Etiqueta: chavismo

  • Diosdado Cabello pide unión y apoyo «constante» para Delcy Rodríguez en Venezuela

    Diosdado Cabello pide unión y apoyo «constante» para Delcy Rodríguez en Venezuela

    El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, llamó este viernes a la unión dentro del chavismo y pidió apoyo «constante» para la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo luego de que Estados Unidos capturara al mandatario Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.

    «Hay que darle un apoyo constante, permanente, ya ha estado al frente dando la cara. Ella no buscaba esa responsabilidad. (…) Pero ahí está Delcy luchando por la patria. Le pedimos mucha confianza en la dirigencia», manifestó Cabello durante una marcha en Caracas en conmemoración al 68 aniversario de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

    En una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), afirmó que el chavismo permanece en las calles para manifestar lealtad a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, también capturada por Estados Unidos, y dijo que la lucha terminará cuando ambos regresen a Venezuela.

    El también ministro de Interior indicó que la captura de la pareja presidencial «fue un duro golpe» de «tristeza, rabia, dolor y frustración», pero -agregó- el proyecto del presidente fallecido Hugo Chávez (1999-2013) «nada ni nadie» lo va a «detener».

    «Que el secuestro de Nicolás y de Cilia y el dolor que nosotros sentimos se convierta en la fuerza para seguir luchando, siempre unidos, para defender la patria. El que crea que esto es una batalla de tres días está viendo otra película», subrayó el número dos del chavismo.

    La marcha de hoy se dio con motivo al 68 aniversario del derrocamiento de Pérez Jiménez y se conmemora en medio de una crisis política desatada tras la captura de Maduro y su esposa durante un ataque de EE.UU. a Caracas y tres regiones cercanas.

    El chavismo ha convocado distintas movilizaciones para exigir su liberación, como este jueves, cuando marcharon hasta la ONU en Caracas para pedir que ese organismo medie a favor de la pareja presidencial.

  • Delcy Rodríguez, la mujer que sostiene al chavismo tras la detención de Maduro

    Delcy Rodríguez, la mujer que sostiene al chavismo tras la detención de Maduro

    Delcy Rodríguez, de carácter confrontativo y formada en la izquierda, es desde este lunes la figura de mayor poder en el chavismo tras ser juramentada como presidenta encargada de Venezuela, en medio de la incertidumbre por la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante un ataque de tropas estadounidenses.

    Rodríguez, de 56 años, era la segunda en la línea para suceder a Maduro en caso de una falta «temporal» o «absoluta», según la Constitución venezolana, que no prevé, sin embargo, un escenario como el actual.

    Además se convirtió en la primera mujer en llegar a ser presidenta de Venezuela, luego de que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), afín al chavismo, ordenara el nombramiento de la hasta hoy vicepresidenta.

    Rodríguez es señalada como una figura para la transición de Venezuela, luego de la apuesta que hiciera el presidente estadounidense, Donald Trump, cuando anunció que su Administración estaba en contacto con ella y le pidió «acceso total» a los recursos de Venezuela.

    Con varios temas en agenda: tendiéndole una mano a Estados Unidos, exigiendo la liberación de Maduro y prometiendo un «Gobierno que dé felicidad social, estabilidad política y seguridad política».

    En una entrevista el domingo con el semanario The Atlantic, Trump le advirtió a Rodríguez que si «no hace lo correcto» le espera un futuro «peor» que el de Maduro.

    El mandatario estadounidense había señalado previamente que no desplegaría tropas en Venezuela ni realizará nuevos ataques contra el país si la «vicepresidenta de Maduro hace» lo que quiere su Administración.

    Buscando diálogo

    La ahora presidenta encargada no se ha pronunciado al respecto, pero la noche del domingo habló en Telegram de construir una «agenda de cooperación» con Estados Unidos.

    Además, conformó una comisión para gestionar la liberación de Maduro que estará presidida por su hermano y jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, e integrada por hijos del mandatario venezolano, el canciller Yván Gil; el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez y la presidenta del programa gubernamental Gran Misión Vuelta a la Patria, Camila Fabri.

    «Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria», dijo Rodríguez este lunes durante el acto de juramentación.

    En octubre del año pasado, el periódico Miami Herald aseguró que Rodríguez ofreció a Estados Unidos encabezar un gobierno de transición sin Maduro para preservar la estabilidad política del país, versión que la funcionaria tachó de falsa.

    Según el medio estadounidense, la vicepresidenta y su hermano, junto con un grupo de altos funcionarios venezolanos, presentaron dos propuestas aprobadas por Maduro al Gobierno de Trump, con la intermediación de Catar.

    Carrera profesional

    Rodríguez estuvo en la vicepresidencia desde junio de 2018, cuando reemplazó a Tareck El Aissami, y desde agosto de 2024 ejerce como ministra de Hidrocarburos, lo que la ha convertido en una figura clave dentro del Ejecutivo chavista en el manejo de la economía y la ha acercado al sector empresarial privado del país.

