Etiqueta: apagones

  • Cuba enfrenta nuevas alertas internacionales de viaje por crisis de combustible

    Cuba enfrenta nuevas alertas internacionales de viaje por crisis de combustible

    Las crecientes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, sumadas al bloqueo energético impuesto por Washington, han provocado una oleada de advertencias de viaje por parte de varios países de América y Europa, generando preocupación en el sector turístico, uno de los pilares económicos de la isla.

    En las últimas semanas, naciones clave como Canadá, Estados Unidos y España han emitido recomendaciones a sus ciudadanos sobre los riesgos de viajar a Cuba, citando la grave escasez de alimentos, agua, medicamentos, y la inestabilidad de los servicios básicos como la electricidad y el transporte.

    Argentina fue uno de los primeros países en recomendar a sus ciudadanos «evitar o posponer viajes turísticos» debido al colapso de servicios esenciales, los constantes apagones y la falta de insumos básicos.

    Canadá, principal emisor de turistas a la isla, alertó en su sitio oficial sobre una situación “impredecible” que podría afectar incluso la disponibilidad de vuelos. Advirtió sobre un “alto grado de precaución” por la crisis de electricidad, combustible y alimentos, que ya impacta también en los complejos turísticos.

    El Reino Unido señaló que los apagones en Cuba pueden extenderse por más de 24 horas consecutivas, afectando directamente los servicios esenciales de salud, agua y transporte. Además, advirtió que la escasez de combustible puede generar la cancelación repentina de actividades turísticas.

    La embajada de Estados Unidos en La Habana advirtió que la red eléctrica es “cada vez más inestable”, mientras que España y Ucrania alertaron sobre las condiciones sanitarias, señalando la presencia de chikunguña y la falta de medicamentos, lo que obliga a los visitantes a viajar con botiquín personal.

    La embajada ucraniana incluso pidió a sus ciudadanos evitar viajar a la isla y recomendó contactar inmediatamente con los servicios consulares ante cualquier emergencia.

    Turismo en retroceso y crisis energética

    La crisis energética, agravada por el reciente corte de suministro de petróleo venezolano tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, ha sumido a Cuba en una de sus etapas más críticas. Washington también advirtió con imponer aranceles a países que provean combustible a la isla.

    Con solo un tercio de sus necesidades energéticas cubiertas, el gobierno cubano activó un plan de emergencia basado en la «opción cero», estrategia utilizada en los años noventa durante el «Periodo Especial», ante un posible desabastecimiento total de combustible.

    Esta situación debilita aún más al sector turístico, que lleva años a la baja por las sanciones de EE.UU., la pandemia y el deterioro de la infraestructura local. En 2018, Cuba recibió 4.7 millones de visitantes, su récord histórico. Para el cierre de 2025, la cifra cayó drásticamente a 1.8 millones de turistas internacionales.

     

  • Cuba cierra hoteles por crisis energética y traslada a turistas

    Cuba cierra hoteles por crisis energética y traslada a turistas

    Cuba ha comenzado a cerrar hoteles y trasladar turistas a otras instalaciones como parte de un plan de emergencia ante la severa crisis energética que enfrenta el país. La medida fue confirmada por fuentes del sector turístico y respaldada por declaraciones oficiales.

    El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior, Oscar Pérez-Oliva Fraga, informó en la televisión estatal que se ha diseñado una estrategia para “reducir el consumo energético, compactar las instalaciones turísticas y aprovechar la temporada alta”.

    Aunque no se especificaron cuántos hoteles están cerrando, fuentes consultadas por EFE indicaron que la medida afecta principalmente a instalaciones en Varadero y en los cayos del norte del país. Los turistas están siendo reubicados en centros con mejor capacidad energética.

    Entre las cadenas internacionales con operaciones en la isla se encuentran Meliá, Iberostar y Blue Diamond.

    El turismo —durante años un pilar de la economía cubana— cerró 2025 con apenas 1,8 millones de visitantes internacionales, su peor registro desde 2002 (excluyendo la pandemia). La ocupación hotelera cayó a 21,5 % en el primer semestre del año.

    Los principales emisores de turistas fueron Canadá (754,010) y Rusia (131,882), aunque ambos mercados registraron caídas interanuales de más del 12 % y 29 %, respectivamente.

