Etiqueta: Bad Bunny

  • ¿Es posible que una persona rece con el papa y también baile con Bad Bunny?

    ¿Es posible que una persona rece con el papa y también baile con Bad Bunny?

    Este fin de semana en España hay dos nombres indiscutibles: el papa León XIV y Bad Bunny. Y aunque las letras explícitas del ‘Conejo Malo’ choquen con los preceptos de la fe católica, jóvenes creyentes ven completamente compatible rezar y disfrutar del concierto del puertorriqueño y, de hecho, algunos acudirán a ambos eventos.

    «Hay letras que son muy explícitas y me encantaría que no estuvieran, pero es su forma de expresarse y la gente las escucha -me incluyo porque he ido al concierto-, pero de escucharla a practicarla hay una diferencia», dice a EFE Carmen Gómez.

    Ella asistió el 31 de mayo al segundo concierto en Madrid de Bad Bunny, «no por las letras sino por el show», y está expectante por ver al papa en Canarias, donde reside.

    Carmen tiene 26 años, es farmacéutica, está haciendo el segundo año de doctorado investigando cómo mejorar el tratamiento del párkinson, va a misa asiduamente, le gustan Coldplay, Imagine Dragon y también Bad Bunny.

    Operarios trabajan este jueves en la instalación de una de las estructuras que acogerán los principales actos del papa en la Plaza de Cibeles, con motivo de la visita del pontífice que llega a la capital el próximo sábado, 6 de junio. EFE/Maria Aguilella Pardo

    “Al final las personas somos más complejas que una playlist”, defiende esta joven canaria, cuya forma de ser risueña encaja muy bien con la música de Bad Bunny, “sin darle gran importancia a las letras”.

    Fernando Conde-Pumpido tiene 30 años, es ingeniero de telecomunicaciones y trabaja haciendo satélites para la agencia espacial. Es catequista, va a ir a todos los eventos que tiene el papa en Madrid y en la vigilia con jóvenes tendrá oportunidad de preguntarle; también fue el miércoles al concierto de Benito Antonio Martínez Ocasio.

    Conoció a Bad Bunny por los adolescentes a los que daba catequesis. Lejos del choque que le puedan crear algunas letras, le atrajo que es una música “muy bien hecha” y que el artista también se hace cuestionamientos sobre su vida y reconoce que no se porta bien o no hace las cosas que debería.

    E igual que el papa es intérprete de Dios y guía de la Iglesia, Bad Bunny es un guía en la recuperación de la identidad puertorriqueña: “la manera en la que comunica eso a la gente a través de la música es muy potente y hace que los chicos le escuchen”, dice a EFE.

    Si hubiera tenido que elegir, Carmen no duda: “Hubiera ido a ver al papa”. Ya ha visto a otros pontífices en múltiples ocasiones en encuentros mundiales de la juventud y en el Vaticano.

    Para ella, la fe es “seguir los mandamientos de ir a misa los domingos, pensar en el prójimo, reflexionar acerca de lo que está bien, lo que está mal”.

    A Fernando, que también ha visto a los anteriores papas y en la visita de Benedicto XVI a Madrid y dialoga con Dios todos los días, la fe le ayuda a “interpretar y dar sentido a la vida” y a encontrar en el día a día «una dimensión más profunda y verdadera”.

    Más jóvenes buscan la fe

    A Carmen le da esperanza que cada vez más jóvenes buscan la fe y Fernando coincide: “Hay una mayor apertura; no sé si un mayor acercamiento a la Iglesia, que también, pero sí que creo que la propuesta que se les había hecho a nuestros padres no es suficiente”.

    Se refiere a que a la generación anterior se les inculcó que tenían que trabajar mucho para tener dinero, éxito y poder, y ahora sus hijos descubren que eso “no puede ser el fin último de la vida”, pues cuando no está todo se desmorona.

    Elena, aunque es creyente desde siempre, comenzó a ser practicante hace un año. «Vi que me estaba conformando con la vida que tenía y que no estaba siendo del todo libre en mis decisiones. Empecé a indagar y a dejarme acompañar y mi vida ha cambiado mucho. He buscado una coherencia en mi vida que me ha hecho cada vez más libre», cuenta a EFE.

    Compró la entrada de Bad Bunny hace más de un año porque creció con su música y en su época de universidad salía mucho de fiesta.

