Etiqueta: calentamiento global

  • Canadá advierte de que parte de los efectos del cambio climático ya son irreversibles  

    Canadá advierte de que parte de los efectos del cambio climático ya son irreversibles  

    El Gobierno de Canadá advirtió el viernes que algunos de los cambios provocados por el calentamiento global ya son irreversibles, después de que el país registrara un aumento de más de dos grados Celsius en su temperatura durante los últimos 75 años, con efectos como el retroceso de los glaciares y el incremento del nivel del mar.

    La segunda edición del informe federal sobre el cambio climático en Canadá, elaborado durante tres años por más de un centenar de especialistas de organismos gubernamentales, universidades y centros científicos, concluyó que desde 1970 el territorio canadiense se calentó casi dos veces más rápido que el promedio mundial. En el Ártico canadiense, el ritmo fue tres veces superior.

    El norte del país acumula un incremento de 2.6 grados Celsius desde 1948, mientras las precipitaciones anuales en todo Canadá aumentaron 9.7 % desde 1949 y en las regiones septentrionales crecieron 18.9 %, según la evaluación que actualiza el primer informe federal publicado en 2019.

    Los científicos concluyeron que la influencia humana es la única explicación compatible con el conjunto de transformaciones observadas. Entre ellas identificaron olas de calor más extremas, temporadas de incendios prolongadas, menor duración de la nieve y el hielo, calentamiento de los océanos y aumento del nivel del mar.

    Incluso si el mundo alcanza emisiones netas cero de dióxido de carbono alrededor de 2075, la temperatura media de Canadá llegaría a finales del siglo a unos 3.5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Con las políticas climáticas actualmente aplicadas a escala mundial, el incremento podría alcanzar aproximadamente cinco grados.

    El informe también proyecta que los glaciares del oeste de Canadá perderán más del 75 % de su masa para 2100. Además, prevé un aumento en la frecuencia y gravedad de las sequías, inundaciones repentinas y condiciones meteorológicas extremas que favorecen la propagación de incendios forestales.

    El Gobierno del primer ministro Mark Carney aseguró que mantiene su objetivo de alcanzar las emisiones netas cero en 2050 y señaló que comprometió más de 2,100 millones de moneda canadiense, equivalentes a unos $1,517 millones, para ejecutar su Estrategia Nacional de Adaptación, utilizando como referencia el tipo de cambio del 4 de septiembre del Banco de Canadá. (Bank of Canada)

    La fuente también valoró esa inversión en aproximadamente $1,521 millones. La estrategia busca responder a unos impactos climáticos que, según la nueva evaluación científica, continuarán intensificándose durante las próximas décadas.

     

  • El cambio climático intensifica el fenómeno de El Niño un 37 %, según estudio

    El cambio climático intensifica el fenómeno de El Niño un 37 %, según estudio

    El cambio climático está amplificando el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, que actualmente es cerca de un 37 % más intenso que durante la era preindustrial, según un estudio elaborado por investigadores británicos y estadounidenses y publicado en la revista científica Science.

    El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico central y oriental experimentan un fuerte calentamiento e interactúan de manera anómala con la atmósfera, provocando alteraciones en los patrones climáticos de distintas regiones del planeta.

    Sus efectos pueden intensificar sequías, inundaciones e incendios forestales, además de favorecer episodios de blanqueamiento de corales y generar impactos en sectores como la agricultura y la salud pública. Durante las últimas décadas se registraron varios episodios de El Niño con una intensidad inusual y un calentamiento extendido por buena parte del Pacífico tropical.

    Sin embargo, la limitada disponibilidad de registros históricos y la variabilidad natural de El Niño dificultaban establecer si el aumento de su intensidad estaba relacionado con el calentamiento provocado por la actividad humana. Para estudiarlo, los científicos reconstruyeron las temperaturas de la superficie del mar durante los últimos 1,000 años.

    Los investigadores utilizaron mediciones geoquímicas de corales modernos y fosilizados de las islas Galápagos, en Ecuador. Debido a su ubicación en el Pacífico oriental, una de las principales regiones afectadas por El Niño, la composición química de estos corales permite identificar cambios históricos en la temperatura del océano.

    Los corales crecen entre uno y dos centímetros al año mediante capas de carbonato cálcico, cuya composición química conserva información sobre la temperatura del agua en la que se desarrollaron. Los científicos compararon esos registros con simulaciones de condiciones climáticas anteriores a 1850 procedentes de 12 modelos.

