Etiqueta: Alzheimer

  • La dureza del alzheimer es presentada por Juliette Binoche en la Berlinale

    La dureza del alzheimer es presentada por Juliette Binoche en la Berlinale

    El alzheimer o cualquier tipo de demencia son una enfermedad que no solo afecta al enfermo, también a todos lo que le rodean y es algo que hay que hacer visible. Ese es el mensaje de la película «Queen At Sea» y de todo su equipo, encabezado por Juliette Binoche, que presentaron este martes el filme en la competición de la Berlinale.

    Binoche interpreta a Amanda, que busca la mejor forma de ayudar a su madre, que sufre demencia avanzada y que vive en una típica casa londinense, incómoda y llena de escaleras, junto a su segundo marido, ambos rozando los ochenta años.

    Para la actriz francesa, su personaje intenta «garantizar la seguridad de todos en una situación extremadamente difícil» la de tratar a su madre con alzheimer.

    Al respecto, la británica Anna Calder-Marshall, que interpreta de forma brillante a la madre enferma, Leslie, destacó la importancia de que un filme como este se presente en un festival como la Berlinale. «Es algo que debe compartirse, hay que hacer conocer y tomar conciencia» del problema que supone para todos.

    Justamente de esa idea partió el director, Lance Hammer, que ha vivido de cerca un problema como el que muestra la película. «Quería mostrar el sufrimiento que eso implica», explicó el estadounidense, que en el filme ha volcado diferentes historias que conocía o le contaron.

    Incluso reescribió el guion para hablar con profesionales que tratan con estos enfermos, no solo desde el punto de vista puramente médico, también de ayuda social. «El guion se construyó como si fuera un taller», precisó.

    La historia se desarrolla principalmente en la casa en la que vive la pareja anciana y la situación estalla cuando la hija de ella les sorprende manteniendo relaciones sexuales, algo que cree inadecuado porque su madre no es capaz de dar su consentimiento.

    La intervención de la policía, de los servicios sociales, las diferentes opiniones del marido y de la hija, todo contribuye a poner de manifiesto la dureza de convivir con personas que padecen algún tipo de demencia.

    Como contraste, Sara, que es la tercera generación de la familia está viviendo su primer amor. Eso es lo que más atrajo a este papel a la actriz Florence Hunt, que se ha hecho muy popular por su papel de Hyacinth en la serie ‘Los Bridgerton’.

    «Lo que más me gusto del guion es la proximidad del primer amor de la vida de Sara y el último de su abuela», dijo Hunt, emocionada por trabajar con Juliette Binoche y con Calder-Marshall, de las que destacó su «capacidad de compromiso con un papel».

     

    «Habéis entrado tan profundamente en vuestros personajes que eso me inspiró para tratar de hacer lo mismo», resaltó la actriz mirando a sus compañeras de reparto.

    Tres mujeres frente a un hombre, Martin, el marido de Leslie, al que da vida el británico Tom Courtenay, un personaje tan frágil en el filme como su mujer, aunque él no lo quiera reconocer.

    «Es muy duro para el personaje de Jliette, porque sabe hasta qué punto Martin ama a su mujer pero ya no está en condiciones de ocuparse de ella, pero él está convencido de que puede hacerlo porque la quiere», explicó el actor.

    Mientras que Binoche apuntó que uno de los puntos centrales de la historia es dónde están los límites, en qué momento hay que tomar una decisión aunque sea duro.

    Lance Hammer (izq.) y Juliette Binoche.

    «Se trata de reaccionar con responsabilidad, de cuándo tomas la decisión, de quién es la mejor persona para tomarla», agregó el director.

    Una película con un extraño título que nace de una forma también curiosa.

    «At Sea en inglés británico, significa estar en peligro, estar perdido a nivel cognitivo y yo tenía una imagen en mi cocina de una reina sobre un barco que partía a la guerra». De ahí surgió este ‘Queen At Sea’.

    Una película que cuenta con una delicada fotografía del brasileño Adolpho Veloso -nominado este año al Oscar por su trabajo en ‘Train Dreams’ (‘Sueños de trenes’)- y que muestra «lo extremadamente humano», en palabras de Binoche.

  • Estudio de Harvard revela que el consumo moderado de café puede reducir el riesgo de demencia

    Estudio de Harvard revela que el consumo moderado de café puede reducir el riesgo de demencia

    Un nuevo estudio prospectivo a gran escala realizado por investigadores estadounidenses ha confirmado que el consumo moderado de café con cafeína (2 a 3 tazas al día) o té (1 a 2 tazas al día) se asocia con un menor riesgo de demencia, mejor función cognitiva y menor deterioro mental en adultos mayores.

    La investigación, publicada en la revista JAMA, fue desarrollada por el Hospital General de Massachusetts (Mass General Brigham), la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y el Instituto Broad del MIT y Harvard, y analizó datos de 131.821 personas provenientes del Estudio de Salud de Enfermeras (NHS) y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS), con un seguimiento de hasta 43 años.

    Según el análisis, quienes consumían café con cafeína tenían un 18 % menos de riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes bebían poco o nada. Además, reportaron una menor incidencia de deterioro cognitivo subjetivo (7,8 % frente al 9,5 %) y obtuvieron mejores resultados en pruebas objetivas de memoria y funciones mentales.

    En paralelo, el consumo moderado de té también se asoció a resultados positivos, mientras que el café descafeinado no mostró beneficios significativos, lo que sugiere que la cafeína sería el principal componente neuroprotector.

