Los activos totales de la banca privada salvadoreña alcanzaron los $26,130 millones hasta marzo de 2026, un incremento interanual de 12.7 %, equivalente a $2,953.9 millones adicionales respecto al mismo período de 2025, según un informe de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) difundido el miércoles.
Los resultados financieros al cierre del primer trimestre del año, reflejan crecimiento en activos, créditos y depósitos, según el informe de la asociación.
El saldo de préstamos brutos llegó a $17,980 millones, con un crecimiento de 10.3 %, es decir, $1,678 millones más frente al año anterior. La gremial bancaria sostuvo que el aumento del crédito permitió ampliar el financiamiento para vivienda, negocios y proyectos productivos en diferentes sectores del país.
En materia de ahorro, los depósitos bancarios totalizaron $20,768 millones a marzo de 2026, con un crecimiento de 17.4 %, es decir, $3,090 millones más que en igual período del año pasado. Los depósitos a plazo crecieron 19.7 %, impulsados por usuarios que buscan mayor seguridad financiera y mejores rendimientos.
ABANSA señaló además que el índice de solvencia cerró en 14.36 %, por encima del mínimo legal exigido, mientras que la mora se redujo a 1.43 %. La gremial destacó que estos indicadores muestran estabilidad y fortaleza dentro del sistema financiero salvadoreño.
El sector bancario también reportó crecimiento en operaciones digitales y acceso a productos financieros. Más de 66 millones de operaciones se realizaron durante el primer trimestre a través de banca móvil e internet, mientras que más de 1.3 millones de salvadoreños cuentan con tarjeta de crédito activa y 2.8 millones poseen tarjeta de débito.
Los depósitos en la banca privada salvadoreña alcanzaron los $20,768 millones al cierre de marzo de 2026, con un crecimiento interanual de 17.4 %, equivalente a $3,090 millones adicionales respecto al mismo período del año pasado, informó la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA).
La gremial bancaria destacó que el aumento de los depósitos refleja la confianza de los salvadoreños en el sistema financiero y una mayor cultura de ahorro dentro del país.
ABANSA señaló que los depósitos a plazo registraron uno de los mayores incrementos, con un crecimiento de 19.7 % interanual, impulsado por personas que buscan instrumentos financieros más seguros y con mejores rendimientos.
El sistema financiero privado también superó los 7 millones de cuentas activas, lo que representó un crecimiento de 21 % respecto al año anterior. Solo en el último año se abrieron más de 1.28 millones de nuevas cuentas de ahorro y corriente.
La asociación bancaria indicó que el crecimiento de cuentas simplificadas permitió ampliar el acceso de más salvadoreños al sistema financiero formal, eliminando barreras para personas con menores ingresos y facilitando el resguardo seguro del dinero.
ABANSA sostuvo que la expansión del ahorro fortalece la estabilidad financiera del país y brinda mayores recursos para canalizar créditos hacia empresas, emprendimientos y familias salvadoreñas.
La banca privada también reportó un incremento en las operaciones digitales relacionadas con cuentas de ahorro y depósitos. Más de $11,000 millones fueron movilizados mediante 66 millones de operaciones realizadas durante el primer trimestre de 2026.
Además, la banca móvil registró un crecimiento de 42 %, mientras que las operaciones a través de banca por internet aumentaron 49 %, consolidando el uso de plataformas digitales para realizar pagos, transferencias y consultas financieras.
La colocación de créditos y préstamos por parte de la banca privada salvadoreña durante el primer trimestre de 2026, alcanzó los $17,984 millones a marzo de 2026, con un crecimiento interanual de 10.3 %, equivalente a $1,678 millones más respecto al mismo período del año pasado, según un informe de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA), divulgado este miércoles.
ABANSA señaló que el crédito dirigido a empresas sumó $9,143 millones, representando el 51 % de toda la cartera bancaria. El sector construcción lideró el crecimiento con un alza de 31.6 %, seguido por comercio con 30.2 % y servicios con 19.6 %.
La gremial aseguró que el aumento del financiamiento empresarial refleja una mayor dinámica económica y una expansión de las actividades productivas en diferentes rubros del país.
Los préstamos destinados a familias salvadoreñas también reportaron crecimiento. El crédito familiar alcanzó los $8,841 millones, con un incremento de 6.2 % interanual, impulsado principalmente por el financiamiento de vivienda.
