La cantante Madonna denunció la desaparición de parte de su vestuario tras su participación sorpresa en el festival Coachella, donde se presentó junto a Sabrina Carpenter.
La artista, de 67 años, explicó que las prendas extraviadas forman parte de su archivo personal y tienen un valor histórico, ya que fueron utilizadas en una etapa clave de su carrera.
“Estoy en lo más alto desde el viernes por la noche en Coachella! Gracias a Sabrina y a todos los que lo hicieron posible. ¡Fue emocionante traer de vuelta Confessions II al lugar donde comenzó!”, expresó en sus redes sociales.
Sin embargo, la cantante detalló que tras su presentación descubrió la desaparición del vestuario. “Ese regreso al origen fue muy especial hasta que descubrí que las piezas vintage que llevé habían desaparecido: mi vestuario, rescatado de mis archivos personales, con la chaqueta, el corsé, el vestido y el resto de las prendas”.
La intérprete subrayó la importancia de estos artículos al señalar que “no son solo ropa, forman parte de mi historia”, y agregó que también se extraviaron otros objetos de la misma época.
Ante esta situación, Madonna pidió apoyo al público para recuperar las piezas, ofreciendo una recompensa a quien proporcione información sobre su paradero.
“Espero y rezo para que alguna persona de buen corazón encuentre estas piezas y se ponga en contacto con mi equipo en Infomaverick2026@gmail.com. Ofrezco una recompensa por su devolución. Gracias de todo corazón”, manifestó.
El vestuario utilizado en esta ocasión estaba vinculado a su icónico álbum “Confessions on a Dance Floor”, presentado hace dos décadas, lo que refuerza el valor simbólico de las prendas desaparecidas.
Lo que empezó como un sueño lejano para Carolina Durante se materializó en el festival de Coachella, un hito que pocos artistas españoles han llegado a ostentar y con el que buscan que el mayor escaparate musical del mundo les abra las puertas al mercado estadounidense.
«Traemos nuestras, nuestras canciones, nuestra propuesta. Tratamos de ser siempre honestos con lo que hacemos y a la hora de subirnos a un escenario. Creo que hemos llegado aquí por lo que somos, por lo que es el grupo», indica el vocalista del grupo, Diego Ibañez, en una entrevista con EFE durante su paso por Los Ángeles.
La banda madrileña encara esta nueva cita como un movimiento estratégico, confiando en que su paso por el desierto de California, ubicado en la localidad de Indio, les sirva para «poder, más adelante, hacer una gira más normal» por Estados Unidos, agrega.
Madrid, kilómetro cero del sueño americano
Sin renunciar a su identidad indie rock y letras marcada por el costumbrismo madrileño, con referencias tan propias como el mítico Tempo II o las cañas en el barrio de Malasaña, el grupo defiende una propuesta que apela al sentir general con el que el público sintoniza fácilmente, incluso fuera de España.
«Cada cual luego identifica a su propio Tempo II, que es como su bar, al que va siempre. Creo que es extrapolable. No hay que tenerle mucho miedo a ese tipo de localismos que luego cualquier artista internacional lo hace y lo primero que haces es buscar» en Internet, explica a EFE el integrante del grupo Martín Vallhonrat.
Este tipo de alusiones a la cotidianidad madrileña «nos sale natural y confiamos mucho en que es en que está bien puesta la referencia y que la gente puede relacionarse con ella independientemente de si conoce ese sitio en concreto», añade el bajista.
Entre su primer y segundo pase en Coachella, la banda ha aprovechado para dejarse ver en salas de Los Ángeles, una experiencia que les ha otorgado una primera toma de contacto con el público que aspiran conquistar.
Tocaron en el mismo escenario que Wednesday, una banda de rock alternativo estadounidense, cumpliendo así el sueño de compartir espacio con referentes que admiran.
«Es un grupo que nos gusta mucho, sacaron disco el año pasado y lo hemos escuchado mogollón y hemos ido a verlos en Madrid. No será una banda gigatrónica, pero para nosotros sí que es importante», reconoce la formación.
Enamorar al público latino en EE.UU.
Para Carolina Durante, el idioma no representa un muro infranqueable en su camino hacia el éxito en Estados Unidos, especialmente gracias a la numerosa comunidad latina que habita en el país.
«El público latino de aquí (de Estados Unidos) está también con los brazos abiertos a escuchar música de guitarras cantada en español», afirma Ibañez.
