El Gobierno de la República Democrática del Congo informó este domingo que el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo dejó hasta el momento 492 fallecidos y 1,528 casos confirmados, mientras las autoridades mantienen los esfuerzos para contener una epidemia que continúa extendiéndose en el este del país.
De acuerdo con el más reciente informe del Ministerio de Comunicación y Medios, elaborado con datos hasta el 3 de julio, la tasa de letalidad alcanzó el 32.2 %. Además, 628 pacientes permanecen aislados u hospitalizados y otras 239 personas lograron recuperarse de la enfermedad.
Las autoridades también señalaron que el rastreo de contactos alcanza el 81.5 % y que 9,971 personas permanecen bajo vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente nuevos contagios y evitar una mayor propagación del virus.
«Las actividades de sensibilización, charlas educativas, visitas domiciliarias y capacitación de los agentes comunitarios continúan a gran escala para fortalecer la adhesión de las comunidades a las medidas de prevención y a la búsqueda temprana de atención médica», indicó el Ministerio de Comunicación y Medios.
El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, considerada el epicentro de la epidemia. Sin embargo, la enfermedad ya se extendió a las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur, aumentando la preocupación de las autoridades sanitarias.
La propagación también alcanzó a Uganda, donde se confirmaron 20 contagios, de los cuales 15 fueron considerados casos importados desde la República Democrática del Congo. Entre los pacientes se reportan dos fallecidos. Asimismo, Francia confirmó el primer caso positivo de un médico que regresó de una misión humanitaria en territorio congoleño.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explicó que el actual brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 %. Hasta ahora no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante. El organismo mantiene el riesgo de expansión como alto para África subsahariana y bajo a escala mundial, además de considerar la epidemia una «emergencia de salud pública de importancia internacional».
El actual brote ya se convirtió en la tercera epidemia de ébola más grave registrada. Solo es superado por la crisis que afectó a África Occidental entre 2014 y 2016, cuando se registraron alrededor de 11,000 muertes y 28,000 contagios, y por la epidemia ocurrida en el este de la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020, que dejó 2,299 fallecidos y 3,481 casos. El virus del Ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
