Etiqueta: Andrí Sibiga

  • Invasión rusa a Ucrania supera la duración de la II Guerra Mundial sin que Rusia pueda doblegar a ucranianos

    Invasión rusa a Ucrania supera la duración de la II Guerra Mundial sin que Rusia pueda doblegar a ucranianos

    La guerra iniciada por Rusia contra Ucrania ha superado los 1,418 días de duración, superando así el tiempo que combatió la Unión Soviética contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, sin que Moscú logre alcanzar ninguno de sus objetivos estratégicos, aseguró este lunes el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrí Sibiga.

    Durante una rueda de prensa ofrecida en Kiev junto a su homólogo noruego, Espen Barth Eide, Sibiga enfatizó que “esta guerra ya dura más que la germano-soviética. Al mismo tiempo, el agresor no ha alcanzado en estos casi cuatro años ni uno solo de sus objetivos estratégicos”, declaró el canciller, citado por la agencia Interfax Ucrania.

    Ambos diplomáticos discutieron proyectos de cooperación para este año, especialmente en el área de defensa. Sibiga también actualizó a Eide sobre las negociaciones que Ucrania mantiene con Estados Unidos y sus aliados europeos en busca de una propuesta de paz que pueda ser presentada a Moscú.

    En paralelo, los ministros subrayaron la urgencia de incrementar las sanciones internacionales contra Rusia, al tiempo que abordaron asuntos globales como las protestas en Irán y la reciente captura del presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, por parte de EE.UU.

    Noruega anunció durante esta visita una ayuda de emergencia por $371.4 millones (tras conversión de €340 millones) para apoyar a Ucrania, especialmente en su sector energético y en el mantenimiento de servicios esenciales. Parte de estos fondos se destinarán a la compra de gas y reparación de infraestructura crítica dañada por ataques rusos recientes, que han dejado a gran parte de Kiev sin electricidad ni calefacción en medio de las bajas temperaturas.

    Un militar ucraniano desmina un territorio cerca de la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, en una imagen de archivo. EFE

    Una guerra sin final a la vista

    El conflicto, que inició el 24 de febrero de 2022, se ha convertido en una guerra de desgaste con consecuencias devastadoras para ambas naciones. Mientras las tropas soviéticas, en la Segunda Guerra Mundial, expulsaron a los nazis y tomaron Berlín en 1,418 días, las fuerzas rusas actuales apenas han conseguido avances limitados en el territorio ucraniano.

    Las bajas en el ejército ruso superan el millón de efectivos, de los cuales entre 200,000 y 300,000 habrían muerto, según fuentes independientes. Moscú, por su parte, mantiene la cifra oficial en solo 5,937 fallecidos, un dato no actualizado desde septiembre de 2022.

    La invasión, pensada inicialmente como una operación militar relámpago, se transformó en una campaña prolongada que ha consumido recursos masivos —alrededor del 7 % del PIB ruso para 2025— y ha incrementado el aislamiento internacional del Kremlin.

    El gobernante ruso Vladimir Putin. EFE

    Putin y la retórica de la «guerra santa»

    El presidente ruso, Vladímir Putin, comparó desde el inicio esta ofensiva con la «Gran Guerra Patria» soviética, afirmando durante la pasada Navidad ortodoxa que se trata de una misión “sagrada”.

    “Los soldados rusos cumplen siempre, como por orden del Señor, la misión de defender la patria y a su pueblo. La salvación de la patria”, dijo Putin.

    A estas declaraciones se sumó el patriarca ortodoxo Kiril, quien calificó de “traidores a la patria” a quienes no respaldan el conflicto. Esta narrativa choca con la realidad del campo de batalla, donde Rusia, lejos de liberar, es considerada la potencia invasora por gran parte de la comunidad internacional.

    Fracaso de la toma de Kiev y comparación histórica

    El Kremlin proyectaba la toma de Kiev en solo tres días, pero su intento inicial en el aeródromo de Gostómel fracasó. Desde entonces, las tropas rusas no han logrado consolidar el control total ni siquiera sobre las cuatro regiones ucranianas que declaró anexadas en 2022.

    Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien Rusia califica como líder de un régimen “neonazi”, continúa resistiendo desde Kiev.

    En los últimos meses, Rusia apenas ha conseguido avances territoriales mínimos. En 2025, sumó entre 5,000 y 6,000 kilómetros cuadrados a los 94,000 que controla actualmente —una quinta parte del territorio ucraniano—, aunque al inicio del conflicto llegó a ocupar hasta un 40 % del país.

     

  • Ucrania cierra su Embajada en Cuba por respaldo de La Habana a invasión rusa

    Ucrania cierra su Embajada en Cuba por respaldo de La Habana a invasión rusa

    El Gobierno de Ucrania anunció este miércoles el cierre de su Embajada en La Habana y la reducción de sus vínculos diplomáticos con Cuba, en respuesta al respaldo expresado por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a su homólogo ruso, Vladimir Putin, en el marco de la invasión a Ucrania iniciada el 24 de febrero de 2022.

