, no gracias. Siempre podemos ser amigos. No tenemos que enemistarnos», señala con gesto cansado.

    Otro político, el vicepresidente groenlandés, Múte B. Egede, declaró en una rueda de prensa en la noche del miércoles, que la población debe mostrarse unida para confrontar las crecientes presiones estadounidenses. También invitó a sacar a la calle la Erfalasorput, la bandera groenlandesa.

    «Tenemos una población pequeña, y con la presión que hay sobre nosotros, es completamente necesario cuidarnos mutuamente. Tenemos que darnos fuerza para conservar Groenlandia», dijo Egede.

    Un danés que vivió más de 20 años en Groenlandia, y que prefiere no ser identificado, explica a EFE que si para cualquiera la idea de ser comprado es ofensivo, para la cultura de los inuit, los indígenas del Ártico que son la inmensa mayoría de la población de la isla, lo es especialmente.

    «Ninguna cantidad de dinero sería capaz de comprar Groenlandia a los groenlandeses», afirma convencido.

    Y recuerda como hace un año, cuando Trump indicó por primera vez su intención de comprar Groenlandia y mientras trabajaba para una institución financiera en Nuuk, su oficina hizo un rápido cálculo del precio que tendría Groenlandia.

    «El resultado fue una cifra astronómica, entre 250 y 300 millones de coronas danesas (entre 40 y 47 millones de dólares o entre 33 y 40 millones de euros) para cada uno de los 57,000 habitantes de Groenlandia. Con esa cifra preguntamos a nuestros colegas groenlandeses si aceptarían una oferta tan astronómica. Todos la rechazaron», comenta.

    Por ponerlo en contexto, la cifra total es 3,26 veces más que la cantidad que según los medios estadounidenses, Washington estaría dispuesto a ofrecer por Groenlandia.

    El aventurero ártico José Trejo, uno de los principales expertos españoles en Groenlandia y que cada año pasa largas temporadas en la región, coincide en que los groenlandeses están totalmente opuestos a cualquier idea de formar parte de EE.UU.

    «Groenlandia no quiere pertenecer a los estadounidenses de ninguna de las maneras. Lo que pasa es que los estadounidenses van a pasar por encima como una apisonadora. Creo que los groenlandeses no están ni preparados, ni lo estamos los europeos, para la presión que va a generar Estados Unidos. Y tienen muchas fórmulas para presionar», explica.

    De vuelta a Jerimiassen, el político reconoce que se siente reconfortado por la respuesta internacional.

    «Estoy agradecido, de todo corazón, por la respuesta internacional. Realmente agradezco que los líderes de países extranjeros estén hablando de la gente de Groenlandia y que estén a nuestro lado. Significa mucho para todos nosotros», concluye.

  • El Gobierno de EE.UU. asegura que 650,000 inmigrantes irregulares han sido deportados

    El Gobierno de EE.UU. asegura que 650,000 inmigrantes irregulares han sido deportados

    La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó este jueves que EE.UU. ha «arrestado, detenido y deportado a sus países de origen» a más de 650,000 inmigrantes irregulares «gracias» a la Administración de Donald Trump.

    «Gracias al presidente Trump, tenemos a 2.6 millones de personas que han abandonado nuestro país y que, para empezar, no deberían haber estado aquí. Estaban aquí ilegalmente, y más de 650,000 de ellas fueron arrestadas, detenidas y deportadas a sus países de origen», anotó Noem en una conferencia de prensa en Nueva York.

    La titular de Seguridad Nacional agregó que «los dos millones que se marcharon voluntariamente» tienen la «posibilidad para regresar a casa y volver (a Estados Unidos) algún día por la vía legal, para así tener la oportunidad de disfrutar del sueño americano».

    Noem recordó, además, que mañana en Estados Unidos se celebra el Día de las Fuerzas del Orden y animó a los ciudadanos a «darles las gracias.

