El estadio Azteca reabrirá sus puertas este sábado tras una remodelación integral que modernizó sus instalaciones, justo antes de cumplir 60 años como uno de los templos más emblemáticos del fútbol mundial.
Inaugurado el 29 de mayo de 1966, el coloso de Ciudad de México ha sido escenario de momentos históricos, como los títulos mundiales conquistados por Pelé en 1970 y Diego Maradona en 1986.
El renovado recinto albergará un partido amistoso entre la selección de México y Portugal, en un contexto donde el equipo local enfrenta múltiples bajas por lesiones de cara al Mundial 2026.
Los aficionados esperaban ver en acción a Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, pero ambos quedaron fuera: el portugués por lesión y el argentino tras la eliminación del Inter Miami en la Copa de la Concacaf.
Pese a estas ausencias, la afición mexicana se prepara para llenar el estadio y ser testigo de la reapertura de uno de los escenarios más icónicos del fútbol internacional.
«La cancha quedó primorosa; será el escenario ideal para enfrentar a un gran rival como Portugal. Somos unos privilegiados», afirmó el seleccionador Javier Aguirre.
Entre las principales mejoras destaca la instalación de un césped híbrido, compuesto por 95 % natural y 5 % sintético, además de un moderno sistema de riego, drenaje y ventilación.
El estadio tendrá capacidad para 87,500 aficionados, con nuevas pantallas LED, mejoras en accesos, más de mil antenas para conectividad y un sistema de audio de última generación.
También se reforzó la seguridad con más de 200 cámaras, mientras continúan trabajos en áreas exteriores y estacionamientos del recinto.
El Azteca se perfila como uno de los epicentros del fútbol mundial, ya que en 76 días será sede del partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica.