    Los resultados indican que la variabilidad de El Niño aumentó junto con el calentamiento global y que el cambio más pronunciado ocurrió durante los últimos 40 años. El estudio calcula que la variabilidad moderna es específicamente un 36.5 % superior a la registrada durante la era preindustrial, principalmente porque los episodios son ahora más frecuentes e intensos.

    «No hemos observado ningún momento en el pasado en el que los eventos de El Niño hayan sido tan intensos como lo son hoy en día. Desde hace 40 años la severidad del fenómeno no es normal comparada con los últimos mil años», señaló la autora principal del estudio, Julia Cole, directora del Departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente de la Universidad de Míchigan.

     

  •  Europa deberá acostumbrarse a olas de calor extremas, dice OMM

     Europa deberá acostumbrarse a olas de calor extremas, dice OMM

    La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió el viernes que Europa, una de las regiones más afectadas por el calentamiento global, deberá acostumbrarse a enfrentar olas de calor cada vez más frecuentes e intensas, como la que actualmente golpea al continente con temperaturas récord para el mes de junio.

    Durante una rueda de prensa en Ginebra, la portavoz de la OMM, Clare Nullis, explicó que varios países europeos registran temperaturas propias de finales de julio o agosto. Entre los casos más extremos mencionó a Suiza, donde los termómetros alcanzaron los 38 grados centígrados, y al Reino Unido, que registró 36.4 grados.

    La funcionaria también señaló que las altas temperaturas están acompañadas por condiciones de sequía, especialmente en Francia, donde aumenta el riesgo de incendios forestales debido a la falta de humedad y las condiciones extremas del clima.

    Por su parte, el responsable de información climática de la OMM, John Kennedy, explicó que la actual ola de calor responde a una combinación de factores meteorológicos. Entre ellos destacó la cercanía del solsticio de verano, cuando el hemisferio norte recibe la mayor cantidad de radiación solar del año.

    Kennedy indicó que el fenómeno también está relacionado con un sistema de alta presión conocido como «bloqueo en omega», el cual favorece el desplazamiento de aire cálido desde el norte de África hacia Europa occidental e impide la formación de nubes.

    «En el centro de ese bloqueo, el aire desciende, se acumula sobre el continente. Al bajar, se calienta y dificulta la formación de nubes, lo que aumenta la radiación solar y con ello las temperaturas», explicó el especialista.

    El experto añadió que este tipo de configuraciones atmosféricas pueden mantenerse durante varios días o incluso semanas. Aunque calificó la situación como inusual, aclaró que no se trata de un fenómeno excepcional dentro del contexto del cambio climático.

    La OMM recordó que, desde la histórica ola de calor registrada en Europa en 1976, considerada una de las más severas del siglo XX, la temperatura media del continente ha aumentado aproximadamente 2 grados centígrados. La organización advirtió que, a medida que continúe el calentamiento global, las olas de calor extremo serán más frecuentes, más prolongadas y de mayor intensidad.

     

  • Ola de calor rompe récords en casi la mitad de Europa

    Ola de calor rompe récords en casi la mitad de Europa

    El 45 % de las ciudades europeas ha superado o está próximo a romper sus récords históricos de estrés térmico durante la intensa ola de calor que afecta a gran parte del continente, según un estudio divulgado por World Weather Attribution (WWA).

    La investigación analizó 854 ciudades de 30 países europeos y concluyó que 385 localidades ya registraron o podrían registrar en los próximos días sus niveles más altos del índice de temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT), un indicador que mide el impacto combinado de la temperatura, la humedad, la velocidad del viento y la radiación solar sobre el cuerpo humano.

    Los especialistas alertaron que esta combinación de calor extremo y elevada humedad incrementa considerablemente los riesgos para la salud, especialmente entre adultos mayores, niños, personas con enfermedades crónicas y trabajadores que realizan actividades al aire libre.

    El estudio también señala que una ola de calor con estas características habría sido «prácticamente imposible» hace apenas 50 años. De acuerdo con los investigadores, durante un episodio similar en 1975 las temperaturas diurnas y nocturnas habrían sido hasta 3.5 °C más bajas que las registradas actualmente.

    Asimismo, los científicos destacaron que las temperaturas nocturnas extremas, que dificultan la recuperación del organismo y elevan el riesgo de complicaciones médicas, son hoy 100 veces más probables que hace 23 años, mientras que las máximas diurnas ocurren hasta 10 veces con mayor frecuencia.