    «No da igual lo que escuchas, pero creo que Bad Bunny hace música de todo tipo; no todas las canciones son muy explícitas, tiene muchas que sí y se caracteriza por esto, pero puede que lo tenga más normalizado porque he crecido con ello», afirma.

    Ser cristiano no es aislarse

    «El estilo de vida que sugiere el cristianismo no es no hacer nada y estar aislados; intentamos satisfacernos de experiencias y de lo que el mundo nos ofrece», dice esta joven de 25 años que irá el sábado al concierto del puertorriqueño y el domingo a la misa del papa en Madrid.

    “Cualquier cristiano que viva en el mundo tiene que aprender a dialogar con esto porque la alternativa es meterte en una cueva”, dice Fernando, y continúa: «Creo que sí que se puede desarrollar una sensibilidad para poder apreciar lo bueno que tienen y seguir hablando abiertamente de las cosas con las que no estás de acuerdo”.

    Quizás a los católicos les guste más cuando Benito canta «yo sé que Dios me está mirando, por eso es que yo estoy bien» que cuando dice «tú no eres una santa ni yo soy un santo, nos conocimos pecando».

    Pero lo cierto es que, como dice María, otra joven católica, se puede tener fe y pasarlo bien en un concierto y, aunque se trate de ser coherente, “con los pensamientos y los actos, a veces es imposible”.

    Y, como dice Bad Bunny, se puede ser una santa a la que el perreo le encanta.

  • Latinoamericanos en el concierto de Bad Bunny en Madrid: los reyes de la fiesta

    Latinoamericanos en el concierto de Bad Bunny en Madrid: los reyes de la fiesta

    La fiesta ha empezado ya en el metro de Madrid, en un vagón abarrotado en el que Juan, colombiano, ha entrado con un potente altavoz en el que sonaba «Me porto bonito». A su alrededor han empezado a bailar los que iban al concierto de Bad Bunny, muchos con banderas puertorriqueñas, pero no todos boricuas porque «Benito nos representa a todos», ha dicho una venezolana.

    Al bajarse del metro en la parada de Estadio Metropolitano, las pavas -sombrero puertorriqueño- y las magas -flor endémica de este país caribeño- prendidas en el pelo han seguido al dueño del altavoz, porque para eso estaban todos ahí: para bailar y para sentirse miembros de una comunidad latina orgullosa de sus raíces y hermanada con Europa.

    «¡Qué gran orgullo!», ha expresado emocionada Gabriela, ya dentro del concierto, mientras Bad Bunny cantaba «Nuevayol» con los vientos de la orquesta Los Sobrinos soplando a todo pulmón y los bailarines dándolo todo sobre el escenario.

    Gabriela es una puertorriqueña que vive en Texas y ha viajado hasta Madrid para ver actuar al más famosos de sus compatriotas porque la gira «Debí tirar más fotos» no pasa por Estados Unidos.

    «No me quejo de que no haya pasado por mi ciudad -comenta-. Me parece bien, es una forma de protesta por lo que está pasando con la persecución de los inmigrantes. Además, ha estado muchos días actuando en Puerto Rico, así que los estadounidenses que lo han querido ver han podido ir allí y gastarse su dinero en mi país».

    Ese es uno de los sentimientos compartidos por los ‘conejos’, una comunidad con muchos miembros que en Madrid ha agotado en tiempo récord las entradas para sus diez conciertos, lo que supone un total de unas 600,000 personas.

    A los que hay que sumar los que se han quedado fuera, como los que cada noche se reúnen cerca de las puertas 47 y 20 del estadio Metropolitano, que son las dos donde mejor se oye la música y bailan los que no han podido pagar la entrada.

    Allí está Giuseppe, un ecuatoriano que vive en Madrid y que viene cada día a escuchar a Bad Bunny desde fuera.

    «Él canta sobre los problemas reales de los latinoamericanos. Cosas que no sabe el mundo, como lo de Hawai», dice en referencia a la canción ‘Lo que le pasó a Hawai’, que habla del problema de la gentrificación y la pérdida de identidad de los territorios cercanos a Estados Unidos que sufren de cerca el colonialismo cultural.

    Este tema musical no ha sonado esta noche en el Metropolitano de Madrid, pero no ha sido por falta de entrega por parte del Conejo Malo, que ha interpretado veintiséis canciones a lo largo de casi tres horas bien intensas.

    Mas de 60.000 personas han bailado hoy en Madrid como si no hubiera un mañana al ritmo de «Yo perreo sola», «Efecto», «Safaera», «Diles» y «Monaco».