Del mismo modo que en España se disfruta de bandas extranjeras sin dominar su lengua, el oyente estadounidense también puede dejarse seducir por el rock español.
De hecho, «lo que le preocupa al ser humano no dista demasiado en Madrid o en Los Ángeles», puntualiza.
Si bien Coachella no marcará necesariamente un antes y un después en su trayectoria, el grupo siente que pisar uno de los escenarios más emblemáticos del planeta es como recibir una medalla de reconocimiento. «Hay pocos grupos o artistas en España que puedan decir eso y yo creo que es para sentirse orgulloso», reconoce el vocalista.
«Lo veía complicado, pero no es algo que tuviésemos en nuestra cabeza el estar en Coachella. Había otras cosas: llenar un (Santiago) Bernabéu o el (Wanda) Metropolitano lo veía más hace un año. Cocahella es algo que está como muy lejano y se tienen que juntar varios factores, para tocar en este festival, pero al final se han juntado y estamos agradecidos», sentencia Ibañez.
La influencer y youtuber salvadoreña Nicolle Figueroa, una de las más seguidas de El Salvador a nivel internacional, se encuentra en medio de una polémica digital tras su asistencia al festival de Coachella 2026, específicamente por su presencia en la presentación de la salvadoreña Orquesta de los Hermanos Flores, que hace historia al formar parte del cartel.
Internautas han cuestionado que la creadora de contenido —quien habría sido invitada para documentar su experiencia— no ha compartido suficiente contenido relacionado con el show de los Flores. En contraste, señalan que sí publicó videos de otros artistas del festival, como el canadiense Justin Bieber.
Las críticas han escalado hasta poner en duda su identidad, con comentarios que cuestionan si “no se siente salvadoreña”, mientras otros incluso sugieren que, en futuras ocasiones, se invite a otros creadores de contenido.
Ante esto, la influencer ha respondido en sus redes sociales que el material de la presentación de los Hermanos Flores aún se encuentra en proceso de edición y que será publicado próximamente.
LA joven santaneca reside actualmente en Miami, FL, Estados Unidos junto a su esposo, el influencer argentino Augusto Giménez, y sus dos hijos. A lo largo de su carrera, se ha posicionado como una de las creadoras de contenido más relevantes de la región, con presencia en eventos y círculos del entretenimiento hispano y estadounidense.
En paralelo, Nicolle continúa consolidando su influencia en el ecosistema digital. La salvadoreña ha superado los 3,000 millones de “me gusta” en TikTok, convirtiéndose en la primera creadora centroamericana en alcanzar esta cifra.
Este logro la posiciona no solo como una de las figuras más seguidas de El Salvador, sino también como una de las mujeres con mayor impacto dentro de la industria global de redes sociales, un sector en constante crecimiento donde su alcance la sitúa entre las voces más influyentes de la región.
Nicolle Figueroa es una de las influencers más seguidas y con más likes en la plataforma de TikTok con más de 3 mil millones de “me gusta”.
Justin Bieber, de 32 años, regresó por todo lo alto este sábado 11 de abril al festival de Coachella con un espectáculo abarrotado en el que, además de presentar música de su etapa más reciente, hizo un repaso nostálgico de su carrera desde sus inicios en internet.
Sobre un escenario minimalista y con una sudadera rosa, el cantante comenzó su concierto con «All I Can Take», primera de más de una decena de canciones que marcarían la primera parte de su actuación de sus álbumes «SWAG» y «SWAG II».
El show alternó entre picos de intensidad y pasajes más tranquilos, durante los cuales algunos asistentes incluso se sentaron en el suelo, solo para levantarse después y bailar al ritmo de sus temas más clásicos.
El cantante, que no se presentaba en escenarios de gran formato desde su gira Justice World Tour en 2022, utilizó una computadora para interactuar, aparentemente, con el público que le enviaba peticiones de canciones a través de la transmisión de YouTube.
En una especie de karaoke masivo, Bieber revivió fragmentos de éxitos de sus inicios, como «Baby» o «Favorite Girl», e incluso proyectó el video en el que interpreta un cover de «With You», de Chris Brown, que subió a la plataforma cuando tenía 13 años y que lo catapultó a la fama.
Bieber cerró su actuación estelar con invitados especiales como Dijon, Tems, Wizkid y Mk.gee.