    El sector no ha logrado recuperarse desde su pico de 4,7 millones de turistas en 2018, alcanzado durante el «deshielo» con EE.UU. bajo la presidencia de Barack Obama.

    Crisis energética y “opción cero”

    Desde mediados de 2024, Cuba enfrenta una grave crisis energética debido a fallas en sus obsoletas plantas termoeléctricas y la falta de combustible importado. La situación se agravó tras la operación militar estadounidense en Venezuela el 3 de enero, que cortó un suministro clave de crudo para la isla.

    La reciente orden ejecutiva del presidente Donald Trump del 29 de enero, que impone aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, ha intensificado la presión sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

    Frente a este escenario, se ha activado un plan de emergencia nacional, que incluye:

    Racionamiento de combustible
    Teletrabajo obligatorio para sectores estatales
    Clases semipresenciales en universidades
    Uso controlado de transporte público

    Díaz-Canel ha invocado el concepto de “opción cero”, formulado en los años noventa por Fidel Castro durante el llamado Periodo Especial, que contemplaba escenarios sin acceso a petróleo y recurría a medidas como el uso de tracción animal, carbón vegetal y autosuficiencia alimentaria.

    Reacción del sector turístico

    La medida de “compactación” turística ocurre en plena temporada alta, con miles de turistas ya en el país. La reubicación busca mantener el flujo turístico sin comprometer la operatividad energética de los hoteles.

    Analistas consideran que esta decisión puede afectar aún más la percepción del turismo internacional hacia Cuba, ya deteriorada por problemas de servicios, desabastecimiento, inseguridad energética y caída del atractivo comercial.

     

  • Cuba racionará combustible y clases presenciales por escasez petrolera

    Cuba racionará combustible y clases presenciales por escasez petrolera

    Cuba implementará un plan de emergencia para enfrentar la grave escasez de combustible que atraviesa el país, derivada del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, informó el gobierno la noche del viernes en cadena nacional.

    Las primeras medidas incluyen el racionamiento del combustible disponible, el fomento del teletrabajo, la reubicación laboral en el sector estatal, clases semipresenciales en las universidades y la reducción de frecuencia en viajes nacionales por tren.

    El anuncio fue realizado por varios ministros y el viceprimer ministro, Óscar Pérez-Oliva, tras una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros.

    “No vamos a colapsar, porque el pueblo cubano no colapsa”, afirmó Pérez-Oliva, quien añadió que el poco combustible se destinará a los sectores económicos fundamentales, como el turismo, y servicios esenciales.

    El ministro del Trabajo, Jesús Otamendiz, detalló que las empresas estatales deberán reorganizar sus recursos humanos para permitir el trabajo remoto y facilitar traslados internos. Por su parte, el titular de Educación Superior, Walter Baluja, anunció que las universidades pasarán a un esquema híbrido de clases, para reducir la movilidad.

    El transporte ferroviario también sufrirá recortes. El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez, señaló que las rutas nacionales de tren operarán solo cada ocho días por destino, como parte del ahorro energético.

    Para reforzar la autosuficiencia alimentaria, Pérez-Oliva adelantó que se impulsará la agricultura urbana y familiar, ante la caída en la producción agrícola provocada por la crisis de combustible.

    Retorno al “Periodo Especial”

    El presidente Miguel Díaz-Canel, en un mensaje televisado la noche anterior, indicó que el nuevo paquete de medidas se inspira en el “Periodo Especial” de los años 90, cuando la caída del bloque soviético dejó a Cuba sin recursos energéticos y obligó a aplicar planes de supervivencia como la “opción cero”, que incluía uso de tracción animal, carbón vegetal y producción local de alimentos.

    Además, se anunció la distribución de paneles solares a trabajadores esenciales, centros comunitarios y entidades bancarias, y se facilitará a las empresas privadas la importación directa de combustibles.

    La crisis energética se ha intensificado desde mediados de 2024 debido a fallas en las antiguas plantas termoeléctricas y a la falta de divisas para importar petróleo. Sin embargo, la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, el pasado 3 de enero, agravó la situación al interrumpir el suministro que Caracas ofrecía a La Habana.

    Expertos estiman que de los 110,000 barriles diarios que necesita Cuba, Venezuela aportó unos 30,000 en 2025. El pasado 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden presidencial que amenaza con sanciones comerciales a países que abastezcan de petróleo a la isla.

