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  • Diez claves del Foro de Davos que retratan el mundo

    Diez claves del Foro de Davos que retratan el mundo

    La edición del Foro de Davos que concluyó hoy será recordada durante mucho tiempo como una de las más intensas y disruptivas en sus 53 años de existencia, en la que quedó patente el momento de crisis geoestratégica e incertidumbre que atraviesa el mundo.

    Groenlandia eclipsó la guerra de Ucrania, el bloque trasatlántico mostró su gran fragilidad, nació la entidad lanzada por Donald Trump para competir con la ONU y el primer ministro canadiense, Mark Carney, se posicionó como un referente moral frente al mundo hegemónico que propugna el presidente estadounidense.

    1. La fractura transatlántica

    El Foro comenzó marcado por la tensión entre Europa y EE.UU. por las amenazas de Trump de anexionar Groenlandia, bajo soberanía de Dinamarca, uno de sus aliados en la OTAN, presión que el líder republicano intensificó con amenazas arancelarias.

    Europa anunció una respuesta «unida, firme y proporcional» y, tras días de escalada, Trump rebajó el tono al descartar el uso de la fuerza y anunciar un preacuerdo con la OTAN. «La relación transatlántica sale tocada», opinó a EFE la exministra española Arancha González Laya.

    2. Groenlandia distrajo a Europa de los esfuerzos por la paz en Ucrania.

    La guerra en Ucrania, a punto de cumplir su cuarto año, quedó relegada de la agenda del Foro hasta prácticamente el final, con los europeos más preocupados por Groenlandia. El presidente Volodímir Zelenski, un habitual en esta reunión, viajó a Davos tras ser convocado por Trump, con quien acordó reuniones a tres bandas (Ucrania, Rusia y EE.UU) en Abu Dabi.

    «Europa no ha sido tan útil como podía haber sido, se distrajo de su tarea más urgente, que es hacer frente a la agresión rusa», dijo la presidenta de la Comisión de Estrategia de Defensa Nacional de EE.UU., Jane Harman.

    3. Trump y su Junta de Paz

    En una ceremonia que no figuraba en el programa oficial y que fue organizada sobre la marcha, Trump aprovechó el escenario del Foro de Davos para fundar oficialmente la Junta de Paz, una entidad desde la cual se administrará Gaza.

    Rodeado de una veintena de jefes de gobierno que habían sido «cortejados» para incorporarse a esta Junta, Trump y sus invitados firmaron la carta fundacional de esta organización, que algunos ven como la primera piedra de sus esfuerzos para reducir al mínimo la relevancia de Naciones Unidas, creada como garante de la paz al final de la Segunda Guerra Mundial.

    4. Carney, líder de una alternativa al mundo que plantea Trump

    Si hubo un discurso especialmente aplaudido por todos, excepto por Trump, fue el del primer ministro canadiense, por defender un mundo distinto al de potencias hegemónicas que propugna el líder republicano. «Carney ha tocado la campana del inicio de repensar una alternativa, desde el entendimiento y la cooperación», dijo González Laya,

    Ante un mundo de rivalidad entre grandes potencias, «los países que quedan en medio tienen una elección: competir entre sí por ganarse el favor de otros, o unirse para crear una tercera vía con impacto», afirmó.

    5. El alejamiento de EEUU de sus aliados tradicionales

    En este Foro quedó patente el distanciamiento de EE.UU. de sus socios tradicionales: la crisis groenlandesa mostró las grietas en la relación transatlántica y el lanzamiento de la Junta de Paz no logró sumar a las grandes potencias económicas o democráticas.

    Trump estuvo arropado por una veintena de gobernantes, varios de ellos de dudosa trayectoria democrática o que son innegablemente autoritarios, como Azerbaiyán, Kazajistán o Arabia Saudí. «Ha quedado patente que lo que él ofrece no es apetecible para la mayoría», apuntó González Laya, actual decana de la Escuela de Asuntos Internacionales de París.

    6. Los planes urbanísticos para Gaza

    Otro de los momentos del Foro de Davos que más han dado qué hablar fue la presentación por parte del yerno y emisario de Trump, Jared Kushner, de los planes urbanísticos de la Casa Blanca para Gaza, un territorio devastado por más de dos años de ofensiva militar israelí.

