La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial de 2026 no solo dejó elogios para la nueva campeona, sino que también desató una ola de críticas internacionales contra la Albiceleste por su comportamiento tras el partido. En China, medios de comunicación, analistas y miles de aficionados reprocharon la actitud mostrada por varios jugadores argentinos al cierre del encuentro.
La conversación dominó las redes sociales del país asiático. En Weibo, la etiqueta «La selección argentina no acepta que ha perdido la final» alcanzó 85 millones de visualizaciones y cerca de 20,000 comentarios, convirtiéndose en el segundo tema más comentado de la plataforma durante el lunes. Los usuarios criticaron tanto el planteamiento del equipo sudamericano como su reacción después del pitazo final.
El diario digital The Paper aseguró que «el mejor fútbol regresa a la cima del mundo» y sostuvo que España fue una justa campeona tras dominar el encuentro de principio a fin. El medio destacó que Ferran Torres marcó el gol del título en el minuto 106, recordó la histórica anotación de Andrés Iniesta en Sudáfrica 2010 y subrayó que la selección española limitó a Argentina a solo dos disparos en 120 minutos, ninguno durante el tiempo reglamentario.
El analista deportivo Wang Bin, citado por medios chinos, afirmó que Argentina «perdió el partido y también las formas», al recordar las 25 faltas cometidas durante la final, las 14 tarjetas amarillas acumuladas en el torneo y un total de 107 infracciones. Aunque criticó el comportamiento del conjunto sudamericano, pidió que el debate se mantenga «con racionalidad y sentido común» y no derive en ataques generalizados contra el país.
Las críticas aumentaron después de difundirse videos del altercado protagonizado por Leandro Paredes al finalizar el encuentro. De acuerdo con CNN Chile, el mediocampista argentino reaccionó de forma violenta durante la celebración española, lanzó empujones y sujetó por el cuello a jugadores rivales, por lo que tuvo que ser separado por compañeros y miembros del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni. El medio chileno señaló que el episodio provocó una avalancha de comentarios que calificaron al futbolista como un «mal perdedor».
El diario mexicano Récord informó que, tras el silbatazo final, futbolistas de ambas selecciones intercambiaron reclamos y empujones, aunque identificó a Leandro Paredes como el principal protagonista del enfrentamiento. Según esa publicación, el volante encaró a varios jugadores españoles mientras estos celebraban la obtención del título, situación que obligó a la intervención de integrantes de ambos planteles para impedir que la confrontación pasara a mayores.
Otra actitud de la albiceleste que fue criticada fue darle la espalda a la actual campeona, mientras esta celebraba su campeonato.
Mientras la conducta de Argentina acaparaba titulares, la actuación de España recibió amplios elogios en China. The Paper destacó que el equipo dirigido por Luis de la Fuente llegó a 38 partidos consecutivos sin perder y conquistó el segundo doblete Eurocopa-Mundial de su historia, después del conseguido entre 2008 y 2010. Para buena parte de la prensa china, la final confirmó el regreso del fútbol español a la cima del mundo y dejó a Argentina en el centro de las críticas por no aceptar la derrota con deportividad.
