Etiqueta: Chevron

  • El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El ambicioso plan del presidente estadounidense, Donald Trump, planteado para la industria petrolera venezolana tras la captura de Nicolás Maduro tiene ante sí una compleja mezcla de obstáculos técnicos, financieros y políticos que hacen muy difícil resucitar los anteriores niveles de producción de crudo en el país caribeño.

    Venezuela ha pasado de los 3 millones de barriles diarios que producía antes de la llegada del chavismo, hace más de un cuarto de siglo, a producir apenas un millón en la actualidad, una situación que los expertos atribuyen a la corrupción, a la falta de mantenimiento y también a los crecientes paquetes de sanciones de Washington.

    Esto incluye la orden del Gobierno Trump del año pasado para bloquear la producción de Chevron, la única petrolera estadounidense con presencia en el país y que ahora mantiene solo los mínimos procedimientos operativos en suelo venezolano.

    El economista Gustavo García, que es coordinador del equipo económico de la opositora venezolana Maria Corina Machado, consideró esta semana en un foro celebrado por el Atlantic Council de Washington que la producción se podría aumentar rápidamente reinvirtiendo en infraestructura en un plazo de unos 3-4 años, pero ve el principal problema en el sector eléctrico.

    «Para producir crudo necesitas proveer, incluso incrementar el suministro eléctrico, y el sector eléctrico (venezolano) está en ruinas», apuntó García, que consideró necesario contar con financiación de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para esta problemática.

    Tras la captura de Maduro, Trump se reunió con representantes de compañías petroleras de todo el mundo y aseguró que se invertirán «al menos 100.000 millones de dólares» para reavivar el sector y exprimir el potencial de unas reservas que el Servicio Geológico de EE.UU. estima que pueden superar los 600.000 millones de barriles recuperables, principalmente en la Faja del Orinoco.

    Trump sabe además que las refinerías estadounidenses, en particular las que operan en la costa del Golfo de México, son expertas a la hora de procesar crudos pesados como el de Venezuela.

    Sin embargo David Goldwyn, presidente de la consultora energética Goldwyn Global Strategies, consideró en el foro del Atlantic Council que las metas de Trump son poco realistas, ante la «enorme labor» que supone tratar de controlar la economía venezolana, como pretende el presidente estadounidense, y la falta de claridad en el proyecto de transición política.

    Para comprometerse con el plan de Trump, las empresas necesitan solventar las dudas que tienen con respecto a la gobernanza del país (donde ahora rige una administración interina chavista), a su situación financiera y a la seguridad que se les puede brindar a sus inversiones y operaciones.

    En ese sentido, ExxonMobil, la mayor petrolera estadounidense, ya expresó sus dudas durante la reunión con Trump a la hora de regresar a Venezuela, de donde salió en 2007 al negarse a aceptar los nuevos contratos que proponía el Gobierno venezolano, a quien la empresa llevó a los tribunales para que se la compense por la nacionalización de sus activos.

    Por su parte, Luisa Palacios, investigadora sénior adjunta de la Universidad de Columbia, estimó factible alcanzar los 1,5 millones de barriles diarios o incluso algo más sin una inversión de capital significativa, pero afirmó que para ir más allá hace falta pasar de la fase de «estabilización» del país que actualmente gestiona el Gobierno Trump a una de «recuperación».

    Para Palacios esa fase implica cambios más profundos en asuntos como el estado de derecho o la seguridad en el país.

    Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina de la Universidad de Rice, se mostró de acuerdo en este sentido, incidiendo en que, pese a lo rápido evoluciona la situación en Venezuela, hay muchas cuestiones «no resueltas».

    Entre ellas está, por ejemplo, el cómo absorbería el mercado global esos nuevos volúmenes de producción de Venezuela teniendo que vender el crudo sin los descuentos que se aplicaban a clientes de Irán, Rusia o China en un momento en el que el precio del barril está en su mínimo en dos años.

  • Trump ofrece garantías a largo plazo a las petroleras para invertir en Venezuela

    Trump ofrece garantías a largo plazo a las petroleras para invertir en Venezuela

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció este viernes en la reunión mantenida en la Casa Blanca con los ejecutivos de las principales empresas petroleras del mundo «protección y seguridad del gobierno» a largo plazo para compañías petroleras nacionales e internacionales y les urgió a invertir en Venezuela.

