El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo este lunes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le trasladó en una llamada telefónica que ve factible la posibilidad de «lograr los objetivos de la guerra mediante un acuerdo con Irán».
«Protegeremos nuestros intereses vitales en cualquier circunstancia», indicó el mandatario israelí en un vídeo mensaje en el que informa de los detalles de su llamada telefónica con Trump.
Sobre esa conversación el líder israelí, aseguró: «Hoy hablé con nuestro amigo el presidente (Donald) Trump. El presidente (Donald) Trump cree que existe la oportunidad de aprovechar los grandes logros que hemos alcanzado con las fuerzas armadas estadounidenses para alcanzar los objetivos de la guerra a través del acuerdo, un acuerdo que protegerá nuestros intereses vitales».
Sin embargo, advirtió de que sus ataques iniciados hace ya casi un mes contra Irán y Líbano van a continuar.
«Al mismo tiempo, continuamos atacando a Irán y al Líbano. Estamos desmantelando el programa de misiles y el programa nuclear, y seguimos infligiendo graves daños a Hizbulá», agregó.
Son las primeras palabras de Netanyahu después de que este lunes Trump, su máximo aliado, anunciase que ha empezado negociaciones con Irán para poner fin al conflicto y ordenado posponer durante cinco días los ataques contra la infraestructura energética iraní para dar espacio a estas conversaciones.
Según el mandatario, en las negociaciones han participado sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes han mantenido contactos con un político «respetado» de Irán que no es el líder supremo, Mojtaba Jameneí, hijo del asesinado Alí Jameneí.
El Ministerio de Exteriores iraní, por su parte, afirmó que ha recibido mensajes a través de intermediarios de Estados Unidos en los que solicitaba negociaciones para poner fin a la guerra, pero aseguró que ahora mismo no hay conversaciones en curso.
El Ministerio de Defensa de Israel aseguró este martes que ha matado al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, en los bombardeos de anoche contra «infraestructuras del régimen» iraní. «Lariyani y el comandante de la Basij fueron eliminados esta noche y se unieron al jefe del plan de destrucción, (Ali) Jameneí, y a todos los miembros frustrados del eje del mal en las profundidades del infierno», dijo el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, en un comunicado hoy.
Minutos antes, el departamento de prensa de la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, había emitido un breve comunicado que rezaba: «El primer ministro Benjamín Netanyahu ordena la eliminación de altos funcionarios del régimen iraní», acompañado de una foto del mandatario al teléfono junto a un mando militar.
Lariyani, que se había erigido en una de las figuras más destacadas del régimen iraní tras la muerte de Ali Jameneí, y ante el bajo perfil del nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, había defendido en múltiples ocasiones que Irán no negociaría con Estados Unidos hasta que Trump y Netanyahu cesaran sus ataques y pidieran perdón.
Katz aseguró hoy al respecto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a la «alta tasa de rotación en la cúpula iraní» y que ahora ésta «incluso está aumentando». «Las Fuerzas de Defensa de Israel continúan operando en Irán con gran fuerza, contra objetivos del régimen, suprimiendo la capacidad de lanzamiento de misiles y destruyendo infraestructura estratégica clave en todas las áreas, lo que hace retroceder a Irán décadas», añadió Katz.
Esta mañana, las Fuerzas de Defensa de Israel también anunciaron en un comunicado que ayer atacaron simultáneamente «infraestructura del régimen» iraní en las ciudades de Teherán, Shiraz (centro-sur del país) y Tabriz (noroeste).
«Decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea, guiados por la Inteligencia Militar, completaron ayer (lunes) un ataque aéreo a gran escala (…) Se lanzaron decenas de municiones sobre las sedes de los organismos de seguridad», detallaron las FDI en su nota sobre los impactos en Teherán, donde incluían que, entre las instalaciones afectadas, estaba el Ministerio de Inteligencia y sedes de la milicia basij
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó este domingo que “perseguirá sin descanso” al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hasta acabar con su vida, según un comunicado emitido por su oficina de relaciones públicas y difundido por la web Sepah News, vinculada con ese cuerpo militar.
