Amnistía Internacional (AI) expresó este lunes su “profunda preocupación” por la escalada de violencia que vive México derivada de la muerte de El Mencho, líder de Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), tras un operativo federal.
“Amnistía Internacional expresa su profunda preocupación por la escalada de violencia en distintos puntos del país, que ha generado graves riesgos para la población civil”, señaló la organización en un breve pronunciamiento en redes sociales.
El domingo, México vivió una jornada violenta que derivó en bloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos, lo que obligó a activar un esquema extraordinario de seguridad con participación de las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y autoridades estatales, particularmente en Jalisco y entidades aledañas.
Los hechos violentos llevaron también a cancelar vuelos, especialmente en Jalisco, además de que en al menos 16 estados se reportaron bloqueos y disturbios, incluyendo también a Puebla, Querétaro, Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Al respecto, AI recordó que estos hechos ocurren en un contexto donde personas defensoras de derechos humanos, periodistas y mujeres buscadoras enfrentan niveles alarmantes de agresiones, desapariciones y asesinatos.
Por ello, reiteró el llamado a autoridades federales y locales “para garantizar de manera inmediata y efectiva la vida, integridad y seguridad de todas las personas, con especial atención a quienes defienden derechos y ejercen la libertad de prensa”.
Indicó que las respuestas deben basarse en derechos humanos, así como en evitar daños a la población civil, asegurar rendición de cuentas y atender las causas estructurales de la violencia.
“Proteger a quienes defienden derechos no es opcional: es una obligación del Estado para salvaguardar la vida, el Estado de derecho y el espacio cívico en México”, enfatizó.
Oseguera Cervantes fue abatido durante un operativo en Tapalpa, 130 kilómetros al sur de Guadalajara, capital de Jalisco. Alias El Mencho, de 59 años, era uno de los criminales más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses, con una recompensa millonaria por información que condujera a su captura.
Washington lo acusaba de encabezar un «reinado de terror» en México y de destruir «innumerables vidas» con el tráfico de fentanilo, y ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena.