    Trump aseguró que el plan es que las empresas petroleras estadounidenses inviertan «al menos 100.000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del gobierno», para revitalizar las infraestructuras en el país caribeño y, con el tiempo, aumentar la producción de petróleo.

    La apuesta de Trump por la seguridad para las empresas que decidan invertir en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y el cambio en la presidencia se produce como respuesta a los temores en el sector por la situación de inestabilidad política que atraviesa el país.

    En concreto, el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, apuntó durante su intervención en el encuentro en la Casa Blanca que son necesarios «cambios significativos» en la situación de Venezuela para que su compañía pueda invertir en el país caribeño.

    “Si analizamos las estructuras y marcos legales y comerciales vigentes hoy en Venezuela, resulta un país poco atractivo para la inversión, por lo que se deben realizar cambios significativos en esos marcos comerciales y en el sistema legal”, aseguró Woods.

    Frente a las dudas de ExxonMobil, otras compañías, como Repsol defendieron otra postura. Su consejero delegado, Josu Jon Imaz, le dijo este viernes a Trump que la empresa española dijo que ya están en Venezuela (responsables de la mitad de la generación eléctrica del país), pero están preparados para «invertir con fuerza» y para multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios.

    «Estamos listos para invertir más en Venezuela. Hoy producimos 45.000 barriles diarios, en total, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos tres años, invirtiendo con fuerza en el país», dijo Imaz.

    «Gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor», insistió a Trump durante el encuentro, en el que subrayó el compromiso de la petrolera española a la hora de invertir en EE.UU, así como de empresas como Chevron, la única estadounidense que opera en Venezuela.

    Trump, por su parte, invitó también a China y Rusia a comprar todo el crudo venezolano gestionado por Washington «que necesiten» y defendió que su Administración tome control de las ventas de petróleo del país suramericano porque de lo contrario Moscú y Pekín lo hubieran hecho primero.

    Además de las cuestiones relacionadas con la industria petrolera, la situación política de Venezuela, que afronta una transición política marcada por la captura de Maduro y la presidencia interina de la que fuera su número dos Delcy Rodríguez, también tuvo protagonismo en el encuentro en la Casa Blanca.

    Trump aseguró que Rodríguez parece, de momento, «ser un aliado» de su país y que probablemente «seguirá siéndolo».

    Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, insistió en que Washington establece tres fases para la transición en Venezuela tras la deposición de Maduro, la primera de ellas, centrada en la estabilización del país caribeño bajo el Gobierno interino de Rodríguez.

    «La segunda será una fase de recuperación, y luego vendrá la fase final, que consiste en tener una economía normal de nuevo, donde el dinero beneficie a la gente, no a nuestros adversarios ni a elementos de ese país y de todo el mundo que están en contra de nuestros intereses», explicó el secretario de Estado de Estados Unidos.

    Sobre la relación con María Corina Machado, Trump aseguró que hablará con ella sobre el posible rol que desempeñe en Venezuela a partir de ahora y la recibirá en la Casa Blanca «el martes o el miércoles».

    El presidente de Estados Unidos insistió en que se siente «muy honrado» de la visita a Washington la próxima semana de la opositora venezolana y en relación al Premio Nobel respondió a preguntas de los periodistas: «No se me ocurre nadie en la historia que merezca más el Nobel que yo».

    Respecto a Groenlandia, otro de los asuntos de la semana, Trump aseguró este viernes que no va a permitir «que Rusia o China la ocupen» por lo que ha decidido «hacer algo» con isla del Ártico, «ya sea por las buenas o por las malas».

    Trump insistió en varias ocasiones a preguntas de los medios de comunicación en la Casa Blanca que Estados Unidos hará algo en Groenlandia, «les guste o no,» porque si no el territorio danés será conquistado por Rusia y China.

    El presidente estadounidense planteó que EE.UU. necesita controlar la isla por razones de seguridad porque «ahora mismo alrededor de Groenlandia hay destructores rusos, hay destructores chinos y, además, hay submarinos rusos por todas partes».

  • Trump insiste que petroleras invertirán $100,000 millones en Venezuela

    Trump insiste que petroleras invertirán $100,000 millones en Venezuela

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este viernes en que compañías petroleras estadounidenses invertirán unos $100,000 millones para revitalizar la industria petrolera del país suramericano.

    Así lo detalló el mandatario desde la Casa Blanca, tras una mesa redonda con ejecutivos de las principales empresas energéticas estadounidenses, incluyendo Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips o la española Repsol.

