Etiqueta: bonos

  • La subida de los bonos de EE. UU., un reto para la financiación de hogares y empresas

    La subida de los bonos de EE. UU., un reto para la financiación de hogares y empresas

    Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se mantienen en niveles no vistos en más de dos décadas, una subida que encarece la financiación del Gobierno, las empresas y los hogares y que se transmite a los mercados de todo el mundo.

    El rendimiento del bono a diez años llegó el jueves al 5,342 %, su nivel más alto desde 2002, mientras que el de 30 años alcanzó el 5,683 %, también en máximos de más de dos décadas. El viernes, ambos se mantuvieron por encima del 5 %, aunque moderaron sus niveles.

    El repunte se debe a varios factores, según los expertos. Entre ellos, la inflación, que se situó en el 3,4 % interanual en agosto, por encima del objetivo del 2 % de la Reserva Federal, la subida de los tipos de interés (la Fed ya los elevó en septiembre hasta el 3,75-4 %), el encarecimiento de la energía y, sobre todo, la creciente cantidad de deuda que el Gobierno estadounidense y las grandes empresas están colocando en el mercado.

    «Lo que estamos viendo tiene más que ver con la emisión de bonos que con la inflación», apunta el analista Thierry Wizman, de Macquarie.

    Wizman afirma que EE.UU. necesita emitir grandes cantidades de deuda para financiar su déficit presupuestario (para 2026 se calcula en 1,9 billones de dólares, equivalente al 5,8 % del PIB), mientras que las grandes tecnológicas también recurren al mercado de bonos para costear sus inversiones en inteligencia artificial (IA) y centros de datos.

    Cuanto más deuda sale al mercado, más tienen que competir los emisores por el dinero de los inversores y, «para conseguir compradores, tienen que ofrecer una mayor rentabilidad», agrega el experto.

    ¿Por qué importa?

    El aumento de los rendimientos encarece tanto las nuevas emisiones como la refinanciación de la deuda que vence. Como el precio de los bonos se mueve en sentido contrario a su rendimiento, cuando suben las rentabilidades de los nuevos títulos, los ya emitidos pierden atractivo y su precio baja.

    «El entorno general del mercado está obligando al Tesoro a pagar más para endeudarse», explica Zachary Griffiths, de CreditSights.

    Para el Gobierno estadounidense, esto se traduce en un mayor gasto en intereses y en menos margen para otras partidas presupuestarias.

    El efecto también alcanza a empresas y hogares, ya que los rendimientos de los bonos del Tesoro sirven de referencia para buena parte de los costes de financiación de la economía.

    Su subida puede trasladarse a hipotecas, préstamos empresariales y otros créditos: «Ayudan a fijar los costes de financiación para consumidores, empresas y Gobiernos de todo el mundo», indica U.S. Bank en un análisis publicado esta semana.

    Pero niveles superiores al 5 % «son también una oportunidad», según Mark Malek, de Siebert Financial, porque permiten a los inversores obtener «rendimientos que no estaban disponibles en las últimas dos décadas».
    La bolsa también lo nota

    La subida también afecta a la Bolsa, porque si un bono considerado de bajo riesgo ofrece una rentabilidad cercana al 5 %, las acciones necesitan ofrecer mayores beneficios para seguir resultando atractivas.

    En Wall Street, donde el Dow Jones de Industriales cerró la semana con una caída del 1,3 % y el S&P 500 con un descenso del 0,27 %, el repunte está presionando a la baja las acciones de sectores especialmente sensibles a los tipos de interés, como el inmobiliario y la construcción.

    Sin embargo, «las expectativas de crecimiento de las empresas vinculadas a la IA están todavía compensando parte de ese efecto», comenta Dan Ivascyn, de Pimco.

    Además, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense son una referencia para los mercados internacionales, y su subida puede presionar también la deuda de otros países.

    Así, el mercado de bonos se encuentra entre dos fuerzas: por un lado, los Gobiernos necesitan emitir más deuda para financiar sus déficits y, por otro, los inversores exigen una mayor rentabilidad para comprarla.

    «El apetito por los bonos del Tesoro sigue ahí, la cuestión es a qué rendimiento», señala Jim Barnes, de Bryn Mawr Trust.

    Si los rendimientos se mantienen elevados, agrega, «la deuda será cada vez más cara para los Gobiernos y, por extensión, para empresas y hogares».

  • Alza del petróleo por guerra en Irán golpea los bonos de El Salvador y otros países de la región

    Alza del petróleo por guerra en Irán golpea los bonos de El Salvador y otros países de la región

    El incremento en los precios del petróleo, impulsado por el conflicto en Irán, ya impacta los bonos soberanos de El Salvador y otros países de Centroamérica y el Caribe, de acuerdo con un análisis de la agencia de noticias Bloomberg.

