El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado la creación de una nueva “coalición militar” en América Latina para combatir a los carteles del narcotráfico, durante la cumbre “Escudo de las Américas” celebrada en Miami con la participación de varios mandatarios de la región.
El mandatario realizó el anuncio durante un encuentro con 12 líderes latinoamericanos, en el que aseguró que esta iniciativa busca erradicar a las organizaciones criminales que operan en el continente y que, según afirmó, generan violencia y desestabilización en el hemisferio.
“En este día histórico nos reunimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los carteles criminales que asolan nuestra región”, declaró el presidente de Estados Unidos durante su discurso previo a la firma de un decreto para formalizar el acuerdo.
Trump explicó que la base del pacto es el compromiso de utilizar fuerza militar para destruir las estructuras de narcotráfico que operan en América Latina, e insistió en que necesita la cooperación de los países aliados para identificar y atacar a estas organizaciones.
“De una vez por todas, nos desharemos de ellos. Necesitamos su ayuda. Solo tienen que decirnos dónde están”, expresó el mandatario estadounidense ante los líderes presentes.
El presidente estadounidense también aseguró que su gobierno intensificará las operaciones contra el narcotráfico incluso con mayor fuerza que las campañas recientes contra embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas en el Caribe.
Durante el mismo discurso, Trump afirmó que México es el “epicentro de la violencia de los carteles” y criticó que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, no haya aceptado la ayuda de Estados Unidos para combatir estas organizaciones criminales.
A la cumbre asistieron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chaves; República Dominicana, Luis Abinader; Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry “Tito” Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña; y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, además del presidente electo de Chile, José Antonio Kast.
La iniciativa forma parte de la estrategia regional impulsada por Washington para reforzar la cooperación en seguridad y enfrentar el crimen organizado y el narcotráfico en el continente.
