El Real Madrid fue eliminado este miércoles en los octavos de final de la Copa del Rey tras caer 3-2 ante el Albacete, en el debut de Álvaro Arbeloa como entrenador del primer equipo. Su llegada, apenas un día después de la salida de Xabi Alonso, no logró cambiar la dinámica del club, que queda fuera de dos torneos en menos de una semana.
El conjunto blanco se mostró irregular en el estadio Carlos Belmonte frente a un rival que pelea por no descender a la Primera RFEF. A pesar de la diferencia de categorías, el Madrid no logró imponer su jerarquía y dejó escapar un nuevo título. La eliminación se suma a la derrota del pasado domingo en la final de la Supercopa de España contra el Barcelona, también con marcador de 3-2.
Arbeloa apostó por su esquema predilecto, el 4-3-3, e incluyó en el once al joven Jorge Cestero, a quien considera “el mejor ‘6’ de España”. También figuraron Fede Valverde y Arda Güler en el mediocampo. En total, cuatro canteranos tuvieron minutos en el partido, reafirmando la apuesta del técnico por los talentos jóvenes.
Sin embargo, el resultado no acompañó. Jefté Betancor marcó el gol decisivo en el minuto 95, dejando sin reacción al equipo blanco y a un Arbeloa que vivió todo el encuentro con semblante serio, sin mostrar emoción ante los goles a favor o en contra. Fue un estreno amargo para el exjugador madridista, que asumió el cargo tras haber dirigido solo media temporada al Castilla.
Con esta eliminación, el Real Madrid queda fuera de la Copa del Rey y de la Supercopa en apenas cuatro días. Solo le restan la Liga y la Liga de Campeones para evitar cerrar otro año sin títulos, como ocurrió en 2025. En los próximos 13 días, el equipo disputará cuatro partidos cruciales, por lo que Arbeloa deberá corregir errores rápidamente si quiere enderezar el rumbo.