    El analista energético cubano Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, advirtió que, de no llegar nuevos cargamentos, la isla podría enfrentar una “grave crisis” a partir de marzo. Hasta la fecha, solo se ha registrado la llegada de un petrolero desde México con 86,000 barriles de crudo.

     

  • Cuba entra en crisis energética total por bloqueo petrolero de EE.UU.

    Cuba entra en crisis energética total por bloqueo petrolero de EE.UU.

     El Gobierno de Cuba reconoció esta semana que el país se encuentra en una crisis energética sin precedentes, tras el bloqueo al suministro de combustible impuesto por Estados Unidos desde inicios de enero, lo que ha paralizado desde el transporte público hasta los hospitales.

    En una inusual comparecencia televisiva, el presidente Miguel Díaz-Canel confirmó que Cuba no recibe combustible del exterior desde diciembre por las presiones de Washington, lo que ha forzado la paralización de motores de generación eléctrica a base de diésel y fueloil. Anunció también la puesta en marcha de un plan de emergencia, cuyos detalles serán revelados progresivamente.

    Las consecuencias ya se sienten en todo el país. En la Isla de la Juventud, las autoridades locales activaron apagones rotativos de cuatro horas, con riesgo de ampliarse según disponibilidad de diésel. Se suspendió la energía eléctrica en edificios administrativos los fines de semana, se restringieron rutas de buses y se ordenó el cierre de bares y espacios recreativos.

    En La Habana, se han normalizado cortes eléctricos de entre 10 y 15 horas diarias, mientras que en el oriente del país superan las 20 horas, agravando aún más la situación social y económica.

    Transporte paralizado y colas por gasolina

    La Dirección de Ómnibus Nacionales en la provincia de Las Tunas suspendió todas sus rutas —excepto hacia La Habana— debido a la “compleja situación con la disponibilidad de combustibles”. En la capital, se limitaron aún más los recorridos de buses, sin detallar frecuencias o rutas afectadas.

    El sector transporte ya acumulaba una caída del 93 % interanual entre enero y septiembre de 2025, según datos oficiales. La situación actual agudiza la crisis: las gasolineras apenas ofrecen combustible, y el poco disponible solo se vende en establecimientos que cobran en dólares, tras largas colas de varias horas o incluso días.

    En Sancti Spíritus, las autoridades priorizaron el poco combustible para hospitales, transporte público, distribución de alimentos y servicios funerarios, mientras que los taxis privados quedaron excluidos. Como alternativa, se recomendó el uso de tracción animal.

    Educación semipresencial y cierre de congresos

    La Universidad de La Habana informó la extensión de la modalidad semipresencial por un mes en todas sus carreras y programas técnicos. Además, se suspendió el Congreso Universidad 2026. Cada facultad deberá adaptar sus programas según las condiciones actuales.

    Paralelamente, varios hospitales han comenzado a limitar los servicios no esenciales y se anunció una comparecencia conjunta de los ministros de Educación, Transporte y Trabajo para anunciar nuevas medidas de contingencia.

    El detonante del colapso fue la decisión de EE.UU. de cortar el flujo de petróleo venezolano a Cuba el 3 de enero, tras la captura del presidente Nicolás Maduro. El 29 de enero, Washington firmó una orden ejecutiva que impone aranceles a quienes suministren combustible a la isla, que importa dos tercios de su demanda energética.

    Ante ello, el Ejecutivo cubano activó un plan de “desabastecimiento agudo de combustible”, inspirado en las medidas del “Periodo Especial” implementadas por Fidel Castro en los años noventa, tras la caída del bloque soviético. Díaz-Canel hizo alusión directa a la “opción cero”: sobrevivir sin petróleo importado.

    El plan prevé racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, uso de carbón vegetal, tracción animal y transporte no motorizado, entre otras estrategias que marcan el retroceso a una era de severas limitaciones para la población cubana.

     

  • EEUU emite alerta por tormenta solar severa que podría afectar GPS y telecomunicaciones en todo el planeta

    EEUU emite alerta por tormenta solar severa que podría afectar GPS y telecomunicaciones en todo el planeta

    La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) emitió este martes una alerta por una tormenta solar severa que podría afectar los sistemas GPS, telecomunicaciones y otras infraestructuras tecnológicas en el planeta. El fenómeno fue originado por una llamarada solar que alcanzó el nivel ‘G4’ en la escala de intensidad geomagnética, considerada como “severa” y una de las más elevadas.