    Los títulos en dólares de El Salvador, junto a los de Barbados y República Dominicana, registraron pérdidas superiores al 2.5 % desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos conjuntos contra Irán a finales de febrero, mientras que en América Latina la caída promedio fue de 1.8 %.

    El deterioro se produce en un contexto donde varias economías de la región dependen del turismo como motor de crecimiento y fuente de ingresos fiscales, lo que las vuelve más sensibles a choques externos.

    En el Caribe, esta actividad representa más del 22 % del producto interno bruto, y aunque el impacto total del encarecimiento del petróleo aún no está claro, el aumento en los costos del combustible podría elevar las tarifas aéreas y reducir la demanda de viajes.

    Este escenario ya comienza a reflejarse en el comportamiento de los mercados, donde los inversionistas ajustan sus proyecciones ante una posible disminución en los flujos turísticos hacia la región.

    Además, países como El Salvador enfrentan un reto adicional debido a su alta dependencia de las importaciones de petróleo, lo que puede ampliar los déficits comerciales y ejercer presión sobre las finanzas públicas.

    “Sin duda es algo negativo para los créditos del Caribe”, dijo Christopher Mejía, analista de deuda soberana de mercados emergentes en T Rowe Price.

    Pese a la caída en los bonos, Bloomberg señala que las ventas han sido moderadas, apoyadas en mejoras recientes en los balances fiscales y externos de varios países, entre ellos Costa Rica y República Dominicana, que incluso podrían mejorar su calificación crediticia.

    Sin embargo, los analistas advierten que el panorama podría complicarse si el petróleo se mantiene por encima de los $100 por barril durante un periodo prolongado, como ya ocurrió cuando el crudo Brent superó los $103.

    “Las economías importadoras de petróleo en el Caribe y Centroamérica tienen poca producción energética doméstica, por lo que están particularmente expuestas si el conflicto en Medio Oriente se prolonga”, señaló Fernando Losada, economista de Oppenheimer & Co en Nueva York.

    Según datos citados por Bloomberg, El Salvador figura entre los países más vulnerables, con un déficit comercial petrolero superior al 4.5 % del PIB, solo por detrás de Jamaica.

     

  • La deuda pública total de El Salvador con pensiones aumentó en $1,670 millones en 2025

    La deuda pública total de El Salvador con pensiones aumentó en $1,670 millones en 2025

    La deuda pública total de El Salvador, incluida la correspondiente al sistema de pensiones, aumentó en $1,670.5 millones en 2025, según estadísticas actualizadas el viernes por el Banco Central de Reserva (BCR).

    Estas obligaciones acumularon un saldo de $33,807.11 millones, un 5.1 % más que los $32,136.63 millones reportados en 2024.

    Del total, $11,241.13 millones corresponden a la deuda del sistema de pensiones y $22,565.98 millones a obligaciones del Sector Público no Financiero (SPNF), que abarca al gobierno central, empresas e instituciones públicas, así como al Sector Público Financiero, integrado por bancos estatales.

    Según el BCR, el saldo de la deuda del sistema de pensiones aumentó en $715.17 millones frente a los $10,525.96 millones de 2024.

    En tanto, las obligaciones del sector público financiero y no financiero sumaron $955.41 millones adicionales respecto a los $21,610.57 millones reportados un año antes.


    Dado que el gobierno estima que el producto interno bruto (PIB) de 2025 alcance los $36,602.1 millones, el saldo de la deuda pública total con pensiones representó el 92.3 % del PIB.

     

    ¿En qué se debe?

    Las estadísticas del BCR indican que el gobierno salvadoreño se financió principalmente en el mercado internacional, ya que la deuda externa alcanzó los $15,224.93 millones. Este saldo aumentó en $1,685.92 millones frente a los $13,539.01 millones de 2024.

    En tanto, el saldo de la deuda interna disminuyó en $730.51 millones, al pasar de $8,071.56 millones en 2024 a $7,341.05 millones en 2025.

    Bajo el Sector Público no Financiero, de acuerdo con el BCR, la deuda del gobierno sumó $20,659.22 millones, al menos $840.5 millones adicionales en comparación con 2024.

    El saldo de las Letras del Tesoro (Letes) superó los $1,161.39 millones, lo que significó una reducción de $24.67 millones respecto al año anterior. Las Letes son consideradas la “tarjeta de crédito” del gobierno, ya que se emiten en el mercado salvadoreño para solventar crisis temporales de liquidez.

    El BCR documenta que las empresas públicas no financieras acumulan obligaciones por $893.65 millones, al menos $130.8 millones adicionales, mientras que el resto del gobierno registra un saldo de $301.5 millones.