    “Van a invertir su dinero, no el de nuestro Gobierno, no lo necesitan, pero sí nuestra protección”, señaló el republicano, y agregó que Washington proveerá “seguridad gubernamental” a las compañías.

    Pese a la reunión en la Casa Blanca, los pesos pesados de la industria petrolera en EE.UU. se han mostrado escépticos ante la posibilidad de invertir en el país suramericano, debido a la incertidumbre sobre su futuro político, el recuerdo de un pasado de políticas de nacionalización de activos extranjeros y el bajo precio del barril, según han informado medios estadounidenses.

    Trump añadió que su Gobierno controlará qué compañías podrán entrar a Venezuela.

    Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, unos 303.000 millones de barriles, equivalentes al 17% del total global. La mayor parte se encuentra en la Faja del Orinoco, en forma de crudo extrapesado que requiere tecnología avanzada y grandes inversiones para ser explotado.

    Washington impuso sanciones a la industria petrolera venezolana en 2019, durante el primer mandato de Trump, como parte de su campaña de presión para sacar a Nicolás Maduro del poder.

    Chevron es la única petrolera estadounidense que aún mantiene operaciones en Venezuela y a la que el Departamento del Tesoro (OFAC) ha concedido una licencia para poder importar crudo.

    El gigante petrolero aceptó en 2007 permanecer en el país, después de que el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizara los últimos yacimientos operados por el sector privado, obligando a las grandes compañías extranjeras a aceptar un control mayoritario del Estado, a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA), o abandonar el país.

    Las empresas mixtas de Chevron y PDVSA en Venezuela aportan alrededor del 27 % de la producción nacional, unos 242,000 barriles diarios.

  • Trump dice que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a EE.UU.

    Trump dice que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a EE.UU.

    El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró este martes que el Gobierno de Venezuela, ahora dirigido por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo que será vendido en el mercado estadounidense.

    El mandatario calificó en una publicación de Truth Social los millones de barriles como «petróleo de alta calidad y autorizado en los Estados Unidos».

    Trump agregó que él será el encargado de controlar el dinero de la venta del petróleo en el mercado local «para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos».

    La decisión de Washington de acceder al petróleo venezolano se produce después de la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero, en una operación militar en Caracas y sus alrededores que ha dejado más de cincuenta muertos.

    De acuerdo con el republicano, será el Departamento de Energía, dirigido por el secretario Chris Wright, quien ejecutará el plan de extracción del crudo de forma inmediata.

    Los entre 30 y 50 millones de barriles serán transportados en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga de Estados Unidos, finalizó Trump, que no concretó un marco temporal para la entrega del crudo.

    El anuncio del mandatario sucede 24 horas después de que Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro, tomara el poder en Venezuela de forma provisional como presidenta encargada tras su captura.

    La Administración Trump la reconoció de entrada como su interlocutora y le reclamó «acceso total» al crudo y a otros recursos venezolanos.

    Washington también ha asegurado que Rodríguez está «cooperando», mientras que la presidenta encargada se ha mostrado dispuesta a trabajar en una agenda conjunta sin dejar de reclamar el regreso de Maduro.

    Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo, pero diversos expertos han señalado que su producción está muy por debajo de su potencial debido a años de sanciones y falta de inversión.

    Las grandes petroleras estadounidenses, como Chevron y ExxonMobil, han mostrado interés en reactivar la industria bajo control estadounidense, viendo la operación como una oportunidad para expandir sus negocios y asegurar suministro de crudo de alta calidad.

  • Chevron se dispara un 5 % en Wall Street tras planes de Trump de reinvertir en Venezuela

    Chevron se dispara un 5 % en Wall Street tras planes de Trump de reinvertir en Venezuela

    La petrolera estadounidense Chevron se disparaba un 5 % este lunes en Wall Street tras conocerse los planes del presidente de EE.UU., Donald Trump, de controlar Venezuela y reactivar la industria petrolera de ese país.

    Un par de horas antes del cierre de la bolsa, en la primera sesión tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación militar de EE.UU. el sábado, Chevron subía un 5.73 %, ConocoPhillips un 3.54 % y ExxonMobil un 2.32 %.

    Mientras, SLB, una tecnológica dedicada a dar servicios en los yacimientos de petróleo y gas, se disparaba casi un 12 %.

    Trump afirmó que su Gobierno se hará cargo de dirigir Venezuela hasta que haya una transición política y afirmó que las grandes compañías petroleras estadounidenses invertirán «miles de millones de dólares para reparar la infraestructura».