    Las tormentas solares ocurren cuando una eyección de masa coronal del Sol impacta el campo electromagnético de la Tierra. Aunque no representan un riesgo para la salud humana, pueden alterar diversos sistemas tecnológicos al tratarse de una emisión de partículas cargadas y radiación electromagnética.

    Estas perturbaciones pueden afectar el funcionamiento de sistemas GPS, causar interferencias en las comunicaciones por radio de alta frecuencia —especialmente utilizadas en la aviación—, y comprometer satélites en órbita. En casos extremos, incluso podrían dañar transformadores eléctricos y provocar apagones a gran escala.

    La NOAA detalló que este tipo de eventos están relacionados con el ciclo solar, que recientemente alcanzó su pico de actividad. En los últimos meses, ya se habían registrado tormentas similares, con alertas emitidas en noviembre y diciembre.

    La alerta fue activada a las 3:23 a.m. de la madrugada, según informó el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, con sede en Miami. Sin embargo, en su boletín más reciente, emitido a las 10:30 a.m., el organismo redujo la alerta a nivel “moderado”.

    Además de los efectos negativos, estas tormentas permiten la visualización de auroras boreales en regiones fuera de las zonas polares. En este caso, las mejores condiciones para observarlas se dan en el sur de Canadá y el norte de Estados Unidos.

     

  • Cuba observa con preocupación creciente la presión militar de EE.UU. sobre Venezuela. ¿Será la próxima?

    Cuba observa con preocupación creciente la presión militar de EE.UU. sobre Venezuela. ¿Será la próxima?

    El gobierno cubano sigue con alarma el aumento de la presión militar de Estados Unidos sobre Venezuela y teme las consecuencias políticas y económicas que una posible caída del régimen de Nicolás Maduro podría tener para la isla, según expertos y analistas consultados.

    La creciente inquietud en La Habana se refleja en recientes declaraciones de la Cancillería cubana, mensajes en redes sociales de altos funcionarios y actos públicos de apoyo al gobierno venezolano.

    El canciller Bruno Rodríguez calificó esta semana la presencia militar estadounidense en el Caribe como una “locura” y una “violación del derecho internacional”, acusando a Washington de usar la lucha contra el narcotráfico como pretexto para un “objetivo guerrerista” que solo generará “violencia e inestabilidad”.

    La posibilidad de un cambio de régimen en Caracas representa un nuevo riesgo externo para un país ya golpeado por una grave crisis económica. A los prolongados apagones diarios se suman la inflación, el “corralito” financiero, la escasez de alimentos, medicinas y combustibles, el deterioro de los servicios públicos y un éxodo migratorio sin precedentes.

    “El gobierno cubano está consternado porque hay posibilidad de un conflicto con uno de sus principales aliados, y eso puede tener efectos colaterales sobre Cuba, que ya vive una policrisis”, explicó a EFE el exdiplomático y analista cubano Carlos Alzugaray.

    Por su parte, Ricardo Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group, advirtió que Cuba teme perder a su principal socio político y económico, justo cuando su economía colapsa y su influencia internacional se debilita.

    Un golpe energético y geopolítico

    Actualmente, Cuba recibe de Venezuela unos 32.000 barriles de petróleo diarios, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de sus necesidades. Según Herrero, la pérdida de este suministro agravaría los apagones, que en algunas regiones ya superan las 20 horas diarias, y obligaría a buscar proveedores más costosos como Rusia, México o el mercado abierto.

    “Esto exacerbaría la inflación, el desabastecimiento y el malestar social en un país ya marcado por el colapso energético, brotes de dengue y una migración masiva”, advirtió Herrero.

    A nivel geopolítico, la caída del chavismo obligaría a La Habana a profundizar su dependencia de Rusia y China, en un momento en que Washington busca reducir la influencia de ambas potencias en América Latina.