“Seguiremos persiguiendo sin descanso y mataremos con fuerza al criminal primer ministro sionista, si es que sigue con vida”, indicó la fuerza de élite iraní en ese pronunciamiento.
La amenaza coincidió con el anuncio de la Guardia Revolucionaria sobre el lanzamiento de la oleada 52 de ataques iraníes contra sectores industriales en Israel y contra fuerzas estadounidenses en Oriente Medio.
El cuerpo militar no precisó en qué país se encontraban esas fuerzas estadounidenses, pero vinculó la nueva ofensiva con la escalada que se mantiene en la región desde el inicio del conflicto.
El 28 de febrero, cuando comenzó la guerra, fueron asesinados numerosos altos cargos iraníes, entre ellos el entonces líder supremo Alí Jameneí, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.
Desde entonces, Estados Unidos e Israel han bombardeado a diario territorio iraní, mientras Irán ha respondido con ataques contra instalaciones estadounidenses y energéticas en la región.
La ofensiva iraní también ha incluido el bloqueo del estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos para el tránsito energético internacional, en medio del deterioro de la situación militar.
La última cifra oficial sobre víctimas iraníes fue divulgada el jueves 5 y situó en 1,230 el número de muertos desde el inicio del conflicto.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, instó este martes a la población iraní a “eliminar el régimen del ayatolá”, al afirmar que la ofensiva militar lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán está generando las condiciones para un cambio político en el país.
“Pueblo de Irán, estamos librando una guerra histórica por la libertad. Esta es una oportunidad única en la vida para que eliminéis el régimen del ayatolá y alcancéis vuestra libertad”, expresó Netanyahu en un mensaje difundido por su oficina a través de redes sociales.
El mandatario aseguró que Israel y Estados Unidos son aliados del pueblo iraní y afirmó que continuarán intensificando los ataques contra el gobierno de Teherán.
“Seguiremos golpeando con fuerza creciente a los tiranos que os han aterrorizado durante décadas”, indicó.
El conflicto entre ambos países continúa escalando mientras prosiguen los bombardeos sobre territorio iraní, donde las autoridades han reportado más de 1,200 víctimas mortales desde el inicio de la ofensiva.
Por su parte, Irán acusó a Israel de intentar ocultar el impacto de los ataques con misiles iraníes. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que el Ejército israelí ha restringido la transmisión en vivo de imágenes cuando se activan las alarmas por misiles o drones.
La entrada en guerra con Irán por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, supone hasta ahora la decisión más trascendental de su segundo mandato: una operación de objetivos y duración inciertos que, además, afronta el desafío de no estancarse y convertirse en un nuevo Irak.
Tras el ataque a gran escala iniciado el sábado por Israel y Estados Unidos, que resultó en el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989, Trump afirma que el golpe mayor está por venir y que la ofensiva continuará hasta destruir el programa iraní de misiles, su marina y sus capacidades para fabricar un arma nuclear.
Descabezar al régimen iraní había sido una demanda constante del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien presionó a Trump en varias ocasiones, pero el republicano, que en campaña se opuso a las guerras «eternas» en el extranjero, se había mostrado cauteloso.
En junio de 2025, cuando Trump ordenó el bombardeo de tres instalaciones nucleares iraníes, advirtió que conocía el escondite de Jameneí, pero descartó eliminarlo para no desestabilizar la región.
Sin embargo, 2026 arrancó con un Trump envalentonado por la exitosa operación militar de enero en Venezuela, en la que fue derrocado y capturado Nicolás Maduro sin que se registraran bajas estadounidenses.
Además, Estados Unidos había tomado nota de la debilidad de la respuesta iraní a los ataques del año pasado y, a principios de año, Trump comenzó a amenazar con un ataque masivo contra la república islámica por la dura represión exhibida contra las protestas antigubernamentales.
