El Atlético de Madrid anunció este domingo el acuerdo para el fichaje del mediapunta internacional nigeriano Ademola Lookman, traspasado desde el Atalanta, pendiente «del correspondiente reconocimiento médico y de la formalización de su contrato» en las próximas horas, según informó el club en sus canales oficiales.
Esta temporada, el media punta nacido en Londres hace 28 años ha jugado 19 partidos con el conjunto italiano, con tres goles y dos asistencias, antes de su salida en este mercado de invierno, en la puja enfrentada que sostuvieron el Fenerbahce y el Atlético que finalmente venció el conjunto rojiblanco, que ya tiene uno de los dos refuerzos deseados, con la idea de que esté ya disponible para jugar contra el Betis el próximo jueves en Copa del Rey.
El internacional nigeriano en 41 ocasiones, con 11 tantos (en categorías inferiores jugó con Inglaterra), sale del Atalanta tras 137 encuentros, con 55 goles y 26 asistencias. Ha militado allí desde 2022-23, cuando pagó 10 millones por su traspaso desde el Leipzig, hasta ahora, cuando multiplicará por cuatro esa cantidad de venta, hasta los 40 millones si se cumplen los bonus pactados en su transferencia al Atlético.
Antes no triunfó Lookman en el Leipzig, que lo fichó por 18 millones de euros en 2019-20 desde el Everton (48 duelos y dos goles en 2018-19) y después, tras un primer año en el club alemán con 24 choques y cinco goles, lo cedió sucesivamente al Fulham (35 partidos y cuatro dianas en 2020-21) y al Leicester (42 encuentros y ocho tantos), antes de traspasarlo al Atalanta.
La llegada de Lookman, que iba a salir al Fenerbahce el pasado viernes hasta el giro final, puede que no sea el último movimiento del club rojiblanco en este mercado de invierno, que concluye el próximo 2 de febrero. En su hoja de ruta también está un centrocampista, tras la pérdida de Gallagher, que jugó 27 choques este curso, y quizá un atacante, si se dan las condiciones para contratarlos a tiempo.
En las últimas horas, según el periodista especializado en el mercado Fabrizio Romano, el internacional mexicano Obed Vargas, del Seattle Sounders, es una opción en la que trabaja el club rojiblanco para el medio campo, mientras que en ataque negocia por Marcos Leonardo, delantero brasileño del Al Hilal.
La tensión ha marcado el mercado del Atlético. La salida de cuatro futbolistas (Conor Gallagher al Tottenham, Giacomo Raspadori al Atalanta, Javi Galán a Osasuna y Carlos Martín al Rayo Vallecano) y el paso de una plantilla de 24 a 20 efectivos entre tanta carga de partidos, dimensionó aún más la exigencia de fichajes por parte del equipo rojiblanco.
La necesidad era evidente, Mateu Alemany insistió en suplir la aportación y no la cantidad de jugadores que habían salido y la no llegada de ningún refuerzo hasta ahora generó inquietud en Diego Simeone, que creció con el paso de los días, en los que transitó de la línea común con el club a una declaración de resignación y enfado en la rueda de prensa del viernes, antes del 0-0 con el Levante.
La premisa era calidad más que cantidad, proclamada por el propio técnico hace semanas. El condicionante, establecido por Alemany, eran futbolistas diferenciales, no un jugador para completar plantilla, sino para mejorarla e ir más allá del corto plazo. Alguien importante, de alto nivel, para un rendimiento no solo inmediato, sino para varios años. El transcurso de los días sin incorporaciones enrareció el ambiente, hasta este domingo.