Su febril base de fans, conocidos como los Believers, se conglomeró muchas horas antes de su presentación, pero comenzó a ser notoria su presencia durante la actuación de The Strokes, la banda anterior al show del canadiense.
Los miembros de esa banda estadounidense de rock independiente, que fue cabeza de cartel en 2011, hicieron comentarios sarcásticos a lo largo de la noche sobre actuar antes que la estrella de pop.
«Quiero darles las gracias por haber cumplido nuestro sueño de toda la vida de ser teloneros de Justin Bieber», dijo irónicamente el bajista de The Strokes, Nikolai Fraiture, al público.
Al otro lado del Empire Polo Club que alberga el evento, Nine Inch Noize, la alianza entre el legendario dúo de rock industrial estadounidense Nine Inch Nails (NIN) y el productor alemán Alexander Ridha, irrumpió con una puesta en escena visceral.
La combinación de ritmos electrónicos pesados, visuales violentos en colores rojos, blanco y negro, y una coreografía caótica sobre una rampa gris ofreció una experiencia inmersiva y disruptiva.
Y entre los artistas emergentes destacados del día estuvo Sombr, quien, vestido con cuero negro y una estética de estrella de rock clásico, brilló con una ecléctica presentación en la que interpretó canciones como «Homewrecker» rodeado de bailarinas de ballet.
El cantante de 20 años, nominado como mejor artista nuevo en los últimos Grammy, subió además al escenario a Billy Corgan para cantar «1979». El vocalista de The Smashing Pumpkins también había estado el año pasado en el festival como artista invitado durante la presentación de My Chemical Romance.
España, Brasil y Colombia toman los escenarios
Entre las propuestas en español, destacó el cantante español Rusowsky, quien animó el escenario Sonora con un show a poca luz, su característica peluca y lentes oscuros, y temas como «malibU», «Johnny Glamour» o «mwah :3».
Por su parte, los colombianos de Morat hicieron lo propio en una experiencia con la que esperan «abrir camino para las bandas y para el pop rock en español», dijo a EFE Simón Vargas Morales, bajista de la agrupación.
«Debutar en Coachella es uno de esos momentos que siempre imaginamos, pero que se siente completamente distinto cuando finalmente pasa», añadió.
Asimismo, la cantante brasileña Luísa Sonza ofreció un explosivo concierto en el que contó con la argentina Emilia Mernes como invitada especial para cantar ‘Bunda’.
Bajo amenaza de vientos
Algunos problemas técnicos volvieron a surgir durante esta segunda jornada, especialmente por los fuertes vientos que azotaban en gran parte del Valle de Coachella, donde se lleva a cabo este festival.
El viernes por la noche ya se había cancelado el show del DJ italiano Anyma por dicha situación, y este sábado hubo retrasos importantes, como en el espectáculo de David Byrne, que comenzó alrededor de 20 minutos después de lo agendado.
El festival cerrará la jornada del primer fin de semana el domingo, con Karol G como artista principal, la primera latina en encabezar el evento, además de actuaciones como las de Iggy Pop y el dúo español Mëstiza.
Fatboy Slim participó en la primera edición de Coachella en 1999 y ha sido un habitual artista del festival, lo que le ha permitido observar de primera mano la evolución de uno de los eventos más influyentes de la industria musical.
«Coachella es una institución y es un honor estar de vuelta», comenta el DJ en entrevista con EFE.
Norman Cook, más conocido como Fatboy Slim, reflexiona sobre cómo este evento ha cambiado a lo largo del tiempo. «Coachella se ha convertido en algo único, quizá al principio por las razones correctas, pero hoy en día con todo eso de los influencers con sus teléfonos, la última vez que estuve fue casi demasiado», admite.
Una industria que ha cambiado
«Por favor, guarden los móviles y diviértanse un poco; dejen de grabar y participen», recomienda el músico, quien agrega que su espectáculo «busca romper las barreras entre las personas y transformarlas en una masa común».
Este cambio, dice, no es exclusivo del festival, sino que también se refleja en el panorama de la música electrónica.
«En los 90 era diferente (…) lo que ha cambiado es que ahora es una industria enorme, y con el dinero vienen la codicia y el poder», explica.
No obstante, asegura que, pese a la ambición que rodea al sector, aún ha encontrado «gente que lo hace por amor a la música, al ambiente y a ese sentido de comunidad que creamos».
