Etiqueta: cepa Bundibugyo

  • MSF probará vacuna contra ébola en 20,000 sanitarios

    MSF probará vacuna contra ébola en 20,000 sanitarios

    Médicos Sin Fronteras (MSF) anunció este lunes el inicio de un estudio que evaluará la eficacia de una vacuna contra el ébola entre 20,000 trabajadores sanitarios de República Democrática del Congo (RDC), país donde la actual epidemia suma casi 3,700 fallecidos.

    El proyecto, denominado Bravo, dará seguimiento a trabajadores sanitarios vacunados con Ervebo, la única vacuna disponible a gran escala y desarrollada contra la cepa de Zaire. La investigación busca determinar si también ofrece protección frente a la cepa de Bundibugyo, responsable del brote actual y para la cual no existe un tratamiento específico.

    “Aunque Ervebo no se desarrolló originalmente para proteger contra el virus Bundibugyo, los datos preliminares sugieren que podría ofrecer cierto grado de protección contra él”, afirmó el epidemiólogo y subdirector de Operaciones de MSF, Guyguy Manangama. “Incluso una protección parcial podría ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y los fallecimientos. Sin embargo, estos beneficios potenciales deben demostrarse científicamente. Ese es precisamente el propósito de Bravo”, añadió.

    El proyecto comenzó el sábado en Bunia, capital de la provincia oriental de Ituri y epicentro de la epidemia, en un centro de capacitación para trabajadores sanitarios gestionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El estudio tendrá una duración de entre nueve y 12 meses, con tres meses destinados a la vacunación y al menos seis meses de seguimiento de los participantes.

    La OMS trabaja además en dos vacunas diseñadas contra la cepa de Bundibugyo, pero ambas permanecen en la fase 1 de ensayos en humanos y podrían necesitar varios meses antes de completar su desarrollo y recibir autorización. “Mientras tanto, se ofrece Ervebo como medida provisional debido a su perfil de seguridad demostrado y a su aprobación por parte de varias de las principales autoridades reguladoras, como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), la Agencia Europea de Medicamentos y la OMS”, subrayó MSF.

    Los últimos datos oficiales de RDC indican que la epidemia acumula 7,672 casos y 3,699 fallecidos confirmados desde el 15 de mayo, cuando las autoridades declararon oficialmente el brote en el este del país. Otros 1,879 pacientes se recuperaron y 886 permanecen hospitalizados o aislados, mientras la tasa de letalidad alcanza el 48.2 %.

    La enfermedad se extendió a 63 zonas sanitarias de siete de las 26 provincias congoleñas: Ituri, Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Ubangi del Sur. El actual brote se convirtió en el segundo más mortífero y contagioso registrado a nivel mundial, superando al ocurrido en la misma región entre 2018 y 2020, aunque permanece por debajo de la epidemia de África occidental de 2014 a 2016, que dejó alrededor de 11,000 fallecidos y 28,000 contagios.

    La epidemia también alcanzó la vecina Uganda, donde la OMS declaró el pasado 26 de agosto el fin del brote después de contabilizar 20 contagios confirmados, 15 de ellos importados desde RDC, y dos fallecidos. El estudio de MSF permitirá obtener información sobre el uso de Ervebo en condiciones reales y determinar su posible efectividad frente a la cepa responsable de la actual emergencia sanitaria.

  • El Congo lucha a la desesperada contra el peor brote de ébola de su historia a los 100 días de su declaración

    El Congo lucha a la desesperada contra el peor brote de ébola de su historia a los 100 días de su declaración

    La emergencia sanitaria más grave de la historia reciente de República Democrática del Congo (RDC), el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo, cumple 100 días con más de 2.500 muertos a sus espaldas y un pronóstico desolador: la mitad de los fallecidos han sido identificados en las últimas tres semanas, la enfermedad se propaga según la ONU a un ritmo exponencial, y el conflicto endémico que lleva asolando durante años a su epicentro, el noreste del país, está poniendo a los trabajadores sanitarios entre la espada y la pared.

    El brote tiene su epicentro en la provincia de Ituri, base de operaciones de uno de los grupos armados más violentos de toda África, las Fuerzas Democráticas Aliadas, extensión en el país de Estado Islámico. Sus ataques, que dejan cada semana por norma decenas de muertos, han provocado sucesivos éxodos que han imposibilitado el seguimiento propicio de la enfermedad.

    Muchos de estos desplazados acaban en la vecina región de Kivu, escenario a su vez de otro largo conflicto armado como es el que enfrenta al Ejército congoleño con las milicias del Movimiento 23 de Marzo, el M23, que ejerce el control de las capitales de sus dos provincias y ha emprendido su propio programa de respuesta al brote en relativa coordinación con las agencias médicas internacionales pero sin diálogo alguno con el Gobierno congoleño.

    La violencia generalizada en las seis provincias donde se ha registrado el brote alcanza también a los sanitarios, víctimas de ataques específicos, «principalmente en comunidades mineras y entre grupos de hombres jóvenes», según la ONU: un total aproximado de 260 ataques que han dejado al menos ocho trabajadores médicos muertos, por no mencionar que el ébola ha matado ya a otros 43.