     

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    Los expertos atribuyen la creciente intensidad de estos fenómenos al calentamiento global provocado por las continuas emisiones de gases derivadas de la quema de combustibles fósiles. Theodore Keeping, investigador del Imperial College de Londres especializado en fenómenos meteorológicos e incendios forestales, afirmó que «La ciencia que explica cómo el cambio climático está agravando las olas de calor es indiscutible y la velocidad del cambio es alarmante. Cada pocos años hemos visto cómo se baten récords de calor en Europa, pero este año ha ocurrido en meses consecutivos».

    Por su parte, el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, advirtió que el calor extremo que afecta a Europa demuestra que el cambio climático «avanza sin control» debido a la dependencia mundial del carbón, el petróleo y el gas. Sin embargo, aseguró que existen alternativas viables mediante una transición acelerada hacia energías limpias, la protección de los bosques y el fortalecimiento de la resiliencia climática.

    La climatóloga Friederike Otto, también del Imperial College de Londres, lamentó que las advertencias de la comunidad científica continúen siendo ignoradas. «Sí, esto es el cambio climático, sí, somos nosotros los responsables, no, no es El Niño; sí, tenemos las soluciones, no, no las estamos aplicando con la suficiente rapidez», concluyó.

     

     

  •  Mayo de 2026 fue el segundo mes más caluroso desde que hay registros

     Mayo de 2026 fue el segundo mes más caluroso desde que hay registros

    El pasado mayo se convirtió en el segundo mes de mayo más cálido registrado a nivel mundial desde que existen mediciones, según informó este miércoles el Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S), componente de monitoreo climático del programa espacial de la Unión Europea.

    El informe señala que la temperatura media global del aire en superficie alcanzó los 15.81 grados Celsius, ubicándose 0.55 grados por encima del promedio registrado entre 1990 y 2020.

    Asimismo, la temperatura global fue 1.42 grados superior a la media estimada para el período preindustrial comprendido entre 1850 y 1900, referencia utilizada para medir el impacto del calentamiento global.

    “Mayo de 2026 fue el segundo mayo más cálido jamás registrado a nivel mundial, lo que prolongó el excepcional calor global, con temperaturas casi de récord tanto en la atmósfera como en el océano”, afirmó Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo.

    La experta advirtió además que Europa experimentó una ola de calor inusualmente temprana e intensa, un fenómeno que, según indicó, refleja la creciente frecuencia de los eventos climáticos extremos.

    “En Europa, una ola de calor inusualmente temprana e intensa demuestra la rapidez con la que los fenómenos climáticos extremos se están convirtiendo en la nueva normalidad”, agregó Burgess.

    De acuerdo con el reporte, el continente europeo registró entre marzo y mayo la tercera primavera más cálida desde que existen registros meteorológicos.

    Durante mayo, gran parte de Europa occidental, central y oriental, así como Italia y el sur de España, enfrentaron condiciones más secas de lo habitual debido a sistemas de alta presión y temperaturas extremas.

    En contraste, otras zonas de España, Escandinavia, Islandia, la Italia peninsular y regiones del oeste de Rusia registraron precipitaciones superiores a los promedios históricos.

    Fuera de Europa, Copernicus identificó lluvias por encima de la media en el norte y sureste de América del Norte, sectores de Asia, parte de Brasil, el sur de África y amplias regiones de Australia.

    En los océanos, la temperatura media de la superficie marina alcanzó los 20.90 grados Celsius durante mayo, el segundo valor más elevado para ese mes, únicamente superado por el récord de mayo de 2024, cuando llegó a 20.93 grados.

    El organismo europeo destacó que amplias zonas del Pacífico tropical continúan registrando temperaturas excepcionalmente elevadas mientras avanza una transición hacia condiciones asociadas al fenómeno climático de El Niño, cuyo desarrollo se prevé para los próximos meses.

    El informe también reportó una reducción en la extensión del hielo marino en ambos polos. En el Ártico, la superficie congelada se ubicó 4 % por debajo del promedio histórico, constituyendo el cuarto registro más bajo para mayo.

    Mientras tanto, en la Antártida, la cobertura de hielo marino fue 9 % inferior a la media para este período, situándose como el séptimo nivel más bajo registrado para el mes de mayo.

    Los datos de Copernicus refuerzan la preocupación de la comunidad científica sobre la persistencia de temperaturas extremas en la atmósfera y los océanos, así como el impacto creciente del cambio climático en distintas regiones del planeta.