    “Cuando vean a un agente de Aduanas y Protección Fronteriza… Denles las gracias. Hagan algo amable por ellos. Invítenlos a almorzar», señaló.

    Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han expresado su preocupación por las deportaciones masivas y las limitaciones prácticas al derecho de asilo en la frontera, señalando que estas políticas pueden poner en riesgo los derechos humanos de las personas afectadas.

    En 2003, EE.UU. creó el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), agencia encargada de la identificar, detener y deportar inmigrantes irregulares, así como de investigar delitos como trata de personas o contrabando trasnacional.

    Desde su creación, ha acumulado numerosas críticas y denuncias por discriminación y racismo que se han disparado desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, que lo ha convertido en la herramienta fundamental de su política de deportaciones masivas.

    Además del aumento de efectivos para las redadas en comercios, asociaciones y centros de trabajo, el ICE se beneficia de una interpretación más restrictiva de los derechos de los inmigrantes que permite a los agentes detenciones y deportaciones sin control judicial.

     

  • Petroleras de EE.UU. «no entrarán» pronto en Venezuela, pese al deseo de Trump: expertos

    Petroleras de EE.UU. «no entrarán» pronto en Venezuela, pese al deseo de Trump: expertos

    Tras el ataque militar de Washington que llevó a la detención del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump ha insistido en que su deseo ahora es que las grandes petroleras estadounidenses vuelvan a extraer petróleo del país suramericano.

    Sin embargo, lejos del entusiasmo que sugiere el discurso político, el ánimo dentro de la industria petrolera es cauteloso. La incertidumbre respecto al futuro de Venezuela, sumado a la alta suma de inversión requerida para que el país suramericano vuelva a los niveles de producción de los años 90, mantiene -por ahora- a los pesos pesados a la orilla.

    Una inversión que se mide en «décadas»

    Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo: unos 303,000 millones de barriles, equivalentes al 17% del total global. La mayor parte se encuentra en la Faja del Orinoco, en forma de crudo extrapesado que requiere tecnología avanzada y grandes inversiones para ser explotado.

    Revivir el sector y aumentar la producción requeriría una inversión de capital de entre 8.000 y 9.000 millones de dólares anuales por los próximos 14 años, según un análisis publicado este lunes por la firma Rystad Energy.

    Como explica Mark Jones, catedrático de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Rice en Houston (Texas), «el horizonte temporal para el tipo de inversión del que estamos hablando en Venezuela se mide en décadas, no años».

    Chevron es la única petrolera estadounidense que aún tiene operaciones en Venezuela, después de que en 2007 el expresidente Hugo Chávez nacionalizara los últimos yacimientos petroleros operados por el sector privado, obligando a las grandes compañías extranjeras a aceptar un control mayoritario del estado, a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA) o abandonar el país.

    Incluso con la participación de Chevron —cuyas empresas mixtas aportan alrededor del 27% de la producción nacional, unos 242.000 barriles diarios— Venezuela sigue siendo un actor marginal, con menos del 1% del suministro mundial.

    Contrario a lo que ha afirmado Trump, un leve aumento de la producción de crudo en Venezuela a corto plazo tendría un impacto «mínimo» en el mercado y los precios del petróleo, aseguran expertos, especialmente en un contexto en el que el petróleo está a su valor más bajo desde 2020, a un promedio de 69 dólares el barril.

    «Una parte importante de la base política de Trump está en contra de una intervención extranjera y una de las maneras que tiene el presidente para intentar calmarlos es diciendo que (la intervención en Venezuela) es beneficiosa para la economía de EE.UU.», indicó Jones.

    La incertidumbre sobre el futuro político del país, el recuerdo de un pasado de políticas de nacionalización de activos extranjeros y el bajo precio del barril mantienen a las grandes petroleras, como ExxonMobil y ConocoPhillips, escépticas sobre una vuelta a Venezuela.

