El Gobierno de Costa Rica anunció este miércoles el cierre de su embajada en Cuba, en una decisión que marca un nuevo deterioro en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
El canciller Arnoldo André confirmó que también solicitaron al Gobierno cubano retirar su personal diplomático en San José, dejando únicamente la representación consular.
“Hemos tomado la decisión de proceder con el cierre de la embajada de Costa Rica en la República de Cuba. (…) En el marco de esta decisión, se le solicita al Gobierno de Cuba proceder de manera recíproca, al retiro de su personal diplomático acreditado en nuestro país y mantener únicamente su representación consular”, expresó André.
El funcionario explicó que la medida responde a la preocupación por el deterioro de los derechos humanos en la isla y el incremento de actos de represión contra ciudadanos y opositores.
“Durante los últimos meses se ha observado un agravamiento significativo de las restricciones a las libertades fundamentales incluyendo limitaciones a la libertad de expresión, de asociación y manifestación pacífica”, indicó.
Además, señaló que la crisis económica y social en Cuba, marcada por la escasez de alimentos, medicamentos y servicios básicos, ha complicado el funcionamiento de la sede diplomática.
El presidente Rodrigo Chaves respaldó la decisión y aseguró que su Gobierno no reconoce la legitimidad del sistema político cubano.
“No reconocemos la legitimidad de ese Gobierno. No vamos a tener consulado allá, los vamos a atender desde Panamá. Suficiente es suficiente, desde 1959 el régimen se ha parasitado de otros países para medio darle a su gente. Hay que reconocer que el modelo comunista fracasó en Cuba, como en todos los lugares donde lo han instaurado, solo la libertad del ser humano nos puede llevar al progreso”, afirmó.
Por su parte, el Gobierno de Cuba rechazó la medida y la calificó como una decisión “unilateral” adoptada bajo presión de Estados Unidos.
“Bajo presión de Estados Unidos, Costa Rica limita sus relaciones con Cuba al ámbito consular”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, que también calificó la acción como “arbitraria”.
La Cancillería cubana aseguró que esta decisión se suma a los intentos de Washington por aislar a la isla, aunque afirmó que los lazos históricos entre ambos pueblos se mantendrán.









