Etiqueta: Alexus Grynkewich

  • OTAN presenta estrategia para frenar ataques rusos sin escalada

    OTAN presenta estrategia para frenar ataques rusos sin escalada

    La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) presentó el lunes en Varsovia, Polonia, una estrategia militar para detener un eventual ataque de Rusia contra cualquiera de sus países miembros, sin provocar una escalada del conflicto. El plan, denominado «teoría de la victoria», contempla bloquear las ofensivas enemigas, contener su avance y destruir su capacidad de combate si persiste la agresión.

    El comandante supremo aliado de la OTAN en Europa (SACEUR), el general estadounidense Alexus Grynkewich, explicó durante el Foro de Seguridad de Varsovia que la Alianza no pretende derrotar estratégicamente a sus adversarios, sino impedir que puedan ocupar territorio aliado.

    «No buscamos infligir una derrota estratégica a nuestro adversario. Ni necesitamos hacerlo. Solo buscamos detener en seco cualquier ataque e impedir que se apoderen de nuestro territorio y lo retengan», afirmó Grynkewich.

    Según el militar, la intención es convertir cualquier ofensiva contra los miembros de la organización en una acción «completamente inútil».

    La estrategia se fundamenta en el concepto de «defensa por denegación», que forma parte de la política de disuasión y defensa del área euroatlántica (DDA), aprobada por los 32 integrantes de la OTAN. Grynkewich descartó que una confrontación militar sea «inminente o inevitable», pero advirtió que la preparación de las fuerzas aliadas debe contemplar incluso los escenarios menos probables.

    «Disuadir el conflicto también exige preparación para el combate, y la preparación exige planificar en función de lo posible, no solo de lo probable», explicó. También consideró necesario mantener la comunicación con los adversarios para reducir los riesgos de malentendidos.

    El general destacó que la organización dispone de un «sofisticado sistema de inteligencia» que permite analizar grandes volúmenes de información y anticipar posibles operaciones militares enemigas.

    «Esto significa que es poco probable que la Alianza sea sorprendida. Veremos venir un ataque, lo que nos dará tiempo para evaluarlo y posicionar rápidamente nuestras fuerzas», sostuvo.

    Esta capacidad de anticipación permitiría movilizar rápidamente los recursos militares necesarios para proteger a los países aliados.

    Sede de la OTAN en Bruselas, Bélgica. EFE

    ¿Cómo respondería la OTAN ante un ataque?

    La respuesta militar estaría dividida en tres etapas: detener la ofensiva inicial, impedir que las tropas enemigas continúen avanzando y, de ser necesario, destruir las fuerzas y los sistemas que sostienen el ataque.

    «Bloquearemos el ataque inicial. Si el ataque persiste, lo contendremos e impediremos el avance enemigo. Y, si es necesario, destruiremos las fuerzas enemigas y el sistema operativo de combate desplegado contra nosotros», detalló Grynkewich.

    Las tropas terrestres tendrían la misión de evitar la ocupación de territorio aliado, mientras que las capacidades aéreas, navales, espaciales y cibernéticas actuarían coordinadamente para neutralizar las operaciones del atacante.

    Si la agresión continuara, la OTAN dirigiría sus operaciones contra las unidades enemigas y las estructuras responsables de abastecerlas, coordinarlas y mantenerlas en combate.

    «Las formaciones enemigas se quedarán sin reabastecimiento, sus comandantes serán incapaces de controlar sus fuerzas y las unidades y capacidades de apoyo enemigas serán reducidas y destruidas», aseguró el comandante.

    Sin embargo, insistió en que estas acciones tendrían objetivos exclusivamente defensivos y no buscarían extender la confrontación más allá de lo necesario para detener la ofensiva.

    Grynkewich sostuvo que una eventual ampliación de las hostilidades sería responsabilidad del país agresor, debido a que la OTAN limitaría su respuesta a neutralizar las capacidades utilizadas contra sus miembros.

    «Puesto que solo necesitamos atacar el sistema que nos ataca, y puesto que solo lo hacemos para impedir que logre sus objetivos, no tenemos ninguna necesidad ni ningún incentivo para escalar», argumentó. También advirtió que «la responsabilidad de la escalada recaería íntegramente sobre el agresor» y aseguró que las amenazas de una confrontación mayor no dividirían a los aliados. «Al contrario, solo nos unirá más estrechamente», afirmó.

    El comandante aseguró que las fuerzas aliadas cuentan actualmente con capacidad para responder a una agresión, aunque continuarán fortaleciendo sus recursos mediante ejercicios militares, armamento avanzado, sistemas autónomos, redes de sensores y tecnologías de ataque de precisión de largo alcance.

    «Si nos atacan, estamos preparados para combatir esta misma noche», afirmó. Pese a ello, reiteró que la prioridad de la organización es preservar la paz mediante la disuasión. «La OTAN no busca la guerra con nadie», señaló, antes de concluir: «Nuestra Alianza existe para preservar la paz. Pero que no quepa ninguna duda: si llega la guerra, bloquearemos y frenaremos cualquier ataque. Y después, si no cesa, quebraremos las fuerzas que nos agreden».