    Mientras Bad Bunny buscaba entre el público alguien para que lanzara su grito de guerra, «Acho, PR no es cualquier cosa», los espectadores se han podido permitir un respiro y Yiselis, una venezolana que ha venido desde Alemania a ver «al mejor», ha confesado que estos conciertos son también «un lugar donde escuchar la música» que oía de niña en su país antes de emigrar, y recordar a los suyos.

    «Me recuerda a mi país, lo echo muchos de menos», dice intentando controlar las lagrimas.

    Doris, nacida en México y residente en Estados Unidos, añade que «Bad Bunny habla de todos nosotros. En Europa ahora nos conocen mejor gracias a él. Incluso nos entienden mejor, porque hay palabras que se usan allá y que antes no se entendían, y ahora la gente las conoce».

    El artista ha alimentado este sentimiento desde el escenario, con un repertorio musical en el que el reguetón y trap se ha hermanado con ritmos tradicionales latinoamericanos como plena, bomba y salsa.

    También lo ha hecho con palabras cuando, en el tramo final del concierto, ha animado a todos lo presentes a levantar con orgullo su bandera, y han aparecido muchas puertorriqueñas, pero también colombianas, venezonalas, brasileñas, españolas, catalanas, canarias… Una fusión.

    Bad Bunny «canta desde el corazón y muestra la Latinoamérica humilde y trabajadora -añade Sebastián (venezolano)-. Ha habido otros que lo han hecho antes, pero ninguno es tan grande como él».

  • Expertas sobre la casita de Bad Bunny: «Queremos culpables pero todos tenemos responsabilidad»

    Expertas sobre la casita de Bad Bunny: «Queremos culpables pero todos tenemos responsabilidad»

    Las profesoras Vanessa Díaz y Petra R. Rivera-Rideau, creadoras del «Bad Bunny Syllabus», han reflexionado sobre las críticas por «machismo» que ha recibido el escenario de la casita en los últimos conciertos en Madrid del artista puertorriqueño.

    «Es lo que hablábamos en términos de contradicción. Es el sistema de capitalismo global que tiene todo que ver con racismo, con clasismo, con el sistema del sexismo, todo eso. Queremos culpables pero al final todos tenemos una responsabilidad (…) Todos tenemos que pensar en cómo estamos representándonos y comportándonos dentro de ese sistema que está ‘fucked up’ (jodido en inglés)», ha detallado Díaz en una entrevista con Europa Press.

    ‘La casita’ -una casa inspirada en un edificio real que está ubicado en la ciudad de Humacao- es una de las piezas centrales de todos los conciertos que Bad Bunny ha hecho en su gira «DeBÍ TiRAR MáS FOToS».

    Se trata de un escenario secundario de casi 13 metros de ancho que también sirve de tarima para otras personalidades del mundo de la cultura, deporte y artistas, o incluso para los fans que son elegidos por el equipo de Bad Bunny de entre los que están en la pista para subir y bailar en la residencia.

    Tras los dos primeros conciertos del artista en Madrid, el pasado sábado 30 y domingo 31 de mayo, usuarios en redes sociales identificaban al supuesto recultador de los fans y criticaban que solo hubiese un perfil de mujeres a las que subían a ‘La casita’.

    «Me imagino que si ese muchacho (el supuesto reclutador) -al que se le está diciendo que tiene la culpa porque está cogiendo a las mujeres-, si él mañana se pone enfermo, habrá otra persona que va a escoger a las mujeres y van a lucir igual. Sí, porque es un sistema de belleza», ha apuntado Rivera-Rideau.

    Por otro lado, Díaz ha reflexionado sobre el «perfil» de personas que pueden pagar las entradas en pista -donde suelen ser seleccionadas las mujeres que suben a ‘La casita’-.

    «Cuando estamos hablando de un contexto específico como en España, obviamente el público es diferente que el público de Puerto Rico, Colombia, Argentina o Australia. También tiene que ver con eso: quiénes son las personas que pueden entrar en ese espacio para ser escogido. Cuál es la gente más rica o las chicas más ricas de este país, dónde viven, cómo se visten, de qué raza son. Me parece que hay un estudio ahí de raza y clase», ha apuntado Díaz.