Mientras el Pentágono realizaba un enorme despliegue militar en la región, incluidos dos portaaviones, la Casa Blanca aseguraba que prefería una solución diplomática con Teherán y pactar un acuerdo para limitar su programa nuclear, como el que Trump rompió en su primer mandato.
Del pulso diplomático al ataque «preventivo»
Sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron el jueves en Ginebra la última ronda de negociaciones con el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, quien salió satisfecho del encuentro, aunque para entonces a Trump se le había agotado la paciencia.
Según fuentes estadounidenses, Irán rechazó una oferta de Washington para recibir un suministro permanente y gratuito de combustible nuclear si renunciaba por completo a enriquecer uranio, actividad que la república islámica decía llevar a cabo con fines pacíficos.
Por el contrario, afirman funcionarios de la Administración, Teherán poseía uranio enriquecido para elaborar 11 bombas atómicas, una cifra que podría aumentar hasta 50 en un año.
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostiene además que Israel iba a atacar a Irán y que el país persa planeaba responder contra bases estadounidenses, por lo que Washington debía golpear «preventivamente».
Ante este escenario, el viernes, a bordo del Air Force One camino a Texas para un mitin, Trump ordenó el inicio de la llamada operación Furia Épica. Posteriormente visitó una hamburguesería y se trasladó a su residencia en Florida para supervisar los bombardeos.
El ataque, que tomó desprevenido a Irán al realizarse inusualmente a plena luz del día del sábado, destruyó el cuartel general de Jameneí y eliminó a buena parte de su cúpula militar, aunque Irán ha denunciado que también hubo ataques contra civiles, entre ellos una escuela infantil.
Teherán ha respondido desde entonces con ataques aéreos en represalia contra Israel y varios países de la región donde la potencia norteamericana tiene bases militares.
Vista de los daños causados por un ataque estadounidense en Irán. EFE
El riesgo de otro conflicto interminable
Al menos seis militares estadounidenses han muerto por la respuesta iraní, y el propio Trump prevé que haya más bajas, algo que pone contra las cuerdas al líder estadounidense de cara a las elecciones de medio mandato del próximo noviembre, en las que está en juego la exigua mayoría republicana en el Congreso.
Por lo pronto, la escalada regional es ya inevitable y Estados Unidos, cuya embajada en Arabia Saudí fue atacada el lunes, ha pedido a sus ciudadanos que abandonen de inmediato una quincena de países de la región.
La oposición demócrata denuncia que la operación no se notificó debidamente al Congreso, único órgano facultado para autorizar una guerra, y que la evacuación de estadounidenses es un caos.
El Gobierno emite, mientras tanto, mensajes contradictorios sobre el objetivo final: Trump ha llamado al pueblo iraní a tomar el poder, mientras el Pentágono niega que el objetivo sea un cambio de régimen.
El presidente también afirma que la operación podría durar varias semanas si fuera necesario, aunque el Ejército matiza que no será un conflicto «interminable» como la invasión de Irak de 2003, que Trump siempre ha criticado.
En concreto, Washington diseñó una ofensiva de unas cuatro o cinco semanas. Los próximos días demostrarán si fue un acierto o un error de cálculo.
Medios iraníes, que citan a la Guardia Revolucionaria, informaron este lunes de que la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, resultó atacada durante la última oleada de misiles de las Fuerzas Armadas de Irán contra el Estado judío.
«La oficina de relaciones públicas de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció que la oficina del primer ministro criminal del régimen sionista y el lugar de despliegue del comandante de la Fuerza Aérea del ejército de ese régimen fueron atacados y duramente golpeados por las Fuerzas Armadas de la República Islámica en ataques selectivos y sorpresivos con misiles Jeibar», señaló Irna y otras agencias iraníes.