    Ambos analistas coinciden en que la administración estadounidense, y en particular el senador Marco Rubio —a quien acusan de tener una “fijación” con Cuba—, ve la posibilidad de que un colapso en Venezuela arrastre a la isla. Sin embargo, Alzugaray pone en duda esa teoría del dominó:

    “Cuba ha demostrado una gran resiliencia. Claro que enfrenta desafíos muy graves, pero no es seguro que la caída de Maduro implique automáticamente el fin del gobierno cubano», dijo Alzugaray, que también considera que, aunque el ejército venezolano tiene más capacidad técnica.

    Sin embargo, las Fuerzas Armadas cubanas, según Alzugaray, gozan de una estructura sólida y de una larga tradición de lealtad al poder político, lo que, en su opinión, garantiza la estabilidad interna ante eventuales crisis externas.

     

  • Un 30 % de la población en Cuba sufre escasez de agua potable

    Un 30 % de la población en Cuba sufre escasez de agua potable

    Más de 3.1 millones de personas en Cuba, lo que representa cerca del 30 % de la población, enfrentan una falta total o parcial de suministro de agua potable, según reportes divulgados este miércoles por medios oficiales.

    Las causas de la crisis son múltiples y convergentes. Las autoridades del sector hidráulico atribuyen el problema a la persistente sequía, la crisis energética que afecta a todo el país, las averías en equipos de bombeo, así como el deterioro generalizado de las redes de distribución.

    En Santiago de Cuba, la segunda provincia más importante del país, más de 400,000 personas —equivalente al 40 % de su población— están directamente afectadas por la sequía extrema, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

    Los embalses locales están al límite de su capacidad, lo que ha obligado a implementar estrategias de emergencia y sostenibilidad para enfrentar el colapso del sistema.

    La crisis energética ha profundizado el problema. Apagones que superan las 20 horas diarias paralizan las bombas de agua. Una vez restablecida la corriente, los sistemas tardan horas en reactivarse y, en muchos casos, sufren daños por los constantes vaivenes del flujo eléctrico, lo que retrasa aún más la distribución del agua.

    La situación ha generado malestar social. En los últimos meses se han registrado protestas ciudadanas en barrios de La Habana y Santiago de Cuba, donde residentes reclaman por la falta de agua, sumándose a los reclamos por los apagones constantes.

    Las autoridades del sector insisten en que se están ejecutando obras de emergencia y que se mantienen en marcha acciones para mitigar los efectos de la escasez hídrica, pero admiten que el contexto es crítico y complejo.

     

  • Apagones, escasez de agua y basura acumulada marcan el día a día en La Habana

    Apagones, escasez de agua y basura acumulada marcan el día a día en La Habana

    “¿Hasta cuándo es esto? No podemos más”, explota indignada Zoila. Tras más de 20 días sin agua corriente en la casa, con apagones diarios y la basura acumulándose en su calle, esta madre habanera de 44 años pone voz a la desesperación social por la grave crisis que devora a Cuba.

    Zoila, que no habla a cámara y pide no publicar su apellido por miedo a represalias, reclama una solución para ella y las decenas de miles de vecinos de Centro Habana y La Habana vieja sumidos en un profundo deterioro.

    “Llevamos 23 días exactos sin que entre el agua. No podemos más”, repite a EFE custodiada por una montaña de basura y un hedor que se siente desde una calle antes. Allí mismo protestaron la semana previa varios vecinos por la falta de agua corriente.

    “No hay agua porque dicen (las autoridades) que está roto algo. Pero, entonces, si entra, no se puede poner el motor (de bombeo a las casas) porque no hay luz (corriente)”, resume irritada.

    Ella lamenta que no tiene 30.000 pesos cubanos (250 dólares) para pagar una pipa (camión cisterna con agua potable), una solución al margen de la ley por la que muchas personas optan ante la falta de abastecimiento.

    La mujer agrega que tampoco ha podido dormir por los apagones. “Toda la noche dando cartón”, dice en referencia al pedazo de papel duro que usa de abanico para refrescarse y espantar mosquitos.

    Un grupo de personas recolectan agua en La Habana. Cuba, un país de 9,7 millones de habitantes, cuenta con más de 3,9 millones de viviendas de las que el 37 % se encuentran en regular o mal estado técnico, de acuerdo con cifras oficiales. EFE

    Desesperanza en bucle

    La desesperanza en bucle también marca la vida de Adolfo, vecino de Zoila, que muestra a EFE unas cubetas pequeñas plásticas apoyadas en la entrada de su edificio. Él vive en lo que una vez fue una imponente construcción de los años cincuenta del siglo pasado, que ahora resiste con dificultades el paso del tiempo y los derrumbes.

