Todos los ocupantes del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus, que llegaron en avión desde Tenerife (España) a principios de esta semana a Países Bajos dieron negativo en la prueba del patógeno, según informó este jueves la agencia estatal neerlandesa NOS, que citó al Instituto de Salud Pública (RIVM) del país.
En dos vuelos que aterrizaron en el aeropuerto de Eindhoven viajaban 26 evacuados entre tripulación y ocupantes, uno de ellos de nacionalidad neerlandesa y el resto procedentes de Filipinas, Australia, Nueva Zelanda o Alemania, entre otros.
A pesar de este resultado, el RIVM recordó que los afectados, algunos de ellos ya en sus países de origen, deben mantener una cuarentena obligatoria de seis semanas que para todos ellos comenzó entre el 10 y el 12 de mayo, según el día en que aterrizaron en Países Bajos.
Los ocupantes neerlandeses del buque, que navegaba desde Argentina hacia Cabo Verde cuando comenzaron a detectarse los primeros casos, fueron sometidos a su llegada al país a exámenes médicos exhaustivos y posteriormente fueron trasladados en furgonetas directamente a sus domicilios, donde guardan la cuarentena.
También se habilitó un hotel para los miembros de la tripulación y los pasajeros que no lograron regresar a sus países de origen de inmediato.
La llegada del crucero al puerto de Rotterdam, el embarcadero más grande de Europa, está prevista para el próximo lunes por la mañana, cuando dará comienzo una operación coordinada de limpieza y desinfección integral de la embarcación.
La Organización Mundial de la Salud mantuvo hoy en once los casos activos, todos los cuales corresponden a personas que estuvieron a bordo, y confirmó que el riesgo para la población mundial es bajo y que se seguirá vigilando la situación epidemiológica.
Ese total incluye tres muertes, lo que ha supuesto una tasa de letalidad del 27 %. Además, ocho casos han sido confirmados por laboratorio como infección por la variante de los Andes del hantavirus, dos son probables y un caso sigue sin ser concluyente.
En una actualización de su informe epidemológico, la OMS subraya que los países involucrados están llevando a cabo el seguimiento y el rastreo de todos los contactos de los casos de hantavirus relacionados con el crucero, lo que incluye a los pasajeros que desembarcaron en la isla de Santa Elena (Reino Unido), en Cabo Verde y en Tenerife (España).
El crucero se dirige actualmente al puerto de Róterdam, en Países Bajos y el más grande de Europa, con una tripulación de 25 personas, además de un médico y una enfermera de la OMS; quienes serán sometidos a una cuarentena.
Para determinar el origen de este brote se están investigando cuáles pudieron ser las circunstancias de esa exposición y el origen del brote en colaboración con las autoridades de Chile y Argentina, país este último del que partió el crucero.
«Las pruebas actuales sugieren una posterior transmisión de persona a persona a bordo del barco. Esto también se ve respaldado por un análisis preliminar de las secuencias, que muestran una secuencia muy similar, casi idéntica, en los diferentes casos», recalcó.
La infección por hantavirus humano se contrae principalmente a través del contacto con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, o al tocar superficies contaminadas. La exposición suele producirse durante actividades como la limpieza de edificios con invasión de roedores, aunque también puede ocurrir durante actividades rutinarias en zonas muy contaminadas.
Los casos en humanos se registran con mayor frecuencia en entornos rurales, como bosques, campos y granjas, donde hay roedores y las posibilidades de exposición son mayores.
Los 22 casos contacto de una pasajera del crucero MV Hondius que se encuentran en Francia, y que han sido hospitalizados para mantener una cuarentena preventiva han dado negativo en el test, anunció este jueves la ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist.
En un mensaje en su cuenta de X, la ministra explicó que tanto esos 22 casos contacto como los cuatro franceses que iban en el crucero están internados en condiciones de aislamiento, teniendo en cuenta la letalidad de la enfermedad (evaluada entre un 30 % y un 40 %) y el largo periodo de incubación, que se estima en 42 días.
Entre esos cuatro pasajeros franceses del crucero, el único que ha dado positivo hasta ahora es una mujer de más de 65 años que se encuentra grave en cuidados intensivos en el hospital Bichat de París.
Rist señaló que a la vista de los negativos de los casos contacto, con los conocimientos que se tienen de esta enfermedad, se puede descartar que se produjera cualquier contaminación anterior al contacto que tuvieron con una pasajera del crucero.
Esas 22 personas estuvieron en relación con una mujer neerlandesa, pasajera del MV Hondius y muerta por hantavirus el 26 de abril en Johannesburgo, tras volar hasta la ciudad sudafricana desde la isla de Santa Elena, donde había atracado el crucero.