«Según este comunicado, los exitosos ataques con misiles de Irán contra los territorios ocupados en la décima oleada se centraron en el complejo gubernamental del régimen sionista», agregó, aunque señaló que «los resultados de estos ataques, así como información complementaria, se anunciarán posteriormente».
Las defensas israelíes han repelido la mayor parte de los proyectiles iraníes, aunque ayer, nueve personas, entre ellas un joven de 16 años, murieron tras el impacto de un misil contra una sinagoga que guarnecía un refugio comunal y casa aledañas en Beit Shemesh, a unos 30 kilómetros de Jerusalén.
Con sus muertes, son 10 las víctimas mortales conocidas en Israel, mientras que en Irán se cifran en más de 550, según la Media Luna Roja, de ellas 180 en el ataque en la escuela de Minab, en el sur del país.
Al menos cuatro muertos en dos ciudades del oeste iraní
Las fuerzas israelíes y estadounidenses efectuaron en la madrugada de este lunes nuevos ataques contra distintos puntos de Irán, incluida su capital, Teherán, en una noche en la que se han registrado explosiones en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Bahréin, donde Washington tiene bases militares.
Las Fuerzas de Defensa de Israel han anunciado pasada la medianoche una «nueva oleada de ataques contra objetivos del régimen terrorista iraní en el corazón de Teherán».
Por su parte, el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) ha afirmado poco después que éstas están «tomando medidas contundentes para eliminar las amenazas inminentes que plantea el régimen iraní» y que «los ataques continúan», a la espera de la rueda de prensa convocada por el Departamento de Defensa y que encabezará el titular de la cartera, Pete Hegseth, junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine. Su comparecencia tendrá lugar a las 8 de la mañana locales, las 14 en España peninsular y Baleares.
Si bien no se conoce aún el impacto o el desenlace de la mayor parte de estos ataques, el gobernador de Sanandaj, la capital de la provincia iraní del Kurdistán, en el este del país, ha informado de un bombardeo contra dos ubicaciones en la ciudad, según ha recogido la agencia iraní IRNA, que ha informado de tres víctimas mortales y múltiples heridos.
Asimismo, otros dos civiles han muerto en un ataque previo en la ciudad de Kamian, unos 400 kilómetros al suroeste de Sanandaj, según ha recogido la agencia estatal Fars.
Desde Irán, el portavoz de la Sede Central de Jatam al Anbiya, una empresa de ingeniería controlada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ebrahim Zolfaqari, anunció la implementación de la séptima y octava oleadas de «sucesivos lanzamientos de misiles y drones de largo alcance» contra objetivos estadounidenses e israelíes.
En concreto, según ha recogido la agencia iraní Mehr de su comparecencia, Zolfaqari ha informado de un ataque con cuatro misiles de crucero contra el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, tras el cual «el buque estadounidense huyó de su ubicación de misión hacia el sureste del Océano Índico», según el portavoz.
Asimismo, las fuerzas iraníes también han atacado instalaciones navales estadounidenses en Kuwait y, según las palabras de Zolfaqari, han logrado dejar «completamente inutilizada» la base naval estadounidense de Ali al Salem y destruir otras tres instalaciones.
Paralelamente, las operaciones de Teherán también se han dirigido contra la base naval estadounidense en Puerto Salmán, Bahréin, donde habrían impactado cuatro drones, mientras que «tres petroleros estadounidenses y británicos fueron alcanzados por misiles» en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz.
Zolfaqari también ha aludido a un ataque con dos misiles balísticos contra otra base militar de Estados Unidos en Bahréin, una operación que, junto a las realizadas contra otras localizaciones militares de Washington, habrían dejado, según Teherán, 560 víctimas entre muertos y heridos.
Por otro lado, si bien no ha abordado directamente ataques contra Israel, el Ejército israelí ha informado del lanzamiento de misiles desde Irán y ha llamado a la población a mantenerse a salvo mientras los sistemas de defensa «trabajan en interceptar la amenaza».