Solo el segmento de vivienda llegó a $2,876 millones, registrando un crecimiento de 7 %, considerado por la banca como el mayor aumento de los últimos 10 años en este rubro.
ABANSA indicó que la expansión del crédito permite a más salvadoreños acceder a financiamiento para adquirir viviendas, fortalecer negocios y cubrir necesidades personales, mientras las empresas aumentan sus inversiones y operaciones.
El conglomerado financiero Davivienda, con sede en Colombia, ve con complacencia las mejoras fiscales de El Salvador a través del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Javier Suárez, presidente de Davivienda -casa matriz de Banco Davivienda Salvadoreño-, indicó que el acuerdo con el FMI tiene implícita la palabra “confianza”, clave en el mercado financiero para reducir los costos de financiamiento y una señal positiva para corregir las distorsiones de la caja fiscal.
“El Salvador viene en un proceso de transformación. Vemos, registramos, con complacencia las mejoras en el ámbito fiscal. Lo que ha pasado en los últimos dos años de mejoras, de acuerdo con el FMI, ha hecho que el panorama fiscal de El Salvador evidentemente tenga una perspectiva diferente y estamos comprometidos con el crecimiento de El Salvador y con toda nuestra operación”, afirmó Suárez a Diario El Mundo durante el lanzamiento de la colección Rojo Tú, realizada el 17 de septiembre en Cali, Colombia.
Tras cuatro años de negociaciones, el gobierno de Nayib Bukele firmó un programa de $1,400 millones con el FMI que contempla un paquete de medidas en materia fiscal, transparencia y atracción de inversiones.
Efecto en el sistema financiero
El presidente de Davivienda, el cuatro más grande de la plaza salvadoreña, señaló que el voto de confianza del FMI se reflejó inmediatamente en los mercados financieros: “Una vez se llegó al acuerdo, el costo de la deuda salvadoreña se redujo, cosa que a nosotros también nos permite entregar recursos a los clientes en El Salvador a tasas más favorables”.
Entre la camándula de compromisos se encuentra un ajuste fiscal de 3.5 puntos del producto interno bruto (PIB) durante tres años para contener la deuda pública y el déficit fiscal. Esto permitirá, en alguna medida, reducir la dependencia del gobierno de la banca privada para financiarse a corto plazo.
Javier Suárez, presidente de Davivienda, casa matriz de Banco Davivienda Salvadoreño. /DEM
“Hay expectativa donde hay un camino hacia una sostenibilidad fiscal, que es lo que está implícito con un acuerdo con el FMI, es muy positivo para la economía y el sector financiero”, insistió el banquero.
Además, el programa contempla un incremento en las reservas de liquidez de la banca hasta un 15 % para 2026, cuyo techo disminuyó desde la pandemia de covid-19 para inyectar capital a la economía y liberar financiamiento al gobierno.
De igual manera, se contempla un refuerzo a los marcos regulatorios y de supervisión financiera para garantizar la estabilidad del sistema financiero, uno de los pilares más importantes de la economía que ha logrado mantenerse resiliente a pesar de los choques de los últimos cinco años.
Resiliencia económica
“Estamos en un mundo turbulento”, reconoció Suárez, al tiempo que aseguró que la región Latinoamericana ha demostrado resiliencia en momentos críticos y, hasta el momento, los mercados donde tiene operación -Colombia, Centroamérica y Miami-, mantienen crecimientos modestos, pero positivos.
“Yo creo que, en el mediano plazo, los países que estamos cerca a Estados Unidos, una vez se calmen un poco las aguas que estamos viviendo, vamos a salir beneficiados de estar cerca de una economía que tendrá sus altibajos, pero sigue siendo la mayor economía del mundo. La ventaja que tiene estar cerca, la capacidad que tienen estos países de tener ese talento que genera crecimiento, pues para nosotros es importante”, dijo.
Davivienda es una unidad de negocios del colombiano Grupo Bolívar, que en 2012 adquirió las unidades bancarias y de seguros de HSBC en El Salvador, Costa Rica y Honduras. La operación salvadoreña guarda 140 años de historia, pues es la evolución de la primera institución establecida en 1885, como “Banco Salvadoreño”.
“Somos representantes y guardianas de un legado de 140 años de historia, la entidad de mayor antigüedad”, indicó Suárez.