    Antes de que ambas expertas se asociasen en 2024 para escribir ‘P FKN R. Bad Bunny y la música como acto de resistencia’ (Libros Cúpula), Rivera-Rideau impartía el curso «Bad Bunny: raza, género e imperio en el reguetón» en Wellesley College (Massachusetts), mientras que Díaz daba una clase en la Universidad Loyola Marymount (California) titulada ‘Bad Bunny y la resistencia en Puerto Rico’ En ese sentido, este libro desgrana la historia de la música puertorriqueña como herramienta «política» y con Bad Bunny como «gancho» y máximo representante de esta tendencia.

    Así, ambas han coincidido en asegurar que aunque se critiquen sus letras o el propio «perreo» -baile asociado al género musical del reguetón-, ese sistema «patriarcal» sigue existiendo.

    «Podemos cambiar letra, podemos no bailar perreo, pero todavía existimos en ese sistema. A veces, cuando hacemos esta crítica, es como dar la culpa a una persona exitosa, a una persona específica, a un género o una comunidad. Un género, en ese caso, reguetón. Una comunidad -la gente que escucha reguetón-. Y así no tenemos que pensar en el sistema que tenemos», ha apuntado Rivera-Rideau.

    «Es un artista político»

    «Es un artista político. En parte, lo que contamos en el libro es la manera en que su conciencia política y sus actos se han desarrollado sobre toda su carrera. No puedo escuchar un disco de Bad Bunny o ver un ‘performance’ de Bad Bunny sin pensar en lo político», explica Rivera-Rideau.

    En el libro, ambas profesoras analizan el papel del cantante de «Caro». «Apagón» o 2Lo que le pasó a Hawaii» tanto en las protestas de 2019 –manifestaciones que pedían la dimisión del gobernador puertorriqueño Ricardo Rosselló a raíz de la filtración pública de conversaciones en las que se incluían comentarios homófobos, así como burlas hacia las víctimas del huracán María de 2017– como en su defensa de los derechos de las mujeres -con canciones como «Yo perreo sola»-.

    Precisamente, esta última canción fue publicada por Bad Bunny poco después del asesinato en Puerto Rico de Neulisa ‘Alexa’ Ruiz, una mujer trans a la que mataron en lo que fue catalogado como un crimen de odio. Como respuesta, Bad Bunny se presentó en el programa estadounidense «The Tonight Show Starring Jimmy Fallon» vistiendo una falda y una camiseta con el mensaje: ‘Mataron a Alexa, no a un hombre con falda’.

    «La contradicción es central en todo el libro. La contradicción de P Fucking R, de ser machista y quizás feminista también», ha apuntado Díaz que ha considera que Bad Bunny es ambas, porque es una persona «compleja» como «todos».

    «Creo que es complejo y son las dos cosas porque él es una persona. Él puede pretender que no es (machista) diciendo ‘no voy a decir nada sobre mujeres más que soy feminista’ (…) Las contradicciones es donde está la textura para ver si es real o no y como profesora le doy la importancia a que haya reflexión y él siempre está reflexionando», ha dicho.

    En ese sentido, ambas han recordado una conversación «hace mucho tiempo» en la que Bad Bunny le explicaba a Rivera-Rideau que «también está aprendiendo cómo cambiar su perspectiva en cuanto al género o la sexualidad».

  • La casita de Bad Bunny levanta polémica en redes por machismo y clasismo

    La casita de Bad Bunny levanta polémica en redes por machismo y clasismo

    La famosa casita de Bad Bunny, que forma parte de la escenografía de su actual gira, ha levantado polémica durante su residencia en Madrid por los criterios de selección de las personas elegidas para que la habiten durante el concierto, que muchos seguidores consideran «machistas» y «clasistas».

    La ‘casita’ es una réplica de una vivienda tradicional puertorriqueña que el artista utiliza en la segunda parte del espectáculo de «Debí tirar más fotos tour», cuando abandona el escenario principal para interpretar varias canciones como si estuviera en una reunión familiar o de amigos.

    Durante los primeros conciertos en Madrid, que empezaron el pasado 30 de mayo, los invitados han sido famosos como el actor Noah Schnapp (‘Stranger Things’) y los futbolistas Marcelo y Achraf Hakimi.

    Una selección que ha sido criticada en redes por «clasista» y por convertir esta presunta fiesta de vecindario en una zona VIP.

    Pero la polémica más viral la ha levantado el criterio que ha seguido el equipo de Bad Banny para escoger a las personas anónimas que acceden a la ‘casita’.