    El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, explicó ayer que, uno de los objetivos del Gobierno Trump, mientras dirige Venezuela será refinar el crudo pesado del país caribeño en las refinerías estadounidenses, lo que podría alterar el precio del petróleo.

    El Gobierno de EE.UU. ha ofrecido a las petroleras de su país recuperar activos decomisados por Venezuela a cambio de que inviertan en la reactivación de la industria petrolera de ese país venezolano, según fuentes citadas por Político.

    Este lunes, un antiguo ejecutivo de Chevron, Ali Moshiri, que dirige un fondo de inversión, dijo al diario Financial Times que está recaudando 2.000 millones de dólares para invertir en proyectos petroleros y afirmó que el «interés en Venezuela ha pasado del cero al 99 %».

    Los precios del petróleo han cotizado con volatilidad en la sesión de este lunes, aunque finalmente se han decantado por subidas notables y los expertos consideran que su evolución dependerá de los planes de Trump en el país caribeño.

    Según la firma Ostrum, de Natixis IM, Venezuela antes «era un coto reservado de los Estados Unidos con la explotación del petróleo y de la química», y ahora ese país es una buena «alternativa» ante el estancamiento en el ámbito del esquisto de EE.UU.

    «Si Estados Unidos toma el control de Venezuela, entonces las sanciones sobre las exportaciones de petróleo serán levantadas y la producción se reanudará, acentuando así la oferta de petróleo en el mercado mundial», señalaba el analista Phillippe Waechter, economista jefe de Ostrum.

  • Venezuela tilda de «robo descarado» la confiscación de buque petrolero por parte de EE.UU.

    Venezuela tilda de «robo descarado» la confiscación de buque petrolero por parte de EE.UU.

    El Gobierno de Venezuela calificó este miércoles como un «robo descarado» la confiscación por parte de Estados Unidos de un buque petrolero frente a las costas del país suramericano y advirtió que acudirá a instancias internacionales para denunciar «este grave crimen internacional».

    «Este nuevo acto criminal se suma al robo de Citgo, importante activo del patrimonio estratégico de todos los venezolanos, arrebatado mediante mecanismos judiciales fraudulentos y al margen de cualquier norma», señaló la Cancillería en un comunicado publicado en Telegram, en alusión a la filial de la estatal Pdvsa en territorio estadounidense, cuya venta fue aprobada por un juez en ese país en una subasta organizada por el tribunal para pagar a los acreedores del país suramericano.

    Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado que su país interceptó y confiscó un petrolero frente a las cosas venezolanas, elevando la tensión entre Washington y Caracas.

    «Acabamos de incautar un petrolero en la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande, el más grande jamás incautado, en realidad», declaró el mandatario al iniciar una mesa redonda con empresarios en la Casa Blanca.

    Según The New York Times, el petrolero, de nombre Skipper y que navegaba con falsa bandera, fue incautado por orden de un juez estadounidense por sus vínculos previos con el contrabando de petróleo iraní, sancionado por Washington, aunque en esta ocasión transportaba crudo venezolano.

    A juicio de la Cancillería, en estas circunstancias, «han quedado finalmente al descubierto las verdaderas razones de la agresión prolongada contra Venezuela».

    «No es la migración, no es el narcotráfico, no es la democracia, no son los derechos humanos, siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano», apuntó.

    Para el despacho de Exteriores, este «acto de piratería» busca distraer la atención y «tapar el fracaso rotundo» del que calificó como «show político montado hoy en Oslo», donde se celebró la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder opositora venezolana María Corina Machado, ausente del acto y representada por su hija, Ana Corina Sosa .

    «Venezuela hace un llamado a todo el pueblo venezolano a mantenerse firme en defensa de la patria y exhorta a la comunidad internacional a rechazar esta agresión vandálica, ilegal y sin precedentes que se pretende normalizar como herramienta de presión y saqueo», añadió.

    En ese contexto, el Gobierno venezolano advirtió que acudirá a «todas» las instancias internacionales para denunciar este hecho y, sostuvo, defenderá con «determinación absoluta» su soberanía, recursos naturales y dignidad nacional.

    «Venezuela no permitirá que ningún poder extranjero pretenda arrebatarle al pueblo venezolana lo que le pertenece por derecho histórico y constitucional», subrayó.