    En una medida de absoluta emergencia, República Democrática del Congo ha recibido este sábado la primera remesa de la vacuna Ervebo, de dudosa eficacia frente a la cepa Bundibugyo que caracteriza al brote y para la que realmente no hay vacuna conocida.

    El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus, ha explicado que las 70.000 dosis en total que espera recibir RDC en próximos días serán empleadas en programas adicionales de ensayos. Los tests clínicos citados por la OMS concluyen que «los efectos secundarios graves de la vacuna son muy raros» y, por lo menos, se espera que concedan cierta protección frente a los contagios.

    Una mejora inmediata de la respuesta

    «Esta epidemia sigue propagándose a un ritmo más rápido del que la respuesta puede controlar», ha avisado el doctor Javid Abdelmoneim, presidente internacional de MSF. «Los centros de tratamiento siguen siendo esenciales para salvar vidas, pero esta respuesta necesita más que camas adicionales», añadió.

    «Lo que hace falta es una mejor detección, un aislamiento seguro para las personas enfermas y sus contactos, y apoyo para el personal sanitario. Fundamentalmente, la respuesta debe diseñarse con las comunidades, no al margen de ellas», agregó.

    Desde que se declaró oficialmente el brote, más del 60 % de las muertes por ébola en la República Democrática del Congo se han producido fuera de los centros de tratamiento, y a menudo lejos de ellos. Esto significa que muchas personas mueren en sus hogares o en sus comunidades sin recibir atención médica, y el virus continúa propagándose antes de que se detecten los casos.

    Resulta preocupante que el número de casos esté aumentando rápidamente más allá del epicentro de Ituri, y que la provincia de Kivu del Norte esté experimentando niveles de mortalidad particularmente altos y una gran desconfianza en la respuesta.

    Aunque de momento el brote ha vuelto a quedar contenido a RDC tras un amago de expansión a Uganda, la posibilidad de su internacionalización no está ni mucho menos descartada. Cabe recordar que, a lo largo de 2025, alrededor de 236.000 congoleños acabaron refugiados en los países vecinos.

    «Debemos ser francos: la epidemia está lejos de estar bajo control», afirmó Tedros durante la segunda reunión del Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional.

    «Las fronteras pueden retrasar la propagación, pero no impedirla», ha añadido el director general de la OMS, quien ve imprescindible reforzar la vigilancia y la coordinación entre países para detectar rápidamente nuevos casos y evitar que se establezcan nuevas cadenas de transmisión.

     

  • Brote de ébola en el Congo sería tres veces mayor al número de casos confirmados

    Brote de ébola en el Congo sería tres veces mayor al número de casos confirmados

    El brote de ébola que afecta el este de la República Democrática del Congo (RDC) podría ser hasta tres veces mayor que los 5,208 casos confirmados oficialmente, advirtieron este jueves los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC África).

    El jefe de Preparación y Respuesta ante Emergencias del CDC África, Yap Boum, explicó que las autoridades estarían identificando únicamente una parte de las infecciones.

    “Estimamos que solo se está detectando entre el 30 % y el 40 % de los casos reales. Modelos del equipo de análisis de la RDC junto con el Imperial College evalúan que el tamaño real del brote podría ser tres veces mayor en número de casos confirmados”, afirmó.

    El CDC África detalló durante su conferencia de prensa semanal que menos del 10 % de los casos corresponden a contactos conocidos, mientras que menos del 40 % presenta un vínculo epidemiológico claramente establecido con algún contagio confirmado.

    Boum atribuyó las dificultades para detectar la enfermedad a que el brote está provocado por la cepa Bundibugyo, cuyos síntomas son más leves que los asociados a la variante Zaire. Además, los pacientes no suelen presentar cuadros hemorrágicos graves tan evidentes, lo que disminuye la percepción del riesgo y puede retrasar la búsqueda de atención médica.

    La limitada detección también repercute en las muertes: según CDC África, al menos el 97 % de los fallecimientos recientes ocurre en las comunidades o en centros de salud generales que carecen de protocolos adecuados de aislamiento y prevención de infecciones.

    Aunque tres zonas sanitarias acumulan más de 42 días sin transmisión activa, el organismo mantiene la vigilancia en distintas regiones del país. Ituri, identificada como epicentro del brote, así como Kivu del Norte y Kivu del Sur, no reportaron nuevos casos durante los últimos 79 días, mientras la transmisión también afecta a Haut-Uélé y Tshopo.

    La preocupación por una posible propagación regional aumentó después de confirmarse dos casos en Buta, provincia de Bas-Uélé, cerca de la frontera con la República Centroafricana. Las autoridades desplegaron laboratorios móviles y mecanismos de vigilancia transfronteriza para reducir el riesgo de expansión del virus hacia otros países.

    El Gobierno congoleño elevó este jueves a 2,476 las muertes causadas por el brote declarado el pasado 15 de mayo. La epidemia ya es la segunda más letal de la historia y la de mayor número de infecciones registrada en la RDC, aunque permanece por debajo del brote de África occidental de 2014 a 2016, que dejó unos 11,000 muertos y 28,000 contagios.