Al menos 212 agentes de seguridad pública fueron asesinados en México entre el inicio de 2026 y el 10 de septiembre, un promedio cercano a uno por día, según el reporte ‘Policías asesinados 2026’, publicado el viernes por la organización civil Causa en Común.
La organización indicó que desde el 1 de octubre de 2024, cuando comenzó el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, hasta el 10 de septiembre de 2026 se contabilizan 654 integrantes de los cuerpos de seguridad asesinados en el país.
De los 212 agentes asesinados este año, 85 pertenecían a policías municipales, el grupo más afectado. También murieron 66 policías estatales, 44 integrantes de la Guardia Nacional, 11 miembros del Ejército, cuatro policías federales y dos integrantes de la Marina.
Jalisco encabeza la lista de estados con más agentes asesinados, con 36 casos, seguido de Michoacán, con 29; Sinaloa, con 25; mientras el Estado de México y Morelos contabilizan 14 cada uno, de acuerdo con los datos recopilados por Causa en Común.
Solo entre el 4 y el 10 de septiembre fueron asesinados al menos 10 agentes. Tres casos ocurrieron en Guerrero y dos en Veracruz, mientras Durango, Sinaloa, Michoacán, San Luis Potosí y Jalisco registraron una víctima cada uno durante ese periodo.
En su último reporte correspondiente a 2025, la organización documentó 348 policías asesinados, también con un promedio de aproximadamente uno por día. Esa cifra representó un incremento del 9 % frente al mismo periodo de 2024, con Sinaloa, Guerrero, Guanajuato, Michoacán y Veracruz entre los estados más afectados.
Causa en Común también documentó al menos 2,456 policías asesinados durante el Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, entre 2018 y 2024, como parte del seguimiento que realiza la organización sobre la violencia contra los cuerpos de seguridad mexicanos.
Las cifras se conocen mientras la administración de Sheinbaum mantiene operativos de seguridad en diferentes zonas de México para enfrentar al crimen organizado, en un escenario marcado también por las presiones de Estados Unidos contra los carteles mexicanos, algunos de los cuales fueron designados por ese país como organizaciones terroristas.