     

     

  • El calor extremo y las sequías serán cinco veces más frecuentes al final del siglo

    El calor extremo y las sequías serán cinco veces más frecuentes al final del siglo

    La combinación de calor extremo y sequías podría multiplicarse por cinco hacia finales de siglo si se mantienen las políticas climáticas actuales, según un estudio científico divulgado este martes, que alerta de graves consecuencias para la población mundial.

    El fenómeno afectaría aproximadamente al 30 % de los habitantes del planeta, con impactos más severos en los países tropicales de menores ingresos, que son precisamente los que menos contribuyen al calentamiento global.

    Los investigadores señalaron que la combinación de estos eventos genera riesgos mayores que cada uno por separado, comprometiendo la seguridad alimentaria, la salud humana y el acceso al agua, además de evidenciar una profunda desigualdad climática.

    El estudio, desarrollado por científicos de la Universidad Oceánica de China y del Instituto Alfred Wegener de Alemania, analizó 152 simulaciones basadas en ocho modelos climáticos, considerando distintos escenarios de crecimiento demográfico y calentamiento global.

    Los resultados, publicados en la revista Geophysical Research Letters, indican que las decisiones políticas actuales serán determinantes para la calidad de vida de miles de millones de personas en las próximas décadas.

    El análisis evidenció que el calor extremo y la sequía se potencian mutuamente, provocando escasez de agua, aumento en los precios de los alimentos, mayor riesgo de incendios forestales, pérdidas agrícolas y un incremento en la mortalidad.

    Entre 2001 y 2020, las áreas terrestres registraron en promedio cuatro episodios anuales de calor y sequía combinados, el doble de lo observado en el período preindustrial entre 1850 y 1900.

    De mantenerse la tendencia actual, cerca del 28 % de la población mundial —unos 2,600 millones de personas— estará expuesta a estos fenómenos extremos para la década de 2090, mientras que un 6.6 % podría sufrirlos ya en la década de 2030.

    A nivel global, estos eventos podrían ocurrir casi 10 veces al año hacia finales de siglo, con duraciones de hasta 15 días, lo que representa un aumento significativo frente a las condiciones registradas en los últimos 25 años.

    El estudio concluyó que estos cambios están impulsados por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero, ya que en simulaciones basadas solo en factores naturales no se observaron aumentos relevantes.

    Asimismo, los científicos advirtieron que los países que más contaminan no serán los más afectados, sino que las naciones de bajos ingresos en zonas tropicales enfrentarán los impactos más intensos.

     

  • Estudio advierte aceleración del calentamiento global desde 2015

    Estudio advierte aceleración del calentamiento global desde 2015

    El ritmo al que se calienta el planeta por efecto de las emisiones contaminantes se ha acelerado en la última década, según un estudio publicado en la revista científica Geophysical Research Letters y liderado por investigadores del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK).

    El análisis indica que desde 2015 la tasa de calentamiento global ha alcanzado aproximadamente 0.35 grados centígrados por década, una cifra superior al promedio de menos de 0.2 grados por década registrado entre 1970 y 2015.

    Los investigadores explicaron que, tras eliminar de los modelos climáticos las influencias naturales conocidas que afectan la temperatura global, detectaron por primera vez una aceleración “estadísticamente muy significativa” en el calentamiento del planeta durante los últimos diez años.

    Según el climatólogo estadounidense Grant Foster, uno de los autores del estudio, la tasa actual de calentamiento es la más alta registrada desde el inicio de los registros instrumentales en 1880.

    Para realizar el análisis, los científicos utilizaron cinco de los principales conjuntos de datos globales de temperatura, procedentes de instituciones como NASA, NOAA, HadCRUT, Berkeley Earth y ERA5.

    El investigador Stefan Rahmstorf, del Instituto Potsdam, señaló que el análisis de estos registros confirma con más del 98 % de certeza estadística que el calentamiento global se ha acelerado desde 2015.

    Los datos también muestran que el incremento de la temperatura comenzó a hacerse evidente entre 2013 y 2014, aunque el estudio se centra en medir la aceleración del fenómeno y no en identificar sus causas específicas.

    Los expertos advierten que, si esta tendencia continúa, la temperatura global podría superar el límite de aumento de 1.5 grados respecto a los niveles preindustriales antes de 2030, umbral establecido en el Acuerdo de París para evitar los efectos más graves del cambio climático.