    Pdvsa, la petrolera estatal venezolana, trabaja en tareas de perforación con la estadounidense Chevron, que tiene una licencia del Departamento del Tesoro que la exime de las sanciones.

  • EE.UU. confisca buque petrolero frente a Venezuela, anuncia Trump

    EE.UU. confisca buque petrolero frente a Venezuela, anuncia Trump

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles la incautación de un petrolero frente a las costas de Venezuela, en lo que calificó como la mayor operación de este tipo realizada por su país.

    “Acabamos de incautar un petrolero en la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande, el más grande jamás incautado, en realidad”, dijo el mandatario al iniciar una mesa redonda con empresarios en la Casa Blanca.

    La agencia Bloomberg había adelantado en exclusiva que el buque, sancionado previamente por Estados Unidos, fue interceptado en aguas cercanas a Venezuela, lo que intensifica aún más el cerco económico impuesto por Washington contra el régimen de Nicolás Maduro.

    Expertos advierten que esta acción podría dificultar aún más la ya mermada capacidad de exportación de crudo de Venezuela, pues muchos transportistas evitarían operar en la región por temor a represalias estadounidenses.

    La incautación ocurre el mismo día en que se celebró en Oslo la ceremonia del Premio Nobel de la Paz, galardón otorgado a la líder opositora María Corina Machado, quien no asistió, aunque aseguró que viajaría en las próximas horas a la capital noruega.

    La administración de Trump ha redoblado la presión sobre Maduro, a quien acusa de encabezar una red de narcotráfico internacional vinculada al llamado “Cartel de los Soles”, un señalamiento que Caracas rechaza enérgicamente.

    Desde septiembre, fuerzas militares estadounidenses han destruido más de 20 embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, presuntamente usadas para el transporte de droga, y según reportes, estas operaciones han resultado en la muerte extrajudicial de más de 80 personas.

    Trump advirtió que «pronto» comenzarán ataques dentro del territorio venezolano. En respuesta, Maduro llamó a su población a prepararse frente a las amenazas, sumándose a milicias ciudadanas como medida de defensa.

    Actualmente, la estatal petrolera venezolana PDVSA mantiene operaciones con la estadounidense Chevron, la cual goza de una licencia especial del Departamento del Tesoro que la exime de las sanciones.

     

  • El Cártel de los Soles, la red criminal venezolana a la que EEUU le ha declarado la guerra

    El Cártel de los Soles, la red criminal venezolana a la que EEUU le ha declarado la guerra

    La guerra contra las drogas se ha convertido en el último epicentro de las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, que acusa al presidente del país caribeño, Nicolás Maduro, de albergar y liderar una «organización terrorista» vinculada al narcotráfico: el Cártel de los Soles.

    La supuesta banda criminal, que el Departamento de Estado introdujo a finales de julio en su lista de sanciones, ha sido acusada de apoyar a otros grupos de este tipo, como Tren de Aragua y el mexicano Cártel de Sinaloa, y sirve ahora de pretexto a Washington para introducir restricciones y perpetrar ataques contra embarcaciones en el Caribe.

    La Administración de Donald Trump acusa a esta red venezolana de «proporcionar apoyo a otras organizaciones terroristas extranjeras que amenazan «gravemente» la paz y la seguridad de Estados Unidos». Para el mandatario republicano, se trata de un «peligro» que está «corrompiendo las instituciones venezolanas».

    Así, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, defiende su introducción en la lista de sanciones; considera que esta designación permite poner de manifiesto la «vinculación del cártel con el narcotráfico» y destaca que la medida responde a las «promesas de Trump» de dar prioridad a cuestiones de vital importancia para Estados Unidos.

    El magnate neoyorquino, que afirma que son tres las «narcolanchas» destruidas en el mar Caribe por las fuerzas estadounidenses como parte de las operaciones puestas en marcha para frenar el flujo de drogas, insiste en que estos narcotraficantes «serán cazados» en su empeño por introducir estupefacientes en el país norteamericano.

    Personas observan una valla con la imagen del gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, y del ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, en Villa del Rosario, Colombia. EFE

    Red de corrupción

    A pesar de que algunos expertos defienden que se trata de una red de corrupción conformada por altos cargos de las Fuerzas Armadas y no una banda dedicada al tráfico de drogas, la Administración Trump ha impuesto una recompensa de 50 millones de dólares sobre Maduro, al que responsabiliza directamente de las acciones de este grupo y de fomentar la entrada de drogas en territorio estadounidense con el fin último de financiar su Gobierno.