    “Aquí el agua viene cada siete u ocho días normalmente. Tengo que esperar a que el vecino de abajo coja agua para llenar las cubetas y subirlas hasta un cuarto piso”, cuenta Adolfo mientras enciende un cigarro.

    Según datos oficiales, unas 248.000 personas en La Habana, más del 10 % de sus pobladores, no tiene actualmente acceso a agua corriente. En el país, con algo menos de diez millones de personas, la tasa es similar.

    Este jubilado -quien también pide ocultar su apellido- tampoco tiene fluido eléctrico y su pensión (unos 12 dólares al mes) no le alcanza, por lo que hace “trabajitos” como plomero. “No es fácil”, resume con una frase hecha cubana que conjuga resignación y eufemismo.

    Desde hace más de cinco años, Cuba se ha precipitado por una crisis que ha contraído un 11 % sy producto interno bruto (PIB) y diezmado el poder adquisitivo nacional, además de generalizar los cortes eléctricos y la escasez de productos básicos como alimentos, medicinas y combustible.

    Una persona bota escombros en una calle del centro de La Habana, Cuba. EFE

    Efecto dominó

    La vida en la céntrica calle Águila de la capital cubana transcurre, como en el resto del país, entre una acumulación de problemas de años que conforman una cadena de desgracias.

    Por un lado, la profunda crisis energética -agravada desde el año pasado- provoca apagones de unas diez horas al día en La Habana (unas veinte o más en casi todo el resto del país), lo que paraliza la menguada vida económica de la isla y obstaculiza el día a día de los cubanos.

    Esos constantes apagones interrumpen a su vez el bombeo de agua corriente, ya de por sí problemático por la sequía y las averías. Cuando vuelve la electricidad, los equipos tardan horas en volver a operar y a veces se dañan por las oscilaciones del flujo eléctrico.

    Los problemas con el suministro de agua han llegado a provocar pequeñas protestas en Centro Habana y La habana Vieja, en el corazón de la capital, pero también en la periferia, como en San Miguel del Padrón.

    Otro factor es la recogida irregular de basura, porque gran parte de los camiones están averiados o no tienen combustible. Los desechos se amontonan y son un foco de infecciones, como se ha reconocido desde el Ministerio de Salud Pública.

    El panorama se complica aún más por el fuerte deterioro de muchas construcciones en el centro de la capital, viviendas con décadas de uso y sin mantenimientos en un clima hostil por las altas temperaturas, las intensas lluvias y el salitre del mar.

    Con las tormentas del verano, el agua se filtra por las paredes en mal estado, las hincha y, cuando vuelve a salir el sol, los muros se rajan y se producen derrumbes, a veces decenas de ellos después de un par de días de fuertes lluvias. Por estos desplomes, en los últimos años han muerto varias personas.

    Cuba, un país de 9,7 millones de habitantes, cuenta con más de 3,9 millones de viviendas de las que el 37 % se encuentran en regular o mal estado técnico, de acuerdo con cifras oficiales.  

  • Cuba cumple un año de crisis energética con apagones de hasta 20 horas diarias

    Cuba cumple un año de crisis energética con apagones de hasta 20 horas diarias

    Cuba suma ya doce meses de crisis energética total, con apagones que superan en promedio las 20 horas diarias fuera de La Habana, cuatro apagones nacionales en el último año y un sistema eléctrico colapsado que mantiene paralizada la economía y aumenta el malestar social.

    Los cortes de electricidad se han convertido en el principal problema para los cubanos, que no pueden conservar alimentos, hacer trámites bancarios, cargar teléfonos ni bombear agua. Muchos deben levantarse de madrugada, cuando regresa la corriente por algunas horas, para cocinar, planchar o abastecerse.

    En La Habana los apagones duran entre 4 y 10 horas al día, pero en el interior del país se extienden hasta 38 horas consecutivas en algunas localidades.

    El 12 de febrero se registró la peor jornada: en el momento de mayor demanda, el 57 % del país quedó a oscuras por la incapacidad del Sistema Energético Nacional (SEN) de cubrir la demanda.