    En el caso de la deuda previsional, $8,394.19 millones corresponden a Certificados de Financiamiento de Transición (CFT), derivados del canje de deuda tras la reforma de 2022, y $2,846.94 millones a Certificados de Obligaciones Previsionales (COP), nuevos títulos emitidos con la reforma.

  • Salario mínimo en Venezuela cae a medio dólar al mes pese a bonos estatales

    Salario mínimo en Venezuela cae a medio dólar al mes pese a bonos estatales

    El salario mínimo en Venezuela alcanzó este martes su punto más bajo en términos reales, al ubicarse en el equivalente a $0.50 al mes, según el tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), que cotizó el dólar en 262 bolívares, la moneda local.

    El sueldo básico permanece congelado en 130 bolívares desde marzo de 2022, cuando equivalía a unos $30 mensuales, pero la fuerte devaluación de la moneda ha reducido drásticamente su valor. Aunque el gobierno entrega bonos adicionales por hasta $160, estos no inciden en prestaciones laborales, como vacaciones o aguinaldos.

    Consultado por EFE, un economista que solicitó anonimato afirmó que “es prácticamente imposible sobrevivir con ese salario”, y señaló que millones de venezolanos se apoyan en bonos, remesas familiares y ayudas para cubrir sus necesidades básicas.

    El experto aseguró que aumentar el salario mínimo en Venezuela es inviable debido al tamaño de la nómina pública, estimada en 5.5 millones de empleados, más 4.5 millones de pensionados, quienes reciben el mismo monto mensual. Aumentar el salario a $250 implicaría, dijo, un gasto que superaría los ingresos totales del país por exportaciones petroleras y recaudación fiscal.

    “La baja productividad, los altos costos operativos y la fragilidad fiscal impiden elevar el salario significativamente”, apuntó el economista, quien cree que podría hacerse un aumento moderado dada la mejora relativa de los ingresos, aunque no precisó cifras por la ausencia de datos oficiales confiables.

    Bonos sin impacto en prestaciones

    Ante la imposibilidad de incrementar el salario mínimo, el gobierno venezolano ha optado por fortalecer los bonos económicos, que considera una herramienta para “combatir la guerra económica y evitar la inflación”, según declaraciones oficiales.

    Actualmente, los trabajadores públicos reciben un bono de alimentación de $40 y otro denominado “ingreso de guerra económica”, que asciende a $120, ambos pagados a la tasa oficial del día, pero fuera del cálculo de beneficios laborales.

    Organizaciones como Provea han insistido en que esta práctica contradice la Constitución, que obliga al Estado a garantizar un ingreso digno, ajustado al costo de la canasta básica familiar, que en abril fue de $503.73, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cendas-FVM).

     

  • CEL sale a emitir $580 millones y bonos salvadoreños repuntan

    CEL sale a emitir $580 millones y bonos salvadoreños repuntan

    La Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) salió a emitir este jueves deuda en el mercado de bonos, cuya recepción generó una apreciación de los títulos salvadoreño, según un reporte de la agencia especializada Bloomberg.

    CEL tenía permitido una emisión por $580 millones luego de los diputados de la Asamblea Legislativa aprobaran con dispensa de trámite el 11 de julio dos garantías estatales, una para colocar deuda y otra para adquirir un préstamo de $150 millones del Banco Mundial.

    En una nota Bloomberg destacó que los bonos soberanos subieron tras la salida de CEL al mercado internacional donde tuvo una “buena suscripción”.

    “El interés en la operación ha generado una mayor demanda de bonos de El Salvador, cita la agencia a Katrina Butt, gestora de cartera de deuda de mercados emergentes de AllianceBernstein.

    Hasta las 6:00 p.m. de este jueves, el gobierno no ha confirmado cuánto colocó, la tasa de interés y el período de vencimiento, pero trascendió en Bloomberg que los bonos se compraron a un cupón de 8.65 % por siete años.

    La nota fue compartida por el presidente salvadoreño Nayib Bukele con dos emoticones, mientras que la Secretaría de Prensa solo citó que los “bonos en dólares de El Salvador se recuperaron en toda la curva, situándose entre los de mejore desempeño en los mercados emergentes”.

    Según el decreto que valida la emisión, $80 millones de la deuda se destinarán para un nuevo Fondo de Mitigación del Sector de Energía (FMSE) que ayudará a cumplir las obligaciones en el sector eléctrico.

    La reforma también faculta para que el Fondo de Inversión Nacional en Electricidad y Telefonía (FINET) pase a la Dirección General de Subsidios del Ministerio de Hacienda, quien manejará el nuevo fondo.

    Asimismo, faculta al FINET para que otro cualquier otro subsidio que considere de acuerdo con la Dirección de Energía, Hidrocarburos y Minas.