    Rascacielos a lo largo de los 40 kilómetros de costa, un gran puerto, centros de datos, un aeropuerto, áreas residenciales… El proyecto no tiene fecha de inicio y Kushner lo condicionó al desarme completo de Hamás.

    7. China traslada a Davos su influencia silenciosa

    En Davos, China defendió a través de su viceprimer ministro y jefe negociador, He Lifeng, la globalización económica, pidió reglas iguales para todos y alertó contra un retorno a «la ley de la jungla». Pekín replicó en el Foro su estrategia de «ver y esperar» que ha llevado a otros foros internacionales.

    «China se esta comportando como el adulto del aula», en palabras de Eswar Prasad, profesor de la Universidad de Cornell.

    8. La fascinación por Elon Musk

    El cuarto día del Foro de Davos, los asistentes se encontraron con la sorpresa de que un nuevo invitado especial aparecía en el programa de la jornada: Elon Musk, quien participaba por primera vez en esta cita como orador. El interés fue tal que hubo un lleno total en la sala, donde era palpable la fascinación que ejercía el personaje, cuyas predicciones -como que nos encaminamos a un mundo en el que habrá más robots que personas- retratan el futuro que está por venir.

    9. La burbuja de la IA se desinfla… en vez de estallar

    Davos ha estado precedido por una preocupación por el posible estallido de la burbuja generada en torno a la inteligencia artificial, una industria que mueve miles de millones de euros.

    Pero, por convicción o por interés, los zares de las mayores empresas del sector descartaron rotundamente que esto pueda suceder porque la IA acaba de llegar y es un sector en expansión.

    10. Una nueva era en el Foro Económico Mundial

    La 53 edición del Foro de Davos se ha celebrado bajo un nuevo liderazgo, tras décadas dirigido por su fundador Klaus Schawb, quien convirtió una reunión de empresarios en una localidad enclavada en los Alpes suizos en un evento global.

    El rumor sobre la intención de convertir el evento en itinerante recorrió los pasillos del Foro, pero fue desmentido por miembros de la organización. Sí hay voluntad de multiplicar sus eventos en distintas regiones del mundo a lo largo del año, para responder mejor a los retos globales.

  • Primer ministro de Canadá declara muerto el “viejo orden mundial” y llama a la unión frente a las grandes potencias

    Primer ministro de Canadá declara muerto el “viejo orden mundial” y llama a la unión frente a las grandes potencias

    El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró este martes que el «viejo orden mundial» no va a ser recompuesto e invitó a otros países a unirse frente a «las grandes potencias» que han desmontado un mundo basado en normas.

    En un discurso en el Foro de Davos (Suiza), que se celebra hasta el próximo viernes, Carney afirmó que el mundo está padeciendo «una ruptura» y no «una transición», en la que «los grandes poderes» están utilizando la «integración económica como un arma».

    «No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación», continuó Carney para añadir que Canadá está recalibrando sus relaciones.

    El primer ministro canadiense utilizó el ensayo ‘The Power of the Powerless’ del autor checo, y antiguo presidente de la República Checa, Václav Havel, para ilustrar la situación actual en la que parece que «el orden mundial basado en normas está apagándose», «los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir».

    Según Carney, de la misma forma que el poder del sistema comunista en el este de Europa desapareció cuando la sociedad empezó a dejar de seguir las normas impuestas por los Gobiernos, «es el momento en el que las empresas y los países» se rebelen contra las grandes potencias.

    Ante esta situación, el líder canadiense señaló que los países más débiles pueden optar por aislarse para protegerse lo que, en su opinión, producirá «un mundo de fortalezas que será más pobre, más frágil y menos sostenible».

    «Y la cuestión para potencias medias como Canadá no es si debemos adaptarnos a la nueva realidad. Debemos. La cuestión es si nos adaptamos limitándonos a levantar muros más altos o si podemos hacer algo más ambicioso ahora», continuó.

    Carney puso como ejemplo Canadá, que está estableciendo nuevas relaciones para construir «coaliciones que funcionen, asunto por asunto», creando «una densa red de conexiones en comercio, inversión y cultura, de la que podamos tirar frente a retos y oportunidades futuras».El primer ministro canadiense, que también expresó su «firme» apoyo a Groenlandia y Dinamarca y el compromiso «inquebrantable» de Ottawa con el artículo 5 de la OTAN, terminó señalando que mientras las grandes potencias pueden permitirse ir por libre «por ahora», las potencias medias no pueden.