    Incluso desde antes de que EE.UU. interviniera y depusiera a Maduro, la Casa Blanca ya estaba teniendo conversaciones con las petroleras y se encontraron con la misma respuesta de ahora: no tenemos deseo de invertir en Venezuela, de acuerdo con reportes en CNN y el portal Politico.

    Desazón para la industria local

    Aunque la producción de petróleo en EE.UU. está en máximos históricos (alrededor de 13.5-13.9 millones de barriles diarios), el ritmo de crecimiento está ralentizando porque se está perforando menos, ante la baja del precio del barril y los aranceles, según datos de la Agencia de Información de Energía de EE.UU. (EIA).

    Para Kirk Edwards, consejero delegado de la empresa energética con sede en Odessa (Texas), la insistencia de Trump por invertir en Venezuela envía el mensaje errado a los productores estadounidenses.

    «Estamos enviando nuestros empleos y ganancias al extranjero, en lugar de mantener precios adecuados en Estados Unidos para que nuestra gente pueda seguir perforando».

  • China, con la mirada puesta en el petróleo venezolano tras la caída de Maduro

    China, con la mirada puesta en el petróleo venezolano tras la caída de Maduro

    La captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos ha generado un terremoto geopolítico y ha elevado la incertidumbre en el sector petrolero, con su principal aliado y comprador, China, siguiendo la situación muy de cerca.

    Preguntado directamente en rueda de prensa por países como China y su interés en el petróleo venezolano, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró: “Estamos en el negocio del petróleo. Vamos a vendérselo. No vamos a decir que no vamos a dárselo. (…) Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países, muchos de los cuales ya lo están usando”.

    La mayoría de importaciones se produce con múltiples trasbordos a través de terceros países como Malasia o Cuba para ocultar su origen real, por lo que la calificadora de deuda S&P sigue considerando a China como el principal comprador mundial de crudo venezolano.

    Sin embargo, “el petróleo venezolano supone menos de un 5 % del total de importaciones de China”, matiza el jefe del Instituto de Política Energética de la Universidad de Xiamen, Lin Boqiang, en declaraciones recogidas por el diario hongkonés South China Morning Post.

    Según S&P, esos barriles se dirigen mayormente a refinerías independientes en la provincia oriental de Shandong que importan el crudo pesado a precios rebajados debido a las sanciones, y que lo procesan para aplicaciones como el asfaltado.

    Amortiguar el impacto

    Además, aunque Pekín mantiene las cifras en secreto, esa firma ya avanzó hace unos meses que el mayor importador mundial de petróleo se había embarcado en una campaña para elevar sus reservas estratégicas de ese material, algo que, precisamente, le permitiría amortiguar el impacto de incertidumbres como la de estos días.

    Neil Shearing, economista jefe de la consultora británica Capital Economics, recuerda también que la importancia de Venezuela a nivel mundial ha caído en las últimas décadas por la mala gestión: en los 70, producía un 8 % del suministro mundial de petróleo, cifra que ha caído ahora al 1 %.

    Así, el país sudamericano se encuentra actualmente en el puesto número 18 de productores mundiales. Y, aunque posee las mayores reservas del planeta, los costes de procesar el tipo de crudo del que dispone y de recuperar la producción a niveles simplemente de hace una década suponen importantes trabas, a las que se suma el aumento de la extracción en EE. UU. y los países de la OPEP.

    “En resumidas cuentas, no creemos que los eventos de este fin de semana alteren de forma material los mercados globales de petróleo y, por consiguiente, tampoco los pronósticos económicos mundiales”, apunta Shearing.

    Implicaciones geopolíticas

    El experto sí que cree que hay una lectura geopolítica que vincula a China, EE. UU. y Venezuela: “Venezuela se había convertido en el aliado más fiel de China en Latinoamérica, una postura que generaba malestar en todo el espectro político en Washington”.