    «Es una machistada histórica», denuncia en internet una usuaria que se queja de que solo suben al escenario «las chicas guapas» que se acercan a las vallas del escenario antes de que empiece en concierto.

    Abundan en redes los vídeos en los que se ve al artista en la casita bailando rodeado de chicas jóvenes que cumplen a rajatabla con el canon físico normativo.

    Los comentarios de estos vídeos inciden en la contradicción que supone que el artista cosifique a la mujer en sus conciertos, cuando él mismo ha cuestionado el machismo en temas como «Yo perreo sola».

    Estas críticas fueron respondidas este miércoles por otros internautas, que en el concierto del martes vieron entrar en la ‘casita’ a otros perfiles de invitados, en lo que puede ser el inicio de un cambio de estrategia del equipo del artista, que todavía tiene por delante siete actuaciones en Madrid.

    La casita para denunciar la crisis de la vivienda

    La famosa ‘casita’ también ha sido utilizada en redes para denunciar el problema de acceso a la vivienda que sufre España, especialmente en grandes ciudades como Madrid y Barcelona, donde ha recalado la gira «Debí tirar más fotos».

    En la tarde del pasado domingo, una plataforma de alquiler de viviendas recogió un falso anuncio que ofertaba la casita de Bad Bunny para denunciar los efectos del turismo en la subida del precio de la vivienda en la ciudad española de Las Palmas de Gran Canaria.

    Otros internautas han hecho estimaciones del coste que podría tener la ‘casita’, que tiene una superficie de unos 163 metros cuadrados, si se pusiera a la venta en Madrid o Barcelona para denunciar el alto precio que alcanza el metro cuadrado en estas ciudades.

  • Universidad de Puerto Rico: «Bad Bunny es un embajador puertorriqueño extraoficial»

    Universidad de Puerto Rico: «Bad Bunny es un embajador puertorriqueño extraoficial»

    Bad Bunny es un «embajador puertorriqueño extraoficial» y se ha convertido en un agente difusor incluso más importante que la literatura boricua, declaró este martes Fernando Feliú, catedrático del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, en el marco de la Feria del Libro de Madrid.

    Durante una charla en la feria, Feliú confirmó lo que ‘El Conejo Malo’ ya mencionaba en «La mudanza», canción de su último álbum, «Debí tirar más fotos»: «En el mundo entero ya conocen mi dialecto, mi jerga».

    A su juicio, el cantante ha logrado que la variante dialectal boricua se popularice en toda Latinoamérica.

    Un ejemplo es la palabra ‘jangueo’, que proviene de la expresión en inglés ‘hang out’ (pasar el rato) y que se ha adoptado en países en los que hasta hace pocos años no era común.

    El investigador confesó no ser fanático de la música del reguetonero, pero destacó su liderazgo y poder de convocatoria.

    «Es un genio del márketing», expresó durante la charla «La influencia del español de Puerto Rico: un torrente de creatividad y reivindicación», que tuvo lugar en el Pabellón Iberoamericano del evento literario más grande de la capital española.

    Feliú explicó que, en el ambiente político actual de Estados Unidos, crear y hablar en español «es un acto de resistencia».

    El experto mencionó que artistas como Ricky Martin y Daddy Yankee ya habían alcanzado la fama internacional en español, pero considera que lo logrado por el músico de 32 años no tiene precedentes.

    «Lo que más me interesa de Bad Bunny no es él, es lo que viene ahora», sostuvo Feliú, porque Benito Antonio «se ha apropiado» de la estética identitaria de la isla y también ha posicionado a Puerto Rico en el mapa de lo turístico, musical y político.

    Tanto Feliú como el español Endika Baráñez, profesor de la Universidad del País Vasco y especialista en literatura hispano-caribeña, repasaron la presencia de la cultura de Puerto Rico en el tiempo hasta llegar al impacto mundial de Bad Bunny, quien provocó un aumento de las clases de español en Duolingo.

    Además, Bad Bunny demostró que el español no es ya una lengua de barrio en EEUU, ya que cantó y habló en español durante el espectáculo del descanso de la última Super Bowl, según Feliú.

    Y Baráñez subrayó que, después de su viaje a Puerto Rico en 2016, en España no se sabía mucho de esta isla, pero ahora sus alumnos usan palabras boricuas como ‘jangueo’.

    Como parte de la gira mundial ‘Debí tirar más fotos’, Bad Bunny se encuentra en Madrid, ciudad en la que dará un total de diez conciertos para unos 600,000 asistentes.