    La decisión fue comunicada por el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, quien también justificó el voto en contra de Kiev a la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas que aboga por el fin del embargo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba.

    “Esta decisión no es repentina y tiene fundamentos sólidos. Nuestro voto no va dirigido contra el pueblo cubano, respetamos su derecho a vivir en prosperidad. Va dirigido contra la inacción de las autoridades cubanas ante el reclutamiento masivo de ciudadanos cubanos en el Ejército de ocupación ruso”, expresó Sibiga.

    El funcionario afirmó que “miles” de ciudadanos cubanos habrían firmado contratos para unirse a las filas del Ejército ruso y participar directamente en las operaciones militares en territorio ucraniano. Según Kiev, este apoyo no declarado representa una forma de complicidad por parte del régimen cubano con la agresión militar lanzada por Moscú.

    “La negativa de La Habana a detener la participación masiva de sus ciudadanos en la guerra de Rusia contra Ucrania constituye complicidad en la agresión y debe ser condenada en los términos más enérgicos”, sentenció Sibiga durante su declaración.

    Este cierre diplomático marca un deterioro significativo en las relaciones entre ambos países y posiciona a Cuba como un actor cada vez más alineado con el Kremlin, en un momento en que la guerra en Ucrania sigue generando impactos geopolíticos a nivel global.

     

  • Ucrania rompe relaciones con Nicaragua por apoyar anexión rusa de sus territorios

    Ucrania rompe relaciones con Nicaragua por apoyar anexión rusa de sus territorios

    Ucrania anunció este jueves  la ruptura de relaciones diplomáticas con Nicaragua, luego de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reconociera como parte de Rusia a Crimea y otras regiones ucranianas ocupadas militarmente por Moscú, como Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón.

    El Ministerio de Exteriores ucraniano advirtió que no aceptará ninguna intromisión que ponga en duda su soberanía o su integridad territorial.

    “No toleraremos ninguna intrusión en nuestra condición de Estado”, señaló el canciller ucraniano, Andri Sibiga, en un comunicado oficial.

    Sibiga acusó al régimen de Managua de alinearse con el Kremlin, violando de forma “flagrante” la Carta de las Naciones Unidas y los principios fundamentales del Derecho Internacional, al respaldar públicamente la anexión de territorios ucranianos ocupados.

    El funcionario remarcó que ese reconocimiento es inválido y no tiene efecto legal.

    “No modificará las fronteras internacionalmente reconocidas de Ucrania”, sostuvo, al reafirmar que la comunidad internacional continúa considerando Crimea y el resto de las regiones bajo ocupación como parte integral de su territorio.

    Ucrania también señaló que Nicaragua actúa en complicidad con lo que denominó el “Estado agresor”, en referencia a Rusia, país del que depende financiera y políticamente.

    En ese sentido, acusó a la dictadura de Daniel Ortega de operar como un “régimen títere” del Kremlin, subordinado a los intereses del presidente ruso, Vladímir Putin.

     

  • Ucrania aspira a finalizar la guerra este año, afirma el ministro de Exteriores

    Ucrania aspira a finalizar la guerra este año, afirma el ministro de Exteriores

    Ucrania tiene la esperanza de poner fin a la guerra este año, tras una reunión entre el presidente Volodímir Zelenski y Donald Trump en Nueva York la semana pasada, la cual, según el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, ha proporcionado un nuevo impulso a los esfuerzos diplomáticos para llevar a Rusia a la mesa de negociaciones.

    «Queremos poner fin a la guerra este año, y después de la reunión hemos tomado realmente impulso», expresó Sibiga durante un panel en el Foro de Seguridad de Varsovia.

    El ministro añadió que los esfuerzos de paz han tomado una «dinámica diplomática adicional» en «la buena dirección», mencionando que Zelenski y Trump discutieron estrategias para lograr que el presidente ruso, Vladímir Putin, acepte una reunión trilateral que facilite un alto el fuego.

    «Fue una conversación muy buena. Hay señales positivas de que estamos en la buena dirección y un impulso para acelerar estos esfuerzos», comentó.

    Sibiga también enfatizó que la aprobación de nuevas sanciones conjuntas entre Europa y EE.UU., en forma de aranceles y otras medidas restrictivas, sería fundamental para presionar a Putin a negociar.

    Tras la reunión, Trump manifestó públicamente que veía posible que Ucrania recuperase todo el territorio perdido desde el inicio de la invasión rusa, señalando la supuesta debilidad de la economía rusa como un factor favorable para una victoria ucraniana.

    Además, la Administración Trump anunció la posibilidad de transferir misiles de larga distancia Tomahawk a Ucrania, una opción que no había sido considerada anteriormente.

    Estos misiles tienen un alcance de aproximadamente 2,500 kilómetros, en comparación con los misiles ATACAMS de alcance más limitado que actualmente posee Ucrania, que alcanzan unos 300 kilómetros.