    “Si surge un Gobierno alineado con EE.UU., supondría que otro importante productor de materias primas se aleja de China para volver a acercarse a EE. UU.”, agrega Shearing, en referencia a la aproximación de posturas de Washington con Arabia Saudí en los últimos meses.

    De hecho, Bloomberg recuerda que Pekín se convirtió en un financiador clave para Caracas, con más de 60.000 millones de dólares en préstamos respaldados por el petróleo hasta 2015. Forbes sitúa en hasta 19.000 millones las devoluciones pendientes, ahora sumidas en la incertidumbre ante la caída de Maduro.

    La prensa oficial china también se ha referido a la cuestión petrolera: el rotativo nacionalista Global Times afirmó anoche que el impacto a corto plazo será “mínimo”, pero sí advierte de que una mayor influencia de EE.UU. sobre las mayores reservas del mundo podría traducirse en una “manipulación” de los precios globales.

    “Pekín condenará las acciones de EE. UU. Pero dudo que China haga mucho más que eso”, pronostica Bonnie Glaser, vicepresidenta del laboratorio de ideas estadounidense German Marshall Fund of the United States, en declaraciones a medios locales.

    “Venezuela no está entre los intereses prioritarios de China, y hay muchos más inconvenientes que ventajas en llevar a cabo acciones que compliquen la capacidad de Trump de anotarse una victoria”, incide la analista.

  • Las sillas vacías en la mesa de Acción de Gracias de familias migrantes en EEUU

    Las sillas vacías en la mesa de Acción de Gracias de familias migrantes en EEUU

    Mientras millones de estadounidenses se sientan este jueves a la mesa para comer el tradicional pavo, muchas familias inmigrantes viven este Día de Acción de Gracias con miedo, ausencias y ventanas cerradas.

    En barrios latinos de ciudades como Charlotte, Chicago, Los Ángeles, Houston y Miami, el aroma de Thanksgiving se mezcla con la angustia ante las recientes operaciones migratorias de la Administración Trump y las ausencias en la mesa.

    «Durante los últimos cuatro años, habíamos sido 18 en la cena de Acción de Gracias. Estábamos tan agradecidos con este país que hacíamos un gran esfuerzo para seguir las costumbres», relató a EFE Eugenia Blanco, una entrenadora deportiva.

    «Mis padres se devolvieron a Venezuela cuando eliminaron el TPS. Mis tíos y primos no quieren salir de casa, salvo para trabajar. Están aterrados. Yo creo que cualquier bocado de pavo me sabría amargo», dijo esta venezolana residente en la ciudad de West Palm Beach (Florida).

    Los parientes de Blanco forman parte de los 600,000 venezolanos que perdieron este año la protección temporal que les permitía permanecer legalmente en Estados Unidos, tras agotarse las instancias judiciales para oponerse a la decisión del gobierno de Donald Trump de eliminarla.

    Más de 5,000 kilómetros al oeste, en Seattle (Washington), las redadas han dejado a las organizaciones de caridad con excedentes de bolsas de alimentos para preparar la cena de Acción de Gracias.

    «Menos gente está viniendo a nuestras despensas populares desde que ICE está por acá, pero un incremento de las detenciones este lunes provocó que casi nadie viniera a buscar donaciones de los pavos», indicó Van Cuno, directora ejecutiva de la organización NorthWest.

    En Carolina del Norte, la operación ‘Charlotte’s Web’ de ICE provocó la ausencia masiva de estudiantes, el cierre temporal de pequeñas empresas latinas y la cancelación de reuniones familiares.

    Juan de Dios Rodríguez, un camarero en un restaurante mexicano en el área de Greensboro, una de las ciudades con más población inmigrante del estado, no solo tiene dos parientes en centros de detención de ICE, sino que teme ser confundido con un indocumentado, sino que lleva tres semanas sin trabajar.