  • Bad Bunny convierte Madrid en una fiesta boricua

    Bad Bunny convierte Madrid en una fiesta boricua

    Bad Bunny inauguró este sábado su esperada residencia en el estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid con un concierto que transformó la capital española en una extensión de Puerto Rico. Más de 60,000 asistentes acompañaron al artista en la primera de las diez presentaciones programadas en la ciudad.

    Desde horas antes del espectáculo, miles de seguidores llegaron al recinto con sombreros típicos puertorriqueños, camisetas alusivas al cantante y accesorios inspirados en el universo visual de Debí tirar más fotos, el álbum que sirve como eje conceptual de la gira.

    “¿Quién recuerda la última vez que yo estuve aquí? La verdad que ha pasado tanto tiempo que se me había olvidado que había tanta gente aquí en Madrid. Necesito que me recuerden cómo era Madrid”, expresó el cantante al inicio de la presentación, desatando la euforia del público.

    Durante casi tres horas, Bad Bunny interpretó 33 canciones que recorrieron distintas etapas de su carrera. El repertorio estuvo dominado por los temas de Debí tirar más fotos, aunque también incluyó éxitos de producciones anteriores que consolidaron su carrera internacional.

    Uno de los momentos más destacados de la noche fue la aparición sorpresa del cantante puertorriqueño Myke Towers. Ambos interpretaron “Adivino”, tema elegido como la canción exclusiva de esta primera fecha, una tradición que el artista mantendrá en cada una de las presentaciones de la residencia.

    La cultura puertorriqueña estuvo presente en cada detalle del espectáculo. La escenografía incluyó una réplica de una vivienda tradicional del campo boricua conocida como “la casita”, uno de los elementos más representativos de la gira y escenario de varias de las interpretaciones más emotivas de la noche.

    El escenario secundario también sirvió para recibir invitados especiales. Entre los asistentes destacados figuraron las actrices Ana de Armas y Ester Expósito, así como los futbolistas Sergio Camello e Isi Palazón. También estuvieron presentes personalidades como Chiara Ferragni, Clara Galle, María León y el cantante Mvrk.

    Bad Bunny dedicó varios minutos a interactuar con sus seguidores y permitió que algunos fanáticos subieran al escenario para participar en distintas dinámicas. Uno de los momentos más celebrados ocurrió cuando varios asistentes corearon junto al artista la frase “Acho PR es otra cosa”, considerada una expresión de orgullo nacional puertorriqueño.

    “Hoy es la noche en la que regresé a Madrid, muchas gracias por estar aquí. Gracias por esperarme tanto tiempo, por manteneros queriéndome, escuchando mi música, creyendo en mí. Y más especial aún gracias por traerme de vuelta con mi música mi esencia mi cultura siendo quien soy”, manifestó el cantante durante la recta final del espectáculo.

    La presentación concluyó entre fuegos artificiales y una multitud entregada al ritmo del reguetón. Sin embargo, la celebración apenas comienza, ya que Bad Bunny volverá al escenario este sábado para la segunda de las diez fechas con las que busca dejar una huella histórica en Madrid.

     

  • Bad Bunny inicia este sábado una histórica residencia de diez conciertos en Madrid

    Bad Bunny inicia este sábado una histórica residencia de diez conciertos en Madrid

    Bad Bunny arrancará este sábado una histórica residencia de diez conciertos en el estadio Metropolitano de Madrid, consolidando uno de los momentos más destacados de su carrera y reafirmando su posición como una de las figuras más influyentes de la música latina a nivel mundial.

    El artista puertorriqueño llega a la capital española tras ofrecer dos espectáculos en Barcelona y en medio del éxito internacional de su álbum “Debí tirar más fotos”, producción que le permitió conquistar tres premios Grammy en la más reciente edición de los galardones, incluido el reconocimiento a Álbum del Año, convirtiéndose en el primer disco en español en obtener ese premio.

    La serie de conciertos se desarrollará los días 30 y 31 de mayo, así como el 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio. Hasta la llegada de Shakira en septiembre con doce presentaciones programadas en Madrid, ningún artista había conseguido una residencia de estas dimensiones en la ciudad.

    La expectativa entre los seguidores del cantante es elevada debido al fenómeno global que representa actualmente Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del intérprete, quien no realizaba una gira por España desde hace siete años, cuando apenas comenzaba a consolidarse en la industria musical.

