Etiqueta: ataques infraestructura

  • Israel intensifica la guerra en Irán y EE.UU. pide apoyo

    Israel intensifica la guerra en Irán y EE.UU. pide apoyo

    La guerra en Irán, iniciada el pasado 28 de febrero tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, cumple su tercera semana marcada por una fuerte escalada militar y crecientes tensiones internacionales.

    Israel intensificó sus ataques con bombardeos dirigidos contra la cúpula militar y política iraní, así como infraestructuras energéticas clave, lo que elevó el nivel del conflicto en la región.

    Entre los objetivos alcanzados figuran altos cargos como el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y el jefe de la fuerza paramilitar Basij, Golamreza Soleimani, además del ministro de Inteligencia, Esmaeil Jatib.

    Estos ataques han generado una respuesta contundente de Irán, que ha prometido una “guerra económica total” y advirtió que actuará con “cero moderación” ante nuevas ofensivas.

    Uno de los puntos más críticos fue el ataque israelí al yacimiento de gas South Pars, lo que provocó represalias iraníes contra instalaciones energéticas en Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí.

    La escalada también ha generado preocupación global por el impacto en los mercados energéticos, con el petróleo alcanzando los $114 por barril y el gas triplicando su valor.

    El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que no fue informado previamente del ataque israelí a la infraestructura energética, lo que evidenció diferencias entre ambos aliados.

    “Le dije que no hiciera eso y no lo hará. No lo discutimos. Somos independientes, pero nos llevamos muy bien y estamos coordinados”, afirmó el mandatario sobre su conversación con el primer ministro israelí.

    Desde la inteligencia estadounidense también señalaron divergencias estratégicas, indicando que Israel se centra en eliminar al liderazgo iraní, mientras Washington mantiene otros objetivos en el conflicto.

    En medio de esta situación, Estados Unidos solicitó apoyo internacional para controlar el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio energético mundial.

    Sin embargo, varios aliados europeos han mostrado reticencia a participar, lo que provocó críticas de Trump hacia la OTAN, a la que calificó de “tigre de papel” por su falta de respaldo.

    “Hace falta dinero para eliminar a los malos”, subrayó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, al justificar la solicitud de $200,000 millones para financiar la ofensiva militar.

    El Pentágono también evalúa ampliar el despliegue militar, que ya ronda los 50,000 efectivos, mientras Israel anticipa al menos tres semanas más de ataques e incluso una posible operación terrestre.

    Analistas consideran que el conflicto podría entrar en una nueva fase con el control de puntos estratégicos en el Golfo Pérsico o instalaciones nucleares como objetivos principales.

    En paralelo, Estados Unidos ha ajustado su narrativa sobre la guerra, pasando de plantear un cambio de régimen en Irán a centrarse en debilitar sus capacidades militares.

    Pese a ello, Trump ha reiterado que el programa nuclear iraní representa una amenaza global, insistiendo en que Teherán estaba cerca de desarrollar un arma nuclear.

    Mientras tanto, el Pentágono defiende que las operaciones avanzan según lo previsto y rechaza que el conflicto se convierta en una guerra prolongada.

    “Nadie puede ofrecer perfección en tiempos de guerra, pero informen de la realidad. Estamos ganando, de manera decisiva y en nuestros propios términos”, aseguró Hegseth.

     

  • Irán advierte de represalias «sin contención» en caso de nuevo ataque a su infraestructura

    Irán advierte de represalias «sin contención» en caso de nuevo ataque a su infraestructura

    Irán lanzó este jueves una advertencia directa sobre una posible escalada del conflicto en Medio Oriente, al asegurar que responderá sin límites si se producen nuevos ataques contra su infraestructura, luego de los recientes bombardeos atribuidos a Israel.

    El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, afirmó que la respuesta previa de su país fue contenida y limitada en capacidad. “Nuestra respuesta al ataque de Israel contra nuestra infraestructura utilizó solo una fracción de nuestro poder. La única razón por la que nos contuvimos fue por respeto a la desescalada solicitada. No habrá contención si vuelven a atacar nuestras infraestructuras”, expresó en la red social X.

    El funcionario también subrayó que cualquier salida al conflicto iniciado el 28 de febrero, en el que involucra a Estados Unidos e Israel, debe contemplar compensaciones por los daños ocasionados a instalaciones civiles iraníes.

    La tensión aumentó tras el ataque del miércoles contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, un estratégico yacimiento compartido entre Irán y Catar, considerado el mayor campo de gas natural del mundo.

    Como respuesta, Irán lanzó ofensivas contra Emiratos Árabes Unidos y Catar, acciones que provocaron un incendio en la refinería de Ras Laffan, principal planta de gas natural licuado catarí, así como en un depósito de combustible para aviación en Riad.

    El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ya había advertido que atacar la infraestructura energética de su país agravaría la crisis regional y podría “desencadenar consecuencias incontrolables que afectarían a todo el mundo”.

    En la misma línea, el Ejército iraní aseguró que los ataques contra objetivos energéticos constituyen “un grave error” y reiteró que las represalias no han concluido, elevando el tono de amenaza frente a posibles nuevas acciones militares.

    Las autoridades iraníes advirtieron que, de repetirse los ataques, las infraestructuras de Israel, Estados Unidos y sus aliados podrían convertirse en objetivos directos “hasta su destrucción”, lo que incrementa el riesgo de una escalada mayor en la región.