    Pavos a domicilio como en la pandemia

    «Los dueños cerraron porque casi nadie venía. Me dicen que abrirán la semana que viene, pero lo dudo. Este va a ser un Thanksgiving muy triste para nosotros. Tenemos tres primos que probablemente sean deportados y no tenemos dinero para una cena especial. Ya todo estaba carísimo, pero con solo los ingresos de mi esposa no alcanza», explicó a EFE este mexicano-estadounidense de 38 años.

    Para generar dinero se ha sumado a una cuadrilla de jardineros, pero con miedo. «Sabemos que si uno no es blanco corre riesgo. Ya hemos visto muchos casos de personas nacidas acá que son detenidas por días y muy maltratadas», subrayó.

    Entretanto, en Chicago, la parroquia de Nuestra Señora de Monte Carmelo decidió resucitar el sistema de repartición a domicilio de la cena de Acción de Gracias que había adoptado durante el confinamiento de 2020 por la pandemia de covid-19.

    «Mucha gente está en una situación inestable y hay mucha preocupación por el estatus de la familia y también por los precios. Por primera vez desde que soy sacerdote y trabajo con migrantes en Estados Unidos, la gente no tiene la confianza para soñar con un mejor futuro», lamentó el párroco Leandro Fossá.

    «Este año, Acción de Gracias no sabe igual. Cuando uno compra comida con miedo, deja de ser un festejo», escribió en redes sociales la activista mexicoestadounidense Julissa Arce. El  mensaje fue compartido miles de veces en X.

    La ironía histórica se ha convertido también en tema central de conversación.

    «Este país celebra una cena basada en el mito de que los inmigrantes fueron bienvenidos, mientras deporta a quienes sostienen su economía», escribió en X la activista indígena Sarah Jumping Eagle.

    Otro mensaje viral decía: «Los descendientes de quienes llegaron en barcos celebran que los recibieron, pero persiguen a quienes cruzan desiertos y ríos».

    En Los Ángeles, durante una audiencia pública sobre los efectos de las redadas, una madre centroamericana testificó: «Thanksgiving es un día para agradecer. Yo solo pediré que mi esposo vuelva a casa».

    Estados Unidos expulsó a cerca de 400.000 migrantes en los primeros 250 días de la segunda Administración Trump, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), que prevé la remoción de 600.000 en el primer año de gestión.

  • ¿Un pavo sin guarnición? La subida de precios desluce la cena de Acción de Gracias

    ¿Un pavo sin guarnición? La subida de precios desluce la cena de Acción de Gracias

    Las familias estadounidenses se reúnen este jueves para celebrar el Día de Acción de Gracias, aunque muchas se ven obligadas a preparar una cena más austera debido al aumento en el precio de algunos ingredientes, algo que el presidente, Donald Trump, niega.

    El pavo es el plato estrella de esta festividad, que se celebra el último jueves de noviembre para conmemorar un banquete que compartieron colonos ingleses y nativos en 1621 para celebrar que hubo una buena cosecha.

    Según Datasembly, que hace investigaciones de mercado, el precio del pavo bajó un 2 % este año, aunque el costo total de una canasta de Acción de Gracias con 11 productos aumentó un 4,1 %.

    En los pasillos de un supermercado de Washington, Jamie se detiene a comprobar cuánto cuestan este año los productos que necesita para la cena: «Todo está mucho más caro que el año pasado, por mucho que lo niegue Trump. Esta Administración tiene una relación muy tensa con la verdad», asegura a EFE.

    El mandatario republicano, que ganó las elecciones con la promesa de rebajar los precios de alimentos y gasolina, reivindica como un éxito de su Gobierno el hecho de que Walmart, una de las principales cadenas de supermercados, haya rebajado un 25 % el precio de su cesta de ingredientes de Acción de Gracias, el más bajo desde 2019.

    Pero el contenido de la cesta, que cuesta menos de 40 dólares, se redujo de 29 a 24 artículos. Desaparecen las cebollas, los boniatos, la mezcla para magdalenas, los malvaviscos y la nata montada.