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, advirtió el domingo que la ofensiva militar contra Irán seguirá en los próximos días con “creciente intensidad”, tras una reunión con altos mandos militares y de inteligencia en Tel Aviv.
Desde un tejado en el barrio de Kirya, en Tel Aviv, el jefe del Ejecutivo aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel mantienen ataques directos contra objetivos estratégicos en Teherán y que la campaña de bombardeos fue reforzada por orden suya.
“Hemos eliminado al tirano Jamenei y a decenas de altos cargos del régimen opresor. Nuestras fuerzas ahora están atacando el corazón de Teherán con creciente intensidad y aumentará aún más en los próximos días”, afirmó.
Netanyahu explicó que sostuvo un encuentro con la cúpula militar y los servicios secretos para evaluar la situación y definir los próximos pasos de la ofensiva israelí contra el régimen iraní. La decisión, dijo, responde a la necesidad de garantizar la seguridad y el futuro del Estado de Israel en medio del conflicto.
El mandatario también se refirió a las víctimas de los recientes ataques iraníes sobre territorio israelí. “Son días dolorosos. Ayer aquí en Tel Aviv y ahora en Beit Shemesh hemos perdido a gente querida. Mi corazón está con las familias y en nombre de todos vosotros, ciudadanos de Israel, envío a los heridos mis deseos de una rápida recuperación”, expresó.
Asimismo, subrayó que Israel cuenta con el respaldo de Estados Unidos en esta operación militar. “Estamos en una campaña en la que ponemos toda la fuerza de las Fuerzas de Defensa de Israel como jamás lo habíamos hecho para garantizar nuestra existencia y nuestro futuro, pero también estamos aportando la ayuda de Estados Unidos, de mi amigo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del ejército estadounidense”, resaltó.
Con esta “coalición”, añadió, “podremos hacer lo que deseábamos desde hace 40 años: golpear al régimen terrorista en cuerpo y alma”. “Esto es lo que prometí, y esto es lo que haremos”, concluyó.
El Consejo de Seguridad Nacional de Irán recomendó este sábado a los habitantes de Teherán abandonar la capital “en la medida de lo posible”, tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra las principales instituciones del país.
Debido a la situación, “en la medida de lo posible y manteniendo la calma, se recomienda viajar a otros lugares y ciudades si es posible”, señaló el organismo en un comunicado divulgado por la agencia semioficial Tasnim.
Las autoridades aseguraron que el Gobierno “ya ha cubierto todas las necesidades de la sociedad” y llamaron a evitar aglomeraciones en centros comerciales por razones de seguridad. Además, informaron que las escuelas y universidades permanecerán cerradas hasta nuevo aviso, mientras que las oficinas públicas operarán al 50 % de su capacidad. Los bancos continuarán prestando servicios.
Hasta el momento, medios oficiales iraníes reportan al menos siete impactos de misiles en la capital, algunos de ellos en el complejo donde reside habitualmente el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Las autoridades indicaron que tanto Jamenei como el presidente Masud Pezeshkian se encuentran a salvo.
Corte casi total de Internet
En paralelo, Irán sufrió un corte “casi total” de la conexión a Internet en medio de la ofensiva. La organización NetBlocks informó que la conectividad nacional cayó al 4 % de los niveles habituales.
“Los datos de red muestra que Irán está en medio de un corte casi total de Internet, con la conectividad nacional al 4 % respecto a los niveles habituales”, señaló el organismo, que monitorea el acceso digital a nivel mundial.
La interrupción coincide con la operación militar conjunta anunciada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y confirmada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quienes declararon que el objetivo es eliminar la “amenaza existencial” que representa Irán y desmantelar sus estructuras de poder instauradas en 1979.