    «Cuando solo negociamos bilateralmente con un poder hegemónico, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía», dijo.

    Por lo que propuso «dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fortaleza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente, y es un camino abierto de par en par a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros».

    El discurso de Carney se produjo poco después de que el principal periódico de Canadá revelase que las fuerzas armadas canadienses, por primera vez en más de un siglo, ha elaborado un esquema teórico sobre una posible respuesta de Canadá a una invasión de Estados Unidos.

  • Xi pide al primer ministro canadiense «esforzarse juntos» para encauzar lazos bilaterales

    Xi pide al primer ministro canadiense «esforzarse juntos» para encauzar lazos bilaterales

    El presidente de China, Xi Jinping, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, mantuvieron una reunión este viernes en la ciudad surcoreana de Gyeongju, en los márgenes de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en la que Xi abogó por «esforzarse conjuntamente» para encauzar los lazos bilaterales.

    Xi subrayó que este año se cumple el 55º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países y el 20 de su asociación estratégica, y destacó que, con los esfuerzos de ambas partes, los lazos entre Pekín y Ottawa muestran «una tendencia de restablecimiento y desarrollo positivo».

    El mandatario chino señaló que su país valora la disposición de Canadá a impulsar los vínculos «de manera pragmática y constructiva» y expresó su voluntad de que el encuentro sirva como punto de partida para devolver las relaciones bilaterales a una senda «saludable, estable y sostenible».

    También pidió fortalecer los intercambios culturales, apoyar los contactos entre sus sociedades y reforzar la coordinación en marcos multilaterales como Naciones Unidas para promover un sistema de gobernanza global «más justo y razonable» y defender la equidad internacional.

    Por su parte, Carney afirmó que Canadá y China han mantenido «buenas relaciones» desde el establecimiento de sus lazos diplomáticos hace 55 años, y recalcó que el nuevo Gobierno canadiense concede gran importancia a su relación con Pekín.

    Según Xinhua, el primer ministro manifestó su deseo de «recuperar el tiempo perdido» y relanzar la cooperación bilateral «con un enfoque pragmático y constructivo».

    Carney expresó el interés de su país en reforzar los contactos de alto nivel y ampliar la colaboración en áreas como la agricultura, la energía y la lucha contra el cambio climático.

    Añadió que Ottawa y Pekín comparten visiones similares en los asuntos internacionales y pueden cooperar «para defender el multilateralismo, mantener el libre comercio y promover la reforma del orden económico global».

    Se anticipaba que ambos mandatarios abordasen cuestiones comerciales, incluida la posible eliminación de los aranceles del 100 % que Canadá impuso en 2024 a los vehículos eléctricos chinos, una medida adoptada entonces en sintonía con EE.UU.

    Pekín había sugerido que podría levantar las restricciones al aceite de colza canadiense si Ottawa da ese paso.

    Canadá está tratando de reducir su dependencia económica de Washington, que absorbe el 75 % de sus exportaciones y la semana pasada impuso aranceles adicionales del 10 % en represalia por un anuncio televisivo contra las tarifas de EE.UU. promovido por el Gobierno de la provincia de Ontario.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió el jueves con Xi en Gyeongju y partió de vuelta a Washington ese mismo día, sin esperar al arranque de la cumbre de APEC.

    El republicano llegó a decir que no vino a Corea del Sur para ver a Canadá y protagonizó una fría interacción con Carney al inicio de una cena de líderes del foro.

    Paralelamente, las relaciones bilaterales entre Pekín y Ottawa se han deteriorado desde que en 2018 Canadá arrestó a petición de EE.UU. a la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou.

    China detuvo por casi tres años a dos ciudadanos canadienses por cargos de espionaje, aunque Pekín alegó que sus casos no estaban conectados al arresto de Meng.

    Pekín también ejecutó este año a cuatro canadienses por cargos de drogas, pese a las condenas de Ottawa.

    Canadá también ha acusado a Pekín de interferir en sus elecciones de 2019 y 2021, y en 2022 Xi reprendió públicamente al entonces primer ministro Justin Trudeau durante el G-20, en Indonesia, por supuestamente haber filtrado información de una de sus reuniones.