    El ‘think tank’ Insight Crime apunta precisamente a que esta organización, que carece a priori de organización jerárquica –como sí señala Estados Unidos–, se asemeja más a «una red de corrupción en la que altos cargos militares y políticos se benefician de los acuerdos establecidos con narcotraficantes».

    «El paquete de sanciones de Estados Unidos refuerza una visión equivocada de esta red, (…) cuando en realidad se trata de un sistema de corrupción estatal», indica el grupo de expertos.

    Es decir, estos funcionarios harían la «vista gorda» ante el tráfico de drogas por parte de terceros, en vez de formar parte o estar al frente de una organización criminal ilícita y mafiosa estructurada en torno a un líder.

    Las sanciones impuestas por las autoridades estadounidenses recaen además sobre individuos que ya hacían frente en su mayoría a restricciones impuestas anteriormente.

    Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia de Venezuela. / EFE

    ¿Pretexto estadounidense?

    Sin embargo, esto ha permitido a la Administración Trump contar con una mayor aprobación a la hora de realizar operaciones en el Caribe, las cuales han sido duramente criticadas por organizaciones de defensa de los Derechos Humanos, que advierten de un «precedente peligroso» en la zona.

    Entre estas ONG se encuentra Amnistía Internacional, que ve una «dudosa legalidad» y se muestra «profundamente alarmada» por este suceso, en el que ve una «clara violación del derecho a la vida». «El uso de la fuerza letal en este contexto no tiene ninguna justificación», incide.

    Estados Unidos derribó una primera lancha el pasado 2 de septiembre, cuando aseguró que el barco era utilizado para transportar drogas por parte del Tren de Aragua y a pesar de que previamente había llegado a un acuerdo con Caracas para el intercambio de cientos de presos y la reanudación de operaciones por parte de la petrolera estadounidense Chevron.

    Aunque Trump sostiene que el propio Maduro lidera también algunas actividades de esta banda, la Inteligencia estadounidense no cuenta con pruebas al respecto y niega, a todas luces, esta supuesta vinculación.

    Desde Insight Crime insisten en que la organización, cuyo nombre hace referencia a las insignias colocadas en los uniformes de los militares venezolanos, no cuenta con motivos ideológicos sino puramente económicos y no respalda realmente al Tren de Aragua, al que es vinculado de forma errónea.

    La situación, que se ha repetido en otras dos ocasiones, ha llevado a diferentes países de la región, como Colombia, Paraguay, República Dominicana, Ecuador y Argentina, entre otros, a declarar al Cártel de los Soles como organización terrorista a pesar de que el Gobierno venezolano sostiene que se trata de un «invento».

    El ministro del Interior, Diosdado Cabello, afirmó recientemente que «cada vez que alguien molesta, es colocado como jefe del Cártel de los Soles», algo que algunos países, como Estados Unidos, «llevan años inventando».

    Además, el Parlamento Europeo ha solicitado una resolución parecida por el conjunto del bloque comunitario contra la supuesta red criminal, a la que señalan por «dar cobertura a grupos armados», una iniciativa que ha sido puesta también sobre la mesa a nivel nacional a través de la Comisión Mixta para la Unión Europea, que aprobó el lunes una iniciativa impulsada con Vox y pactada con el PP para instar al Gobierno a promover la inclusión del supuesto cártel en la lista de organizaciones terroristas de la UE.

    Desde Caracas siguen mostrándose cautelosos: esta semana, Maduro dijo ejercer el «legítimo derecho a la defensa» ante las «agresiones» de Estados Unidos y amenazó con la «lucha armada» si Venezuela es «agredida».

    Todo apunta a que Estados Unidos, que no parece contar de momento con preceptos legales suficientes para perpetrar este tipo de ataques en el Caribe, busca poner a Caracas contra las cuerdas a medida que amplía su presencia militar en la región, tal y como aseguran los expertos.

  • El chavismo asegura que Venezuela no depende de las operaciones de la petrolera Chevron

    El chavismo asegura que Venezuela no depende de las operaciones de la petrolera Chevron

    El primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, aseguró este lunes que el país suramericano no depende de la petrolera estadounidense Chevron, que recibió recientemente una licencia para seguir operando en territorio venezolano después de que Washington revocara este permiso.