Más cerca de su familia
El domingo, Cook tendrá una actuación especial en el festival, el cual arranca este viernes el primero de sus dos fines de semana de actividades.
El DJ solo actuará en una de las fechas para poder estar con su hija durante sus exámenes finales.
«Soy padre de dos y hago las cosas tontas que hacen los papás», comenta entre risas el veterano de los raves, quien asegura que ahora disfruta yendo al fútbol o cocinando, una faceta que contrasta con los más de 118 días que pasó sobre los escenarios el año pasado.
Una mirada a su legado
Su presentación musical durará dos horas, un set extendido en Coachella en el que espera repasar los éxitos de su amplia trayectoria de más de cuatro décadas, un hito que celebró el año pasado y que lo ha hecho «desempolvar cajas de recuerdos» que tenía olvidados.
Nacido en Bromley, Reino Unido, en 1963, Cook comenzó su carrera como músico recién salido de la universidad: «Tengo mucha suerte de no haber tenido que tener nunca un trabajo ‘honesto’ en esos cuarenta años», bromea el creador de ‘Praise You’, desde su estudio en Brighton, escenario en 2002 de un histórico rave que consolidó su lugar en la cultura electrónica.
«He olvidado tanto como he recordado», cuenta el pionero del big beat, quien pasó el último año revisitando cajas con recuerdos acumulados por años y que finalmente dieron forma al libro de fotografías «It Ain’t Over… ‘Til the Fatboy Sings».
«Durante cuarenta años tuve todas esas cajas, pero nunca las volví a mirar. Fue un gran viaje por el camino de los recuerdos», explica el DJ, que también lamenta no recordar ciertos momentos de su vida por problemas de adicción.
Pese a su apego a las cosas con valor sentimental, el productor asegura que no se considera una persona nostálgica: «Siempre estoy mirando hacia adelante», afirma.
Reinventarse después del éxito
A sus 62 años, Cook dice que ama su trabajo y que, aunque es consciente de que el tiempo pasa, ser DJ le permite seguir reinventándose y descubrir nueva música para sus presentaciones.
Recientemente, Fatboy Slim estrenó de forma oficial ‘Satisfaction Skank’, un remix que fusiona su éxito ‘The Rockafeller Skank’ con ‘(I Can’t Get No) Satisfaction’ de The Rolling Stones.
La pista, que el DJ creó hace más de dos décadas como una mezcla para sus sesiones en vivo, fue durante años uno de los temas más populares de sus actuaciones, aunque no recibió la aprobación de la banda británica para su lanzamiento oficial hasta el año pasado.
«No sé por qué tardaron tanto en decir que sí, pero me alegra que finalmente lo hicieran», dice Cook quien en 2003 hizo un remix de ‘Sympathy for the Devil’.
Incómodo con la política en EE.UU.
Antes de actuar en Coachella el domingo, Cook tendrá dos actuaciones en Texas, aunque reconoce que este año ha evitado cerrar nuevas fechas en el país porque no se siente cómodo con la situación actual bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
«No quiero venir a otro país a darles lecciones sobre su política… Todos en EE.UU. saben lo que está haciendo su presidente y probablemente quieran desconectarse de ello durante unas horas», afirmó.
La cantante colombiana Karol G aseguró que ha recibido advertencias para no pronunciarse públicamente contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), ante posibles consecuencias migratorias.
En una entrevista, la artista explicó que expresar su postura podría poner en riesgo su visado y convertirla en blanco de represalias.
«Hay gente que me dice: ‘Es mejor que no… porque, si dices eso, quizá al día siguiente recibas una llamada: ‘Oye, te vamos a retirar el visado’. Te conviertes en un blanco, porque hay quienes quieren demostrar su poder», afirmó.
La intérprete también señaló que le han recomendado evitar consignas como “ICE OUT”, una frase que cobró notoriedad tras ser utilizada por artistas como Bad Bunny en los premios Grammy.
Otros artistas internacionales como Justin Bieber también han mostrado apoyo a la comunidad migrante, lo que ha intensificado el debate dentro de la industria musical.
Karol G reconoció que enfrenta un dilema entre proteger su carrera y usar su plataforma para defender a su comunidad.
«No quiero limitarme a decir ‘ICE fuera’ y que no salga nada de ahí, iré un poco más allá de eso. Quiero representar a mi comunidad, como ser humano, quiero que eso signifique más», expresó.