    En ese sentido, los investigadores subrayan que la velocidad del calentamiento dependerá principalmente de la rapidez con que el mundo logre reducir a cero las emisiones globales de dióxido de carbono provenientes de combustibles fósiles.

     

  • El nivel del mar ha subido mucho más de lo estimado por los modelos científicos, revela estudio

    El nivel del mar ha subido mucho más de lo estimado por los modelos científicos, revela estudio

    El aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático ha sido subestimado en numerosos estudios científicos y podría ser, en promedio, 30 centímetros mayor de lo calculado hasta ahora. Así lo concluye una investigación publicada este miércoles en la revista Nature, basada en el análisis de cientos de estudios sobre la exposición de las zonas costeras.

    El trabajo fue elaborado por Katharina Seeger y Philip Minderhoud, investigadores de la Universidad de Wageningen, en Países Bajos, quienes revisaron 385 artículos científicos publicados entre 2009 y 2025. Según los expertos, más del 90 % de los estudios analizados se basan en modelos gravitacionales o geoides obtenidos a partir de datos satelitales, sin considerar mediciones reales del nivel del mar en cada región.

    Estos modelos geoides contemplan factores como la gravedad y la rotación de la Tierra, pero dejan fuera variables locales determinantes, entre ellas el viento, las corrientes marinas o las mareas, que influyen directamente en la altura real del mar.

    “La mayoría de los estudios sobre el nivel del mar no reflejan la realidad porque se basan en modelos y no utilizan mediciones directas”, explicó Minderhoud durante una rueda de prensa.

    El estudio señala además que solo el 9 % de las investigaciones revisadas combinan mediciones del nivel del mar con la elevación del terreno, aunque presentan fallas en la alineación de datos. Menos del 1 % de los trabajos científicos relaciona adecuadamente ambos factores para calcular con precisión el riesgo real en zonas costeras.

    La subestimación no afecta a todas las regiones por igual. Aunque el promedio global es de 0.3 metros, en regiones como el sudeste asiático y el Pacífico la diferencia entre lo estimado y la subida real del mar podría oscilar entre 1 y 1.5 metros. En Latinoamérica también se ha detectado una subestimación importante, mientras que en Europa y la región mediterránea las discrepancias entre los modelos y la realidad son menores.

    Los investigadores advierten que esta diferencia tiene implicaciones directas para las poblaciones costeras. Según sus cálculos, cerca de 80 millones de personas viven actualmente por debajo del nivel del mar, una cifra muy superior a los 30 millones estimados anteriormente. Esto podría adelantar el impacto de inundaciones costeras y aumentar el riesgo para países vulnerables, especialmente pequeños estados insulares y naciones de baja altitud.

     

  • ONU advierte que se superará límite de 1.5 °C en próxima década

    ONU advierte que se superará límite de 1.5 °C en próxima década

    El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) advirtió este martes que el mundo está cada vez más cerca de superar el límite de 1.5 grados centígrados de calentamiento global establecido en el Acuerdo de París, debido al lento avance de los compromisos climáticos y a un entorno geopolítico cada vez más desafiante.

    La advertencia figura en el “Informe sobre la Brecha de Emisiones 2025”, publicado días antes de la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU (COP30), que se celebrará del 10 al 21 de noviembre en Belém, Brasil.

    Aunque el Acuerdo de París busca limitar el aumento de la temperatura a menos de 2 °C —y preferiblemente a 1.5 °C—, el Pnuma, con sede en Nairobi, advirtió que este umbral se sobrepasará “al menos temporalmente”, aunque aún se podría reducir la magnitud del rebasamiento con recortes “sin precedentes” en las emisiones de gases de efecto invernadero.

    El informe proyecta que si los países cumplen sus compromisos actuales, el calentamiento alcanzará entre 2.3 y 2.5 grados en este siglo. Sin embargo, si las políticas vigentes se mantienen sin ajustes, la temperatura podría subir hasta 2.8 grados. Estas cifras representan un ligero aumento respecto al año pasado, cuando se estimaban entre 2.6 y 2.8 grados.

    El Pnuma también alertó que la retirada prevista de Estados Unidos del Acuerdo de París en 2026 podría impactar negativamente los avances logrados, socavando parte de las proyecciones de mitigación de temperatura.

    A pesar de algunos avances, como el despliegue de energías renovables y el compromiso de neutralidad en carbono de países responsables del 70 % de las emisiones globales, el informe indica que “las naciones han tenido tres oportunidades para cumplir las promesas del Acuerdo de París, y en todas han quedado fuera del objetivo”, señaló Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma.

