El Real Madrid enfrentará este martes (2:00 de la tarde) al Mónaco en el Santiago Bernabéu en el debut de Álvaro Arbeloa como técnico en Liga de Campeones, en un duelo clave para asegurar un lugar entre los ocho mejores de la fase de grupos y, con ello, el pase directo a octavos de final.
El equipo blanco llega en medio de una tormenta emocional provocada por la eliminación copera a manos del Albacete y una derrota en la Supercopa ante el Barcelona. Aunque un agónico triunfo ante el Levante y el tropiezo del Barça en San Sebastián devolvieron oxígeno, el ambiente en el Bernabéu sigue siendo tenso. Los abucheos a jugadores como Vinícius y Bellingham provocaron mensajes de unidad por parte de Kylian Mbappé y del propio Arbeloa.
“La historia del Real Madrid se ha escrito con la afición empujando a los jugadores”, recordó Arbeloa, mientras que Mbappé pidió: “No piten a un jugador solo, que sea a todo el equipo”.
Ubicado en la séptima posición del ranking de la fase de grupos, el Madrid tiene la posibilidad de consolidarse en el ‘top 8’ si logra vencer al Mónaco, antes de cerrar la fase visitando al Benfica de José Mourinho. Esto le permitiría evitar el repechaje y centrarse en LaLiga y Champions, sus dos grandes objetivos de la temporada.
El equipo presenta múltiples bajas, entre ellas Rodrygo, Álvaro Carreras (sanción), Trent, Militao, Rüdiger, Mendy y Brahim. Arbeloa podría apostar por Arda Güler y Franco Mastantuono, claves en la remontada ante el Levante, como titulares.
El Mónaco, por su parte, llega con un rendimiento irregular, aunque invicto en Champions, y bajo el mando del técnico belga Sébastien Pocognoli, quien tomó las riendas en octubre. Pese a una reciente derrota ante el Lorient, los del Principado ya dieron golpes sobre la mesa esta temporada al vencer al PSG y empatar con el Manchester City.
El equipo francés recupera al defensor Thilo Kehrer, pero no podrá contar con el belga Wout Faes. La atención también estará en el español Ansu Fati, quien ya suma siete goles esta temporada y vuelve tras una lesión.
El recuerdo del único enfrentamiento en Madrid, en 2004, sigue vivo entre la afición: aquel 4-2 que terminó en eliminación tras caer 3-1 en la vuelta, con gol incluido de Fernando Morientes. Esta vez, el Real Madrid espera que el Bernabéu sea sinónimo de impulso y no de presión.