    Cenas con menos ingredientes

    Los datos oficiales indican que Estados Unidos registró una inflación interanual del 3 % el pasado septiembre, los últimos disponibles debido al cierre de Gobierno que se prolongó durante octubre.

    Con estas cifras, muchos consumidores están convencidos de que se paga más dinero por menos cantidad de comida.

    Ryan, otro vecino de la capital, considera que el encarecimiento se nota especialmente en los productos básicos: «Las especias, algunos productos frescos y hasta el caldo de huesos están al menos un dólar más caros que en 2024».

    A su lado, Garey lo resume con humor resignado: «Al final vamos a tener que comernos el pavo sin guarnición».

    Algunos se decantan este año por celebraciones más modestas y menús simplificados: «Ya no nos podemos permitir hacerlo todo tan elaborado y complicado como antes», comenta Dalia mientras llena su carrito.

    Connie, que compra cada año los mismos ingredientes para su cena, también se muestra escéptica sobre la supuesta rebaja de precios: «Repiten su versión una y otra vez -en referencia al Gobierno de Trump- esperando que la gente les crea, pero todos sabemos cuáles son los precios».

    De acuerdo con una encuesta de la cadena CBS, el 60 % de los estadounidenses cree que Trump presenta la situación económica como «mucho mejor» de lo que realmente perciben los ciudadanos.

    Récord de desplazamientos

    Los estadounidenses se reúnen esta semana con sus familias y se espera una temporada récord de viajes, con pronósticos de más de 73 millones de personas desplazándose por carretera y 31 millones viajando en avión, la temporada más ajetreada en 15 años, según datos del secretario de Transporte, Sean Duffy.

    El tráfico aéreo ha recuperado la normalidad tras la reducción de vuelos provocada por el reciente cierre del Gobierno federal, algo que había inquietado a muchos estadounidenses que planeaban viajar en estas fechas.

    Sin embargo, una potente tormenta invernal y fuertes lluvias en el norte del país amenazan con complicar las vacaciones en algunos estados.

  • Donald Trump estudia «medidas adicionales» contra los narcos en México, dice la Casa Blanca

    Donald Trump estudia «medidas adicionales» contra los narcos en México, dice la Casa Blanca

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estudia tomar «medidas adicionales» contra los carteles del narcotráfico en México, dijo este jueves la Casa Blanca, que a su vez alabó al Gobierno de Claudia Sheinbaum por sus «avances históricos» en la lucha contra las drogas.

    «Hemos visto avances históricos por parte de la presidenta Sheinbaum y su administración en México en lo que respecta a la lucha contra los carteles. Han cooperado de manera extraordinaria en los esfuerzos en nuestra frontera sur para combatir la inmigración ilegal y el narcotráfico», expresó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa.

    «Ahora, el presidente está muy interesado en tomar medidas adicionales contra los carteles de la droga. Ha sido muy claro al respecto», agregó la portavoz, quien dijo que el equipo de Seguridad Nacional de Trump «está analizando estas opciones constantemente».

    Los comentarios de la Casa Blanca llegan después de que el lunes Trump afirmara que no está «contento» con México por el combate al narcotráfico y dijera que no descarta un ataque contra los carteles dentro de territorio mexicano.

    «¿Autorizaría el lanzamiento de ataques en México para frenar las drogas? Por mí está bien», expresó el mandatario en una rueda de prensa en la Casa Blanca, y agregó: «No digo que lo vaya a hacer. Pero estaría orgulloso de hacerlo».

    Esas palabras recibieron el rechazo de Sheinbaum, quien el martes negó cualquier posibilidad de una intervención militar estadounidense dentro de territorio mexicano.