    Termoeléctricas deterioradas y falta de combustible

    La Unión Eléctrica (UNE) reconoce que el 66 % de los cortes se debe a la falta de divisas para importar combustible, mientras que el resto responde a la precariedad de las siete termoeléctricas, que acumulan décadas de explotación sin inversión.

    En un intento de paliar la crisis, Cuba llegó a tener ocho centrales flotantes (patanas) arrendadas, pero hoy solo queda una tras la retirada de varias por impago.

    Expertos independientes estiman que el saneamiento completo del SEN costaría entre $8,000 y $10,000 millones, una cifra inalcanzable para un país en recesión desde hace más de cinco años.

    El Ejecutivo cubano atribuye la crisis a las sanciones de Estados Unidos, que califica como parte de una “asfixia energética”. Sin embargo, especialistas señalan que la situación es resultado de décadas de malas decisiones internas y falta de inversión.

    La estrategia oficial para reducir la dependencia de combustibles fósiles se centra en la energía solar. Con apoyo de China, el Gobierno impulsa la construcción de 92 parques solares con una capacidad de 2,000 megavatios. Hasta ahora, 25 parques han sido conectados al SEN.

    Pese a los avances, expertos advierten que el plan no resolverá la crisis en el corto plazo, ya que se completaría en 2031 y requiere además grandes baterías de almacenamiento para cubrir la demanda nocturna.

    El propio Ministerio de Energía y Minas reconoce que las termoeléctricas seguirán siendo la base del SEN, lo que augura que los cubanos seguirán enfrentando apagones prolongados y un horizonte incierto en la crisis energética.

     

  • El régimen cubano admite errores y promete soluciones ante crisis y apagones

    El régimen cubano admite errores y promete soluciones ante crisis y apagones

    En un contexto marcado por una profunda crisis económica, el Gobierno cubano reiteró este sábado un mensaje de unidad nacional y reconoció la necesidad de corregir errores y deficiencias internas para superar los problemas que afectan a la isla, especialmente los apagones prolongados que impactan a millones de ciudadanos.

    Durante el acto conmemorativo por el Día de la Rebeldía Nacional, celebrado cada 26 de julio en honor a los asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el primer ministro Manuel Marrero encabezó la ceremonia, destacando que Cuba enfrenta “desafíos enormes, tanto internos como externos, como nunca antes en su historia”.

    Marrero reconoció que uno de los principales retos del Ejecutivo cubano es reducir los frecuentes cortes de energía eléctrica: “Los molestos apagones afectan directamente la calidad de vida de la población y el funcionamiento de la economía nacional”, puntualizó.

    En medio de una de las peores crisis energéticas y de abastecimiento de las últimas décadas, el Gobierno busca calmar el descontento social con promesas de ajustes, aunque sin ofrecer detalles concretos ni anunciar medidas inmediatas.

    Ausencia de Díaz-Canel y Raúl Castro

    Es el segundo año consecutivo en el que el acto central no es encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, ni por su antecesor, Raúl Castro. En esta ocasión, la figura principal fue Marrero, al igual que en 2024, cuando el discurso oficial estuvo a cargo del vicepresidente Salvador Valdés Mesa.

    Cada 26 de julio, Cuba celebra el aniversario del asalto al cuartel Moncada, ocurrido en 1953, una acción armada liderada por Fidel y Raúl Castro contra el régimen de Fulgencio Batista. Aunque la ofensiva fracasó militarmente, se considera el inicio simbólico de la Revolución Cubana, que triunfaría seis años después en 1959.

    Los ataques en las provincias de Santiago de Cuba y Granma fueron duramente reprimidos. Muchos de sus participantes fueron encarcelados, torturados o asesinados, aunque posteriormente los hermanos Castro y otros líderes revolucionarios fueron amnistiados y reorganizaron el movimiento desde el exilio.

    A pesar de la crisis actual, los medios estatales cubanos mantuvieron una intensa cobertura sobre la efeméride, subrayando la importancia histórica de los hechos del 26 de julio en la consolidación del sistema socialista vigente desde hace más de seis décadas.

    La conmemoración volvió a destacar la narrativa oficial del gobierno sobre la resistencia revolucionaria ante adversidades internas y externas, sin mencionar directamente las crecientes manifestaciones de malestar popular y presión internacional sobre la isla.