    Además de su impacto comercial, Bad Bunny ha destacado por utilizar su plataforma para abordar temas sociales y culturales. Una de sus presentaciones más comentadas recientemente fue su participación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, donde reivindicó la identidad puertorriqueña y la diversidad cultural del continente americano.

    Como homenaje a esa actuación, miles de fanáticos tienen previsto asistir a los conciertos portando la tradicional pava, el sombrero de paja asociado a los campesinos puertorriqueños y que se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de esta gira.

    Durante los últimos años, el artista ha ampliado las fronteras de la música urbana con producciones como “YHLQMDLG”, “El último tour del mundo”, “Un verano sin ti” y “Debí tirar más fotos”, álbumes que han marcado récords de reproducción y han contribuido a la expansión global del reguetón y los sonidos latinos.

    También se ha convertido en uno de los artistas más escuchados del mundo en plataformas digitales, liderando las reproducciones de Spotify en 2020, 2021, 2022 y 2025, una muestra de su alcance internacional y de la conexión que mantiene con audiencias de distintas generaciones.

    Los conciertos tendrán una duración aproximada de dos horas y media e incluirán un amplio recorrido por su repertorio. Además, el cantante mantendrá uno de los elementos distintivos de la gira: interpretar una canción diferente en cada presentación, sin repetirla en los siguientes espectáculos.

    Otra de las grandes expectativas gira en torno a los posibles invitados especiales que podrían acompañarlo en el escenario. Tras compartir escenario en Barcelona con la cantante Bad Gyal, muchos seguidores especulan con una eventual aparición de Rosalía en alguna de las fechas programadas en Madrid.

     

     

  • Atletico de Madrid se burla del Barça por Julián Alvarez: “La realidad se puede alterar”

    Atletico de Madrid se burla del Barça por Julián Alvarez: “La realidad se puede alterar”

    El Atlético de Madrid utilizó este viernes sus redes sociales para responder con humor e ironía a las versiones que apuntaban a un supuesto interés formal del Barcelona por fichar al delantero argentino Julián Álvarez durante el próximo mercado de transferencias.

    La entidad rojiblanca inició la jornada anunciando que emitiría un comunicado sobre un asunto que, según afirmó, estaba generando «numerosas desinformaciones». Poco después comenzó una serie de publicaciones dirigidas indirectamente al club catalán.

    La primera de ellas mostraba una imagen de Lamine Yamal con la camiseta del Atlético de Madrid, acompañada del popular mensaje «Here we go» utilizado por el periodista especializado en fichajes Fabrizio Romano. En tono de broma, el club aseguró haber enviado una oferta al Barcelona consistente en cuatro entradas para un concierto de Bad Bunny, una suscripción anual a un periódico y una bolsa de pipas.

    Media hora después, la institución madrileña publicó otra imagen simulando el fichaje de Pedri González. En esta ocasión, el Atlético señaló que había mejorado la propuesta inicial con seis entradas para otro concierto, manteniendo el tono humorístico de la campaña.

    La tercera publicación estuvo dedicada al brasileño Raphinha. El club aseguró ficticiamente que recibiría al atacante cedido por una temporada y que a cambio entregaría a «Tom Ford y Smith», dos nombres que forman parte de una conocida anécdota protagonizada años atrás por el presidente rojiblanco, Enrique Cerezo.

    Posteriormente, el Atlético aprovechó las publicaciones para enviar un mensaje más directo sobre los rumores de mercado. «Y recuerda, hemos tardado solo cinco minutos en crear este engaño», escribió el club. Más tarde agregó: «Vivimos en una época donde la realidad se puede alterar. No creas todo lo que ves, sobre todo si está relacionado con el Barça».

    La reacción surgió después de que diversos medios informaran sobre una supuesta reunión entre Deco, director deportivo del Barcelona, y Fernando Hidalgo, representante de Julián Álvarez, así como sobre una posible oferta del conjunto azulgrana por el delantero argentino.

    Sin embargo, fuentes del Atlético aseguraron que no han recibido ninguna propuesta formal por el atacante y recalcaron que el futbolista no está disponible para una transferencia. «Solo es otra mentira más», señalaron desde la entidad madrileña.

    El club también reiteró su respaldo al jugador y destacó su compromiso desde su llegada en 2024. Según explicaron fuentes rojiblancas, Julián Álvarez mantiene una conducta profesional ejemplar y es ajeno a las especulaciones generadas alrededor de su futuro.