    «Le he dicho en todas las ocasiones (a Trump) que podemos colaborar, que nos pueden ayudar con la información que ellos tengan, pero que nosotros operamos en nuestro territorio, que nosotros no aceptamos una intervención de ningún gobierno extranjero», apuntó la mandataria en su conferencia diaria.

    Esta polémica se produce en medio del operativo Lanza del Sur que la Administración de Trump realiza para combatir el narcotráfico en Latinoamérica, argumento utilizado para destruir una veintena de lanchas supuestamente cargadas con droga en aguas del Caribe y el Pacífico, cerca de Venezuela y Colombia, en las que han muerto más de 80 personas.

  • Día 8 de COP30: La cumbre entra hoy en su semana decisiva tras protestas del fin de semana

    Día 8 de COP30: La cumbre entra hoy en su semana decisiva tras protestas del fin de semana

    Tras un fin de semana de protestas, protagonizadas en buena parte por las comunidades indígenas con gran presencia en Belém (Brasil), la COP30 comienza hoy su semana decisiva en busca de un buen acuerdo climático.

    Aunque persisten las diferencias, sobre todo en lo referido a los temas de financiación, la presidencia brasileña ha lanzado un nuevo mensaje optimista al afirmar que ve un «alto grado de convergencia» en algunos de los puntos de las negociaciones como el apoyo al multilateralismo y el Acuerdo de París, así como intentar acelerar la aplicación de las metas de reducción de emisiones.

     Un tema: Gran parte de la actualidad de la COP30 durante este fin de semana ha girado en torno a las protestas climáticas en varios países, incluyendo la propia Brasil. Representantes de la sociedad civil que participaron en la Cumbre de los Pueblos, actividad paralela a las negociaciones diplomáticas de la Zona Azul, resumieron sus exigencias en una carta que entregaron el domingo a la presidencia brasileña en la que atacan a las multinacionales y demandan el fin de los combustibles fósiles además de mayor protección para las tierras indígenas. «Estamos, aunque no nos quieran escuchar», afirmaba uno de los líderes de la protesta, el ecuatoriano Timoteo Huamoni.

    Un informe: La Fundación Mapfre presenta hoy su análisis de los riesgos extraordinarios que supone para el sector de las aseguradoras los crecientes problemas asociados al cambio climático: ‘Cambio climático, riesgos extraordinarios y políticas públicas’. El documento aporta numerosos datos. Por ejemplo, la lista de las principales catástrofes meteorológicas de las que existen registros oficiales. De los diez mayores desastres, siete se produjeron en el siglo XXI: el huracán Katrina (2005), el huracán Harvey (2017), el huracán María (2017), el huracán Helena (2024), el tifón Haiyan (2013), el tifón Yagi (2024) y el ciclón Nargis (2008).

    Una declaración: «Tenemos un problema con los datos, entendimos que necesitamos más datos, necesitamos un grupo que expertos que nos aporte mejores datos y es una de las cosas que vamos a hacer a comienzos del próximo año», ha asegurado el presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, en relación con la que se pretende sea una de las grandes propuestas de la cumbre: un plan para gravar bienes de lujo, tecnología y material bélico para financiar las necesidades climáticas.

    Un personaje: El senador norteamericano Sheldon Whitehouse del Partido Demócrata y único representante oficial de EEUU en la cumbre, que ha acusado al actual gobierno del presidente Donald Trump del Partido Republicano de estar «corrompido» por la industria de los combustibles fósiles. Whitehouse ha alabado el mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM por sus siglas en inglés) de la Unión Europea como «la mejor solución en este momento» para reducir la contaminación por gases contaminantes ya que impone aranceles a las importaciones con una elevada cantidad de emisiones.

    Una imagen: La de los billetes falsos que han circulado durante las protestas de las últimas horas con la fotografía en ellos de Donald Trump, uno de los grandes ausentes de esta cumbre después de que calificara de «estafa verde» el cambio climático el pasado mes de septiembre en su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y retirara por segunda vez a su país del Acuerdo de París.