La ofensiva se produce en un momento delicado, en medio de negociaciones indirectas entre Teherán y Washington para intentar alcanzar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní, lo que aumenta la incertidumbre y el riesgo de una escalada regional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aclaró el jueves que no ha conversado con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre una eventual suspensión del diálogo con Irán respecto a su programa nuclear, aunque advirtió que si no se alcanza un pacto, Washington activará una segunda fase “muy dura” contra Teherán.
Durante una rueda de prensa, el mandatario señaló que no “habían hablando sobre eso” al ser consultado sobre si Netanyahu le pidió frenar las negociaciones.
“Hablaré con ellos (los iraníes) todo lo que quiera, y veremos si podemos llegar a un acuerdo con ellos. Y si no podemos, tendremos que pasar a la fase dos. La fase dos será muy dura para ellos”, afirmó.
Trump insistió en que un acuerdo es necesario porque, “de lo contrario, será muy traumático” para Irán.
“No quiero que eso suceda, pero tenemos que llegar a un acuerdo”, agregó. También sostuvo que Teherán debió cerrar un pacto anteriormente y recordó que “sufrieron el ‘Midnight Hammer’”, en alusión a la Operación Martillo de Medianoche, cuando Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes.
El mandatario aseguró que mantuvo una “muy buena reunión” con Netanyahu y subrayó que la decisión final dependerá de él si el acuerdo resulta justo. Además, reiteró su respaldo al primer ministro israelí y criticó al presidente de Israel, Isaac Herzog, por no concederle un indulto en el proceso judicial por corrupción que enfrenta.
“Creo que el pueblo de Israel debería realmente hacerle sentir vergüenza. Es vergonzoso que no lo conceda. Debería concederlo. Pero Bibi ha sido un gran primer ministro en tiempos de guerra, y yo he sido el mejor amigo de Israel”, expresó.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se reanudaron la semana pasada, tras la guerra de doce días que tuvo lugar en junio del año pasado entre Irán e Israel, conflicto en el que Washington participó con bombardeos a instalaciones nucleares iraníes.
Israel exige que Irán limite su enriquecimiento de uranio, reduzca su programa de misiles balísticos y cese el apoyo a milicias en la región, mientras Teherán rechaza esas condiciones y plantea aceptar restricciones nucleares solo a cambio del levantamiento de sanciones internacionales.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró este jueves, antes de embarcar en su avión de regreso a Israel, que había manifestado sus dudas al presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo nuclear con Irán.
«No les ocultaré que expresé un escepticismo general sobre cualquier acuerdo con Irán, pero dije que, de alcanzarse un acuerdo, debe incluir los elementos que son importantes para Israel: no solo el programa nuclear, sino también los misiles balísticos y los grupos aliados de Irán», añadió en declaraciones a la prensa antes de abordar el avión.
Irán rechaza estas exigencias y afirma que solo está dispuesta a aceptar ciertas limitaciones a su programa nuclear a cambio de un alivio de las sanciones internacionales.
Además, según el comunicado divulgado por su oficina, Netanyahu dijo que Trump «cree que los iraníes han comprendido con quién están tratando»; en alusión a los ataques desencadenados por Israel contra Irán en junio de 2025, en los que EE.UU. participó bombardeando instalaciones nucleares.
Y añadió que «las condiciones que (Trump) está creando, junto con el hecho de que ciertamente comprenden que se equivocaron la última vez que no llegaron a un acuerdo», podrían propiciar que esta vez sí se alcance uno.
En las declaraciones difundidas por su oficina, Netanyahu añade que también abordó con Trump la situación en Gaza, aunque sin dar ningún detalle al respecto.
Por su parte Trump, en su plataforma Truth Social, expresó ayer -tras el encuentro de ambos- que sigue prefiriendo una solución negociada a fin de limitar el programa nuclear de Irán.
«Fue una reunión muy positiva; la excelente relación entre nuestros dos países continúa. No se llegó a ningún acuerdo definitivo, salvo que insistí en que las negociaciones con Irán continuaran para ver si se puede concretar un acuerdo», detalló.