    Previamente, se había desempeñado como titular de Economía, Finanzas y Comercio Exterior; ministra de Comunicación e Información; canciller y también como presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, establecida en 2017 al margen del Parlamento formado entonces por una mayoría opositora.

    Su primer cargo fue como ministra del Despacho de la Presidencia en 2006, bajo el mandato del fallecido mandatario Hugo Chávez (1999-2013).

    Vida familiar

    Rodríguez nació en Caracas el 18 de mayo de 1969 y su acercamiento a la política se dio desde muy temprano, luego de que su padre, Jorge Antonio Rodríguez, muriera en julio de 1976 a consecuencia de las lesiones que le propinaron funcionarios de la antigua Dirección de Servicios de Inteligencia Policial (Disip).

    El político, fundador de la Liga Socialista en Venezuela y considerado un «mártir revolucionario» por el chavismo, había sido detenido por ese cuerpo de seguridad acusado del secuestro del empresario norteamericano William Frank Niehous, gerente general de la empresa procesadora de vidrios Owens Illinois.

    Rodríguez se graduó como abogada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) -la principal del país- y cursó estudios de derecho social en la Universidad de París X Nanterre.

    También tiene una maestría en política y social de la Universidad de Birkbeck, en Londres.

  • Venezuela está en tranquilidad, dice fuente informada tras tiros cerca a sede presidencial

    Venezuela está en tranquilidad, dice fuente informada tras tiros cerca a sede presidencial

    Los disparos escuchados por diversos testigos cerca del palacio presidencial de Miraflores, en el centro de Caracas, se debieron a unos drones que sobrevolaron sin permiso la zona, dijo una fuente informada, tras aclarar que Venezuela «se encuentra en total tranquilidad».

    La fuente indicó que la «Policía emitió disparo de forma disuasiva» ante la presencia de los drones, y subrayó que «no ocurrió ningún enfrentamiento».

    «Todo el país se encuentra en total tranquilidad», concluyó.

    Más temprano, en redes sociales circularon videos en los que se escuchan los disparos, mientras que testigos aseguraron a EFE que en los alrededores se oía el paso de numerosos motoristas.

    El incidente tuvo lugar horas después de que la chavista Delcy Rodríguez jurara como presidenta encargada del país tras la captura el pasado sábado del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense en Caracas y tres estados vecinos.

    Rodríguez, juramentada por su hermano, el presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), el chavista Jorge Rodríguez, abrió este lunes un nuevo capítulo político para el chavismo de sus casi 26 años de historia.

    La funcionaria se convirtió, por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en la primera mujer en la historia de Venezuela en encabezar el Ejecutivo dos días después de la captura de Maduro, quien hoy compareció junto a su esposa ante un tribunal federal de Nueva York, ante el que se declararon no culpables de todos los cargos.

    Rodríguez aseguró, durante la ceremonia de juramentación, que en estas «horas terribles de amenazas contra la estabilidad» no va a descansar «ni un minuto para garantizar la paz».

  • El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    La sorpresiva llegada de María Corina Machado a Oslo el jueves, tras meses de permanecer fuera del radar oficial y múltiples obstáculos para salir de Venezuela, ha reactivado el debate internacional sobre la capacidad real de la oposición para impulsar una transición política y los límites del control del régimen de Nicolás Maduro.

    Machado se convierte así en la primera figura opositora en más de una década en combinar respaldo interno con legitimidad internacional. Su reconocimiento con el Premio Nobel no es solo simbólico: el Comité Noruego envió un mensaje claro a favor de una salida democrática, diplomática y pacífica del poder por parte del «régimen» venezolano.

    En su discurso de aceptación —leído por su hija Ana Corina Sosa—, Machado aseguró que el tiempo fuera de la vida pública le permitió construir nuevas redes cívicas y preparar “una transición ordenada hacia la democracia”.

    Este movimiento no solo refuerza su figura como lideresa opositora, sino que golpea directamente el relato oficial del chavismo sobre el control absoluto del territorio y los movimientos de la oposición. Para la politóloga colombiana Sandra Borda, “la salida y eventualmente el regreso de ella pueden significar también un proceso de deterioro del control que mantiene el Gobierno sobre el territorio”.

    Aunque el regreso no representa por sí solo una amenaza para el chavismo, Borda considera que el impacto dependerá de si se combina con una estrategia internacional coherente: “Si no está acompañada de presión internacional, estratégicamente construida para sacar a Maduro del poder, lo suyo sola no va a ser suficiente”.

    El respaldo de Washington fue clave para facilitar la salida de Machado, en un contexto regional en el que Estados Unidos mantiene presencia aeronaval en el Caribe y el presidente Donald Trump ha retomado conversaciones con Maduro. “Habría que ver en qué está Washington, si está entendiendo esto como una oportunidad para intensificar la disuasión que está ejerciendo en el Caribe”, añadió Borda.

    Mientras tanto, la comunidad internacional ha mostrado posturas divididas. Panamá, Argentina, Paraguay y Ecuador asistieron a la ceremonia del Nobel como señal de apoyo, mientras que países como México, Brasil y Colombia adoptaron una posición más cautelosa. Cuba, Nicaragua, Rusia e Irán condenaron el premio, calificándolo como una “intervención”.

