Más de 779,000 salvadoreños laboran en el sector informal en el área urbana no agrícola del país, según un análisis presentado por la Unidad de Inteligencia del Mercado Laboral del Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MTPS) ante el Consejo Nacional del Salario Mínimo (CNSM).
La información, divulgada en sesión del 10 de julio de 2025 y obtenida a través de un recurso de acceso a la información pública, señala que el sector urbano no agrícola reporta el nivel de informalidad más crítico.
“Más de 779,000 personas se encuentran en la informalidad, representando una tasa del 45.2 %”, indicó el documento.
La Unidad de Inteligencia indicó que, a nivel general, la tasa de informalidad laboral rondó los 66.5 % durante el 2023, una variable que se constituyó como la cuarta más alta a nivel centroamericano.
Según el equipo técnico del gobierno, la tasa de informalidad en El Salvador se constituye como la undécima más alta a nivel mundial.
Más afectados
El acta 100 del CNSM indica que los grupos etarios más afectados con la informalidad suelen ser jóvenes de entre 25 y 29 años.
Dentro de esta porción, la representación es más amplia en el caso de las mujeres que realizan actividades informales, de forma particular en labores relacionadas con trabajo doméstico y de cuidado.
Este último dato fue externado en agosto de 2025 por el MTPS, cuando aseguró que entre la población más vulnerable en el tema de la informalidad se encuentran las personas mayores de 55 años.
El ministro de Trabajo, Rolando Castro, indicó en ese momento que estas personas suelen ser más perjudicadas porque no gozan de políticas públicas impulsadas por el Estado y se encuentran alejados del sistema bancario.
La Unidad de Inteligencia señaló en su discurso ante el CNSM que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la principal causa de la informalidad se encuentra en la “limitada capacidad de la economía formal” para generar empleos de calidad, que incluyan a toda la masa laboral.
Entre los factores que inciden en que la informalidad se encuentra una infraestructura institucional limitada, trámites burocráticos complejos, corrupción, baja cobertura de seguridad social, entorno macroeconómico poco favorable, inclusión financiera deficiente y debilidades normativas.
Tras el planteamiento, el ministro Castro señaló en la sesión del CNSM la importancia de abordar con urgencia el tema, porque la situación impide acceder al sistema financiero y deja a “miles de trabajadores” fuera del sistema de protección social.
En ese momento, Castro propuso abordar la transición a la formalidad por el lado económico y del empleo con enfoque de protección social.
Tanto el CNSM como el Consejo Superior del Trabajo (CST) trabajan en formular una propuesta de normativa que empuje a la transición a la economía formal.
El gobierno y voceros del CST externaron el año pasado que cuando el documento esté listo será entregado al presidente Nayib Bukele para su análisis.