    “Aunque los planes nacionales han logrado algunos avances, el progreso es insuficiente. Por eso, aún necesitamos recortes de emisiones sin precedentes en una ventana cada vez más estrecha y en un contexto geopolítico cada vez más desafiante”, añadió.

    Emisiones en alza y compromisos débiles
    El informe también reveló que las emisiones globales de gases contaminantes aumentaron un 2.3 % en 2024, alcanzando 57.7 gigatoneladas de CO₂. Esta alza fue impulsada por la deforestación y el uso continuado de combustibles fósiles.

    El G20, responsable del 77 % de las emisiones mundiales, reportó un incremento conjunto del 0.7 % este año. Aunque siete de sus miembros presentaron nuevas metas para 2035 y otros tres las han anunciado, el Pnuma advierte que estos compromisos “no son lo suficientemente ambiciosos” y que ni siquiera están encaminados a cumplir las metas de 2030.

    De los 60 países que representan el 63 % de las emisiones globales, solo el 73 % incluyó objetivos de energía renovable en sus nuevas metas climáticas. Menos de la mitad considera mejoras en eficiencia energética y ninguno contempla eliminar progresivamente la producción de petróleo y gas ni los subsidios a combustibles fósiles.

    El informe estima que, de seguir este ritmo, las emisiones podrían reducirse apenas un 15 % para 2035 respecto a los niveles de 2019, muy por debajo del 55 % necesario para limitar el calentamiento global a 1.5 grados.

    La ONU remarca que sin medidas urgentes, los impactos serán “más severos e irreversibles”, especialmente en los países más vulnerables. No obstante, también ve una oportunidad en la transición energética para impulsar crecimiento económico y equidad social.

    “El reto es mayúsculo, pero los procesos multilaterales deben restaurar la confianza colectiva y reafirmar el compromiso con la meta de temperatura establecida en París”, concluyó el Pnuma.

     

  • Detectan por primera vez mosquitos en Islandia, alertan científicos

    Detectan por primera vez mosquitos en Islandia, alertan científicos

    Islandia ha registrado por primera vez en su historia la presencia de mosquitos, según confirmó el Instituto de Historia Natural de ese país. Tres ejemplares de la especie Culiseta annulata fueron localizados este mes de octubre en el sur de la isla, lo que representa un hecho inédito en el ecosistema islandés.

    El hallazgo fue realizado por el aficionado Björn Hjaltason, quien compartió imágenes del primer mosquito el pasado 16 de octubre en el grupo de Facebook “Insectos en Islandia”. Según relató a medios locales, inicialmente pensó que se trataba de una “mosca de aspecto extraño” que divisó en el municipio de Kjós, pero pronto identificó otros dos ejemplares.

    Hjaltason entregó los insectos al Instituto de Historia Natural, que confirmó que pertenecían a la especie Culiseta annulata, conocida por su capacidad de resistir climas fríos. El entomólogo Matthías Alfredsson aseguró a la televisión pública RUV que esta variedad puede adaptarse con facilidad a condiciones como las de Islandia, lo que sugiere que la especie podría asentarse permanentemente en la isla.

    Aunque en ocasiones anteriores se encontraron mosquitos en fuselajes de aviones que aterrizaban en Islandia, nunca antes se había identificado una población estable en el país. Según Alfredsson, esta es la primera vez que se observa a los insectos viviendo de forma natural en territorio islandés.

    Se sospecha que los mosquitos habrían llegado por vía marítima. Hjaltason señaló que podrían haber sido transportados en barcos de carga que atracan en el puerto de Grundartangi, una localidad cercana al lugar del hallazgo.

    Islandia, ubicada en el borde del círculo polar ártico, había sido uno de los pocos países habitables sin mosquitos, gracias a su aislamiento geográfico, la ausencia de reptiles y un clima que alterna congelamiento y deshielo, impidiendo el desarrollo de larvas. Sin embargo, expertos consideran que el cambio climático puede estar facilitando nuevas condiciones para su reproducción.

    Los científicos advierten que otoños y primaveras más cálidos permitirán que el agua permanezca sin congelarse por más tiempo, creando un entorno propicio para que especies de mosquito comunes en Escandinavia o las islas británicas se establezcan también en Islandia. En Groenlandia, a una latitud similar, los mosquitos ya están presentes desde el fin de la última glaciación.