El defensa uruguayo Ronald Araujo dejará el Barcelona para jugar cedido durante la próxima temporada en el Liverpool, en una operación que incluye una opción de compra al finalizar el curso, según anunciaron este lunes ambos clubes.
El Liverpool asumirá íntegramente la ficha del futbolista de 27 años durante el préstamo y tendrá la posibilidad de comprarlo por €55 millones -> aproximadamente $63.6 millones una vez concluya la temporada.
Araujo decidió buscar un nuevo destino después de conversar con el entrenador del Barcelona, Hansi Flick, quien le comunicó que no tendría durante la próxima campaña el protagonismo que esperaba. En Liverpool, en cambio, el internacional uruguayo tendría mayores posibilidades de sumar minutos.
El defensa, cuyo contrato con el Barcelona se extiende hasta 2031, se despidió de sus compañeros el sábado y viajó el domingo a Inglaterra para someterse a las pruebas médicas previas a su incorporación. Flick lamentó su salida y destacó las cualidades del jugador. «Ronald es un gran chico, un fantástico jugador y un gran capitán. Nuestro estilo es un poco diferente (al suyo), pero es un jugador muy veloz y fuerte, bastante bueno con la pelota. Es una pena, no pudimos incluirlo como quería. En el pasado sucedieron cosas que le afectaron y quería hacer algo nuevo», valoró el alemán.
Araujo llegó al Barça B en el verano de 2018 procedente del Boston River de Uruguay y ascendió al primer equipo durante la temporada 2020-2021. Un año después logró consolidarse en la defensa gracias a su fortaleza física, juego aéreo y capacidad para corregir acciones defensivas.
Su importancia dentro del vestuario aumentó hasta convertirse en capitán, pero perdió protagonismo durante las últimas temporadas debido a lesiones y errores en encuentros importantes. Esa pérdida de confianza también coincidió con una ausencia superior a un mes durante la pasada campaña por problemas de salud mental.
En declaraciones a los medios del Liverpool, Araujo se mostró «emocionado» por incorporarse a un «gran club con tanta historia» y calificó su decisión de llegar a Anfield como «ideal» y «necesaria» en esta etapa de su carrera.
El Liverpool, dirigido por Andoni Iraola, necesitaba reforzar su defensa después de la marcha de Ibrahima Konaté al Real Madrid y la lesión de Joe Gomez. Virgil van Dijk había quedado como el único central experimentado disponible junto a los jóvenes Giovanni Leoni, de 19 años, y Jeremy Jacquet, de 21. Barcelona, por su parte, mantiene como opciones para el centro de la defensa a Pau Cubarsí, Eric Garcia, Andreas Christensen y Gerard Martín, además de otras alternativas como Jules Kounde y el canterano Álvaro Cortés.