    El delantero argentino, de 26 años, tiene contrato con el Atlético de Madrid hasta junio de 2030 y una cláusula de rescisión fijada en $500 millones. Desde su llegada al club ha disputado 106 encuentros y ha marcado 49 goles bajo las órdenes de Diego Simeone.

  • Luis Enrique lanza disco inédito, el primero en 13 años

    Luis Enrique lanza disco inédito, el primero en 13 años

    El cantante nicaragüense Luis Enrique lanzó este viernes “El alma en clave”, su primer álbum de canciones inéditas en 13 años, una producción con la que busca reafirmar su identidad musical y aportar nuevas propuestas a la salsa contemporánea.

    Conocido internacionalmente como el “Príncipe de la Salsa”, el intérprete de éxitos como “Yo no sé mañana”, “Desesperado” y “Así es la vida” considera que la música latina atraviesa uno de sus mejores momentos a nivel mundial.

    “Yo creo que ha cambiado positivamente. Creo que la música latina está en un primer lugar hoy día, gracias a artistas como Bad Bunny y mucha otra gente que también, desde su escenario, ha venido sembrando una semilla que ha dado mucho fruto en los últimos años”, expresó el artista en una entrevista concedida a EFE.

    Luis Enrique sostuvo que la música en español ha logrado conquistar públicos en diferentes regiones del mundo, incluso entre personas que no dominan el idioma.

    “No entienden mucho, quizás, lo que dice la letra, pero la música latina, indudablemente, por su ritmo, por su cadencia, por su sabrosura, está en el gusto del público internacionalmente”, afirmó.

    El nuevo trabajo discográfico fue grabado entre Miami, Venezuela y Puerto Rico, lugares que el artista considera fundamentales en la construcción de su identidad musical y en el desarrollo de su carrera artística. La producción incluye 11 canciones, entre ellas algunos sencillos previamente lanzados como “La foto”, “Ayúdame a entender”, “Dando y dando” y “Nombre y apellido”, este último grabado junto al rapero De La Ghetto.

    El cantante explicó que decidió publicar un álbum completo luego de varios años enfocado en el lanzamiento de sencillos individuales. Entre ellos destaca “La foto”, tema que obtuvo una nominación a los Latin Grammy en 2025.

    Sobre el contenido de la producción, Luis Enrique señaló que las canciones combinan historias románticas con mensajes de contenido social, buscando ofrecer una propuesta diferente dentro del género salsero. “No me estoy enfocando nada más en poner a la gente a bailar. Sí, van a bailar, evidentemente van a bailar, pero también quiero decir cosas de una manera diferente”, comentó.

    El artista adelantó además que el proyecto contará con una edición especial deluxe, una versión en doble vinilo y una gira internacional que incluirá presentaciones en las Islas Canarias, Colombia y México.

    Con más de tres décadas de trayectoria, Luis Enrique continúa siendo una de las figuras más representativas de la música nicaragüense y uno de los exponentes más influyentes de la salsa contemporánea.

  • Colocan la figura de Bad Bunny en el Museo de Cera de Madrid

    Colocan la figura de Bad Bunny en el Museo de Cera de Madrid

    El Museo de Cera de Madrid presentó este jueves la figura de Bad Bunny a la que no le falta ninguno de sus tatuajes, destacó el museo, que se ha inspirado en el vestuario de su última etapa y una escenografía caribeña para situar al artista.

    Con deportivas, un pantalón beige, camisa desabotonada hasta casi la cintura y gafas de sol, a Bad Bunny no le falta detalle ni complementos que asemejan la figura a la imagen real del cantante, que actuará en Madrid por primera vez el próximo sábado.

    El equipo artístico del Museo de Cera ha cuidado cada «detalle para lograr el máximo realismo», señaló el centro en una nota.

    Se ha trabajado su rostro, expresión, postura y estilismo característico, con el objetivo de reflejar tanto su imagen como su energía en escena.

    Según destacó el escultor responsable de la imagen uno de los principales retos ha sido captar su pose característica, «recreando el gesto del chasquido de dedos e intentando trasladar su movimiento en escena».

    El cabello y la barba han sido insertados pelo a pelo para conseguir mayor realismo y para lograr reproducir los numerosos tatuajes del cantante boricua se ha contado por el tatuador profesional Adrián Sánchez, conocido como Black Sánchez.