    La figura de Machado revive inevitablemente el recuerdo de Juan Guaidó, quien en 2019 fue reconocido por más de 50 gobiernos como presidente interino, sin lograr desplazar a Maduro. Hoy, exiliado en Miami, Guaidó representa un precedente que alerta sobre los límites del respaldo internacional sin acciones concretas dentro de Venezuela.

    “El oficialismo ha logrado abroquelarse con eficacia”, indicó el internacionalista argentino Juan Battaleme, aunque reconoció que “por primera vez, la presión de Trump parece abrir fisuras en ese cierre del oficialismo”.

    Battaleme sostiene que Machado cuenta con una base más sólida que Guaidó: “Su figura como líder de la resistencia es más fuerte”. No obstante, Borda advierte que, sin acciones más contundentes, el chavismo resistirá como lo ha hecho antes. “Estos golpes de legitimidad internacional han sucedido antes (…) pero sin un esfuerzo adicional mucho más duro, no produce un desplazamiento del régimen”, dijo.

    Ambos analistas coinciden en que el premio Nobel es un capital simbólico relevante, pero su verdadero impacto dependerá del regreso de Machado a Venezuela. Si el régimen permite su entrada, sería un gesto de debilidad inédito. Si decide forzar su salida, repetiría el patrón de 2019, cuando eliminó toda presencia opositora visible en el país.

    La verdadera prueba política comenzará cuando Machado intente regresar. Ese momento marcará si su presencia internacional representa un punto de inflexión real para la oposición o si se convertirá en otro impulso simbólico sin capacidad de alterar el poder del chavismo.

     

  • El Premio Nobel de la Paz fortalece el liderazgo de Machado y aumenta la presión sobre Maduro

    El Premio Nobel de la Paz fortalece el liderazgo de Machado y aumenta la presión sobre Maduro

    La entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado ha representado un respaldo internacional sin precedentes para la oposición venezolana, en un contexto político marcado por el creciente aislamiento del presidente Nicolás Maduro y las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    El galardón fue recibido este miércoles en Oslo por Ana Corina Sosa, hija de Machado, quien ha permanecido en la clandestinidad en Venezuela para evitar su detención. Desde el Comité Noruego del Nobel, la distinción fue presentada como un reconocimiento a la lucha por una “transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

    Machado dedicó el premio a los venezolanos que continúan resistiendo dentro del país, y quienes mantienen la esperanza de un cambio político sin recurrir a la violencia. Su figura emerge ahora como el principal referente de una oposición diversa, fragmentada y con el desafío de liderar un proceso de transición sin caer en personalismos.

    Una oposición dividida, pero con figura unificadora

    A diferencia de otros líderes opositores como Enrique Capriles o Leopoldo López, exiliados o deshabilitados políticamente, Machado optó por permanecer en el país, lo que ha reforzado su legitimidad entre sectores ciudadanos y le ha permitido acumular un capital político que no pasó desapercibido para la comunidad internacional.

    Desde sus inicios como fundadora de la organización Súmate, hasta su liderazgo en la plataforma Vente Venezuela, Machado ha mantenido una postura firme contra el chavismo, rechazando cualquier salida negociada con el régimen. En 2014 fue despojada de su curul en la Asamblea Nacional tras intervenir en una sesión de la OEA como representante alterna de Panamá.

    Aunque inicialmente apoyó el boicot electoral, tras el fracaso del experimento de Juan Guaidó ajustó su estrategia y se posicionó como la principal candidata para los comicios presidenciales de 2024. Sin embargo, fue inhabilitada nuevamente por el régimen, repitiendo un patrón usado sistemáticamente por Maduro para neutralizar adversarios.

    En su lugar, Machado respaldó al candidato Edmundo González, quien ha reclamado la victoria en las elecciones presidenciales de julio de 2024, en medio de denuncias de fraude y manipulación electoral.

    Desafíos en medio de una transición incierta

    El Comité Noruego del Nobel destacó que la transición política venezolana debe ser pacífica y con participación amplia. No obstante, el panorama sigue siendo complejo. A pesar del amplio respaldo ciudadano, la oposición deberá negociar con sectores claves como las Fuerzas Armadas, que han sido sostén del chavismo por más de dos décadas.

    Con el control total de las instituciones por parte del oficialismo, el reto opositor no solo pasa por recuperar el poder político, sino por reconstruir un sistema democrático incluyente. Esto implica reformas profundas en el sistema electoral, la reinstitucionalización del Estado, el retorno de los exiliados y el impulso a un nuevo modelo de desarrollo económico.

    Los aliados internacionales, como Colombia y Brasil, han comenzado a marcar distancia del régimen de Maduro, mientras Estados Unidos mantiene una postura firme, especialmente desde el retorno del presidente Donald Trump a la Casa Blanca.

    La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos de la oposición, que deberá plantear un proyecto de reconciliación nacional en una Venezuela polarizada, empobrecida y con una diáspora que supera los 7 millones de personas.