La cantante dejó claro que no descarta pronunciarse en el futuro, pero que busca hacerlo con mayor claridad y responsabilidad.
«No estoy diciendo que no vaya a hacerlo, lo que digo es que, cuando lo haga, lo haré con el alma. Pero quiero sentarme y entender, en mi cabeza, qué implica realmente», añadió.
El tema cobra relevancia en un momento clave de su carrera, ya que será una de las principales figuras del Coachella 2026, donde encabezará una de las jornadas.
La artista destacó que es consciente del impacto que tendrá su participación en el festival y de la responsabilidad que implica su posición.
«Tengo un escenario enorme. Por eso quiero esperar y, si alguna vez alguien me hiciera algo, mantenerme firme en ese escenario por mi comunidad», sostuvo.
Karol G se convertirá en la primera artista latina en liderar el festival, consolidando su proyección internacional en uno de los eventos musicales más importantes del mundo.
La Internacional Orquesta de los Hermanos Flores voló este jueves al estado de California, en Estados Unidos, para presentarse este sábado en el Festival de Coachella 2026, en el desierto de Mojave y la ciudad de Indio, donde la cantante Nory Flores adelantó que harán compilaciones o popurrís para hacer sonar la mayoría de sus éxitos.
Como sucede cada año, el festival se desarrollará durante dos fines de semana, en los cuales todos los artistas invitados ejecutan sus presentaciones dos veces. Para los salvadoreños será este sábado 11 y sábado 18 de abril, sobre el escenario Sonora, a las 4:55 p.m. (hora El Salvador). Sus presentaciones durarán 50 minutos cada una y serán transmitidas en vivo por el canal de YouTube de Coachella.
Como parte de este proceso, el grupo está rodando una película documental que además contará sobre sus 65 años de trayectoria, en los que han sido el principal ícono de la cumbia salvadoreña, con melodías maestras como «La bala», «Salvadoreñas», «Enfermera», «La secretaria» o «Arriba El Salvador».
Previamente la agrupación también reveló que lucirán trajes diseñados especialmente para la ocasión: uno verde con brillantes inspirado en el ave nacional de El Salvador: el torogoz, y otro azul marino también con destellos, derivado del azul de la bandera salvadoreña. Además, Nory lucirá atuendos diseñados por el artista salvadoreño Rossemberg Rivas.
Se espera que esta semana también se anuncie si habrán pantallas en espacios públicos de El Salvador para que el público pueda disfrutar las presentaciones en vivo. De momento, se han anunciado algunas fiestas privadas para ver los shows de los Flores y otros artistas en el festival, como Sabrina Carpenter, Karol G y Justin Bieber.
La Internacional Orquesta de los Hermanos Flores se enfrentará este próximo sábado al escaparate mundial del Festival de Coachella 2026, en el desierto de Mojave y la ciudad de Indio, CA (EE.UU.), donde la cantante Nory Flores adelantó que harán compilaciones o popurrís para hacer sonar la mayoría de sus éxitos.
Como sucede cada año, el festival se desarrollará durante dos fines de semana, en los cuales todos los artistas invitados ejecutan sus presentaciones dos veces. Para los salvadoreños será este sábado 11 y sábado 18 de abril, sobre el escenario Sonora.
Como parte de este proceso, el grupo está rodando una película documental que además contará sobre sus 65 años de trayectoria, en los que han sido el principal ícono de la cumbia salvadoreña, con melodías maestras como «La bala», «Salvadoreñas», «Enfermera», «La secretaria» o «Arriba El Salvador».
Previamente la agrupación también reveló que lucirán trajes diseñados especialmente para la ocasión: uno verde con brillantes inspirado en el ave nacional de El Salvador: el torogoz, y otro azul marino también con destellos, derivado del azul de la bandera salvadoreña. Además, Nory lucirá atuendos diseñados por el artista salvadoreño Rossemberg Rivas.
Se espera que esta semana también se anuncie si habrán pantallas en espacios públicos de El Salvador para que el público pueda disfrutar las presentaciones en vivo, ya que estas se transmiten a través del canal de YouTube de Coachella, donde además estarán Sabrina Carpenter, Karol G y Justin Bieber.
El horario de la presentación de los Flores en Coachella será de 3:55 p.m. a 4:45 p.m. de California, es decir, que en El Salvador se apreciará a partir de las 4:55 p.m. y durará 50 minutos.