José Antonio Kast, abogado y exdiputado ultracatólico de 59 años, asumirá este miércoles 11 de marzo la presidencia de Chile, convirtiéndose en el primer mandatario de extrema derecha desde el retorno a la democracia y en el primer presidente identificado con el pinochetismo.
El político chileno apoyó la continuidad del exdictador Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988 y en distintas ocasiones ha expresado admiración hacia su figura. Su trayectoria política se desarrolló inicialmente dentro de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), partido fundado por el ideólogo de la dictadura Jaime Guzmán.
Los orígenes familiares de Kast se remontan a Alemania. Su padre, Michael Kast Schindle, fue veterano de la Segunda Guerra Mundial y miembro del partido nazi antes de emigrar a Chile junto a su esposa Olga Rist. La familia se estableció en la comuna rural de Paine, donde levantó un negocio de producción de cecinas que se expandió en la zona.
Historiadores y periodistas señalan que su infancia estuvo marcada por una educación estricta en un entorno profundamente religioso vinculado al movimiento ultracatólico Schoenstatt. Además, su hermano mayor, Miguel Kast Rist, exministro del régimen de Pinochet y miembro de los llamados Chicago Boys, ejerció una fuerte influencia en su formación política.
Kast estudió Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se vinculó al Movimiento Gremial impulsado por Jaime Guzmán. Durante su etapa universitaria comenzó a destacar como líder estudiantil y posteriormente se integró formalmente a la UDI, partido en el que fue concejal, diputado por cuatro períodos consecutivos entre 2002 y 2018 y jefe de bancada en varias ocasiones.
Sin embargo, las tensiones con los líderes históricos del partido lo llevaron a abandonar la UDI en 2016 al considerar que se había alejado de los principios originales del movimiento. Posteriormente fundó el Partido Republicano en 2019, plataforma con la que consolidó su proyecto político.
Tras dos intentos presidenciales previos, Kast logró finalmente la victoria electoral que lo llevará a asumir la presidencia de Chile, marcando un nuevo capítulo en la política del país.