    “El café es una bebida cotidiana para millones de personas, por lo que queríamos analizar si podía tener un impacto preventivo contra la demencia”, explicó Daniel Wang, autor principal del estudio y profesor asistente en Harvard.

    El estudio destaca por su profundidad y amplitud, al contar con más de cuatro décadas de datos dietéticos y cognitivos. Se evaluaron factores como la dieta, el rendimiento en pruebas mentales, la aparición de deterioro cognitivo y el diagnóstico clínico de demencia.

    Los resultados se mantuvieron incluso al comparar personas con diferentes riesgos genéticos de padecer demencia, lo que refuerza la validez de los hallazgos.

    Cafeína y compuestos neuroprotectores

    Tanto el café como el té contienen polifenoles y cafeína, compuestos bioactivos que según el estudio reducen la inflamación y el daño celular cerebral, ayudando a preservar las funciones cognitivas con el paso del tiempo.

    A diferencia de investigaciones anteriores, esta no detectó efectos adversos en quienes consumían más cafeína de la cantidad óptima, y al contrario, se observaron beneficios continuos.

    Los investigadores insisten en que, aunque el efecto del café es modesto, su inclusión en un estilo de vida saludable puede contribuir a prevenir o retrasar el deterioro cognitivo, una prioridad en salud pública ante la ausencia de tratamientos curativos eficaces para la demencia.

    “Nuestros hallazgos sugieren que el café o la cafeína pueden ser una pieza más en el rompecabezas de la prevención cognitiva”, concluyó Wang.

     

  • Científicos latinos en EEUU hallan biomarcador que podría detectar temprano el Alzheimer

    Científicos latinos en EEUU hallan biomarcador que podría detectar temprano el Alzheimer

    Científicos latinos de la Universidad Internacional de Florida (FIU) descubrieron que un biomarcador podría facilitar la detección del Alzheimer años antes de sus primeros síntomas y posibles tratamientos tras analizar tejidos de cerebros de familias colombianas con la mutación «paisa».

    El investigador cubanoestadounidense Tomás R. Guilarte y su estudiante colombiano Daniel Martínez encontraron que los niveles altos de un biomarcador clave de la inflamación cerebral, la proteína translocadora de 18 kDa (TSPO), podría indicar desde temprano que una persona desarrollará Alzheimer.

    El estudio, el primero que indaga con detalle cuán pronto empieza a elevarse este biomarcador, «detecta la neuroinflamación que hay en la enfermedad, que es un proceso que empieza muy temprano», explica a EFE el profesor Guilarte, decano de la Robert Stempel College of Public Health & Social Work de FIU.

    «Entonces es un proceso que lleva mucho tiempo, y si podemos detectarlo al principio también podemos tener la posibilidad de desarrollar terapia para poder tratar al paciente», expresa el investigador en una entrevista en su laboratorio.

    Guilarte y su equipo usaron un software especial de imagen que detectó niveles elevados de TSPO en ratones modificados genéticamente con Alzheimer familiar desde las seis semanas de edad, lo que equivale a entre 18 y 20 años en humanos.

    Estas proteínas están en el subículo, una parte crucial de la estructura cerebral del hipocampo, y en las microglías, principales células inmunitarias del cerebro.

    Las hembras tuvieron mayores presencia de TSPO, lo que refleja la estadística de que dos tercios de los pacientes humanos con Alzheimer son mujeres, según el estudio.

    El biomarcador puede detectarse con una tomografía por emisión de positrones (‘PET scan’ en inglés), pero es «muy costosa», por lo que el investigador indica que su equipo «está desarrollando una prueba de sangre que no sea tan costosa y se pueda aplicar a la población».

    Colombia, clave en el descubrimiento científico

    Lo detectado en los ratones se validó con el análisis de tejido cerebral donado por familias de la región de Antioquia, en Colombia, que portan la mutación «paisa», identificada por el fallecido científico colombiano Francisco Lopera, coautor del estudio, detalla Martínez, primer autor de la investigación y candidato doctoral.

    Estas personas son «el grupo poblacional más grande de Alzheimer familiar a nivel mundial», por lo que esta «mutación es muy importante porque estas personas presentan un Alzheimer muy agresivo de inicio temprano», describe el estudiante.

    Mientras en la versión esporádica de la enfermedad, la más frecuente, los síntomas suelen comenzar a los 65 años de edad, los pacientes con la mutación «paisa» muestran síntomas a partir de los 30 años, presentan un deterioro a los 40 años y mueren entre los 50 y 60 años de edad, añade.

    «Es muy importante porque, como están tan bien caracterizadas (las señales de Alzheimer), esta familia nos puede aportar mucho más información con relación a los hallazgos que hicimos», considera Martínez, quien agradece al Grupo de Neurociencias de Antioquia por el apoyo para la investigación.

    La esperanza de una terapia

    Por ahora no hay cura para esta enfermedad y los tratamientos son para ralentizar los síntomas, pero Martínez apunta que «los resultados son prometedores y podrían ser un primer paso para más estudios», y en algún momento «ayudar a diagnosticar el Alzheimer mucho más temprano y también empezar unas terapias más tempranas».

    Las próximas investigaciones, adelanta el joven, se centrarán en analizar la presencia de TSPO en pacientes con la versión esporádica o más frecuente del Alzheimer, y en «utilizar esta proteína como un blanco terapéutico», es decir, ver si pueden usarse fármacos para neutralizarla.

    «Esa es la idea (desarrollar un tratamiento) porque este biomarcador tiene droga que le afecta. Eso es una de las partes de los estudios que queremos hacer: si las drogas que son efectivas en el marcador, pueden ser efectivas en la enfermedad», concluye el investigador Guilarte.