    «Así como se la dieron hoy (la licencia) mañana se la quitan. Nosotros no vivimos de Chevron. Este país vive de los venezolanos y las venezolanas. Eso no es una licencia para Venezuela. Eso es para una empresa gringa (estadounidense), ellos verán qué hacen», afirmó Cabello en una rueda de prensa del PSUV, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

    Cabello agregó que es «estúpido» pensar que Chevron no pagará por sus operaciones en Venezuela y manifestó que el que quiera llevarse el petróleo venezolano tiene que pagar.

    «Lo que es sí es recontraestúpido es pensar que Chevron viene para acá para Venezuela, se lleva el petróleo y no nos va a pagar. (…) Quien inventó esa es estúpido y está tratando de engañar a su propia gente. Es una transacción comercial como cualquier otra», aseguró el también ministro del Interior.

    En julio pasado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó que Chevron recibió una licencia para poder seguir operando en Venezuela después de que Washington y Caracas acordaran un intercambio de ciudadanos encarcelados.

    A finales del pasado mayo, el Gobierno de Donald Trump suspendió las operaciones de Chevron en Venezuela, unos permisos que fueron otorgados en noviembre de 2022 por la Administración de Joe Biden (2021-2025).

    El Gobierno de Biden otorgó estas licencias coincidiendo con el diálogo entre la Administración venezolana y la oposición para la convocatoria de elecciones presidenciales en el país.

    Tras su retorno al poder en enero, Trump había anunciado en marzo pasado la retirada de la licencia de Chevron para el 3 de abril, pero posteriormente concedió una prórroga que expiró el 27 de mayo.

    Actualmente Chevron dispone de una licencia de operación mínima en Venezuela, que solo permite operaciones esenciales de mantenimiento, como la que tenía antes de 2022.

  • Nicolás Maduro califica de «bipolar» la política exterior de Estados Unidos

    Nicolás Maduro califica de «bipolar» la política exterior de Estados Unidos

    El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, calificó este domingo de «bipolar» la política exterior de Estados Unidos, por lo que dijo que es difícil anticipar un mayor acercamiento con Washington tras un canje inédito de presos acordado por ambos países y la concesión de una licencia para el regreso de la petrolera Chevron a la nación suramericana.

    «Frente a una política bipolar, hay que actuar como actuamos nosotros, con la diplomacia bolivariana de paz, con serenidad, nervios de acero y trabajar en lo que creemos, porque nosotros no tenemos que depender de nadie», señaló el mandatario tras votar en Caracas en las elecciones municipales.

    Maduro sostuvo que en la actualidad Venezuela no «depende de nada ni nadie».

    «No estamos pendientes de lo que dice el norte para decir nosotros algo, eso sí es triste. A mí me da mucha tristeza y vergüenza ajena, la ultraderecha extremista de Venezuela y la ultraderecha, por ejemplo (Javier) Milei o (Daniel) Noboa o (Nayib) Bukele (…) ellos primero ven para el norte», añadió.

    El mandatario venezolano pidió a los ciudadanos no esperar nada de otros países y seguir «siendo felices».

    «No se amargue la vida nadie con ese imperio decadente, y sigamos nosotros adelante (…) construyendo nuestra democracia popular del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, construyendo nuestra democracia directa», apostilló.

    Este domingo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró su apoyo «inquebrantable a la restauración del orden democrático» en Venezuela, un día antes del primer aniversario de la controvertida segunda reelección de Maduro, y lo vinculó de nuevo con el Cartel de los Soles, organización que declaró como grupo terrorista.

    «Estados Unidos se mantiene firme en su apoyo inquebrantable a la restauración del orden democrático y la Justicia en Venezuela. Maduro no es el presidente de Venezuela y su régimen no es el Gobierno legítimo», afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.

    Rubio señaló, además, que «durante años» Maduro y sus «compinches» han manipulado el sistema electoral de Venezuela para «mantener su control ilegítimo del poder».

    Pese a esto, Maduro confirmó el jueves que la petrolera estadounidense Chevron recibió una licencia para seguir operando en el país suramericano, tras una suspensión a finales de mayo.

    El mandatario venezolano adelantó que hay mesas de trabajo para que Chevron se reincorpore a sus funciones.

    Este lunes se cumple el primer aniversario de la segunda reelección de Maduro, que fue proclamada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por funcionarios afines al chavismo, un resultado considerado «fraudulento» por la opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD), que reclama el triunfo de Edmundo González Urrutia, en el exilio en España desde hace más de 10 meses.